N.A: No soy dueña de Gormiti.


Capítulo 3:

-Ey, Toby, Toby… ¿Te encuentras bien?- pregunta Nick mientras sacude a su hermano para ver si se despierta.

Toby abre lentamente los ojos:

-¡Estaban aquí!- dice casi al momento, observa a su alrededor, está tumbado en el suelo, delante de la puerta de entrada.-Rápido Nick, llama a los otros, Magor está planeado algo.

-Relajate, Toby, cálmate… primero empecemos por el motivo… ¿Por qué estaban aquí?

-Buscaban un libro…

Nick se pone nervioso y se muerde el labio:

-Supongo que era alguno de los libros que tengo de estudio de Gorm.

-Puede ser, venga Nick, tenemos que encontrarlos.

-¡Calma, Toby!

Toby se incorpora y hace una mueca de dolor.

-¿Estás bien?

-Uno de los ataques de Magnion me acertó en la espada… no será nada.

-¿Y si lo es? A ver, déjame verte.

Toby no opone resistencia y su hermano le saca la camiseta que lleva puesta.

-¡Dios!, creo que tienes una quemadura de segundo grado por toda la espalda. Deberías ir arriba y echarle agua, después deberías ponerle unas vendas humedecidas.

-Está bien, gracias por el consejo.

Toby se levanta y se dirige hacia la planta de arriba, hacía el baño.

Nick escucha el ruido del pestillo del baño. Rápidamente sube al piso de arriba y se dirige a su cuarto. Debajo de la cama tiene el libro, se muerde el labio… ¿Qué diablos tiene ese libro que quiere Magor?

Volvió a abrir el libro y se fijo mucho más en lo que decía. Palideció. Era el mismo libro que Magor usaba para hechizar los orbes… pero… ¿Cómo diablos ha llegado a sus manos?

Volvió a cerrar el libro y a meterlo debajo de la cama.

Magor nunca se separa de su libro, ¿Por qué ahora lo tiene él?

-Nick…

-¿Sí?- dice rápidamente el chico saliendo de su habitación.

-¿Crees que necesitaré ir al hospital?

-No lo sé, si la quemadura empeorá deberías ir.

-Um…- el chico rubio sale del baño.

Se escucha la puerta de entrada abrirse.

-Chicos… ¿Estáis en casa?, llegamos.- escuchan a sus padres entrar en casa.

Toby corre a su cuarto.

-Diles que estoy en una detención.- dice mientras cierra la puerta de su cuarto con llave.- No quiero que me vean así.

-Está bien.- asiente Nick aunque sabe que su hermano no lo puede ver.

Baja las escaleras.

-¿Y Toby?

-Se ganó una detención.

-¿Qué ha echo está vez este niño?- pregunta su padre.

-No lo sé… yo estaba con Jessica…- dice el chico. Hoy Toby estaba bastante raro, ha faltado a todas las clases, pero suponé que es normal, ahora por primera vez puede sentir lo que sintió él.

-Y… ¿Hoy vas a invitar a Jessica a cenar?

-¿Qué?- Nick los mira asombrado, nunca le habían pedido a Toby que trajese a Jessica a cenar.- ¿No creéis que es un poco pronto?

-Lleváis saliendo dos meses… ¿No crees que ya es suficiente?

-¿Dos meses?- Nick los mira asombrado.- ¡Qué rápido pasa el tiempo!… ¿No?- Fuerza una sonrisa.-Bueno, voy a llamarla.

Nick va hacia el salón, allí es donde ha dejado su mochila antes de ir a reanimar a Toby, agarra su teléfono y marca el número de Jessica, después de una larga conversación de seis minutos, cuelga.

Jessica vendrá a cenar está misma noche. Traga saliva, espera que las cosas vayan bien.