Shaoran
Tania que hablar con ella, no podía dejar las cosas así, y no podía pasar el tiempo, pero como encontrarla? como empezar a hablar con ella? Era más fácil pensarlo que hacerlo.
Llegue al aula y ahí estaban ya algunos de los compañeros, viaje la mirada inspeccionando cada rincón del salón, pero ella no estaba presente. Me acerque a mi pupitre, el mismo que el del año pasado, detrás de ella, ya que estaban asignados. Bien aprovecharía esa ventaja para hablar con ella.
Que es lo que te acontece en tu enorme universo pequeño demonio Li?- pregunto Eriol, mi mejor amigo, por no decir que es con el único con el que me da la gana hablar abiertamente, los demás son solo compañeros, desde mi punto de vista.
Lo mismo que todos los años Eriol- dije con desgano
Oh la pequeña flor de cerezo no te deja ni dormir no?- dijo burlándose completamente de mí.
Que más quisiera que no me dejara pegar las pestañas al mantenerme ocupado toda la noche. Ante mi pensamiento apareció un pequeño, casi imperceptible rubor en mis mejillas.
Oye no te pongas así, lo decía en el sentido más puro y sano que existe gran pervertido-dijo dejándose llevar por las carcajadas que lo invadieron en ese momento- bueno, bueno, algún acontecimiento nuevo desde ayer demonio oscuro?- dijo prestando poca atención, con una sonrisa tonta en sus labios y con la vista puesta en algún otro punto del aula.
Lo seguí con la mirada, y ahí estaba de nuevo observando a Tomoyo. Ella era bonita, había que admitirlo con esa piel tan nívea, ese cabello tan largo y oscuro, y esos ojos que con solo una mirada de ella te atraviesan por completo. Una mirada que daba la impresión de estarte leyendo la mente y decirte con exactitud lo que estas sintiendo sin saberlo tú mismo. Pero nada como mi Sakura. Si MI Sakura.
En ese estado de trance su amigo no escucharía palabra alguna, nunca lo hacía, siendo que en ocasiones era información de vital importancia y él nunca lograba captarla. La situación era la siguiente:
Un Shaoran ahogándose por sacar lo que había ocurrido momentos atrás + Un Eriol que estaba demasiado sordo por encontrarse en su mundo = el momento y la persona correcta con la que podía desahogarse.
Lo pensó por unos segundo, pero como vio que el seguiría en la misma postura por un tiempo decidió que soltarle todo
-Pues si hay algo nuevo, hace unos momentos me encontré con Sakura, nos caímos, la bese, casi la hago mía en medio de un pasillo y luego me fui sin decir nada- dije divertido, apenado, doloroso, aliviado y tenso.
1…2…3…4…5…
-QUE TU QUE?- grito Eriol casi saliéndosele los ojos, no podía creer lo que le acababa de decir.
NO. NO. NO. Esto no podía estarme pasando a mí. No. Él siempre estaba tan sumido en su mundo que no escuchaba nada y porque hoy si tuvo que hacerlo? Porque hoy si? Eso tenía que quedar muy claro de nuevo. Soy un idiota!
-Shaoran Li! Sera mejor que te expliques en este mismo instante!-grito Eriol exasperado, al ver mi cara muerto en vida, captando la atención de todos en el aula. Y por si no fuera más grandiosa mi vida, Sakura entro en ese mismo instante al aula.
Me quedé helado observándola. Era el momento adecuado para disimular pero no lo hice, la mire tan fijamente que daba miedo. Como si la llamara, poso su mirada en mí en dos segundos sonrojándose intensamente de inmediato, causando el mismo efecto en mí. Y así estuvimos por varios minutos, los cuales me parecieron horas. Creamos nuestro propio mundo. Recreando en nuestras mente lo sucedido momentos atrás. Pero fue Tomoyo la que rompió nuestra burbuja de felicidad corriendo hasta donde estaba Sakura, abrazándola del cuello y dándole un sonoro beso en cada mejilla. Fue en ese momento cuando sentí como era sacudido por Eriol.
