Bienvenidos a un nuevo capítulo de tuya hasta el amanecer, gracias a los que han dejado su review, a los que siguen la historia y a los que la han puesto en favoritos, espero que les guste y responda algunas de sus incógnitas este capítulo y que al mismo tiempo las mantenga intrigadas
Sin más por el momento, les dejo el capítulo
Desde que vi los recuerdos de Yui, me sentí un poco mal por ella, pero eso fue raro mi yo anterior no podría sentir nada pero desde que lo conocí a él, mis sentimientos cambiaron completamente, y como Yui era una humana, me hacía sentir cerca de él, pero estar en esta casa llena de vampiros hacía que mis instintos estuvieran en una cuerda floja dispuestos a caer y llevarse todo consigo, lo único bueno era que ellos no podrían encontrarme aquí, el rey de los vampiros no me buscaría aquí, si quieres esconderte de alguien el mejor lugar será en sus propias narices, además puedo alimentarme de Raito si es necesario, aunque debo de tener precaución sobre qué tan lejos voy a llegar, y mi disfraz de humano ha logrado engañar a todos a excepción de Reiji, él tiene esa cara de científico loco que pone siempre me hace preocupar.
Espero que él estar sola con él en su laboratorio no sea tan malo.
Tocó la puerta de su laboratorio, esperando que él no se encuentre pero mis deseos se ven destruidos al escuchar su voz diciéndome que entre.
-Pensé que no ibas a venir- dijo él al tiempo que acomodaba sus lentes
-Dije que lo haría, ¿no es así?...-respondí al tiempo que me sentaba en uno de los sillones que estaba cerca a la puerta- Entonces hagámoslo rápido, ¿qué es lo que necesitas?- subí mis pies a una mesita que estaba cerca
-Compórtate como una dama, ¿acaso necesitas que alguien te discipline?- quise replicar pero el látigo en sus manos me hizo replantearme esa idea, por lo que baje mis pies- Es mejor así, entonces debería preguntar de quién te alimentaste después de tu primera noche aquí te recuperaste muy rápido-
-Eso no es asunto tuyo- odiaba la manera en que lo decía como si él estuviera por encima de...tsk mis pensamientos fueron interrumpidos cuando el látigo cayó sobre mis piernas
-Esa no es manera de responder, dirigete a mi con respeto, deberias aprender de Yui, ella era muy imprudente...- deje de poner atención cuando menciono a Yui, me estremecí al recordar lo que vi en sus recuerdos, al tratar de leer su mente la encontre en blanco, no podía adentrarme en ella
-Pero que mier...- Y el látigo volvió a caer sobre mí.
-Vocabulario, no sabes lo que una poción puede hacer, soy inmune a tus poderes y por cierto tus heridas no van a sanar tan rápido- no había reparado en que las marcas de este no habían desaparecido, a pesar de que me había alimentado -Es una fórmula especial para contener a los de tu clase, y además este te va debilitando para mantener a raya tus poderes-me sorprendió la serenidad con la que me decía las cosas, al mismo tiempo que lo decía servía té en dos tazas -Bébelo-
Tome la taza entre mis manos, pero él sostenía ese látigo, di un pequeño sorbo, esta cosa era demasiado dulce, por mi experiencia los sabores dulces siempre escondían un buen veneno.
-¿Qué es esto?- comenzaba a marearme
-Esta poción debería de mostrar tu verdadera esencia- yo luchaba para que eso no sucediera, mi cuerpo estaba temblando, "Maldito Reiji"
-Muestramelas- por un momento me sonrojé pero me di cuenta de que hablaba de mis alas, pero al tiempo que desabrochando mi blusa, comencé a sentirme cansada, mis ojos me pesaban ya no era dueña de mi cuerpo
-Estúpido Reiji- dije antes de perder el conocimiento
Al despertarme escuchaba un par de voces discutiendo afuera
-¡Que demonios hacia ella en tu laboratorio!- la voz sonaba bastante enojada, esa voz era de Subaru
-Ella solo me estaba ayudando con unos asuntos-
-Que clase de asuntos- cada vez su voz sonaba más fuerte, pero Reiji sonaba imperturbable
-Ese no es asunto tuyo- se escuchó un golpe y unos pasos que se alejaron, pero otros se acercaron.
Al momento que escuché que abrieron la puerta me fingí dormida, una mano acarició mi mejilla
-¿Qué diablos estás haciendo aquí?- Era Subaru-¿Porque apareciste en medio del bosque? El viejo fue el que te trajo aquí..
