CAPÍTULO 3

-…Y luego, vamos a irnos a vivir al mero Londres, para después…-empezaba a hablar emocionada una mujer de cabello negro, que no gozaba mucho del don de la belleza. Creo que no hace falta decir que es Paula.

-Lady Paula, no se emocione tanto. Todo mundo sabe cuáles serán sus planes como la nueva señora Pot.-le comentó la sirvienta, totalmente harta de los alucines de su señora.

-Bueno, ya. Es que me emociona tanto la idea.

-Lo se, desde el compromiso no deja de hablar de ella.

-Lo que sea, tú no opines, que sólo sirves para tender camas y barrer.-calló Paula a la sirvienta. Fue cuando entró el clásico mayordomo chismoso, quien le traía un ultimátum a la señorita.

-Lady Paula, le traigo un chisme calientito y recién salido del horno.

-A ver, Jonas, dime. ¿Qué ocurre esta vez?-dijo Paula al mayordomo mientras se sentaba en la cama.

-Resulta que hay una princesa venida desde Japón, que nos llegó de último momento esta mañana.

-¿Y?

-Bueno, la parte interesante es que la recién llegada… ¿Cómo se llamaba? ¡Ah sí! Miho Hatori, parece tener cierto interés especial por su prometido, Sir Stuart Tusspot.

El mundo se le vino encima a la dama horrenda al escuchar la noticia. Con una sonrisa acartonada en los labios, pasó de la faceta de alegría y felicidad extremas a rabia y total descontrol (¿Entonces desde antes ya estaba loca?). Y tras una sarta de groserías, llanto y destrucción masiva, se tranquilizó y empezó a idear un plan para alejar a la recién llegada del caballero comprometido.

ºººººº

Toda la tarde que pasó, más de la mitad del pueblo que se cruzó en el camino de Murdoc le reclamó por bastantes fechorías, deudas, etc. Pero siempre salió vivo de esas hordas furiosas gracias a que se encontraba junto a la ninja de élite. Siempre que alguien se atrevía a siquiera levantarle el tono de voz, había una filosa catana amenazando con cortarles la cabeza. El satanista se quedaba impresionado, a la vez que tenía curiosidad por saber más de la kunoichi.

-Bueno, creo que ya se está haciendo tarde.-dijo la pelinegra mientras caminaba al lado del satanista.

-¿Tan rápido? ¿No te gustaría pasar la noche conmigo?-dijo Murdoc, haciéndose el interesante con la ninja ojiroja, a lo que ella le contestó con una bofetada muy fuerte.

-Deja de hacerte el payaso. Tengo que volver. La princesa está por llegar y debo recibirla.-dijo Asuka Yagami, y se marchó. Pero en el momento en que se alejaba, se volteó y miró al hombre desaseado.-Hey, mañana hay una fiesta imperial. Vendrá el emperador y toda la élite de Japón e Inglaterra asistirá. ¿Te gustaría ir?

-¿Crees que me dejarán?

-Si vienes conmigo, si. En el castillo Cracker a las 4 de la tarde. Te vistes bien y te bañas… O haces algo para no apestar a alcohol. Nos vemos.

ºººººº

-¡Es cierto! ¡La fiesta!-dijo Paula al recordar la fiesta imperial que harían sus padres a la princesa oriental al día siguiente.-Si logro matarla mañana en la fiesta, cuidando que parezca accidental, claro está, mi Stuart tendrá que quedarse conmigo.

-Em, Lady Paula, ¿No cree que se está yendo a los extremos? Matar a alguien es un delito grave, además que yo solo dije que la doncella PARECÍA tener un especial interés, nunca le afirmé nada.-dijo el mayordomo, al ver a su desquiciada patrona.

-Bueno, tal vez es cierto. Debo relajarme y dejar transcurrir el tiempo. Sí, es eso. Sólo debo calmarme y ver lo que sucede.

ºººººº

-Se nota que te gusta mucho comer la sopa de fideos.-dijo el peliazul a la princesa después de comer en un restaurante.

-Hai, Stuart-kun.

-Dime 2D, no me gusta mucho que me llamen por mi nombre.

-Hai, 2D-kun. Yuushoku wo doumo arigatou. (Muchas gracias por la cena)

-En serio, no se que me estás diciendo. A ver, tu guardia dijo que si tenía problemas con tu idioma fuéramos con tu maestro de inglés. Pues vamos a verlo.

-Hai.-dijo la princesa, un tanto desanimada. No le gustaba mucho estudiar inglés, aunque el maestro hacía menos tedioso el método. Así que fueron hasta el hotel a buscar al famoso maestro.

ºººººº

-…Y luego la metemos en el costal y la tiramos al mar.-terminó de explicar Paula a sus lacayos.

-Em, Lady Paula, ¿No sería más fácil acaparar a Sir Stuart para que no se quede solo con la doncella? No es necesario tener que matarla.-dijo la mucama.

-No me cuestiones, pequeño sapo.

-El sapo es otro.-dijo en voz baja otra mucama.

-Hilary, les dije que a menos de que pida su opinión, no opinarán, ¿Quedamos claros?

-Está bien. Pero solo digo que…

-¿En qué quedamos?

