Listo, n_n lamentamos mucho si nos tardamos un poco en éste, hemos tenido problemas con la computadora T-T seguro entienden... en fin, XD parece que nuestros capítulos crecen cada vez más jaja, espero que no moleste de nada eso n_n''.
Volviendo al tema del capítulo de hoy, tenemos que Yuuko y Clow vuelven a encontrarse (obviamente, pensarán algunos) y Yue al fin expresa la razón de su incomodidad junto a Yuuko... ¿Qué pasará después? jojojo
Eclipse
Capítulo 3- La Luna y el Sol en el Firmamento
Al día siguiente, Yuuko se levanta muy temprano para iniciar como se debe y piensa -Hoy descubriré más sobres sus poderes-…
Mientras, en la casa de Clow, el joven también se levantaba temprano para hacer el quehacer del hogar y pasar tiempo en el jardín con sus amigos, que ese día permanecían en sus formas verdaderas; era evidente que no planeaban salir a ninguna parte.
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-Bien, lo primero a hacer es desayunar, naturalmente... el otro día vi cerca del parque un pequeño restaurante que lucía bastante bien- dice Yuuko preparándose para salir de la posada, teniendo como fin principal el encontrar al joven Clow, pero intentando darse otras excusas para salir.
Cuando salió era un día soleado y hermoso, justo como el día anterior, solo que esta vez había más nubes en el cielo -lloverá otra vez...-
Mientras en casa de Clow, los tres compañeros desayunaban tranquilamente; Kero y Yue sentados a la mesa guardaban un silencio descomunal, lo que hizo sospechar a Clow de que algo estaba pasando.
-Yue, ¿algo te molesta?- La pregunta no tuvo respuesta, así que con un poco de inquietud se dirigió a Kero
-¿Que tal la noche?, te fuiste muy temprano- a lo cual tampoco hubo respuesta
-Clow, vamos al jardín Kero y yo, queremos descansar bajo el gran árbol de cerezo.- Clow asintió con una sonrisa peor aun así no podía ocultar su preocupación ante la actitud de sus fieles compañeros.
Y en el restaurante…
-La cuenta por favor –
"Que comida tan buena... ¬¬ aunque todavía no se compara con el toque de ese demonio de cuatro ojos" Piensa Yuuko un tanto fastidiada ante el hecho de que no deja de pensar en él. Finalmente le traen la cuenta y sale del lugar.
-Bien… ¿Dónde estará?, no ha de tardar en aparecer por aquí tropezando o algo por el estilo-
Baja la mirada y ve el descenso de la colina en la que estaba el restaurante; abajo está el parque del día anterior, los mismos juegos de elefantes y el mismo carrito de helados, como si el escenario estuviera esperando para que ella se ocultara y atacara al joven por sorpresa nuevamente. Un suspiro escapa por sus labios y voltea a ver al cielo un tanto melancólica al recordar nuevamente que ayer fue ayer y que hoy... hoy ha pasado casi medio día y no lo ha visto, "tal vez sea porque lo estoy buscando..." piensa un tanto decepcionada .
-Bien... todavía falta un rato para que llueva... lo mejor será que busque algo en qué entretenerme- dice bajando la colina, dispuesta a cruzar el parque hacia el centro de la ciudad.
Camina por calles sin contar cuantas ni fijarse la dirección que había tomado; el pensar en el sentimiento que le había punzado el corazón la noche anterior la distraía de todo lo que pasaba y entonces...
-¡cuidado señorita!- la jala un hombre desde la banqueta cuando un carro casi la arroya en su camino, Yuuko totalmente sorprendida atrapa el aire que escapa en el jalón,
-G...gracias-
-No se preocupe señorita, solo fíjese un poco más- Yuuko voltea esperanzada, creyendo poder encontrarlo a sus espaldas, pero cuando ve es solamente un hombre sin rostro que camina junto a ella hasta la otra calle.
"Bien, esto me esta afectando demasiado... ¡por hoy no mas Clow!" piensa decidida e irritada al no poder encontrarlo y camina calle abajo intentando enfocar su mente para buscar cosas curiosas en que entretenerse.
