Advertencias: Posible ooc (Fuera de personaje), mucho headcanon (canon sólo dentro de mi cabeza), narración de dudosa calidad, posibles spoilers.
Aclaraciones: El tiempo se ubica después de Danganronpa 2 y entre Danganronpa 2.5, mientras Komaeda sigue en coma.
VACÍO
Despierta en un lugar tan conocido, su habitación. Era temprano, como acostumbraba a levantarse, por más que quisiera, Sonia no era del tipo de persona que se quedase completamente dormida hasta tarde, tenía aquélla maña de despertarse antes que su despertador sonara, a veces pensaba que no sabía realmente porque colocaba el despertador, si no lo necesitaba, pero, siempre era mejor prevenir que lamentar, ¿no?
Sin más, se levantó de su cama y se dirigió al baño para darse una ducha, arreglarse y bajar a desayunar para luego dirigirse a clases.
"Ir a clases"
Le gustaba esa oración más de lo que se imaginaban las demás personas, después de todo, se encontraría con sus amigos.
"Amigos"
Una palabra tan fuerte, que la llenaban de alegría. Porque cuando vivía en el Reino de Novoselic nunca pudo realmente asistir a clases como alguien normal, y tener amigos cercanos como los que tenía ahora. Por lo que ir a clases y ver a sus amigos, era algo que a la princesa Sonia Nevermind realmente la hacía sentir bien.
Sin embargo, cuando llegó a la Academia Pico de la Esperanza, una vez pisado el pasillo que daban a los casilleros para cambiarse los zapatos, un sentimiento extraño surgió en ella. Se quedó observando el pasillo de manera confusa, en cámara lenta observaba a sus amigos y otras personas charlar, cambiarse los zapatos, abrazarse, entre otras cosas, tragó saliva intentando reconocer que era lo que estaba mal.
¿Por qué sentía que algo faltaba?
—¿Te encuentras bien? —Aquélla había sido su amiga Peko, quien la hizo volver a la realidad cuando colocó su mano sobre su hombro. Dio un pequeño brinco y la miró.
—Siento como si he olvidado algo —Respondió Sonia luciendo una sonrisa algo apenada, observando a Peko quien lucía confusa tras esas palabras, pero la princesa decidió que no debía pensar mucho en ello después de todo, y se dirigió a su casillero para cambiarse los zapatos junto a su amiga.
Después se dirigieron hasta el salón de clases, donde ya se encontraban varios de sus compañeros, se sentó en su respectivo lugar, adelante, en la segunda fila. Al principio, no todos sus compañeros asistían a clases, pero después de que su nueva y amada profesora Chisa apareciera en sus vidas, la unión entre sus compañeros se hizo más fuerte, haciendo la experiencia de Sonia, mucho más emocionante.
Entonces, una vez la clase comenzó, se dio cuenta de algo, el asiento al lado de ella, específicamente su izquierda, estaba vacío. Y por alguna extraña razón, sintió, que debería estar alguien allí, esa sensación la hizo recordar lo que sintió apenas entro a la Academia.
"Siento como si he olvidado algo".
Aquéllas palabras que dijo, eran más importantes de lo que lucían.
Llevó su mano hasta su pecho, e intentando controlar la expresión de su rostro, no quería que nadie se preocupase por algo que ni ella misma entendía. Por un momento, dejó de estar pendiente de la clase, su mundo se volvió oscuro, intentando recordar, aquello que había olvidado.
—Estoy segura, debo encontrarme con alguien, ¿pero quién es ese "alguien" exactamente? Quiero saberlo, debo buscarlo. Porque quienquiera que sea, siento que lo quiero.
Se decía así misma aún con la mano sobre su pecho.
—Sonia-san, no luces muy bien —Aquéllas palabras fueron dichas por su amigo Komaeda. Ya todos encontrándose en la hora del descanso, ella decidió salir por aire fresco, pero nuevamente se quedó pensando y buscando por aquélla persona a quien no lograba recordar.
—No te preocupes, no es nada —Manifestó ella con una sonrisa. El albino, la miró poco convencido, pero no intentaría seguir insistiendo, después de todo, los problemas de Sonia sólo podrían ser expresados por su voluntad.
—¿No quieres soda? Aún me quedan varias del accidente del otro día —Ofreció el chico mientras sacaba una de esas bebidas de la bolsa que llevaba.
