BEN 10: ALIEN WAR
Capítulo 2:
"El Héroe"
En las calles de Bellwood, había una fiesta, una fiesta en grande que había comenzado simplemente como una pequeña comida de celebración, lo que acontecía aquel día era el cumpleaños de una de las más conocidas celebridades de la ciudad: ¡Ben Tennyson, alias Ben 10 cumplía ya 17 años! En un principio, sus padres, junto con Gwen y su familia, Kevin, el Abuelo y Rook harían un almuerzo en su hogar, su comida favorita, un pastel, etcétera, algo sencillo, pero pronto llegó de sorpresa la Abuela Verdona, junto con algunos alienígenas fanáticos de Ben, y al enterarse de la algarabía que comenzó a ocurrir en la casa Tennyson, Jimmy, "su fanático Nº 1" que divulgó su identidad y administraba una página de internet, no tardó en llegar y notificar a toda la ciudad de lo que ocurría. Ben esperaba sólo una pequeña fiesta con su familia, pero por supuesto que agradecía (y disfrutaba) mucho que inesperadamente tanta gente que lo admiraba estuviera en su cumpleaños. —No creía que mi cumpleaños número 17 fuera tan, extraordinario— le dijo Ben, completamente alegre y entusiasmado a Kevin, Gwen, Rook y su abuelo —¿qué otra cosa quieres Tennyson? Ya tuviste un pastel, y ahora media comunidad ha venido a verte— dijo Kevin, dándole unos golpecitos en la espalda a Ben, entonces, de entre la multitud sus padres se acercaron —¡Ben hijo, felicidades! Estamos muy orgullosos de ti— le dijo su madre —estás por convertirte en un gran hombre— le comentó su padre —sí, eso es lo que le falta, ser hombre, jajaja— bromeó Kevin —Basta Kevin— le reprendió Gwen, mas no molesta, el momento no ameritaba que alguien se molestara por algo; —creo que lo único que falta para que éste día sea perfecto…es "patear traseros"— dijo Ben, completamente emocionado, fue entonces cuando una nave de Los Plomeros descendió, mas no aterrizó, una compuerta se abrió y bajaron unas escaleras, dentro apareció el Magistrado Patelliday, junto con otros plomeros —¡MAX, TENEMOS UNA EMERGENCIA!— le gritó su abuelo, Ben entonces miró a su abuelo, el cual le sonrió —¿vamos Ben?— le preguntó, el chico también sonrió —andando— le contestó, y subió a la nave con su abuelo, y Gwen, Kevin y Rook, listos para enfrentarse a lo que sea que estuviera ocurriendo.
Aprovechando que su fiesta de cumpleaños se convirtió en una algarabía repleta de personas que lo admiraban y querían, decidió hablarles a todos agradeciéndoles por haber asistido a su fiesta, y se retiró, dispuesto para enfrentarse a lo que sea. —En ocasiones creo que eres muy presumido— le dijo Rook, Ben hizo caso omiso del comentario, pues estaba despidiendo con su mano a las personas, mientras abordaban la nave de Plomeros. —¿y bien? ¿a qué me voy a enfrentar?— preguntó Ben, fue entonces cuando una voz conocida le respondió —lo que deberías preguntarte es en dónde lo vas a enfrentar— le respondió, Ben inmediatamente lo reconoció, después de todo, era exactamente igual a él —…Albedo— dijo; enfrente de él se encontraba Albedo, aquel que antes era un Galvan, pero que ahora tenía el aspecto de Ben Tennyson, desde que creó su propia copia del Omnitrix y ambos tuvieron contacto directo, ahora Albedo lucía igual que Ben, a excepción de que su cabello era blanco, sus ojos rojos, y sus atuendos eran de color opuesto. Albedo se encontraba atado a una silla, a su lado se encontraban dos Plomeros más junto con Blukic y Driba, los dos Galvanes que ayudaban a Los Plomeros en su base en La Tierra, lo inquietante era que Albedo unas semanas atrás quedó transformado, por cortesía de Azmuth, en un Ben con 11 años, pero ahora tenía la apariencia de Ben con 16 años, aunque prácticamente ya de 17 años; —¿cómo fue que recuperaste tu antiguo aspecto?— preguntó Gwen, Blukic y Driba les relataron entonces lo que ellos sabían sobre lo ocurrido —no estamos seguros de lo que pasó— comenzó a decir Driba —querrás decir que TÚ no estás seguro— comenzó a decir Blukic —Tú tampoco tienes idea de lo que ocurrió— contradijo Driba —al menos la responsabilidad no era mía— dijo Blukic —no, no era tu responsabilidad, pero sí era tu trabajo encargarte de…— Kevin, ya harto de que ambos Galvan siempre discutieran lis detuvo —¡YA BASTA! ¿¡PUEDEN HABLAR YA!?— les gritó, ambos concordaron —…nuestro trabajo era en ese momento hacer una revisión y darle el alimento a los prisioneros— relató Driba, continuó Blukic —cuando bajamos a las celdas nos encontramos con tres celdas abiertas y vacías: la de Ánimo, la de Albedo y la de Psychobos— dijo, continuó entonces Driba —lo extraño fue que al bajar, nos encontramos con un inconsciente y adolescente Albedo— terminaron de contar. El ya adolescente Albedo sólo estaba sentado, mirándolos molesto, pero se veía cansado, era extraño.
