30/09/10
Konnichiwa mina!* como han estado? todos Bien?... Bueno primeramente les pido mil disculpas por la tardanza en actualizar se que habia dicho que lo mas que tardaria en subir capitulo eran entre 2 o 3 semanas pero creanme que fue un trabajote terminar este capitulo y no por falta de inspiracion, por que inspiracion habia y mucha, pero hubo dias en los que no lograba escribir nada por hacer mis deberes y los dias en los que contaba con un poco de tiempo libre no podia escribir mas que como 4 renglones y todo por qe tenia a mi papa hablandome a cada rato y no me dejaba concentrar w me sentia tan frustrada Dx pero bueno, al final si lo logre terminar. Tarde pero seguro. En fin, espero que el resultado a esta larga espero sea de su agrado.
Capitulo 3
Todo había pasado tan rápido que el maestro en turno y los alumnos no tuvieron tiempo de reaccionar ante el desmayo de su ahora compañera, por lo que la pobre Sakuno fue a parar al duro y frio suelo sin nadie que la detuviera. Pero el que sus compañeros o en su caso el Profesor no le libraran de la caída no fue por que no quisieran ayudarla, si no que aquello los tomo tan de sorpresa como la actitud de Echizen.
Justo cuando sus ojos y almas se encontraron nuevamente después de años de haberse separo un sin fin de emociones envolvieron a sus cuerpos dejándolos a ambos en vueltos en un mundo y tiempo muy ajeno al que estaban viviendo.
Ryoma se había quedado paralizado al ver aquellos ojos, simplemente había quedado envuelto en su mirada fuego, que poco a poco lo iba calcinando. Tenía la ligera impresión de haberlos visto con anterioridad, y que al igual que ahora se había dejado arrasar por su fuego. Las sensaciones que ese encuentro le estaba despertando le eran difíciles de entender y mucho más de controlar; por primera vez se encontraba temeroso, cohibido, nostalgico… pero a pesar de eso se encontraba extrañamente feliz.
-¡Te he encontrado!- grito una voz con algarabía, que se escuchaba idéntica a la suya.
Volteo hacia el lugar de su amigo pensando que el había dicho algo mas, después de todo el la había visto en la mañana pero se equivoco, Momoshiro seguía teniendo toda su atención a su obento y era lógico que el no dijera nada, es decir por que se molestaría su amigo en decir aquello si con todo el alboroto tenia la oportunidad de seguir comiendo tranquilamente sin que nadie lo reprendiera por eso. Volvió a girar su rostro hacia el frente donde se encontraba la joven que tanto lo perturbaba.
Cual fue su sorpresa que al volver a posar sus ojos en ella, encontrarse con su rostro empapado en lágrimas que salían a borbotones de sus ojos. En ese momento su mente se puso en blanco.
Como si se tratara de un resorte Ryoma se levanto de golpe de su lugar captando al instante la atención de toda la clase, mas no les presto atención, sus ojos seguían fijos en ella. La vio entrecerrar sus ojos y poner sus delicadas manos en su boca tratando así de ahogar algunos gemidos a causa del llanto.
En un impulso corrió hacia ella, algo en su interior le decía que algo no marchaba bien, lo sentía. Por fortuna para el y desgracia de la chica, el logro recuperar un poco de cordura logrando así detener su carrera. Quedándose parado a tan solo pasos lejos de ella. La vio desplomarse ante sus ojos, dejándolo en shock.
Después de eso toda el aula se volvió un caos, el maestro y los alumnos corrian auxiliar a Sakuno; primeramente la levantaron del suelo y después trataron de despertarla pero ella nunca abrió sus ojos, lo cual alerto al profesor.
-¡Echizen!- Grito el profesor con desesperación, pero el mencionado nunca respondió al llamado.
-¡Ryoma!-ahora lo llamo su amigo- ¡Hey Echizen!-le grito Momoshiro haciendo reaccionar a su amigo.
-No grites Momoshiro. Créeme que te puedo escuchar perfectamente.-le respondió molesto.