—¿Soda…? —Ella repitió, sintiendo algo extraño nuevamente, ¿qué demonios significaba esa palabra para ella como para llevarla a ese estado?
—Sí, ¿no conocer esta bebida? —Preguntó el chico. Aunque no le parecería extraño, ella proveniente de un lugar tan lejano como lo era el Reino de Novoselic.
—Sí, lo lamento, estoy un poco aturdida, creo que no muy dormí bien que digamos —Ella se excusó tras una ligera risa apenada— ¿Qué accidente pudiste tener como para terminar con tantas sodas? —Le preguntó sorprendida.
—¿No lo recuerdas Sonia-san? —Le preguntó luciendo un poco sorprendido— Bueno, no me sorprende, una persona como tú jamás podría recordar algo viniendo de una basura como yo —Dijo riéndose. Sonia quería contradecir eso, pero desde que lo conoce siempre se hacía llamar de ese modo, sin entender realmente el porqué, varias veces le manifestó que eso no era cierto, pero seguía diciéndolo, ella pensaba que quizá, cuando encontrase a alguien que lo llevara a darse cuenta de lo mucho que valía, eso cambiaría.
"Encontrar a alguien".
Otra oración que la llenaba de sentimientos confusos.
—La máquina en un principio se atascó —Empezó a explicar Komaeda—. No quería darme la soda que pague, dije que mi suerte era muy mala, pero después un camión terminó arriba de la máquina y salieron muchas sodas, allí pensé que mi suerte no podía ser mejor —Con cada palabra, Sonia fue recordando que ese camión había pasado por el lugar donde ella estaba caminado con la profesora Chisa, y algunos de sus compañeros quienes lo estaban buscando a él.
Pero estaba segura de que había algo que faltaba en esa historia, algo importante. Pero, si era tan importante ¿por qué no lo lograba recordar?
"¡Sonia-san!"
Una voz en particular resonó en su cabeza que le hizo estremecerse.
—¡Sonia-san! —La voz de Nagito la regresó al mundo real, aunque ella se cuestionó, a que se refería exactamente con "real"— ¿Has estado escuchando? —Le preguntó él mirándola con preocupación.
—L-lo lamento, tengo que irme —Ella manifestó con inquietud dio vuelta y empezó a caminar con pasos rápidos, dejando a Komaeda solo, quien la llamó por su nombre para detenerla, pero ésta hizo caso omiso, mientras más se alejaba más rápido iba, hasta que empezó a correr desesperadamente.
Quería recordar, necesitaba recordar, ¿qué era lo que había olvidado? O más bien, a quien. Porque lo que decía su corazón la hacía darse cuenta de que no se trataba de algo material, sino de una persona.
¿Quién podría hacerle tanta falta?
¿Era un familiar? ¿Un amigo? ¿Un amor?
No lo sabía, pero seguiría buscando, porque era un ser querido por ella. Mientras seguía corriendo por rumbo desconocido, debido a que ya hace largo tiempo se había alejado de la Academia, no supo ni como, terminó en la playa, la cual le parecía tan familiar, como si formara parte de ella. Se encontraba cansada de tanto correr, respiraba con dificultad. Entonces sintió pasos provenir hacia ella, levantó su mirada y vio una figura oscura.
Mantuvo sus ojos bien abiertos y prestó su total atención hacia esa persona que se acercaba a ella, sintiendo como ese espacio vacío que la estuvo controlando desde que despertó, poco a poco iba desapareciendo.
Porque se trataba de él.
Ya lo sabía, lo había recordado, ¿pero por qué lo había olvidado? Aquélla persona quien no importaba lo que pasaba, siempre, de alguna manera estaba de su lado, apoyándola. La hacía reír, enojarse, llorar, confundirse, y al mismo tiempo sentirse confortable.
—Souda-san —Ella dijo sonriendo con pequeñas lágrimas en sus ojos, y un leve sonrojo en sus mejillas— ¡Souda-san!
Despertó tras decir su nombre en voz alta, sintió sus mejillas ardiendo, imaginó que se encontraba muy roja tras tener ese sueño. Llevó sus manos hasta su pecho sólo para darse cuenta de lo acelerado que se encontraban los latidos de su corazón. No dejaba pensar en ello, Sonia pensaba que se conocía por completo, pero cada vez que indagaba más sobre sus sentimientos, se daba cuenta de que no lo hacía.