—de modo que has creado una alianza con Ánimo y Psychobos, ¿pero por qué estás aquí? ¿Qué planean hacer?— le preguntó Max —¡dime hacia dónde debemos ir para patearles el trasero!— dijo Ben emocionado —…sea donde sea que ellos estén, no tengo ni idea…— dijo Albedo, frustrado, molesto, mas parecía estar respirando con dificultad —…¿Albedo te encuentras bien?— le preguntó Rook —¿QUÉ TE IMPORTA?— le respondió de inmediato, —hemos tratado de averiguar algo de lo que traman— dijo Blukic, continuó Driba —pero él no ha querido colaborar— concluyó, Ben se acercó entonces —escúchame Albedo, no te agrado y tú no me agradas, estamos a mano prácticamente, y en éste momento te encuentras en desventaja, sencillo: dinos qué están planeando "esos dolores de cabeza" y tal vez reconsideremos…— Albedo interrumpió molesto a Ben —NO ME IMPORTAN TUS OFERTAS MEDIOCRES…YO NO…aah— Albedo, pronto sintió un dolor, fuerte, dentro de sí mismo, y no pudo evitar hacer una mueca de dolor, cerrar sus ojos y bajar la cabeza; era evidente que Albedo tenía algún mal, algo lo estaba lastimando —¿qué es lo que tiene?— preguntó Max, el Abuelo, al Magistrado Patelliday, quien respondió—Max, él no quiere cooperar, desde que despertó tratamos de sacarle información pero se resiste— contestó —¿hace cuánto tiempo fue que lo encontraron?— preguntó Gwen —lo encontraron Blukic y Driva hace treinta y dos minutos, pero despertó quince minutos después eso— le comunicó —Albedo, escúchame, si no me dices lo que traman no podremos ayudarte— le dijo Max, a lo que Albedo contestó —…NO, DESEO SU AYUDA—. —de nada servirá pedírselo "amablemente", ¿por qué no mejor me transformo en un alienígena y le sacamos la información a la fuerza? Sólo digo— "propuso" Ben, Albedo mismo fue quien contestó —siempre con tus mediocres ideas ¿ciertoTennyson?— le dijo Albedo; Ben pareció molestarse —¿hacia dónde vamos?— preguntó Ben al Plomero que conducía —llegamos a las instalaciones en el Monte Rushmore— contestó el piloto. Aterrizaron, y los tripulantes de la nave bajaron, con Albedo aún de prisionero, las cosas eran un poco extrañas; —dime, Albedo, ¿qué tienes en tu estómago?— preguntó Ben, Albedo se confundió con la pregunta —¿qué?— le preguntó —lo que escuchaste— dijo Ben —¿Ben qué estás pensando?— le preguntó su abuelo, pero no contestó, activó su Omnitrix y se transformó en su alienígeno Cerebrocrustáceo —"Cerebrón"—dijo, y explicó —si no me equivoco, y sé que efectivamente estoy en lo correcto, Albedo, tiene impregnado en su cuerpo algún objeto al que se le fue cargado con energía Electrokinética— comenzó a decir —¿y qué es lo que le hace?— preguntó Kevin, Cerebrón continuó —sólo aquellos Cerebrocrustáceos más fuertes y capacitados pueden transmitir parte de su energía hacia un objeto inmaterial, no para defenderse, sino para controlarlo…es indudable que "el Dr. Psychobos" logró escapar, seguramente con su ayuda, y el prófugo le incrustó algún objeto, como medio de seguridad— terminó de explicar Ben.