-Pues no lo parecía, te estaba hablando desde hace rato y no me hiciste caso.
-Te ignoraba.
-¿También al profesor?-pregunto con ironía, Ryoma no respondió tan solo volteo su cara molesto.
-¡Echizen lleva a la señorita Ryuzaki a la enfermería!- le ordeno el profesor totalmente desesperado. A Ryoma no le quedo más que acatar las órdenes.
Sin chistar obedecían las orden que el profesor y acompañado por Takeshi se dirigió a toda prisa a la enfermería, dejando atrás todo el alboroto causado por aquel extraño suceso entre el y la chica que se encontraba en sus brazos.
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Sentía que bailaba en el cielo junto a las nubes esponjosas que la acompañaban en su travesía y una calidez que le alegraba el alma pensó que tal vez esa calidez era por la cercanía con el astro Rey. Estaba realmente feliz, aun así sentía que alguien le faltaba a su lado. Pensó en sus padres pero a pesar de quererlos mucho ellos no lograban llenar ese hueco que sentía en su corazón y en su alma.
Siguió su recorrido por el hermoso y amplio cielo hasta que se pinto de distintos tonos naranja por todo el lugar. Era realmente hermoso presenciar aquel espectáculo. Volteo a su lado buscando alguien con quien compartir sobre ese espectáculo pero no encontró a nadie; lo había olvidado… ella estaba sola en aquel paraíso…
Tomo asiento en una esponjosa nube que pasaba por ahí. Se encontraba triste.
La felicidad que momentos antes la había llenado había desaparecido, ahora sus rostro era ensombrecido por la tristeza de saberse sola en aquel lugar, que era tan hermoso y mágico y en el que cualquiera desearía pasar el resto de su vida pero ella deseaba todo lo contrario, quería irse de ahí, no quería permanecer sola por mas tiempo.
-Mama… Papa… Abuela…- susurro con voz a punto de quebrarse-… ¿Dónde están?...- sus ojos se comenzaron a empañar- Por favor… No me dejen sola…- suplico comenzando a llorar-por favor…
Lloraba y conforme lo hacia el cielo se volvió gris, las nubes que antes se encontraban dispersas por lo ancho del cielo ahora se encontraban todas juntas, el viento comenzó a soplar furioso, Truenos retumbaron el cielo, parecía como si el cielo estuviera sintiendo lo mismo que Sakuno; ella comenzaba a llorar mas fuerte.
-No llores…- Se escucho una voz.
La voz se escucho seca, fría, no mostraba emoción alguna hasta parecía que la persona estaba molesta. ¿Seria por su culpa?
En un abrir y cerrar de ojos la tormenta que esta a punto de comenzar se disipo y una agradable calidez envolvió a la joven, específicamente su mano, era como si alguien tomara su mano entre las suyas brindándole apoyo… ya no se encontraba sola.
-Gracias…- agradeció la joven con voz tranquila y con la mirada gacha.
Sabia que estaba sola en ese lugar pero aun así volteo a ver a su lado derecho, lugar donde le era transmitida esa calidez en su mano, sabia que no encontraría a nadie pero se equivoco… en verdad alguien tenia su mano sobre la suya.
-¿Qu… Que?-Parpadeo varias veces asombrada de lo que veía.
A su lado se encontraba un… ¿fantasma? O eso suponía ella, ya que la presencia a su lado era transparente apenas podía verlo y definir los rasgos de su rostro, de lo único que estaba segura era de que se trataba de un chico.
-¿Cómo te llamas?...- pregunto con la misma tranquilidad con la que le había agradecido. La verdad era que no se encontraba asustada.
- aun no me reconoces… ¿no es así?-una media sonrisa adorno su rostro. Las mejillas de ella se pintaron de rojo por la vergüenza.- pero no te preocupes, supongo que es normal. Hemos pasado mucho tiempo separados…
-¿C-Cómo?... ¿entonces ya nos conocíamos?-pregunto- por favor, dime… ¿de donde nos conocemos?-le rogo.