-Subaru, no sabía que estabas aquí, creo que volveré más tarde- Era Yui, siempre tan calmada como siempre-
-Tsk, no importa ya me iba- hubiera dado todo por ver su cara en ese momento, y escuché la puerta cerrarse detrás de él, ¿Por qué le importaba?¿Acaso era por el beso?, de seguro estoy imaginándome cosas.
Abrí los ojos lentamente, como si fuera la primera vez en despertar, vi a Yui como se acercaba a mí para tomarme la temperatura, ella era demasiado dulce para mi gusto, pero yo nunca había conocido a alguien así, todos siempre buscaban a algo.
-Que bueno que ya te despertaste me tenías preocupada- su sonrisa siempre era sincera, trate de moverme pero no podía "¡Demonios, tendría que ir con Raito otra vez!"
-¿Qué pasó?- sabía muy bien lo que había pasado, pero quería saber qué era lo que había dicho al respecto Reiji, de seguro una gran mentira para tapar que él está experimentando conmigo
-Estabas con Reiji en su laboratorio y pues parece ser que te desmayaste ahí- la sonrisa de Yui cambió, fue entonces cuando vino a mi mente, un recuerdo de ella, donde Reiji la utilizaba para probar sus nuevos venenos y pociones, era fácil saber qué pensaba ella, soy su nuevo conejillo de indias .- Creo que será mejor que descanses, te ves realmente cansada- Fue entonces que ella salió de la habitación, me estaba dando privacidad, aunque eso significara para ella una mala noche.
Deje pasar unas horas antes de salir, note que el lugar donde me había golpeado Reiji no había sanado, esto va a ser un problema. Todos estaban dormidos cuando salí de la habitación, me dirigí a la habitación de Raito. Y ahí estaba él, recostado sobre su cama, esa sonrisa lo decía todo, él sabía que iba a venir y estaba disfrutando eso, me hizo un ademán para que me acercara. Estaba parada justo delante de él, se hincó sobre la cama para estar a mi altura, él retiró mi cabello y comenzó a besar mi cuello.
-Saki-chan, no podía pasar un día sin que deseará mi cuerpo- sonreía con suma satisfacción
-No sabía que lo que de verdad querías era una plática nocturna- estaba tan cansada que apenas pude sonreír, me quité el camisón pero al hacerlo casi me caigo, Raito no sabía si reírse o preocuparse, me imagino que he de parecer como si estuviera ebria, por lo que solo me tomó entre sus brazos y me recostó en su cama
-Ya será mañana Saki-chan- era extraño como él me trataba en estos momentos, desearía tener la fuerza suficiente para adentrarme en su mente - Porque cuando lo hagamos no te vas a poder levantar- giré mi rostro para verlo a él, su rostro era diferente.
"Estúpido Reiji, no puedo ni alimentarme por su culpa"
Con las pocas fuerzas que tenía jale a Raito hacia mí y lo bese, un beso hambriento, pero extrañamente él no lo correspondió de la misma manera, fue extraño ya que él era un pervertido cuando se lo proponía, es decir, siempre. Él se separó y me besó la frente
-Mañana lo compensaremos Saki-chan-
"Mierda" me había quedado dormida en el cuarto de Raito, de seguro Yui me estaba buscando, él beso hizo que mejorará aunque seguía débil, al menos podría mantenerme de pie, él estaba ahí durmiendo a mi lado, cuando estaba a punto de levantarme él me sujetó por la cintura y me recostó nuevamente.
-Saki-chan no hemos terminado lo que empezamos, será que tu cuerpo amaneció con ánimos- besó mi clavícula
-Raito, yo…- Era el momento, podría sanar mis heridas si estaba con él, sólo espero que el té que me dio Reiji ya haya salido de mi sistema- Yo quiero…
-Nos proponemos complacer Saki-chan- inmediatamente se situó, besó mis labios con desespero, sus manos recorrían mis caderas, sentía como su energía fluía a través de mí, me tomó de la cintura para luego girar y quedar encima de él, Raito quería lograr que yo le pidiera que me hiciera suya, pero nunca lo iba a lograr por más intentos que tratará. Con su juego previo siempre buscaba más y más, algo en mí volvía a aparecer como si quisiera llevar este juego al final, pero yo sabía que no era necesario, al menos por ahora, entre caricias y besos noté como las manos de Raito buscaban quitarme mi ropa interior. Detuve sus manos.