Pequeño Li, tienes cuentas que rendirme! No solo puedes decirme eso y quererte salir con la tuya sin dar explicaciones! Soy tu mejor amigo hombre, o es que acaso ya me cambiaste, si ya lo sabía! Me cambiaste por el idiota de Shen! Lo supe desde el momento en que te conto que el chocolate incremente la masa muscular y te comiste como imbécil 5 kilos! Pero dime quien estuvo contigo mientras te sentías mal! Quien cuido de ti? Quien te detenía para que no te fueras por el retrete evitando que te ahogaras con tu vomito chocolatoso!?- gritaba Eriol en tomo sumamente dramático.
Pues tu no fuiste idiota! Si mal no recuerdo, fuiste a mi casa pero a mofarte de mí! Hasta tomaste video de mi estado y lo publicaste en internet! Y si serás estúpido no te cambie por Shen! No me dejaste ni siquiera contarte las cosas y empezaste con tu melodrama!- grite totalmente enojado.
En ese momento se escuchó un grito.
Sakurita tienes, tienes, tienes, tienes, tienes, tienes, tienes, tienes, tienes, tienes, tienes, tienes que contarme TODO! Cada detalle!- grito Tomoyo emocionada, provocando que Eriol, el salón y yo volteáramos a ver a una completamente roja Sakura.
Tomoyo se más discreta! Creo que falta que te escucharan en la OTRA GALAXIA!-Gritaba Sakura tratando de controlar a su mejor amiga que daba brinquitos a su alrededor.
Sakura
Tenía miedo, debía admitirlo. Y si eso no significo nada para él? Que haría? No podía verlo a la cara y que este la despreciara. Pero no tenía escapatoria, tenía que entrar al aula.
Al entrar, todo se encontraba en un silencio sepulcral y todo volteaban hacia la misa dirección, la seguir las miradas fue cuando lo vi, Shaoran. Tenía cara de espanto y enfrente se encontraba Eriol que parecía bastante molesto. Pero eso no importaba Shaoran me estaba mirando y no era desprecio lo que había en su mirada! Era felicidad. Quizás solo quizás, exista la posibilidad de que el también sintió algo.
De pronto sentí unos brazos colgando de mi cuello y mire a mi querida amiga Tomoyo con una enorme sonrisa en su rostro, deposito un beso en cada mejilla y me jalo hacia el escritorio del profesor, donde estaba recargada momentos atrás he de suponer. Tenía que contarle lo que había pasado. Siempre nos hemos contado todo y me refiero a absolutamente todo.
Tomoyo?- dije en un volumen realmente bajo
Mande Sakurita?- me respondió con una gran sonrisa en su rostro
Tengo que contarte algo importante-dije ahora más bajo que antes
Sobre qué es eso tan importante que tienes que contarme pequeña?- dijo mirando como Eriol y Shaoran discutían sobre algo, no era nada nuevo pues buscaban cualquier pretexto para hacerlo.
Es sobre Shaoran- dije ruborizándome por completo, pero me tomo por sorpresa el grito que soltó mi querida amiga.
Sakurita! Tienes, tienes, tienes, tienes, tienes, tienes, tienes, tienes, tienes, tienes, tiene, tienes que contarme todo cada detalle!- grito aún más alto y más emocionada Tomoyo, provocando que absolutamente TODO el salón nos observara con curiosidad provocando un GRAN sonrojo en mí.
Tomoyo se más discreta! Creo que falta que te escucharan en la OTRA GALAXIA!- le grite a Tomoyo tratando de que dejara de brincar alrededor mío.
Quería mucho a Tomoyo pero a veces ella se emocionaba demás y no es que me disgustara eso, solo que no entiendo de donde acá toda esa energía que tiene.
En el almuerzo Tomoyo, juro que te contare todo en ese momento- dije más seria.
Era momento de afrontar lo inevitable. Tenía que ir a mi asiento justo enfrente de él. Me arme de valor y tome mi mochila del suelo, y con un paso tembloroso me dirigí hasta mi asiento. Aunque mi miedo se vio seriamente disminuido al ver que no me prestaba atención, pues aún estaba en una batalla campal con Eriol, el cual le reclamaba como de costumbre algo relacionado con el chocolate.
Llegue al asiento y deje caer mi peso sobre este, puse la mochila bajo el escritorio y me recosté sobre este. Tenía que guardar energía para el día de hoy.
Sería un día bastante largo. Estaba a punto de relajarme cuando todo se fue por la borda. Entraron al salón 2 de los alumnos más grandes del instituto.
