Hola, soy yo de nuevo, lamento la espera, es que me enferme *cof cof*, y onii-chan es tan sobre protector que no me dejo acercarme a un aparato electrónico hasta mejorar , y luego pasaron muchas cosas, entre ellas que ya termine el anime (me siento vacía), y creo que el capi está un poco flojo, pero ya viene lo bueno, I promess, sin más, a leer.
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Capitulo 3: ¿Reunión?
Se dejo arrastrar por Sawada hasta estar bajo un techo que los cubría de la innecesaria e intensa lluvia.
Kyoya no miro a Tsuna, aunque sentía la mirada del mayor sobre él, pero no lo vería, estaba demasiado avergonzado para hacerlo, se recordó a sí mismo ir por sus tonfas, así si ese idiota trataba de besarlo de nuevo lo golpearía fuertemente para que se le quitaran las extrañas mañas.
Entonces la nube se dio cuenta de algo, su mano estaba tomada por el herbívoro de Sawada.
-¡Au! –se quejo Tsuna, Hibari… ¿le rasguño la mano?
Se le quedo mirando con una cara que hace años no ponía, una de mucha perplejidad, y es que nunca pensó que Kyoya sería de los que rasguñan.
Al mirarlo noto que el adolescente cubría su cara con su flequillo, y Tsuna también noto el fuerte sonrojo de su joven guardián, se veía de alguna manera muy adorable.
Y es que Kyoya quería desquitar su enojo por dejarse besar como una tonta colegiala en un lugar más cursi que los unicornios rosados, y a falta de sus tonfas termino por arañarlo en su fuero iracundo.
Maldición, ahora más que nunca parecía una estúpida mocosa, quería que la tierra se lo tragara por primera vez en su vida… y todo empeoro cuando Tsunayoshi se rio a carcajadas.
¡Mierda!
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-Después de todo me preocupa Juudaime, deberíamos ir a buscarle.
-Ma, creo que Tsuna puede encargarse de Hibari -murmuro Reborn mirando la oscura noche por la ventana.
-Creo que deberíamos buscar a boss, ¿y si tiene problemas? –pregunto en un murmullo Chrome, realmente no parecía preguntarle a alguien.
Mukuro, sentado al lado de Chrome rio con tu típico "kufufu~"
-¿De qué te ríes Rokudo? –dijo Gokudera irritado, viendo la lluvia y esperando que el decimo no estuviera allí afuera.
-De su preocupación innecesaria.
-Innecesaria dices –dijo Gokudera molesto.
-Maa, maa, tranquilo Gokudera –trato de calmarlo Yamamoto- todos estamos un poco huraños por la actual situación, pero perdiendo los estribos no conseguiremos nada –razono la lluvia de Vongola.
-Yamamoto tiene razón –concedió Reborn- Tsuna ya no es ese niño inútil que lloraba por todo, y la mansión está debidamente protegida.
-A menos que alguien filtre la misma información –dijo Gokudera con cierto resentimiento.
Pero antes de que alguien dijera algo Ryohei se puso de pie, casi tirando la silla.
-Dejemos de discutir, es muy tarde, por favor, vayamos a cenar al extremo –dijo típicamente el sol, lleno de energía.
Lambo y Chrome secundaron la moción.
-Está bien, de todas formas no podemos tener una reunión sin el jefe y estando hambrientos, además seguro Tsuna termina yendo al comedor –y el sicario sonrió misteriosamente.
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-Kyoya, sabes, se supone que hay una junta ahora –eso llamo la atención de la nube, sin embargo no detenía su andar-, veras, en este tiempo han… pasado ciertas cosas –agrego después de una extraña vacilación- pero como ya es tarde seguro Reborn los mando a cenar, así que vamos al comedor.
-Hm –murmuro la nube, no dispuesto a comer con la panda de herbívoros, odiaba las multitudes, pero su estomago no estaba de acuerdo, y rugió clamando alimento, y es que la nube no había comido nada desde el receso en clases.
Puso cara de mala leche, tratando de disimular su sonrojo y aparentando un poco de tranquilidad… pero el inútil de Sawada Tsunayoshi lo arruino, riendo grácilmente.