- tranquila… A su tiempo lo sabrás-acaricio su mano- no tienes por que preocuparte por eso ahora.
-Pero… -ella quizó decir algo pero el no se lo permitió.
-Lo bueno es que te encontré…- susurro al tiempo que pegaba su frete con la de la joven haciendo que ella se sonrojara al instante.
Un fuerte viento les tomo por sorpresa. El mismo que con su pasar meció su cabello negro como la noche, ella cerro sus ojos por que le había entrado en ellos, en realidad tan solo fueron unos segundos los que le tomaron para sanar sus ojos para cuando los abrió el se había ido junto con el viento que hace unos momentos los había abrazado.
Y ahora se encontraba ahí en la enfermería. Sentado en un banco que estaba aun lado de la cama en la que ahora se recuperaba su compañera. Estaban solos en aquella habitación ya que la enfermera había tenido que salir rumbo a la dirección para pedir los exámenes médicos de lo estudiantes y de eso hace ya bastante tiempo por cierto. Momoshiro tan solo lo acompaño hasta la enfermería y después se fue, claro no por que quisiera sino por que la doctora le había "sugerido" que regresara a clases.
-¿Qué demonios me pasa?- pregunto al viento, al tiempo que apretaba sus puños con frustración.
Se encontraba cansado física y mentalmente. No lograba comprender el por que toda emociones se apoderaron de su ser en ese momento, era como si otra persona se hubiera apoderado de su cuerpo. El jamás actuaria de la manera en la que lo hizo en el salón de clases y menos delante de todos sus compañeros, no por vergüenza o por que ocultara su verdadero la verdadera razón era por que simple y sencillamente el no era así… ¿Desde cuando era de esas personas que se dejaban llevar por sus emociones?... se desconocía.
Ahora que lo recordaba, esos cambios en su personalidad habían comenzado cuando esos sueños con aquella extraña joven iniciaron. ¿Quién era ella?, ¿Qué relación tenia con el?, ¿Por qué su nueva compañera se parecía tanto a ella? Pero sobre todo ¿Por qué no le molestaba estar a su lado?... al contrario se encontraba preocupado por ella…
-¡Demonios¡- grito arto de esa situación, al momento que desordenaba sus negros cabellos en un acto de desesperación.
-Mama… Papa… Abuela…- susurro la joven entre sueños.
Ryoma se alarmo al escucharla hablar, por un momento pensó que había despertado y que había escuchado su maldición, eso si que seria vergonzoso. Sus ojos se posaron en Sakuno buscando algún indicio de que había despertado pero no fue así, su respiración seguía siendo pausada aunque comenzaba agitarse.
-¿Oye estas bien?- pregunto a sabiendas que ella no le respondería, aunque tal vez lograría despertarla.
-… ¿Dónde están?...-su voz estaba cargada de angustia- Por favor… No me dejen sola…- de sus ojos se escaparon lagrimas -por favor…
Ryoma se levanto del banco en el que momentos antes había estado sentado para ver que le sucedia a su compañera, en cuanto lo hizo noto las lagrimas que bajaban por sus mejillas, la preocupación lo invadió. Tomo unos clínex que se encontraban a un lado y se atrevió a limpiar sus lagrimas.
-No llores… -dijo con voz ronca y en un tono bajo, esperando que ella lo escuchara y dejara de llorar.
Mientras el se limitaba a borrar el rastro de sus lagrimas la escucho murmurar mas no le entendió lo que dijo así que no le dio importancia, después de todo se encontraba dormida y no podía a ver sido nada importante. Siguió con su tarea y al tratar de secar si rostro perdió el equilibrio que de no haber sido por que logro detenerse con una de sus manos habría caído encima de Sakuno quedando en una posición muy comprometedora, al menos para el ya que la joven aun dormía.
Suspiro aliviado.
Trato de acomodarse mejor y así poder levantarse sin problemas. Busco la mejor manera de acomodar su mano para darse un poco de impulso con ella pero en esa búsqueda coloco su mano encima de la de la joven, sin lastimarla claro esta. El simple contacto con su mano y su piel le hicieron revivir las sensaciones que tuvo con la joven de sus sueños y al igual que en aquella ocasión un escalofrió recorrió su espalda.