Clow ya había acabado su desayuno y la limpieza de la cocina, los cuartos y la sala, solo faltaba el baño y decidió salir al patio a recostarse con sus dos compañeros que habían tenido tan misteriosa actitud durante el desayuno
-¡Clow!, por fin llegas- Dice Yue mientras Kero duerme apaciblemente bajo el árbol,
-Ya es hora de descansar, ¿no crees?- le responde Clow con una sonrisa, sentándose recargado en el árbol al lado de Yue; empieza a leer pero siente como Yue y un Kero recién despertado lo miran de forma extraña.
Con una mirada fría pero aún tierna ve a Yue -Sé que algo te molesta; ten la confianza para decírmelo, sabes que no me enojaré-
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-¡AHHH! ¡Ya estoy harta! Voy a ir con Clow y sacarle todo lo que sabe y que es lo que me hizo, ¡me las va a pagar!- Grita Yuuko al darse cuenta que por los pensamientos divagantes en su cabeza no puede concentrarse cuando va en busca de antigüedades en una tienda que encuentra de paso; las personas la voltean a ver mientras agita su cabeza intentando sacar los pensamientos de ella, y al final la observan mientras corre por las calles tratando de encontrar a Clow.
-Bien, él tiene que saber algo... tal vez la magia nos atrae como imanes... o el muy maldito sí se atrevió a hechizarme... en fin, él ha de saber como evitar todo esto... por nada tiene tantos libros el muy bastardo- Saca una hoja de papel y la dobla en forma de mariposa que, con un pequeño hechizo, cobra vida y la guía a la fuente de magia más fuerte, Clow.
La mariposa la lleva por varias calles, pasando por parques, lagos, tiendas... Corre hasta que se le acaba el aire
-No recuerdo que la casa de Clow fuera tan lejos...- dice para sus adentros mientras baja el ritmo de su caminata en la persecución por la mágica mariposa
Mientras, de vuelta en casa de Clow…
-¡¿Quién es ella para faltarte tanto al respeto?! ¡Tú eres de los magos más poderosos de este mundo!, ella no ha hecho más que exigir cosas ¡y el otro día casi toma las cartas Clow!-
Clow guarda silencio, en realidad el momento es un tanto incomodo sobre todo porque la queja viene de alguien tan cercano y preciado... como explicar aquello que se supone deberían entender...
-Ella me concedió el deseo de finalizar la ceremonia para mis padres... ni siquiera se lo pedí y ella lo hizo… Es justo que pague por eso, de todos modos siendo algo tan importante para mí debería darle algo similar... –
Yue, inconforme con las razones de su creador se exalta y eleva vuelo levantándose levemente del piso -No Clow, esa razón no es más que una tontería, ¿qué no vez que solo te dejas abusar por esa persona? Tú me creaste con el poder de juzgar correctamente y cumpliré con mi deber, juzgaré a esa mujer y te demostraré que ella no merece tus atenciones-
En ese momento una mariposa de papel aparece frente a Yue y se desdobla para mostrar un círculo mágico, el cuál se expande y permite que Yuuko aparezca frente a ellos
-Ah ¿Quien pensaría que tendrían un lugar tan hermoso en una dimensión diferente conectada a tu casa? No sabes lo difícil que fue encontrar el lugar- dice Yuuko con una mirada pícara y retadora
-Miren quien tenemos aquí, mejor momento no pudo ser, ¡Que empiece el juicio y que las cartas Clow sean mis testigos!- Anochece en el jardín y las cartas Clow vuelan por los aires en círculos atendiendo el llamado de Yue.
Yuuko ve alrededor mientras las cartas vuelan y giran en torno a ella y a Yue
-¿De que hablas?- dice Yuuko picando la frente del ángel con su dedo, un tanto irritada después de la larga caminata que dio
-Tu juicio comenzará ahora-
-¿Juicio?- Yuuko se pone seria y le dirige una mirada amenazadora a Yue -tú no tienes razones para juzgarme-
-¡Calla!- Lanza un rayo de hielo a Yuuko, ella se pone seria y solo hace parecer una círculo en el piso en el cual se queda parada, suspendida en el aire; ve el rayo, inexpresiva, y momentos antes de ser alcanzada levanta una mano y el rayo se dispersa, volviéndose nada mas que viento y partículas luminosas.