-No hablar a menos de que usted lo solicite.

-Exacto. ¿Qué acaso son idiotas como para no poder hacerlo?

-¬¬

-Entonces prosigamos con el plan. A ver, tenemos el somnífero, la coartada, el costal, y hay cerca un puerto. Así se nos hará más fácil proseguir con el plan e impedir que mi querido Stuart se enamore de la desabrida japonesa.

ºººººº

Llegando al hotel, fueron a una de las habitaciones, donde se supone estaba hospedado el maestro de inglés que salvaría al pobre caballero de la confusión. Al tocar, escucharon adentro una voz que decía "En un momento abro". Unos segundos después, la puerta se abrió, y adentro estaba un hombre robusto de raza negra, con ojos blancos y vestido de etiqueta.

-Russel-sensei.-dijo con una reverencia la joven japonesa al maestro.

-Miho-chan. Konichi wa.-contestó el hombre de ojos blancos a la doncella.

-Hola, mucho gusto. ¿Usted es Russel Hobbs? ¿El maestro de inglés de Noodle, digo, de la princesa?

-Así es. ¿Y usted quién es, mi estimable caballero?

-Ah, soy Stuart Pot, pero me gusta que me digan 2D.

-¿Alguna razón en especial?

-Ninguna, solo es un apodo que me puso un amigo por dos accidentes que tuve hace bastante tiempo. Pero no es nada especial.

-Bueno, ¿Qué es lo que le trae por aquí con la doncella Hatori? Hoy no tenemos clases programadas.

-Ah, bueno, eso. Es sólo que la chica que le acompaña, su guardiana, la chica de la espada grandota.

-¿La ninja Yagami?

-Sí, ella mera. Bueno, ella me dijo que si tenía problemas viniera con usted porque… Bueno, yo no hablo japonés.

-Ah, eso. No es problema. Si quieren les acompaño para que no sufra de malentendidos.

-¡Iie!-gritó la princesa, puesto que ella quería estar a solas con 2D para conocerlo más.

-Miho-himesama, por favor, compórtese.

-Está bien, Russel-sensei.-dijo la princesa, haciendo gala de su conocimiento del idioma, porque aunque escaso, era bastante fluido. Sabía que cada vez que su profesor le hablara en inglés, ella debía contestar también en inglés.

-Entonces, nos veremos mañana. Ya es tarde, les acompañaré en la fiesta imperial en el castillo de los Craker. Nos veremos mañana. Princesa, despídase.

-Ashita aimasenka. Ja ne. (Nos vemos mañana, hasta pronto)-dijo la princesa, al momento de entrar en la habitación contigua.

Ya en la habitación, la princesa se deshizo del velo color rosado claro que le cubría el rostro, y encontró a su guardiana tendida en la cama, esperando su regreso.

-Hatori-himesama. Es un gusto verla. Es muy tarde, me tenía preocupada. Son las ocho de la noche, y usted no acostumbra llegar tan entrada la noche.-dijo la ninja al hacer reverencia.

-No es nada, Yagami-kun. Me quedé con 2D-kun hasta muy tarde. Fuimos a comer y todas esas cosas.-contestó la futura monarca a la chica de ojos color sangre.- ¿Cómo ha estado tu día libre?

-Mmm… Bueno, no me quejo, fue un día bastante tranquilo… De no ser por ese tonto que me hizo de pronto su guardia personal.

-¿Quién fue el tonto, Yagami-kun?

-Ah, solo un idiota llamado Murdoc Niccals. A pesar de todos los altibajos que tuvimos esta tarde, fue muy linda.

-Se nota que te divertiste mucho.

-La verdad sí. Bueno, lo invité a la fiesta imperial de mañana. La verdad, creo que será una broma cruel, porque no creo que lo dejen pasar a menos de que me encuentre. Porque, si es así, me llamará y yo no lo podré dejar así como si nada.

-¿Y por qué? Con lo fácil que sería para una persona como tú dejarlo como si nada, aparentando no conocerlo.

-La verdad no tengo ni la menor idea. No es más que un ebrio jugador, que fuma y se droga con opio a cada momento del día, mujeriego, desaseado, mal hablado…

-Y sin embargo no puedes dejar de pensar en él.

-…

-¿Sabes? Cuando una mujer le busca todos los defectos a un hombre es porque quiere encontrar una razón para no estar con él.

-…Es mejor que nos bañemos y vayamos a dormir. Mañana el día será muy ajetreado. Primero desayunar, ir a sus clases de inglés, ponerle el kimono para el baile y muchas cosas más.

CONTINUARÁ…

ºººººº

Bueno, este es el siguiente capítulo. Un pequeño comentario y es que en el capítulo anterior puse unas citas que luego ya no especifiqué. Y aquí están:

1: El término kun se usa para definir a alguien como "señorito" o "señorita", pero en término jerárquico, kun es el subordinado.

2: Hime significa "Princesa", y Sama significa "Honorable". Himesama es entonces "La honorable princesa".

Ah, una cosita más, que en unos cuantos capítulos más aparecerá un personaje inesperado. Es lo único que tengo que decir, y la que sabe de esto aparte de mi, le pido que no diga nada, porque la sorpresa se arruinará.