-Esto no puede seguir así- trataba de articular mis palabras, pero él me callaba con un beso…
-No puede seguir porque no me dejas- me decía él, tomándome del cuello con delicadeza-Deja que sientas mis colmillos y dime que no quieres continuar después de eso
-Espera, tenemos que parar...-lo alejé de mí, al menos mis fuerzas estaban volviendo
-Y si mejor terminamos lo que empezamos la otra noche, no me puedo contener- me aprisionó debajo de él
-Alguien podría descubrirnos- estábamos forcejeando, cuando alguien tocó a la puerta
-Raito- era la voz de Ayato- Chichinashi no encuentra a…- dijo al mismo tiempo que abría la puerta, se quedó sorprendido por lo que había visto, o al menos eso creía - Hey Raito, no es justo que te quedes con la no Chichinashi, el gran Ore-sama la reclama como suya- y fue así como me dí cuenta de que miraba mis pechos
-Ayato- Raito se separó de mí un instante- Como soy tan buen hermano, podremos compartir a Saki-chan- me había quedado sin habla ante lo que estaba escuchando, esperaba que Ayato no fuera a tomar parte de lo que Raito planeaba, me giré para ver a Ayato y por un momento pareció pensar la propuesta de su hermano
-Ore-sama no comparte nada, pero te demostraré que ella quiere estar conmigo- Estúpido Ayato que no se daba cuenta de que Yui, estaba enamorada de él.
-Saki…-gritaba Yui por los pasillos-
-Otra vez bitch-chan-
Salí corriendo lo más rápido que pude de la habitación de Raito, al tiempo que iba corriendo por el pasillo me iba poniendo mi camisón, a veces no entiendo como me meto en estos líos, sería todo más fácil si aceptará mi naturaleza
Choque y tropecé con Yui.
-¿Estás bien?-Yui me miró de arriba a abajo, buscando señales de alguna mordida
-Si, ya estoy mejor- dije al mismo tiempo que ambas nos levantábamos
-No estabas en tu habitación, cuando fui a buscarte- dijo la rubia poniendo su mano en mi mejilla-Si te pasó algo puedes contármelo
- No pasó nada- soné un poco brusca, pero en realidad no quería hablarle de eso
Desde que Reiji me había dado ese té y lo que sea que le haya puesto en él, me sentía rara, a pesar de absorber energía está mañana me sentía bastante débil, y sólo habían pasado una horas, tendría que ir a buscarlo, las heridas que me había hecho seguían latentes, pero había algo raro, estas no desaparecían.
No encontraba a Reiji, por ningún lado, pero me dio cuenta de que Ayato iba saliendo de la habitación de Yui y se limpiaba la sangre de su boca, no quería topármelo de frente por lo que di media vuelta y continué mi camino, esperando que él no me hubiera visto
-El gran Ore-sama te ordena que no huyas- demonios si me había visto, giré mi cabeza para ver si me perseguía pero él apareció enfrente mío tomándome por los hombros -Espera tú no tienes el olor a Raito, ¿qué acaso él no te ha hecho suya?- me sonrojé al escuchar lo que decía
-Eso no es de tu incumbencia- al responderle sus ojos me miraban sorprendidos, nunca nadie le había contestado de esa manera, sonreí satisfecha y me removí entre sus brazos para buscar que me soltara, no podía utilizar mi fuerza, "Maldita poción, maldito Reiji"
-Entonces el gran Ore-sama puede reclamarte como suya- qué demonios acababa de decir él, levantó mi rostro-Raito dijo que te gustaba esto- puso su mano sobre mi pecho, bajó su cabeza a la altura de mi cuello y me lamió el cuello
-Hey, suéltame…- le solté una cachetada, al menos podía hacer eso, caí sobre mis rodillas
-¿¡Qué demonios te sucede?- pensé que iba a golpearme pero una mano lo detuvo antes
-No la toques Ayato- era Subaru
-Ella le pertenece a Ore-sama-
-Déjala Ayato- ninguno de los dos había movido ningún músculo, decidí levantarme y separarlos
-Primero dejen de comportarse como niños, segundo no soy un objeto, Ayato y tercero yo puedo manejar esto, Subaru- solté a ambos
-Pero a Raito lo dejas llevar las cosas más lejos- soltó Ayato antes de desaparecer
-Idiota- dije antes de irme, pero Subaru me había detenido del brazo
-¿De qué está hablando?- él me miraba intrigado pero tenía una ligera sospecha en los ojos
-Dime por qué te interesa tanto si solo me has estado evitando...además lo que yo
haga o deje de hacer no es asunto tuyo- me libre de su agarre, lo mire a los ojos, esos ojos que me miraban como si estuvieran revelando mis expresiones
-¿Te haz estado revolcando con Raito?- sin rodeos fue así como me lo preguntó, no podía descifrar la mirada de Subaru, ¿era furia en su rostro?, ¿acaso eran celos?
