Capitulo 3
Hermione miró al pálido hombre que respiraba pesadamente a su lado, dormido. Suspiró, se suponía que acababan de hacer el amor, se suponía porque se suponía que estaban enamorados, se suponía porque lo decía la gente. Y ahora aún con más razón lo supondría la gente cuando vieran el anillo excesivamente ostentoso que descansaba en su dedo anular.
El momento de la pedida había sido realmente frustrante. Ron había estado todo el día encerrado en sus cuartos de Hogwarts, cosa extraña ya que parecía vivir permanentemente en Hogsmeade, además había estado especialmente irritable con cualquier tontería y lo peor fue el comunicado que le hizo antes de darle la supuesta buena noticia.
"Me voy con Charlie a Rumanía un mes" dijo revolviéndose las manos, nervioso. Hermione lo miró boquiabierta durante un rato, sin palabras.
"¡¿Un mes?" gritó alterada, Ron la miró tranquilo.
"Si, se a roto una pierna y no puede hacer su trabajo así que me ha llamado a mi" dijo con facilidad, se veía que se había preparado antes la conversación.
"¿Y tus otros hermanos?" dijo molesta pero sin gritar.
"No pueden, Bill esta con Fleur embarazada en Francia, Percy en el ministerio y Fred en la tienda" dijo como si repitiera algo que ya había dicho antes. Hermione suspiró agobiada.
"¿Y tu trabajo?" dijo buscando cualquier escusa por tenerlo cerca.
"No tenemos partido hasta dentro de dos meses, nos preparamos para el mundial" Ron se cruzó de brazos y casi pareció sonreír triunfante. La conversación había salido como él la había planeado. Hermione ya no sabía que decir, se encogió de hombros y se dio la vuelta dispuesta a irse.
"'Mione'" murmuró Ron, ella se giró y lo vio rebuscando en su túnica, al rato sacó una pequeña cajita, Hermione lo miró ceñuda hasta que Ron mostró su contenido. "¿Quieres casarte conmigo?"
Ella lo miró boquiabierta, Ron sonreía Sin saber que decir y simplemente asintió con la cabeza. La sonrisa de Ron se agrandó aún más y corrió a besarla torpemente.
Volvió a mirar a su prometido, durmiendo plácidamente, algunos mechones anaranjados aún estaban pegados a su frente a causa del sudor. Hermione respiró hondo y si levantó sin cuidado de despertarlo o no, ya que sabía que pocas cosas o ninguna le despertaban. Se puso una bata y salió al salón, necesitaba una copa.
"Enhorabuena" dijo una voz sedosa a su espalda, se giró y miró al Profesor sin expresión ninguna.
"Gracias" respondió sin sonreír siquiera. El Profesor alzó una ceja mientras Sev le miraba con el ceño fruncido sin decir nada.
"No pareces muy contenta" Hermione bufó.
"No! Realmente no me gusta que me digan que me abandonan durante un mes y luego me pidan que me casen con él" dijo ella molesta, explotando, el Profesor sonrió de lado.
"¿Y por qué le dijiste que sí?" le encaró Sev de repente.
"Porque es lo que debo hacer...¿Y por qué te molesta?" Sev relajó el ceño y la miró avergonzado.
"Uh...porque así nunca tendrás tiempo para buscarlo" le reprochó con voz aniñada. Hermione suspiró.
"Os prometí que lo haría, nunca rompo mis promesas" El Profesor la miró sin ninguna expresión. Si no fuera por ese barba era tan parecido a su antiguo profesor que había veces que temía que le descontara puntos o le diera una detención, sin embargo Sev era tan adolescente que le resultaba extraño que fueran la misma persona, tan irracional, tan impulsivo.
De repente ambos espejos se desvanecieron y se vio a ella misma reflejada en los tres espejo pudo reconocer al fondo la imagen de Ron.
"Sabes perfectamente que esos espejos no te van a dar su opinión...no sé porque los utilizas tanto" dijo con voz adormilada, restregándose los ojos.
"Son más grandes para verme entera" respondió ella automáticamente, como siempre.
"Siempre me dices eso pero no sé porqué, no te hace falta verte entera...ni que te fueran a mirar muchos hombres" dijo el pelirrojo con poco tacto, Hermione lo miró furiosa pero él no pareció darse cuenta y se metió de nuevo en el cuarto. Pocos segundos después pudo escuchar el sonido de la ducha. Hermione volvió a suspirar, amaba ducharse con él.
"Reina a F5" dijo una voz suave, juvenil.
"Pero estas loco, niño! Alfil a G3" gruño otra voz sedosa y firme.
"No, no...reina a F5" reiteró el joven.
"A ver, decidirse ¡no puedo jugar con los dos a ala vez!" Hermione miró a los dos espejos con el ceño fruncido, el alfil en una mano y la reina en otra. Sev cruzó los brazos e hizo un berrinche.
"Con él ya jugaste ayer" murmuró con reproche.
"Pero es que tu eres muy torpe, niño" gruñó el Profesor.
"Bueno, Profesor, démosle su oportunidad" dijo ella soltando el alfil y moviendo la reina a F5, Sev sonrió abiertamente.
Hermione dio gracias a Merlín porque esos espejos estaban allí con ella, Ron se había ido hacía una semana y ellos la habían ayudado a pasar esos días en los que se sentía tan sola y enfurecida por su dependencia a Ron, se odiaba que cuando él se iba ella se sintiera sola y necesitada.