Se levanto de golpe alejando su mano inmediatamente de la de Sakuno que reposaba a un lado de su cuerpo. Observo su mano y la de ella en incontables ocasiones tal vez buscando una explicación a lo que sintió en esos momentos, sentía que no era primera vez que lo hacia y era realmente tonto pensar eso ya que recién la conocía, se encontraba confundido. Volvió a tomar su mano.
En realidad No era la primera vez que tocaba la mano de una chica, en varias ocasiones lo había hecho y no por gusto, al contrario eran ellas las que buscaban tocar sus manos aunque tan solo era un simple rose.
Bueno aunque hubo una ocasión en que si había entrelazado su manos con alguien del sexo opuesto, justo cuando tuvo que acompañar a Ryoga a una de sus citas. Su hermano desde un principio le había dicho que irían a jugar tenis a unas nuevas canchas que recién habían construido, el acepto gustoso que mejor forma de pasar un domingo que derrotando a su hermano en el juego en el que a él mas le gustaba y en el que se llamaba así mismo como genio.
Al final todo había sido un plan de su padre y su hermano con el estúpido propósito de comprobar que no fuera "gay", eran un par de idiotas. Si, planeo safarse de aquello pero aunque quisiera no pudo, lo habían amenazado con asistir a su escuela a recogerlo y armarle una de sus tontas escenitas y eso era algo que el no permitiría que pasara, prefería salir a cualquier cita con cualquier mujer a verse ridiculizado delante de toda la escuela por su padre y hermano.
Pero de eso ya hace años que paso. Además las emociones que Sakuno le hacia experimentar eran totalmente extrañas para el tanto así que no sabia como explicarlas con palabras, aunque siempre que estaba con ella sentía mucha nostalgia.
La sintió moverse era obvio que pronto despertaría por lo que Ryoma solto su mano con suavidad tratando de que ella no se diera cuanta de lo que hasta hace unos momentos estaba haciendo.
-mm… ¿Dónde estoy?- pregunto la joven con voz somnolienta. Ryoma se giro a verla.
-Estas en la enfermería…-Ella abrió los ojos a toda su capacidad.
-¿pe… pero por que?-pregunto asustada. El suspiro.
- no te acuerdas de lo que paso ¿no es así?- Sakuno negó con la cabeza, pero aquel movimiento le causo dolor.
-Au… me duele...- dijo sobándose la parte de atrás de la cabeza.
-y como no te va doler si fuiste a caer al piso de golpe-suspiro cansado, ella no entendía nada de nada por lo que se vería en la necesidad de explicarle todo lo que había pasado- después de llorar perdiste el conocimiento y fuiste a dar directamente al suelo, para tu mala suerte.
- que vergüenza…- dijo en un murmullo al mismo tiempo que apretaba la sabana con sus manos y agachaba su cabeza- seguramente estas pensando que soy rara… ¿verdad?. Es decir, cuantas compañeras tuyas en su primer día se ponen a llorar desconsoladas y después acaban desmayándose delante de todos…- su mirada se encontraba gacha.
-Pues en realidad ninguna ha hecho eso…-confeso-pero en realidad eso a mi no me importa-hablo mientras comenzado a caminar. Sakuno pensó que pronto se marcharía pero no fue así- y tu deberías hacer lo mismo…- le dijo con voz suave y comprensiva mientras colocaba una mano en su cabeza acariciando su cabello en un gesto fraternal.
Sakuno alzo su rostro encontrándose con aquella mirada gatuna, no supo si fue por su extraño color oro o por su manera de mirarla pero acabo perdiéndose en aquellos ojos que la miraban de una manera tan indescifrable para ella pero que al mismo tiempo se le hizo tan familiar…
Ryoma se encontraba en las mismas condiciones que ella, por alguna razón no podía romper el contacto con aquellos rubíes que poseía la chica, por primera vez en su vida estaba disfrutando de la compañía de una persona del sexo apuesto. Deslizo su mano lentamente por el largo de la cabellera caoba de su compañera hasta llegar hasta la liga que ataba su cabello en una de sus largas trenzas, aun sin perder el contacto visual.