-Pequeño ángel, creación de un gran mago, algo como tu no debería juzgar ciegamente a quien no conoce- Yue se frustra y eleva vuelo, las cartas se mantienen a una distancia prudente, girando alrededor de los dos batallantes; Yuuko permanece en el mismo sitio elevada unos centímetros del suelo por el círculo a sus pies, de repente y sin previo aviso Yue se lanza contra ella velozmente y choca con una muralla invisible justo en el borde del círculo de Yuuko.
-¡Cobarde!, ¿porque no peleas?... ¡¿porqué levantas tantas murallas?!-
-¿Que no entiendes? yo no tengo ninguna muralla ni escudo, tus ataques son demasiado débiles como para atravesar el campo en el que despliego mi magia...-
-Ahh, ¡me llamaste débil! Soy de las mayores creaciones del mago Clow, ¡viento! ¡Conviértete en cadenas que detengan a esta persona!- La carta se acerca y responde a su llamado; el viento es tan fuerte que logra pasar el campo de Yuuko.
-Eres mía-
Yuuko, amarrada por las cadenas de viento ve acercarse el puño del ángel, baja la mirada y sonríe dejando escapar una leve risa, Yue se molesta todavía más, dando más impulso a golpe, el cual es bloqueado por una fuerza invisible a unos centímetros del rostro de Yuuko quien ahora lo ve con ojos que parecen sacar flamas blancas
-Entonces quieres pelear enserio... parece que a Clow no le molesta, ¡peleemos!- Yuuko da un leve soplido a la mano de Yue y de ésta comienzan a salir tremendas llamas que obligan al ángel a hacerse a un lado; con dificultad y muchos jalones, Yuuko se libera de las cadenas que forma el viento alrededor de ella, el círculo a sus pies ha desaparecido y ahora sus flameantes ojos son lo único que brilla en la oscuridad además del blanco cuerpo de Yue; Clow y Kero los miran sorprendidos.
-Clow ¿no piensas hacer nada?- pregunta Kero un tanto preocupado del enojo de su amigo, así como de la actitud de su amo que solo mira la batalla con el libro descansando en sus piernas.
"Clow no se ha movido nada desde que comenzó la batalla y no creo que lo haga… ¡Rayos Yue!¡Tienes que aprender a controlarte!" – Piensa Kero mientras observa la feroz batalla junto a Clow que aún permanece inmóvil.
Yue apaga el fuego de su brazo y vuelve a mirar furioso a Yuuko
-¡¿Quiéres jugar con fuego?! ¡Jugaremos con fuego entonces!, ¡Fuego! ¡Vuelve cenizas a esa intrusa!-
Flamas aparecen por todas partes al rededor de Yuuko, deslizándose rápidamente hacia ella. La bruja nuevamente alza una de sus manos y aparece otro círculo en su palma, el cuál absorbe todas las flamas que Yue lanza en su contra, y con otro movimiento de su mano las arroja estrepitosamente hacia el ángel quién, fúrico y desesperado, intenta escapar de las llamas volando de un lado a otro.
-¡Maldita!-
-Aún así ¿no crees que es injusto si tu puedas volar y yo no?-
Diciendo esto Yuuko baja la mano y extiende su palma; aparece un círculo a sus pies que sube hasta su cintura y se disuelve dejando brillantes hilos de luz que se van materializando en forma de alas esqueléticas en su espalda.
Con un movimiento de sus alas Yuuko se eleva con calma haciendo alrededor de ella nubes de polvo que giran en círculos, se elevan y finalmente se disuelven donde sus alas se batían.
-¡Espada, Escudo!- grita Yue desesperado desde los cielos y las dos cartas invocadas vuelan hacia él desde el círculo de cartas, dejando destellos rojos en su camino. En las manos del ángel los destellos rojos se vuelven masas de luz que toman forma rápidamente: una espada enorme que medía casi la mitad de su cuerpo, y un escudo mediano; no tan grande para estorbar ni tan chico para no cubrir.