Buenos días compañeros, me presento ante ustedes son el presidente de la sociedad de alumnos. Lamento informarle que las clases serán suspendidas hasta la hora del almuerzo, terminando este se reanudaran las actividades diarias, esto ocurre debido a una junta de maestros de último minuto. Terminando con el primer aviso se les informa a las porristas que la práctica se adelantara a estas horas libres. La capitana me a pedido solicitarlas en la cancha a las dentro de- miro con detenimiento su reloj - dentro de 15 minutos. Bueno habiendo terminado con los avisos me retiro. Tengan un maravilloso primer día-
Y así mi poca tranquilidad y energías se esfumaron, pero viéndolo por el lado amable mi tormento no se adelantaría innecesariamente. Seria a la hora acordada.
Busque con la mirada a Tomoyo y esta se secó una lagrima falsa de la mejilla pero lo que no esperaba era que de la nada sacara una cama y la rodeara un aura de felicidad.
CORRECCION mi tormento si se adelantaría.
Salí corriendo a los vestidores para ponerme el uniforme para practicar: un short negro de deporte y una camisa de tirantes blanca, era refrescante siendo que hacia un poco de calor.
Camine con pereza hasta la cancha donde estaban unas pocas de mis compañeras. Después de 5 minutos empezamos con el calentamiento el cual duro media hora y comenzamos con nuestra rutina. Era bastante contagiosa ya que algunas personas nos miraban practicar y al verlas ellas también estaban bailando.
En la cancha contigua algunos hombres se nos quedaban viendo. Cuando alcance a verlos mejor caí en cuenta de que eran los hombres de mi salón. Al parecer habían decidido entrena durante las horas libres al igual que nosotras.
Yo soy un peligro ambulante. Pareciera que ando por la vida con dos pies izquierdos. Pero a la hora de entrenar, las presentaciones o cualquier cosa que tuviera que ver con las porristas era en extremo cuidadosa y lo torpe desaparecía de mi lista. Por esa razón yo era una de las voladoras del equipo.
Vamos Sakurita! Te miras hermosa!- grito Tomoyo animándome desde las gradas. No sé cómo lo hacía pero tenía grabados cada uno de mis entrenamientos. ¡No le faltaba ninguno desde la secundaria!
Bueno chicas ahora intentaremos hacer la pirámide- grito Ai Aburame la capitana.
Todas comenzaron a acomodarse, y yo, lastimosamente tendría que esperar para colocarme en mi posición, la cima. Llego mi turno y comencé a escalar.
Shaoran
Todos los chicos del salón decidimos que era mejor entrenar en las horas libres. Un pequeño torneo entre nosotros nos animaría un poco, y para mi fortuna escogieron la cancha aun lado de donde practicaban las porristas.
Sakura se miraba hermosa con ese pequeño short y esa camiseta que se amoldaba perfectamente a su figura.
Comenzó el jugo y yo ni por enterado me había dado hasta que el balón voló directo hacia mi estómago sacándome el aire. Eriol corrió a ver como estaba pero eso me importo poco. Mire horrorizado hacia Sakura pero vaya mi alivio no había visto lo ocurrido, ella seguía ensayando como si nada.
Termino su ensayo y entre todo el ajetreo de los chicos alcance a escuchar como una chica decía algo sobre una pirámide. Palidecí al instante eso no me gusto para nada. Y casi muero de un ataque al ver como MI Sakura escalaba para ponerse en la cima.
Shaoran te encuentras bien?- Oía a lo lejos la voz de Eriol, la cual me trajo de vuelta a la realidad.
Toma mi lugar Eriol- le dije bastante serio - en un momento vuelvo, no tengo una muy buena sensación-
Corrí hasta la cancha de las porristas de pronto mis presentimientos se vieron confirmados. Sakura estaba posicionándose en la cima cuando una de las chicas de la parte baja comenzó a tambalearse. Poco a poco la pirámide comenzó a derrumbarse pero no se había dado cuenta. Estaba por ponerse de pie cuando la otra chica se dejó caer al suelo.
¡Sakura!- grite tratando de llamar su atención, pero fue demasiado tarde, ella ya estaba cayendo de cabeza al suelo.
Corrí lo más rápido que mis piernas me dieron! Tenía que alcanzarla! Corría horrorizado de ver como Sakura, como su pequeña y hermosa figura iba cayendo con los ojos fuertemente cerrados.