-Parece que nos acompañas ¡au!, ¿por qué me pegas Kyoya? –le miro fingiendo enojo, Kyoya se enojo y se dio la vuelta, avanzando por la mansión Vongola.
Tsunayoshi suspiro un poco, quizá traer al menor hacia acá no fue exactamente una buena idea, especialmente porque últimamente su autocontrol flanqueaba por momentos, debía ser más cuidadoso.
Entonces noto que Kyoya se alejaba cada vez más del comedor, por un momento pensó que trataba de ir a su habitación, pero también iba en dirección opuesta, entonces pensó que era sin una mala intención, puesto que el menor no tiene idea de donde está el comedor o su habitación en la mansión, decidió continuar siguiéndolo sin decirle que se equivocaba, comprendía el comportamiento de la nube y lo enojado que estaba y decirle que estaba en un error… bueno, era un error demasiado grave, además no quería que su joven guardián empezara a destruir una mansión como esa, no tanto por el costo, sino por el valor histórico y que era una fortaleza, no podían destruir ni un centímetro de ella, o el resultado podría ser catastrófico.
Así ambos vagaron por la mansión, con Kyoya a la cabeza y Tsuna siguiéndolo, notando que quizá el menor no tuviera un buen sentido de orientación, ¿así era antes?, ¿su guardián de la nube tendría sentido de orientación?, estaba seguro de que era así… bueno, tampoco es que pudiera probarlo mucho, las únicas partes a las que iba era a Namimori, al menos el Kyoya de hace 10 años solía hacer eso. Decidió no prestar atención a eso, después de todo es la primera vez que el menor entraba a esa mansión…
Y bueno, como jefe de la mafia tenía una gran paciencia… misma que la nube no tenía, después de merodear por media hora, aunado su ira, azotaba las puertas con tanta fuerza que algunas se desprendían de los goznes, Tsuna memorizaba cuales necesitarían reparación.
-Kyoya, te lo dije, si quieres yo mismo te llevo.
-Metete en tus asuntos –le respondió fría y cortantemente.
-Pero tenemos hambre y "estamos" extraviados -«y por estamos me refiero a ti» pensó Tsuna, pero sabía que eso no necesitaba saberlo precisamente su joven guardián.
La nube solo lo ignoro y siguió caminando. Tsuna suspiro.
-¿Qué tal si te doy pistas, ne? -silencio- ¿ne? –le sonrió, pero el otro lo ignoraba olímpicamente, se pregunto por qué seria, podría ser por el beso, eso podía intuirlo, el dorso de su mano aun escocía un poco.
-No me trates como un niño Sawada –contesto fríamente, sin verlo en ningún momento
-Ja –soltó en voz baja, pero en verdad es que Kyoya era un niño, se pregunto cómo es que habían pasado a esa situación.
Por su parte Kyoya estaba enojado con el herbívoro y consigo mismo, pues solo de recordar el beso de momentos atrás le hacía sentir extraño, sin duda era una nueva forma de ira reprimida. Además estaba lo del arañazo, y es que ¿cómo demonios se le ocurrió arañarlo? Estaba más molesto con él mismo como nunca. Y es que por primera vez perdió la calma al escuchar como Tsunayoshi se burlaba de él, eso era totalmente imperdonable, que un herbívoro se burlara de él era más vergonzoso que perder una pelea...
Y aunque tenía hambre definitivamente no pediría ayuda, su orgullo se lo impedía. Trataba de avanzar por la mansión, ignorando lo mas que pudiese al decimo Vongola. Y también estaba molesto con él, ¿por qué lo besaba tan de sorpresa?, y para colmo se ríe cuando lo araño, ok, ya había pensado en eso, pero era demasiado vergonzoso, la última vez que había hecho algo así era un débil mocoso herbívoro… su estomago volvió a gruñir.
-Ok, se acabo Kyoya, te di tiempo, pero incluso la paciencia del jefe Vongola puede acabarse, tienes hambre y tu orgullo no te permite admitírmelo, así que…
-¡Oye!, ¡suéltame! –grito la nube enfurecida y sonrojada, ese idiota de Sawada lo volvía a llevar como costal de papas en esa postura que le impedía moverse.