Sus manos se encontraban temblorosas y un incesante cosquilleo comenzó a hacerse presente en su estomago pero lejos de molestarle aquello le había resultado placentero. Vio como ella también comenzaba a temblar y conforme bajaba su manos por su cabellera sus mejillas iban tomando un tono carmín hasta convertirse en un tono mucho mas fuerte que el anterior y fue entonces que ella incomoda por aquella inocente caricia rompió el contacto con sus ojos, volteando su rostro hacia otro lado.
-E-etto… yo… -tartamudeo ella mientras se debatía en mirarlo a la cara o mejor permanecer con la mirada en otro punto de la habitación.
-Tienes el cabello muy largo… deberías cortártelo, seguramente te estorba cuando entrenas- la cara de la joven se descoloco por un momento pensó que el chico delante suyo la alagaría pero muy al contrario parecía que le molestaba su cabello
-Mi cabello no esta…- trato de defenderse pero no lo pudo hacer ya que el sonido al abrir la puerta tan brusco llamo su atención.
-¡Ryoma!-saludo Momoshiro gritando desde la puerta- ¡Rápido vamos a la cafetería no alcanzaremos nada!. Oh veo que ya despertaste- se dirigió a Sakuno ella asintió.- Vaya susto que nos metiste a todos.
-Tu… em…- tartamudeo buscando la manera mas correcta de llamar al recién llegado ya que no quería verse como una irrespetuosa.
-Me llamo Momoshiro Takeshi-hizo un ademan con la manos en forma de saludo- pero puedes llamarme momo-chan-sonrió mostrando su blanca dentadura.
-Yo soy Ryuzaki Sakuno mucho gusto. M-Mo…mos-shiro-san…-saludo inclinando su cabeza. Sus mejillas volvieron a pintarse de un tono carmín.- Entonces Momoshiro-san ¿usted fue quien me trajo a la enfermería?-pregunto.
-Oh vamos no tienes por que hablarme con tanta formalidad, no es como si yo fuera tu senpai o algo por el estilo, recuerda que estamos en el mismo curso- momo hizo una pausa en lo que esperaba a que Sakuno se terminara de disculpar-En realidad yo no hizo mucho, yo solo acompañe a…
-Anda vamos a la cafetería. No tenias prisa por ir-los interrumpió Ryoma.
-¡Cierto!-exclamo- por cierto Ryuzaki ¿tu no quieres ir con nosotros a la cafetería? ¿O traes tu almuerzo?
-Gracias Momoshiro-kun pero yo traigo mi almuerzo- sonrió.
-Ya veo, entonces nos vemos al rato en el salón.-ella a sintió y se despidió con un movimiento de su mano.
-¡Vamos Echizen!- le dijo mientras lo empujaba a la salida.
-Jaa~- Fue lo ultimo que le escucho a decir al chico de ojos dorados.
Ya estando sola y en completo silencio en aquella habitación pudo al fin escuchar los fuertes latidos de su corazón que de un momento a otro amenazaba con escapársele del pecho. Aun podía sentir la calidez que emitía la mano de Ryoma por todo su cabello, casi podía ver nuevamente como sus ojos recorrían el camino trazado por su mano, tenia la mirada perdida pero con un destello de ternura que a ella la envolvió en un atmosfera casi mágica.
Volvió a centrar su atención el sonido que su corazón hacia. Ahora lo recordaba todo.
Como un rayo de luz llegaron a ella los recuerdos de lo sucedido en el aula, justo cuando se estaba presentando a todos. Hasta se momento todo iba por buen camino pero después… de entre todos los ojos que la miraban tan solo un par de ellos lograron captar su atención. Unos grandes ojos con forma gatuna con las negras y largas pestañas, brillaban como el oro puro, pero eso no era lo mas llamativo de aquellos enigmáticos ojos, la forma en la que la miraban era tan penetrante que hasta podía sentir que le atravesaban el alma. Sabia que había visto esos ojos antes, se le hacían tan familiares pero no recordaba en donde es que los había visto.