-Ese es mi problema- me alejé de él, pero Subaru no me iba a dejar ir tan fácil, me acorraló contra la pared, pero traté de girar mi cabeza para ver su rostro pero él me lo impidió
-¿Entonces es así?-
-Tú no lo entiendes- puse mi frente contra la pared, no esperaba que Subaru entendiera las cosas que hacía pero al ser tan parecido a él, realmente odiaba que me juzgará de esa manera
-¿Qué es lo que hay que entender?- me tomó de los hombros para encararlo- Primero me besas y luego te vas a revolcar con Raito? Dime que es lo que tengo que entender de eso
-¿Enserio crees que disfruto haciendo esas cosas?- susurró pero después de todo quién era él para pedirme explicaciones, no éramos nada - Primero que todo tú y yo no somos nada para que yo te de explicaciones, segundo tu no sabes nada acerca de mí, para que me veas con esa mirada acusadora y tercero ¿qué acaso fue tu primer beso?- él se había sonrojado ante eso, no podía creerlo, lo había sido-
-Ese no es cierto- respondió rápidamente pero evitaba mi mirada
-Descuida, no soy del tipo de princesas que buscan ser recatadas, no necesito un príncipe, así que olvídalo, es así como yo hago las cosas, es así como lo hacen los monstruos- esto último lo dije susurrando, pero lo que había dicho había sido rudo, y a pesar de que no había entrado en su mente, podía ver por sus reacciones que era una persona que no se merecía esto, no lo iba a liar en mis problemas, "Lo siento Subaru". Me alejé abruptamente de él, no podía verlo a la cara
-Ya me dí cuenta de eso...- dijo como si de un susurro se tratase- tú no sabes nada acerca de monstruos- él había escuchado lo último quemdije, giré mi cabeza pero él ya no se encontraba ahí
-Creo que ya descubrí la respuesta a mi primera pregunta- Reiji había aparecido detrás de mí
-No estoy de humor para esto- traté de esquivarlo pero él me detuvo
-Pues creo que te va a interesar esto-
-¿Qué es lo que quieres Reiji?- miró su rostro cansada, la conversación con Subaru me trajo malos recuerdos a mi mente
-¿Qué es lo que te he dicho de los modales?-a veces me sorprende como él busca mantener la rectitud en estos momentos
-Me importa una mierda tus modales, así que dime de una vez- había cometido un gran error, ante mi altanería lo único que obtuve como respuesta fue que me golpeara con una fusta, cuando lo intentó hacer otra vez, mi cuerpo reaccionó de manera extraña como si se moviera por sí solo, detuvo la fusta de Reiji
-Dije que no estaba de humor- mi voz sonaba diferente, esta no era yo, pero...la maldición, mierda…, rompí la fusta de Reiji enfrente de él
-Creí que no tenías la suficiente fuerza- Reiji estaba sorprendido ante mi reacción
-¡Basta!- grité al mismo tiempo que me alejaba y me encerraba en mi habitación, poco a poco conforme me iba tranquilizando, recuperaba el control de mi cuerpo, ¿por qué mis instintos estaban saliendo a flote?, pensé que había logrado calmarlos, al apoderarse de mí, me sentía mareada, tal vez si sólo me recostaba estaría mejor.
Me arrojé sobre la cama, pero alguien ya estaba ahí, ¡qué demonios, este era el día de fastidiar a Saki! Pero estaba cansada, así que ignoré a quien estaba a mi lado
-¿Hasta cuando vas a terminar con esta farsa?-
"¿Acaso él me había descubierto?"
Esto fue todo por hoy, pero en el siguiente capítulo conoceremos un poco del pasado de Saki, si les gustó la historia dejen su review, póngalo en favoritos o síganlo.
¡Las leo luego!
Bueno esto es lo que veremos más adelante:
-Piensas que puedes engañar a todos...-
-No creo que entiendas lo que se acerca pequeña-
-Anda sabes que estás deseándolo-
-Anda dime cuál ha sido la razón por la que tú y Shu se han vuelto muy cercanos-
-¿Qué acaso estás celoso de que ya no te visité más?-
-Tú sabes el precio si quieres que te responda eso...la pregunta es: ¿Estás dispuesta a pagarlo?-
-Demonios si de verdad necesitabas alimentarte solo lo hubieras pedido...- Comenzó a deshacerse de su ropa, él ver su torso desnudo no hizo otra cosa que sonrojarme, esto de verdad se volvería incómodo
"Era imposible que él estuviera ahí enfrente mío, estaba tan cerca de mí que quería correr y arrojarme en sus brazos, pero él no me recordaría, él ahora era feliz"
Se que un par de adelantos deberían estar en este capítulo, pero decidí dejarlos de incógnita, espero no ser mala :3
¡Las leo en el siguiente capítulo de Tuya hasta el amanecer!