-… te cargare al comedor –le dijo, sin hacer caso a los quejidos de la nube.
Y anduvieron por los pasillos, Kyoya incluso dejo de renegar, sabiendo que era inútil, alguna criada los veían pasar y le sonreían mucho a Tsuna, hablándole en italiano y el otro respondiéndoles de igual manera, sin saber por qué, se irrito un poco más.
10 minutos después ya estaban frente a unas elegantes puertas. Tsuna deposito delicadamente a su joven guardián en el suelo, Kyoya solo lo miro mal.
Lo tomo de los hombros para asegurarse de que no huyera y luego abrió la puerta.
El comedor era muy grande, un salón muy espacioso, también en color dorado, con candelabros lujosos, algunas pinturas y demás adornos, algunas criadas paradas cercanas a las paredes con una sonrisa amable, y sentados en la gran mesa con un aun más enorme banquete estaban los otros cinco guardianes, Chrome, Reborn, Lal Mirch y Colonnello. Pero la vista de la nube estaba clavada en la niebla y sin notar que sus tonfas no estaban en su lugar, se puso en forma ofensiva, dispuesto a morderlo hasta la muerte. Pero la mano de Tsuna que aun descansaba en su hombro ejercía presión, impidiendo que fuera a armar un alboroto.
«Aun sigue sin aguantar ver a Mukuro» pensó Tsuna con un deje de incredulidad.
-Kufufu~, pero si es el pequeño Hibari Kyoya –dijo con su típica sonrisa y con un toque de arrogancia y burla.
El resto de los guardianes miraban asombrados que el guardián de la nube, el poderoso Hibari Kyoya, fuera un estudiante, eso explicaba porque Irie y Spanner ocupaban el sótano de la mansión. La pregunta era, ¿qué se traía Tsuna entre manos? Al principio pensaron que trataría de lidiar con la nube, si bien no estaban muy equivocados, tampoco estaban preparados para ver al joven Kyoya. Pronto se sintieron ciertos guardianes muy nostálgicos, especialmente Yamamoto.
Reborn observaba a los dos vongolas que recién llegaban, la actitud un poco nerviosa de Tsuna y la ira contenida del azabache, pero siendo Reborn quien era, sabía que su furia no venia precisamente de ver a Mukuro, se notaba que estaba molesto de antes, y ver a Tsuna tomando precauciones con su joven guardián solo le confirmaba que algo paso.
-En fin –comenzó Reborn- Tsuna, Hibari, tomen asiento, ya es tarde, pero aun debemos comer –dijo tranquilamente el arcobaleno del sol.
Kyoya lo observo de arriba abajo, entonces recordó que era el mismo "bebé" que lo había implicado en ese asunto de los Vongola, realmente estaba muy diferente, ya no lucia como el bebé que solía ver, era mucho más alto y también parecía mucho más serio, con cierta aura amenazantemente carnívora.
Por otro lado, Lal Mirch estaba cruzada de brazos y claramente de mal humor- ja, sigues siendo un inútil Sawada, llegando tarde, ¿tienes idea de cuánto hemos esperado?, y resulta que ni a la junta que tú mismo convocaste fuiste, pero que patético –dijo la mujer, claramente iracunda.
-Lal Mirch-san, no diga esas cosas del decimo por favor –dijo Gokudera, defendiendo al decimo como siempre.
-Dejare de decirlas cuando empiece a dejar de ser inútil.
Tsuna rio débilmente, claramente ofendido de que Lal siguiera así.
-No diga eso Lal kora! –dijo el rubio- obviamente Tsunayoshi ha cambiado kora! –dijo tranquilamente Colonnello, el arcobaleno de la lluvia.
-El maestro tiene razón, además ya es hora de zampar –dijo el sol de Vongola.
Tsuna tomo asiento en la cabecera de la mesa elegantemente decorada, entonces noto que la pequeña nube no se había movido un centímetro, primero, seguía destilando su aura de odia mirando mal a Mukuro, sin hacer nada, y segundo, odiaba las multitudes, eso era para herbívoros, pero él claramente sentía que esos sentados frente a él no eran precisamente herbívoros, claramente habían cambiado en 10 años, y tenían cierto aire carnívoro, no, quizá más bien omnívoro.