Sin previo aviso unas extrañas imágenes invadieron su cabeza acompañada de voces, no lograba ver las imágenes con claridad ya que todas pasaban rápidamente ante sus ojos. Las voces por lo que pudo lograr identificar pertenecían a un par de jóvenes, hombre y mujer, las escuchaba como murmullos tal vez susurros, tampoco entendió mucho de lo que decían ya que ambos le hablaban al mismo tiempo, era como si ella estuviera escuchando alguna conversación ajena a ella, pero si pudo esuchar un nombre, que siempre era pronunciado con una voz dulce…
Ryoma…
Ese era el nombre…
Y así como llegaron las imágenes y las voces le hablaron todo se detuvo. Tan solo lo ultimo que pudo ver fue a un par de jóvenes sentados en un vagón de tren uno frente al otro. El miraba hacia una esquina de aquel viejo vagón, no podía ver sus ojos por su cabello se los cubría. Lo vio soltar un suspiro cansado. Frente a el , se encontraba una joven con el cabello idéntico al suyo solo que ella lo tenia amarrado en media coleta, adornado con un lindo listón azul. Ella mantenía la mirada gacha. Lloraba.
Sintió las lagrimas correr por sus mejillas, sintió un fuerte nudo en su garganta. El pecho le dolía, el dolor era tan grande que podía compararse con la perdida de uno de sus seres queridos. El dolor de aquella lo sentía como propio. Era como si ella estuviera viviendo esa situación, como si ella fuera esa joven que ahora lloraba delante a sus ojos. Su cuerpo comenzó a temblar. Ahora los sollozos que tanto quería guardar en su garganta comenzaron a salir por sus boca, escucho el sonido de una silla seguramente alguien se había levantado, las miradas sorprendidas de todos estaban clavadas en ella pero no le importo y siguió llorando, necesitaba sacar todo ese dolor que sentía en esos momentos.
-Te encontré… te encontré… -murmuro con alegría una voz masculina.
En cuanto escucho esa voz sus ojos se abrieron encontrándose con aquel joven de cabellera oscura, tan idéntico al de aquellas imágenes. Lo vio caminar y después correr hacia ella con desesperación. Le faltaron las fuerzas sintió como sus ojos se cerraban para al final verse envuelta en la oscuridad, pero aun podía escuchar aquella voz diciéndole Te encontré… al fin volvemos a estar juntos…
Sakuno aun permanecía en silencio en la enfermería, sintiendo nuevamente aquel nudo en el pecho haciendo que comenzara a sentir una punzada de dolor…
¿Por que había visto todo aquello? ¿Quiénes eran aquellos jóvenes del tren? ¿Por qué razón sentía todo aquel dolor? ¿A quien pertenecía aquella voz?... pero sobre todo ¿por que todo aquello extrañamente se le hacia tan familiar?... puso una mano en su cabeza con preocupación, sentía que había algo atrás de todo los que estaba viviendo, no sabia como explicarlo tan solo sabia que tenia que averiguarlo y si todo salía bien, lograría entender el porque corazón comenzaba a latir emocionado.
Continuara...
Bueno pues que les parecio el resultado? lo aprueban o creen que le falto algo?... pues a mi en lo particular siento que quedo mas o menos bien aunque en la parte donde Sakuno sueña siento que estuvo medio fumada xD... mas bien parecia que Sakuno se habia fumado un churro o algo asi xD supongo que fue mi manera extraña de ver el paraiso XD ( tal vez la que se drogo fui yo y no la pobre de Saku-chan UwU;) a ustedes les gusto esa parte o de verdad tengo que editarla?... diganmelo en review si? *w*,,, saben que ellos son los que me ayudan a seguir adelante con este fic ;3...
Que tengas un lindo dia y fin de semana por que ya esta proximo Ok?
Matta~Raishuu~!* x3