-¡Tierra, inmovilízala; Velocidad, dame impulso!- Las cartas se mueven hacia donde son invocadas dejando el mismo rastro rojo que las dos anteriores. La tierra bajo los pies de Yuuko, quien ya estaba a varios metros del suelo, comienza a formar grandes pilares que pronto la atrapan, encerrando sus piernas y brazos mientras Yue comienza a acercarse con más velocidad hacia la chica, con su espada lista para atacar y su escudo frente a él en caso de que hubiera un ataque sorpresa; Yuuko lo mira serena en todo momento, como si solo esperara el impacto
Yuuko respira hondo y profundo, concentrando su energía enfrente de ella mientras ve a Yue a acercarse veloz, envuelto en una estela roja dejada por todas las cartas anteriormente invocadas. Ya cuando Yue estuvo a punto de golpear a la bruja, ésta abrió sus ojos estrepitosamente; una fuerza invisible empujó al ángel hacia atrás haciéndolo perder el balance en su vuelo, los pilares de tierra que habían mantenido presa a Yuuko instantes antes ahora se desintegraban y volaban hechos polvo; la bruja mientras tanto había pasado una de sus manos del otro lado de su cabeza
-¡Ahora tú eres mío!- Grita triunfante la chica mientras en su mano alzada crecía un rayo de luz; sus alas luminosas se batieron, alzándola todavía más, preparando el rayo de luz en su mano para el ataque, mientras el ángel luchaba por recuperar su estabilidad en el aire.
-¡Yue!- Grita Kero preocupado.
-¡Escudo! ¡Muestra tu verdadera forma y protege a mis seres queridos!- Grita otra voz desde la oscuridad; todo se cubre con una nube de polvo mientras Yue termina de caer, ahora inconciente por el impacto de las tres magias poderosas que por un segundo chocaron. Yuuko solo mira a su alrededor, buscando lo que fuera que la haya detenido en medio de la polvareda que se había alzado con el golpe.
Pasados unos segundos el polvo se disipa dejando ver a la bruja con una enorme espada en su mano, parada y rodeada por una extraña esfera que parecía de cristal, observando al ángel desmayado unos metros enfrente de ella quien también poseía esa esfera a su alrededor.
La chica toca la esfera que la cubre y ésta explota como una burbuja de jabón. Luego, amenazadora, se acerca a Yue con la intención de clavar su espada al lado de su cabeza, mostrando su superioridad ante él, pero la protección del ángel es demasiado fuerte como para que su arma pueda penetrarla.
- ¡ya es suficiente!- dice Clow con mucha fuerza
-Tú hiscte este escudo, ¿no?- dice Yuuko intimidante, aún con altos espíritus de batalla
-Solo protejo lo que mas quiero… Y mientras sea valioso para mí nada le sucedera -
Yuuko respira hondo y suelta la espada que se vuelve luz, disipándose como humo al perder contacto con la chica, al igual que sus alas momentos después de esto. Sus ojos flameantes vuelven a ser rojos al siguiente parpadeo y voltean a ver a Clow que se acerca lentamente alzando su mano en la que se empiezan a recopilar todas las cartas que habían estado volando alrededor de la bruja y el ángel.
-Interrumpes la diversión- Dice Yuuko bastante molesta
-Es que no es divertido- Responde Clow serio
-¡Yo no fui quien empezó!, y además, ¿quién eres tu para meterte los asuntos de otros?-
-Soy el creador de Yue y por lo tanto es mi responsabilidad que esté bien, sin mencionar que estaba preocupado de que se fueran a lastimar-
-Lastimar, lastimar, ¡te preocupas de más!, sabes que tus creaciones me fascinan tanto como a ti, nunca sería capaz de hacerles daño-
-¡¿Y entonces que fue todo eso?!-
Para este momento ambos ya estaban gritándose mutuamente. Kero, más preocupado que nunca pues jamás había visto a su amo gritar, no podía hacer otra cosa esperar a que Yue despertara, meterse en una discusión como la que estaban teniendo podría ser peligroso.