—¿En qué crees que esté soñando Komaeda-san? —Fue la pregunta que hizo Sonia mientras se encontraba caminando por la isla con su amiga Peko, quien reaccionó un poco sorprendida por su pregunta, pero se imaginó que la princesa se preocupaba de que el chico fuese el último que quedaba en coma, lo que la hizo pensar también en que soñaría tanto.
—Quizá en un mundo donde está cómodo, con personas a quienes aprecia —Le respondió mientras recordaba su mundo tras pasar por el coma.
—¿Lo crees? —Cuestionó Sonia, mientras se quedaba pensando en ello— ¿Tú soñabas con Kuzuryo-san? —Preguntó descuidadamente por curiosidad, después de todo, el hecho de que Peko y Fuyuhiko se conocían desde bebés, ya se conocía por todos, por lo que eran muy cercanos. Observó como las mejillas de Peko se tornaban de un color rojo y desviaba su mirada nerviosa.
—S-sí, ¡pero en ustedes también! —Declaró Peko—. Después de todo, son mis queridos amigos —Sonia sonrió tras escuchar esas palabras.
—¿Sí Kuzuryo-san no hubiese estado en tus sueños, te dieras cuenta? —Preguntó Sonia, su amiga se preguntó porque le hacía preguntas como esas.
—Definitivamente, eso sería como un vacío —dijo tras suspirar y reflexionar sólo por un momento su respuesta; Sonia abrió sus ojos tras escucharla, eso había sido justo lo que sintió con su extraño sueño. Pero a diferencia de ella, Peko era muy cercana a Fuyuhiko, Sonia había formado un vínculo con Souda, era cierto, pero no llegaba a ser como el que Peko y Fuyuhiko compartían, era muy diferente y a la vez muy parecido.
"Estoy segura, debo encontrarme con alguien, ¿pero quién es ese "alguien" exactamente? Quiero saberlo, debo buscarlo. Porque quienquiera que sea, siendo que lo quiero."
Aquéllas palabras seguían rondando por su cabeza, a pesar de haberlas dicho en un sueño, las sintió tan real como cada cosa que vivió en el programa Neo world.
Entonces escuchó cierta risa que la hizo regresar nuevamente, allí observó a sus amigos, entre ellos Gundham, Ibuki, Mikan, Fuyuhiko y Souda, todos conversando y riendo.
Él estaba allí, y se sentía feliz por ello, aquél vacío sofocante que sintió en su sueño no estaba más.
—¡Ah, Sonia-san! ¡Pekoyama! —Las llamó Souda, quien se dio cuenta que estaban allí.
—¿Qué hacen paradas allí? ¡Vengan, Gundham-chan está por hacer algo explosivo! —Exclamó Ibuki muy emocionada.
—¿N-no será peligroso? —Cuestionó Mikan nerviosa.
—¡Ja, venga hace falta algo de acción en este lugar! —Exclamó Fuyuhiko igual de emocionado.
—¿Vamos? —Le dijo Peko a Sonia.
—Sí —Le respondió con una sonrisa.
—Ah, por cierto —Peko la detuvo tras dar unos pequeños pasos, Sonia la observó curiosa de lo que diría—. Las respuestas que buscas, lo más probable están al frente tuyo, no pienses mucho en ello —Lo que su amiga le dijo, aunque de alguna forma lo sabía, la hicieron sentir mejor, sólo necesitaba que alguien la escuchara y la entendiera, Peko, a quien a pesar no le comentó nada de su sueño, se dio cuenta de que algo extraño le pasaba.
—Gracias —Le dijo la princesa con una sonrisa sincera, y luego así ambas dirigirse con los demás.
Con personas a quienes querían, pero una en especial era la que la hacía sentir de una forma diferente, pero no por eso significaba que fuese algo malo, esa diferencia era lo que la hacía llenar ese vacío; sin él, sin Kazuichi Souda, su mundo era desesperante, y sólo tuvo que soñar que no lo recordaba y las palabras de Peko, que las llevó a darse cuenta de que lo quería.
La respuesta siempre estuvo allí pero ella no quiso asimilarlo.
Notas de autora: ¡Kya! Otro capítulo inesperado para "Cambios", me llena de tanta felicidad poder escribir Sounia, el mundo necesita más de este ship así que por eso estoy aquí (?). También quería ponerle énfasis entre la amistad entre Sonia y Peko, siento que ella, sería quien más entendiera su situación, y me parece muy bonito que la ayudase a comprender lo que sentía~. Bueno, espero les haya gustado :3 nos leemos luego~