De repente echándole un vistazo al espejo de los deseos mientras Sev decidía que hacer para salvar su único peón que había quedado desprotegido al mover la reina, la visión que contempló hizo que todos sus órganos se pararan a la vez.
"Srta Granger, ¿que pasa?" preguntó con preocupación El Profesor. Ella no respondió y miró horrorizada la imagen que proyectaba el espejo de los deseos.
Hermione pudo ver como su antiguo profesor se encontraba en un callejón solitario y asqueroso, de repente una figura encapuchada apareció en escena. Ella intentó fijarse en el rostro del desconocido pero estaba borroso como si no tuviera cara. Snape lo miró asustado cuando el desconocido alzó la varita apuntándole, Hermione jadeó de sorpresa cuando un rayo de luz verde impactó de lleno en el pecho de su antiguo profesor, sus ojos se volvieron blancos y el cuerpo inerte cayó al suelo. Hermione comenzó a llorar desconsoladamente mientras la imagen se repetía una y otra vez.
Ambos reflejos la miraron desconcertados y hacían preguntas repetidas veces sin recibir contestación alguna por parte de la castaña, mientras esta continuaba sollozando. En uno de los intentos de saber que pasaba el Profesor mandó callar a Sev y ambos se quedaron observándola esperando que ella reaccionara, dándole tiempo. Ella alzó la cabeza y los miró hipando.
"Haced que se pare" musitó con un hilillo de voz.
"No podemos, ciérralo" dijo serio El Profesor, un tono preocupado parecía notarse en su fría voz. Hermione se levanto y giró la pata hasta quedar hacia el lado izquierdo observando por ultima vez la escalofriante imagen.
"¿Que has visto 'Mione'?" preguntó Sev preocupado.
"Él...él...está...muerto" logró decir antes de comenzar a llorar de nuevo.
"¿Cómo? No! Es imposible! Nosotros funcionamos aún ¿verdad que no es posible, Profesor?" dijo Sev con voz aterrorizada.
"Él sigue vivo aún" sentenció tranquilo. Sev pareció aliviado pero sus manos se movían con nerviosismo.
"No! Yo lo vi, lo acabo de ver...él era asesinado en un callejón!" gritó Hermione mirando furiosa al Profesor. Éste la miró tranquilo.
"Hermione, tranquilízate. Te recuerdo que ese es el espejo de los deseos" respondió calmado. Hermione pareció calmarse un poco.
"Entonces... eso quiere significar que... ¿él desea ser asesinado?" dijo ella con temor.
"Ciertamente, sí"
"No! Por qué querría él eso!" gritó de repente Sev.
"Lo debe estar pasando realmente mal, ni siquiera con el Sr Oscuro había tenido esos deseos" reflexionó el Profesor, más para él mismo que para responder al joven Sev. Hermione los miró atónita ¿Sería cierto que su profesor lo estaba pasando mal? ¿Sería cierto que realmente estaba vivo? Hasta ahora no se había parado a pensar de nuevo si su antiguo profesor estaba vivo o no, pensó que el espejo de los deseos no funcionaba porque siempre mostraba comida y bebida...pero ahora...todo parecía tener sentido.
¿Pero dónde estaba? De repente recordó un detalle del callejón, era una placa con algo escrito y un símbolo, quizás debería verlo de nuevo, a lo mejor conseguía ver la placa y poder identificar donde estaba. Mientras el Profesor pensaba y Sev se controlaba para no llorar delante de una chica, ella se acercó y abrió de nuevo el tercer espejo. La escalofriante imagen continuaba repitiéndose una y otra vez, ella cerró los ojos, respiró hondo y los volvió a abrir. Le fue imposible fijarse en los detalles de las imágenes al principio, pero una vez superado el temor de que eso fuera real consiguió fijarse mejor.
Su antiguo profesor tenía el mismo aspecto de siempre, llevaba puesta sus ropas negras de dar clases, no tenía barba como El Profesor, y su pelo negro y lacio por los hombros, nada parecía haber cambiado en él. Nunca había visto tanta horror en su rostro al ver a su atacante ni tanta calma al desplomarse su cuerpo sin vida en el suelo. La figura encapuchada se desvaneció de repente y le dejó ver por unos segundos la placa que había reconocido pero todo se desvaneció de repente y la imagen comenzó por el principio. Hermione corrió por un pergamino y una pluma mientras la imagen seguía, esperó a que la figura se fuera, apuntó el nombre que aparecía en la capa e hizo un intento de pintar el dibujo. Mas parecía un garabato.
Incapaz de ver de nuevo la imagen, pese a haberlo superado, lo cerró de nuevo. Los espejos la miraron extrañados, Sev aún tenía los ojos enrojecidos.
"¿Qué has descubierto?" preguntó interesado El Profesor. Ella lo miró y le mostró el pergamino.
"Banco Centra Europeo?, hmmm, no me suena ni el nombre ni ese dibujo extraño"
"Es un Banco muggle...pero puede estar en todos los sitios de toda Europa" dijo ella pensativa
"Podrás encontrarlo ¿verdad 'Mione'? La ilusión volvió al la voz del joven Sev. Ella sonrio para tranquilizarlo y asintió con la cabeza.
"Lo intentaré" Pero... ¿por dónde comenzar?
