Al amanecer llegarían al Castillo de las Sombras. Era lo único que sabía. Tenía miedo ¿y si eran derrotados? Hasta ahora las batallas resultaban a su favor. En la última, en su paso por el templo de la luz, Angela había resultado con heridas menores y ya se había recuperado. Hawk y ella no habían sufrido daño. Pero ¿y si aun así perdieran? ¿Y Elliot? ¿Y si tenían que enfrentarse a Elliot? Ella no sería capaz de atacarlo. ¿Y Angela? ¿Y Hawk?
¿Qué hacer?
El chico estaba a pocos metros, mientras Angela, como siempre... ¿y qué le importaba Angela? Hawk estaba ahí, cerca, muy cerca... la batalla... ¿y si él moría? No, era imposible, los ataques enemigos rara vez lo alcanzaban y si lo hacían causaban apenas unos rasguños... ¿y si ella moría? Sí, eso era más probable, en especial si la obligaban a luchar contra su hermano. Era capaz de dejarse matar...
Y Hawk... y ella jamás... y estaba ahí, dormido... recostado contra el tronco de un árbol... y ella podía... sí, estaba cerca y el aliento... dormido... de Hawk se colaba por sus cuerpo y ella apenas era capaz de respirar, por miedo a que el sonido lo despertara... temerosa de haber hecho ya demasiado ruido, acercándose sobre las hojas...
Estaba ahí, tan cerca y quizá... ¿y si sólo lo besaba? ¿Y si despertaba? ¿Y si se atrevía a decirle? Temblores, miedo, calidez... ¿y esa calidez repentina?
Hawk la besaba, rodeándola con uno de sus brazos por la cintura con fuerza y cariño, con la otra mano le sujetaba la nuca, hundiendo los dedos entre sus cabellos rubios.
¿Era cariño o deseo?
De todos modos era un hombre, era de carne y hueso, lo que significaba que también sentía pasiones y ella debía admitir que la forma en que se había acercado no era del todo inocente.
- Te Amo.
Lo había... ¿lo había dicho...? ¿De verdad lo había dicho? ¿Realmente eran esas palabras las que había pronunciado tras un beso tan intenso como ese? ¿Eso le parecía tan difícil? Pero...
- Te Amo.- volvió a decir Hawk.
Lise… ella… no había sido capaz de hablar, no había podido decirlo. Apenas podía respirar, no podía pronunciar palabra alguna. Se ahogaba y comenzaba a ver al chico cada vez más borroso. Hasta pensó que para su mala suerte comenzaba a llover, porque sentía unas gotitas cálidas deslizarse por su rostro. Pero ¿Lluvia cálida en un lugar así? Sin duda efectos del desequilibrio de la energía del Árbol Mana.
Hawk la abrazó, refugiándola en su pecho, acariciándole la cabeza cariñosamente.
Sí, la protegía de la lluvia, pero ella sentía... ¿por qué no sentía esa lluvia en el resto de su cuerpo? ¿Tan aturdida estaba?
Escuchaba... era un latido rápido en el pecho de Hawk y su voz...
- No llores, todo estará bien... salvaremos a tu hermano... volverás a tu reino... Lo siento, perdona mi estupidez... Por favor no llores más. Eres una guerrera valiente y una chica... no, no una chica, una mujer admirable. Sé que jamás necesitarías de alguien como yo...
¿Lloraba? ¿Eso era? ¿Y por qué lloraba? ¿Realmente Hawk la había besado? ¿Y por qué Hawk temblaba? Y la abrazaba tan fuerte… ¿La abrazaba? ¿Y...? Realmente... ¿le había dicho que la amaba? Aunque él lo dijo dos veces, ella no se atrevió a responder, apenas había reaccionado al beso y a las caricias... y...
Un beso... otro beso... por favor...
Fue entonces cuando se alzó. Miró a Hawk a través de las lágrimas, tratando de calmarse. El chico le limpió las mejillas con su índice, sonriendo.
- Te ves linda cuando lloras, pero prefiero que sonrías... me da fuerzas...
Ella sonrió, sonrojándose, respirando mejor.
- Mañana... será... la última batalla ¿no? Hay que dar lo mejor, ya verás que salvaremos a Elliot y detendremos la guerra...
- Y Jessica...
- Jessica.- repitió él de forma mecánica, notando la tristeza en los ojos de Lise.- Descansa.- dijo.
Pero ella no quería, necesitaba otro beso y otro abrazo y decirle, decirle...
- No me amas... amas a Jessica...
¿Por qué si quería decir otra cosa era eso lo que había salido de sus labios
Hawk evadió su mirada soltándola al mismo tiempo.
No, claro que no la...
- Eso no es amor... es cariño, amistad... no amor...
¿No escuchaste lo que dije?
Los ojos de Hawk estaban fijos en ella, acusadores, bellos, tristes. Ella se sintió golpeada por esa visión. Los ojos de Hawk siempre la miraron con cariño, pero ahora había dolor...
- Pero ustedes...
- ¿Qué? ¿Crees que hay algo entre nosotros?
Ella asintió.
- Lise, te amo, lo sé desde hace tanto tiempo... si tan solo...
Si pudieras leer en mi mente... y en mi corazón...
Lise lo besó, temblorosa, asustada. No lo importaba más, deseaba besarlo hacía tanto tiempo, deseaba tenerlo cerca y besarlo una y otra vez, besos fugaces e infantiles, o besos más profundos y apasionados...
- Te Amo...
Al fin le era posible decirlo. Sintió el alivio de confesarlo, de no ser rechazada...
- Mañana...- apenas pudo pronunciarlo.
Ella estaba sofocada por todo lo que era Hawk en ese momento, besos y abrazos... esa intensidad, esa sensación, sólo por unos besos... sólo por ese abrazo... ¿y si ellos dos...?
No aún... no...
- Mañana... - repitió.- la batalla...
Hawk apartó sus labios de los de ella, le dio un beso dulce en la frente y asintió, triste, pero mucho más tranquilo. Lise no se alejó.
- Por favor, duerme conmigo...
