EXTRA-SIDE STORY 1 - ÉL
Descargo de responsabilidad: Skip Beat! no me pertenece.
…
Apresura el paso, las palabras repitiéndose en su mente una y otra vez, mira nuevamente la imagen en el teléfono para asegurarse de que no es un sueño. Respira tratando de tranquilizarse. Tiene que decírselo cuanto antes, ella tiene que saberlo. Una sonrisa ansiosa hace hogar permanente en sus labios.
Lucha para encajar las llaves en la cerradura, pero sus manos tiemblan, una carcajada resuena desde lo más profundo de su pecho, un par de lágrimas escapan de sus ojos, agacha la cabeza tapándose los ojos con una mano. Su corazón amenaza con estallar de alegría en su pecho.
Cierra la puerta a sus espaldas y respirando profundo llama su nombre, pero le responde el silencio, se desvía a la cocina esperando encontrarla allí, su ceño se frunce con preocupación al no encontrarla allí tampoco. Verifica la hora en su reloj, un regalo de ella, la arruga en su entrecejo se profundiza, ella había mencionado que iba a estar en casa, quizás en su estudio, piensa, porque cuando se concentra suele perder la noción de la realidad.
Deja escapar un suspiro frustrado cuando tampoco la encuentra allí, se deja caer pesadamente en uno de los sofás; seguramente salió de compras, pero no puede esperar para darle las noticias, decide ir a buscarla y contarle durante una cena para dos, con suerte, una de las últimas durante algún tiempo.
Saca su teléfono dispuesto a marcarle, pero decide que primero le haría bien una ducha y un cambio de ropa.
Camina por el pasillo con una sonrisa en los labios, perdido está en sus planes y pensamientos que casi falla en notarlo. Así que había estado allí todo el tiempo, debe ser uno de esos días, esos que están por terminar, piensa mientras abre suavemente la puerta. Reconoce la canción inmediatamente, la ha escuchado cientos de veces y cada vez, las palabras se clavan en lo profundo de su alma.
When you feel my heat
Look into my eyes
It's where my demons hide
It's where my demons hide
Su mirada se detiene en el video que se reproduce en la pantalla, porque no, ese no es Ren Tsuruga, no es la máscara, y lo ve, lo reconoce, a su hijo. Su garganta se cierra como lo ha hecho muchas otras veces. Pero esto no es sobre él, es sobre ella, sus ojos se suavizan y el nudo en su garganta se afloja un poco viéndola envuelta en las cobijas en el sofá.
Se adentra en la habitación y sin mediar palabra se sienta en el sofá a su lado, ella lo mira por un breve instante y luego apoya la cabeza en su hombro y los dos lo ven, lo escuchan.
Don't get too close
It's dark inside
It's where my demons hide
It's where my demons hide
El video termina y la habitación se sume en el silencio mientras el próximo video se carga, ninguno de los dos habla, dejándose reconfortar por la presencia del otro. El siguiente video empieza a reproducirse y la melodía más alegre lo hace sonreír, porque sabe perfectamente de quién habla esa canción. Su mujer, a su lado, levanta la cabeza de su hombro y una sonrisa brillante se dibuja en su rostro.
—Su musa sí que lo tiene arrastrando el ala.
Kuu suelta una carcajada.
—Su musa viste de rosa, querida. Un rosa que te haría querer arrancarte los ojos.
—Debe ser una chica realmente especial.
—No tienes idea de cuánto —dice acomodando un rubio mechón detrás de su oreja.
—Nunca pensé que volvería a escucharlo cantar, mucho menos a tocar esa guitarra.
—Eso solo demuestra lo mucho que ha crecido.
Julie deja escapar un suspiro y se acurruca contra el cuerpo de Kuu.
—Lo extraño.
—No por mucho tiempo más.
Julie se separa abruptamente de él, sus ojos verdes muy abiertos, aferrándose con sus manos a su camisa.
—¿Qué dijiste? —pregunta y el agarre de la camisa en sus manos tiembla.
—Él viene a casa, Kuon vuelve a casa —repite mostrándole la imagen de la reserva aérea a nombre de Kuon Hizuri en la pantalla de su teléfono.
—K…Ku…Kuon —las lágrimas corren libres por el rostro de Julie.
—Sí —responde él, envolviéndola en sus brazos.
—Nuestro chico viene a casa.
…
NA. La canción es Demons de Imagine Dragons.