-¡Para tu información todo eso fue...!- comienza a gritar Yuuko pero es interrumpida por un fuerte temblor que hace sacudir todo el lugar. Tanto Yuuko como Clow y Kero ven sorprendidos a sus alrededores buscando la fuente del temblor, debía ser cerca pues estaban en una dimensión paralela formada por Yue, el cual inconciente no se daba cuenta de nada.
-Esta dimensión, ya que fue creada por Yue, no puede existir sin él, y aunque Yue no esté muerto, el hecho de que se encuentre inconsciente lo deja sin concentración para mantener el lugar estable.- Dice Clow un tanto alarmando y viendo a Yue tirado en el piso. El lugar ya empieza a desintegrarse, la tierra se comienza a quebrar y sacudir mientras el cielo se rompe como si fuera una ventana rota.
Yuuko se acerca a Yue y sacando de su manga una botella muy decorada la vierte sobre él; casi al mismo tiempo de esto, la dimensión empieza a restablecerse a su estado original mientras la expresión de Yue se volvía alegre y calmada.
-Como es tu responsabilidad, tú tomarás la deuda por usar esa poción-
- ...Esta bien, es lo justo-
-¡Hip!... Jeje... Limooon- dice Yue entre sueños y volteándose para abrazar a Kero que se había puesto junto a él para protegerlo mientras dormía.
-M… ¿Me repites que fue lo que le diste?- Dice Clow intentando aguantar la risa que le estaba causando la escena de Yue hablando dormido y Kero peleando por zafarse
-¡Sake naturalmente!, no hay nada que arregle un mal sueño mejor que el sake- responde feliz Yuuko que también voltea a ver a Yue, al cual ya se le marcaba una leve tonalidad rosa en sus mejillas y que lentamente se levantaba y veía a Kero mas feliz que nunca
-Errezzzzz mi amigo ¿Uerdad?-
-¡¿Qué rayos te pasa Yue?!... no...¡No! ¡Suéltame! ¡No! suelta... ¡Suelta!- Grita Kero corriendo para huir del ángel borracho que lo perseguía alzando vuelo
-Bien, esto da una botella y media de sake a tu cuenta joven Clow... espero más pastelillos … Más aparte que aceptaré dormir en tu casa esta noche-
-P... pero...-Comienza a decir Clow pero es interrumpido por el dedo de Yuuko que se posa en sus labios delicadamente para callarlo, lo que hace a Clow abrir los ojos extremadamente sorprendido y sonrojarse levemente.
-Me debes mucho hasta ahora... no esperaras que pague la posada ¿o si?- Yuuko ríe mientras retira el dedo del sorprendido Clow que apenas encontraba tiempo para respirar mientras Kero y Yue detrás de ellos se correteaban sin parar
-Bien- Dice Yuuko volteando a ver a Clow con esa mirada que lo había puesto nervioso hace dos días -¿me acompañas por mis cosas?-
-Creo que no tengo otra opción-
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Salen de la dimensión y pasan a la posada donde Yuuko se hospedaba para recoger su equipaje, apenas está atardeciendo, serían a duras penas las 6, cuando volvieron a casa de Clow, donde Yue aún dormía y Kero servía de enfermera por si el ángel volvía a despertar alucinando.
Clow deja a Yuuko en la sala un momento para preparar el cuarto donde ella estaría esa noche; Yuuko ve en la mesa de la sala el libro de las cartas Clow, lo mira fijamente y posando su mano sobre la cubierta cierra los ojos, la magia en su interior es tremenda, no tiene igual, ella nunca habría pensado en crear algo así de poderoso por los tabúes que le habían inculcado sus padres, pero esta magia no tenía comparación.