-¡HEY HIBARI! –grito Ryohei, señalando la silla vacía al lado suyo y de Yamamoto.
La nube suspiro, guardando su venganza para más tarde, después de comer algo y recuperar sus tonfas se encargaría de morderlos hasta la muerte.
Y termino por sentarse junto a esos idiotas, entre Yamamoto y Sasagawa. La cena transcurrió bastante tranquila para sorpresa de Hibari, Yamamoto y Ryohei hablaban de box y baseball, Mukuro hablaba con Chrome, lambo solo comía tranquilamente, pero Gokudera, Reborn, Tsunayoshi y la chica y el rubio conversaban en voz baja, como procurando de que no se enteraran de lo que hablaban, y cada vez que agudizaba el oído para escucharles pasaba que el sol y la lluvia se entusiasmaban y hablaban más y más fuerte sobre todo el sol. Eso era desesperante para Hibari. Pero al menos la comida era exquisita, debía admitirlo, era carne, de eso no había duda, con algunos vegetales y una salsa espesa que le daba un sabor agradablemente picante.
Además lo que sea que bebiera tenía un sabor bastante peculiar y también agradable, de un olor bastante delicioso, y el resto de la comida lucia fantástica, aunque Kyoya, siendo el carnívoro que es, solo degustaba la carne, mirando mal a sus compañeros de al lado, mirando mal a Sawada y el resto que se "secreteaban", mirando mal a la "vaca estúpida" por ser más alto que él, y obviamente mirando mal a Mukuro, el cual tampoco dejaba de verle, con cierta burla plantada en su heterocromatica mirada. Eso hacía que Kyoya clavará más fuertemente el tenedor y el cuchillo en la deliciosa carne que comía con modales, de alguna manera estar en un lugar tan elegante le hacía comer con los modales adecuados, después de todo eran reglas de etiqueta, y Hibari respetaba las reglas, y de paso obligaba a los demás a respetarlas. Pero le molestaba en sobre manera estar con ellos y que de alguna manera, sin contar a Rokudo, lo estuvieran ignorando, especialmente Sawada, ¿por qué demonios le estaba ignorando?, y eso que prácticamente le llevo a rastras hasta allá.
Rokudo Mukuro no podía apartar los ojos de la ahora nuevamente joven nube de Vongola, en sí, aunque todos estuvieran "ocupados" en sus asuntos, a excepción de Lambo y Chrome, todos miraban al prefecto, y no se perdían ni uno solo de sus movimientos, pero quien pensaba algo perverso con la nube era definitivamente la niebla Vongola.
Mientras Tsuna discutía con su mano derecha, su ex-tutor y con dos de los arcobalenos sobre el "por qué" tenían a un joven Kyoya y no al antiguo, Lal Mirch obviamente le susurraba enojada, exigiendo explicaciones, Colonnello trataba de calmarla para que no hiciera una imprudencia, pero al mismo tiempo también denotaba que quería respuestas. Gokudera le reclamaba al decimo el no ser avisado del plan, y Reborn preguntaba si realmente sería buena idea que estuviera allí. Después de todo, su presencia allí podría ser tanto una ventaja como una desventaja.
Una vez que los comensales terminaron su cena comenzaron a retirarse, bueno, solo Lambo que bostezo cansadamente.
-Me retiro decimo Vongola -hablo calmadamente.
-Oh, es verdad, tú y Chiara estuvieron de guardia hasta muy tarde –dijo Tsuna recordando, adelante Lambo, si ves a I-pin dile que no es necesario que cubra el puesto hoy.
-Ok –murmuro en un nuevo bostezo.
Sawada capto la mirada del prefecto, el cual claramente le interrogaba de lo que pasaba… Y un buen jefe que se respeta aprende de sus subordinados, y lo que Tsuna aprendió lo hizo muy bien de Ryohei.
-Bueno, este, ya voy a ir a descansar –dijo apresuradamente… aprendió a evadir temas de los que no quisiera hablar.
-Un momento –dijo Hibari, levantándose repentinamente- me dijiste que si venia me darías respuestas, bien, estoy esperando… herbívoro.