Ben parecía haber acertado, pues ahora Albedo se veía molesto y de alguna forma descubierto —lo que haré ahora será quitártelo, pero te dolerá— advirtió Ben/Cerebrón, entonces con sus electro rayos de su cerebro comenzó a electrocutar a Albedo, el cual comenzó a gritar de dolor, pero esto duró poco, pues de su estómago salió un pequeño fragmento puntiagudo metálico, rodeado por una energía eléctrica púrpura, Albedo comenzó a recuperar parte de su fuerza una vez que aquél fragmento fue extraído de él, pero debido al reciente suceso se sentía débil; —¿Ben cómo supiste?— le preguntó su abuelo, éste le contestó des-transformándose —…créeme abuelo, fue por experiencia propia, y no fue muy agradable que digamos…— le contestó. Albedo comenzó a recuperarse pronto, y mientras tanto Blukic y Driba se acercaron al fragmento extraído de Albedo, rodeado por esa energía eléctrica púrpura; con unos guantes de goma, tomaron el fragmento —mm, tiene el nombre de Psychobos por doquier— dijo Driba —metafóricamente hablando, hay que destruirlo— contestó Blukic, Kevin contestó absorbiendo sólo en sus manos el material del suelo —será un placer— dicho esto, ambas manos las formó en un mazo y aplastó el objeto, el cual al destruirse dejó residuos eléctricos que pronto desaparecieron; la atención de todos volvió ahora a Albedo —ahora, Albedo, de alguna forma me debes un favor…y quiero que hables— dijo Ben, serio —…de modo, que crees que estamos a mano…y que ahora yo debo ayudarte, pues según tú, me has librado de una terrible agonía— negó Albedo, Ben estaba por discutirle algo, pero Rook lo interrumpió, interpuso su brazo entre Ben y Albedo —¡espera Ben! Conozco una forma de hacerlo hablar, una forma a la que no puede negarse— dijo Rook; Ben retrocedió, y todos miraron a Rook, éste se acercó a Albedo, y se detuvo detrás de él, puso su mano izquierda en el hombro derecho del prisionero y presionó tan fuerte como pudo —¡AAAAAAAH, BASTA, HAAAAAAH!— se quejó Albedo, pero Rook continuó —¡AAAAAAH! ¡ESTÁ BIEN, ESTÁ BIEN, HABLARÉ!— dicho esto, Rook soltó el hombro del chico con cabello plateado —ésta es una vieja técnica que aprendí en mi planeta, ubicas una vena que conecta directamente al Sistema Nervioso y las válvulas de sangre que llegan al cerebro, al presionarlos, se crea una sensación de sufrimiento que impide de cierta forma al razonamiento, y el dolor logra someter a su "víctima", hmhm (Rook ríe antes de terminar de hablar) "por llamarlo de algún modo"— explicó Rook, lo último que dijo fue en referencia a Psychobos, pero en forma de broma, la cual no dio mucha gracia.
Ahora (al parecer) Albedo no tenía otra opción más que hablar —¿y bien Albedo?— preguntó Ben, Albedo suspiró, al parecer vencido y comenzó a relatar —…les diré lo que sé: hace dos semanas, cuando continuaba siendo un infante a tu imagen, comencé a escuchar monólogos, extraños, de Psychobos, no les prestaba atención, pero al menos me entretenían un poco, pero pronto, esos monólogos se transformaron en charlas, ahora no solo hablaba Psychobos, sino también el Dr. Ánimo, sus charlas no eran muy recurrentes, pero cuando lo hacían tardaban mucho tiempo; ahí es donde entré yo, Psychobos entonces comenzó a comunicarse conmigo primero mentalmente, hasta que le hiciera caso, tres días después, cuando realmente me harté le puse atención, él comenzó a relatarme un proyecto, junto con Ánimo, traerían devuelta a la vida a una criatura que podría ser tu fin, Tennyson, fue todo lo que me dijeron sobre eso, el "Crustáceo Púrpura" me comentó que tenía un plan para salir de la prisión, pero necesitaba mi ayuda: debido a que de alguna forma mi ADN podía ya confundirse con el tuyo, podría ingresar una clave secreta para liberarnos, a cambio, me devolvería a mi forma Galvan y podría crear un nuevo "Omnitrix propio", pero mejor que el tuyo— Albedo se detuvo un momento —y déjame adivinar, creíste sus mentiras— dedujo Kevin, Albedo un poco avergonzado asintió, y continuó —…decía, pasaron los días, y Psychobos consiguió mucho: logró alterar el sistema de seguridad de la prisión, y entonces pudo abrir mi celda, de alguna forma él no podía abrir su propia celda, y cuando yo salí, él logró aparecer una especie de detector de ADN, al cual tuve acceso y liberé a ambos…ahí fue cuando me engañaron. Cuando salieron le reclamé a Psychobos que cumpliera su parte, y me devolviera mi antiguo aspecto, y el insolente me electrocutó, de alguna forma aceleró mis hormonas, y me devolvió a mi antiguo aspecto de adolescente, le reclamé "esto no fue lo acordado", pero volvió a electrocutarme, ésta vez con la intención de lastimarme, me levantó y me arrojó contra el suelo tres veces, y por último me enterró en mi estómago aquél material "esto impedirá que hables demaciado" me dijo, y entonces los vi a ellos escapando, y me desmayé, quedé inconsciente, hasta que desperté atado con éstos Galvan— concluyó Albedo.