-Ya me habían mencionado que las cartas te daban curiosidad- Oye una voz a sus espaldas, Yuuko voltea sorprendida, no había sentido la presencia de Clow volver del cuarto -bueno... son inigualables, no puedes culparme por tener curiosidad de algo tan... bello-
Clow se acerca despacio hasta que están casi juntos, ahora la única separación entre ellos son unos escasos 4 centímetros y la altura que el mago le saca a Yuuko, se miran fijamente a los ojos, Yuuko vuelve a sentir aquel calor de la noche anterior. Clow pone su mano sobre la de Yuuko la cual nunca dejo la pasta del libro, ahora Clow encerraba a la joven entre su cuerpo y el brazo extendido, seguían viéndose a los ojos…
-¡Pasteeeeeeeeeeeeeeeel! – Kero sale de la nada envistiendo a Clow, que queda atrapado debajo del león justo a los pies de la bruja, quién se toma su tiempo de respirar y recuperar su compostura, voltea y al reflejarse en el cristal de un plato se da cuenta que aún esta roja "tonta, tonta, tonta ¡Tonta!" piensa desesperadamente.
-Bueno, viendo que Clow esta debajo de ti, intentare empezar el pastel- Dice Yuuko alegremente intentando aparentar su pena, Kero la ve caminar hasta la cocina y por primera vez en el día cae en cuenta de que las ropas de la joven se habían desgastado, tal vez por la brutal fuerza mágica que uso contra Yue... la ropa normal no suele durar mucho si se usa en tales batallas.
-Eres un pervertido Clow- le susurra Kero al oído a su creador que aún se encontraba debajo y luchando por salir; Clow no había captado el comentario, y de hecho no le importaba, solo quería un poco de aire porque Kero en su tamaño normal no es lo más ligero del mundo
Después de una rato de lucha contra el león…
-¡Aire! .- Grita Clow y voltea hacia la entrada de la cocina de donde va saliendo Yuuko con un hermoso kimono de dormir, seguro se habría cambiado después de preparar el pastel.
-Kerooooo- dice la chica una voz arrogante y juguetona –solo queda esta rebanada de pastel, ¿no lo quieres?- Kero se abalanza hacia el pastel y Clow le pregunta al oído a Yuuko -¿en verdad sol queda eso?-
-No, pero es para que se duerma y podamos cenar a gusto los dos, no quiero interrupciones en mi té-
Clow sonríe un tanto nervioso "Por un momento pensé que sí se había comido tan rápido el pastel... que ella misma preparo... ¿Como sabrá?"
-¡Eres una comelona!, ¿como te comes el pastel tan rápido?- se queja Kero empujando el plato vacío hasta Yuuko
-Tengo una debilidad con los dulces- miente Yuuko y ríe burlona con las manos en la cintura y su corto cabello sujetado por una pinza -… ¿No te dan ganas de ir a dormir, valiente león?- Dice finalmente tras haber visto a Kero bostezar
-Aaaahh… Cre... Creo que si....me voy a dormir-
"A Kero no le da sueño tan temprano, ¿Qué le habrá puesto al pastel?" piensa Clow mientras Kero da la vuelta y se dirige a su cuarto.
-Ahora… ¿Qué te parece un poco de té?- Pregunta Yuuko sentándose a la mesa mientras Kero entra a su habitación. Aún se oían los ronquidos de Yue desde el mismo cuarto al que Kero había entrado, ambos comparten habitación.
Clow la mira fijamente, pero retira la vista cuando recuerda que un rato antes del pastel él la había encerrado contra la mesa donde estaban las cartas, "¿en qué estaba pensando?" se pregunta Clow en su mente.
-Bien, bien, que ese té no se hará solo- Dice Yuuko con el rostro apoyado en sus manos sobre la mesa, esbozando una alegre sonrisa con la mirada pícara que tiene siempre que da una orden; Clow suspira por recordar lo sucedido y camina pensativo a la cocina.
"¡Ella no ha hecho mas que exigir cosas...!" Las palabras de Yue retumban en su cabeza "¡Eres de los magos más poderosos del mundo!..."
La voltea a ver desde la puerta de la cocina mientras calienta el agua para el té y la mira, ella observa el jardín, el paisaje, la verdadera noche en la dimensión a la que ambos pertenecen originalmente y siente esos nervios que lo han acosado desde el primer día
"pero tengo que pagarle... ¿no?... no... es verdad que ella pide demasiado para una botella de sake pero..."