Tsuna suspiro, Gokudera frunció el ceño, Yamamoto rio nerviosamente, Ryohei comenzó a decir que habían mañanas extremos para hablar, pero que ya era muy tarde, Mukuro reía típicamente, Chrome miraba hacia el exterior y los arcobalenos intercambiaban una extraña mirada de complicidad, eso irritaba aún más a la alondra, y es que odiaba estar en una multitud, especialmente si esa multitud sabía algo que él ignorará.
-Bien, te contare más o menos la situación actual, pero será resumido, hemos estado en vela por dos días, y necesitamos descansar adecuadamente para lo que se viene –dijo Tsuna en un suspiro derrotado.
-Kufufu~, ya que la reunión no se efectuara hasta mañana al parecer, creo que Chrome y yo nos retiramos decimo –dijo con su típica risa, y caminando tranquilamente a la puerta, seguida por la chica, la cual hizo una reverencia.
-Nosotros también nos retiramos Tsuna –dijo Yamamoto, apuntando a Ryohei y a él mismo- tenemos que encontrar a Lara y decirle sobre los turnos, además tenemos que hacer otras cosas.
Tsuna asintió.
-También nos vamos, debemos dar la vuelta nocturna –dijo Lal, tomando la mano de Colonnello en un brusco apretón para que la siguiera- si faltas de nuevo a una junta Sawada, me valdrá que seas el decimo y te pateare el orgullo –amenazo.
Ahora solo quedaban el arcobaleno, la tormenta, el cielo y la nube… y las sirvientas que parecían estatuas, las cuales no se habían movido mucho en la cena.
-Bien, vayamos al estudio.
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-Mukuro-sama, ¿qué es lo que piensa? –pregunto tranquilamente la joven mujer, en sus brazos llevaba su búho.
El salón donde se ubicaban era oscuro, iluminado solamente por los rayos que ya caían en el exterior. Solo había una alfombra roja, un sillón de cuero negro, un escritorio y tras este un gran ventanal, y justamente en ese ventanal de cortinas de terciopelo carmesí estaba el guardián de la niebla, mirando con aire distraído la lluvia, sonriendo con malicia.
-Muchas cosas mi querida Nagi –murmuro en voz baja, pero la mujer lo escucho- pero principalmente que Tsunayoshi-kun se ha precipitado en traer a Kyoya-kun kufufu~
-¿Eh? –Chrome miro por primera vez al hombre frente a ella, dejando de jugar con el búho y mirando un poco sorprendida- ¿qué quiere decir con eso Mukuro-sama?
-Muy simple, querida Nagi, es casi como si tuviese miedo de que el actual Kyoya hiciera una estupidez, considerando al enemigo fue prudente traer al pequeño, el cual no lo conoce.
La joven pestañeo confundida, Mukuro no dejaba de ver la fuerte lluvia.
-Pero también fue una necedad, este Kyoya es una presa fácil para él, si Kyoya-kun decidiera salir (cosa más probable como que te mojas con el agua) ellos lo atraparan.
Un rayo ilumino la habitación mientras el trueno retumbo fuertemente de manera terrorífica, y en ese lapso de luz Chrome pudo ver un rostro de seriedad en la cara de la verdadera niebla de Vongola.
-¿Qué podremos hacer Mukuro-sama?
-Kufufu, yo no puedo hacer nada, puesto que el joven Kyoya no me soporta, pero no estaría mal forzarle un poco –sonrió malévolo, y solo la oscuridad lo sabría.
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…
Al menos es largo, pero bueno, como dije, ya viene lo bueno, en el siguiente capítulo la explicación sin falta, y luego un poco de lime ^^
Una amiga me está ayudando con el fic, y ya decidimos un par de cosas, por motivos de votos (?) el que acose a Kyo será Mukuro, aunque no es el único (aun pueden decidir si quieren a alguien en especifico) y para Tsuna tenemos algo sorpresivamente guardado (?)
A propósito, ella y yo estamos metidas en un proyecto de uke Hibari, si quieren verlo con alguien, quien sea, adelante, pueden pedirlo, pueden ser cuantos quieran por lectora ^^. Esta el prototipo y empieza raro o.o, pero al rato saldrá por estos lares (^^), sin más, esto por ahora.
Chao~