El agua comienza a hervir en el posillo, el sigue mirándola, cómo desvía su atención hacia otros objetos en la mesa, como analiza el azucarero, las servilletas, la misma mesa…
"pero... ha de ser una tontería pero..."
Al fin Yuuko se da cuenta de que él la mira fijamente y voltea a verlo, dándole una de esas sonrisas como la de la otra noche, esa sonrisa sincera que lo había capturado.
"Pero tal vez solo quiero pagarle"
-¿Ya esta el té?- oye la pregunta de Yuuko y voltea al posillo para ver que el agua hirviente ya se estaban escurriendo del envase y cayendo en la estufa
-ahhh... si, si, en un momento lo lle... llevo- se había puesto nervioso ante sus propios pensamientos y comenzaba a tartamudear mientras llevaba el agua hasta la tetera con las plantas para el té -¡ahh!- exclama tras haberse quemado con un poco del agua hirviente que le cae en la mano.
-¿Todo bien?- Grita Yuuko parándose de la mesa, extrañada por que Clow ya había tardado demasiado preparando el té, se acerca la cocina y ve la quemadura que Clow se acababa de hacer en la mano.
-¿Que te paso?- pregunta Yuuko un tanto preocupada y mojando el trapo más cercano que tenía para después colocarlo sobre la quemadura de Clow, intentando aligerar el dolor que pudiera sentir -Te esfuerzas mucho con mis caprichos, en verdad lo siento, déjame curarte esa mano-
Con mucho cuidado deja el trapo sobre la mano de Clow y presiona un poco, unos segundos después la quemadura había desaparecido.
-¿Ahora cuanto te debo por curarme?- pregunta Clow y Yuuko pone una mirada fría con una sonrisa malévola
-Una sonrisa-
-¿Eh?-
-Sí, quiero que pongas esa sonrisa que siempre le das a Yue y Kero, ese es el pago-
-¿Porque pides eso como pago?- pregunta Clow extrañado ante la petición de Yuuko, quien baja la mirada y se queda en silencio un momento.
-Por que cuando sonríes así el ambiente y todo lo que te rodea se siente como… La primavera… que brinda vida a todo…-
Clow la mira extremadamente sobresaltado, la temperatura había comenzado a elevarse, estaba totalmente seguro de ello. Vio como lentamente Yuuko alzaba la mirada, esta ruborizada y con los ojos muy brillantes "realmente... le costo decirme esto" piensa Clow sin poder apartar la vista de sus ojos. Ambos se miran fijamente hasta que Yuuko se percata de que aún tiene las manos de Clow sujetadas
-Lo... lamento otra vez... no es mi intención hacerte sentir incomodo si es que así te sientes- Se voltea y comienza a retirarse nuevamente a la mesa con la tetera y los vasos para que Clow no cargara, por una vez quería intentar serle de ayuda, pero Clow la toma del brazo antes de poder irse y la jala hacia sí, abrazándola fuertemente.
-Hare todo lo que pueda para conservar esta sonrisa que tanto te gusta-
Con el jalón, Yuuko tira los vasos, pero eso pareció no tener importancia para el joven que la abrazaba fuertemente, otra vez el calor de ambos se transmitía a través de sus cuerpos, ella comenzó a sentir como el calor subía por sus mejillas nuevamente e intentando evitar que él lo notara lo jaló de las mangas y lo atrajo mas hacia sí.
-Eres un tonto- dijo su voz sofocada por la ropa de Clow y la pena que sentía. Clow solo sonríe y responde tranquilamente -Discúlpame-
Yuuko sube su mirada para encontrar los ojos de Clow que ahora la ven tiernamente, manteniéndola siempre sujeta de su cintura; al encontrar los ojos del joven sonríe aún roja -no esperaba que te disculparas por eso... ahora yo tengo que pagarte esos vasos-
-Me pagarás quedándote una día más en mi techo-
-Sí que eres un tonto.-
*…
