Aquí esta el segundo drabble del reto. Como dije antes, este es un reto de la página de Facebook: "Por los que leemos fanfics de Dragon Ball".
Disclaimer: Dragon Ball no me pertenece, es propiedad de Akira Toriyama, yo solo hago uso de sus personajes para mi disfrute personal y de algún que otro lector.
Pequeños momentos
"Porque de eso se trata la vida, de pequeños momentos que roban el aliento, saltan latidos y se quedan guardados para siempre en el alma"
Tercer Momento: Redención
"Momento de Raditz"
Abrió los ojos encontrándose con un paraje desconocido dándole la bienvenida. Sobre el un cielo rojo se mostraba y a sus espaldas, la árida tierra caliente de lo que, ahora recordaba era el infierno. Enma Daioh lo había enviado a aquel lugar de tormento apenas piso la sala de juicio y, aunque se lo mereciera, no le gustó mucho la idea.
Unos pasos cerca de él hicieron que cortara sus pensamientos y volviera a la realidad. Y tan grande fue su sorpresa al levantarse que poco faltó para volver al suelo de sentón una vez más. —¿Padre?
—Te estuve observando —dijo Bardock frente a él. —No creí que llegaras tan rápido.
—¿Qué? ¿De qué hablas? ¿Qué haces tú aquí?
Bardock le sostuvo la mirada y Raditz comprendió que conocía todas las respuestas a sus interrogantes.
—Fue el estúpido de Kakaroto —dijo después de exhalar un suspiro. —No quiso unirse a nosotros. Nos traicionó.
Y aunque le sorprendía el hecho de encontrarse con su padre apenas abriera los ojos, la furia de sus recuerdos no hacía sino crecer. Su maldito hermano menor les había dado la espalda y no conforme con eso lucho contra él a muerte, terminando ambos en el otro mundo.
—¿Dónde está el estúpido? Le daré su merecido —dijo con una sonrisa mordaz, viendo a todos lados con la esperanza de encontrarlo.
—No está aquí, él fue al cielo.
—¡¿Qué?! ¡¿Por qué?! Luchó contra mí y ayudó a matarme.
—Fue en defensa de su familia, lo sabes.
—¡No le iba a hacer nada al crio! ¡Solo era para hacerlo entrar en razón!
Su padre lanzó un golpe que él no pudo esquivar. El impacto lo envió al suelo con la sensación inconfundible y quemante en la barbilla. Observó interrogante a su padre frente a él y este le devolvió la mirada con furia.
—¿Y acaso se lo dijiste, estúpido? —interrogó amenazante. —¡Defendió lo que quería, así como yo lo hice y tú lo harías!
—¡Es que eso era obvio!, su hijo tenía sangre saiyajin, lo reclutaríamos y juntos pelearíamos contra el bastardo de Freezer.
—Kakaroto tenía una vida pacifica en la tierra —concluyó Bardock dándole la espalda. —Y tú lo arruinaste; hiciste lo mismo que Freezer.
—Kakaroto es un guerrero saiyajin, ¡fue enviado a ese planeta a matar a todos los humanos no a unirse a ellos!
Golpeó el suelo repetidas veces hasta hacer un cráter. Tanto tiempo sufriendo bajo el yugo de Freezer, tanto tiempo siendo menospreciado por Vegeta y Nappa, siendo tratado como una basura. Y cuando había encontrado el paradero de su hermano menor, resultaba que este rechazaba todo de su familia; le daba la espalda a su raza por una especia insignificante y débil.
—¡Kakaroto debía ir conmigo! —gritó mirando a su padre. —¡Éramos de los últimos saiyajin!
Se puso de pie y caminó hacia su padre para tomarlo de la armadura y lo observó, permaneciendo en esa misma posición por lo que le parecieron horas, con una sensación extraña en la garganta y un escozor en los ojos que le instaba a limpiarlos hasta lastimarse.
—Prefirió a los malditos humanos.
Como guerrero, sabía que la sola idea de llorar era algo patético y un signo de debilidad tal que ningún saiyajin que se enorgullecerá de serlo cometería, pero con todo e idea, intentando resistir aquellas incontrolables ganas, no apartó la mirada de su progenitor.
—Kakaroto prefirió a su familia, como yo lo hice al morir.
Y soló cuando sintió las pequeñas lagrimas caer a través de sus mejillas, creyó ver su mundo tambalear. Soltó a su padre y dio la vuelta, intentando que aquel que aun consideraba su ejemplo a seguir no lo viera llorar.
—¿Quién lo diría? —preguntó Bardock al aire. —Incluso llueve en este lugar.
Y Raditz volteó la mirada observando a su padre quien caminaba dándole la espalda, sabiendo que le estaba dando la oportunidad de llorar, por primera y única vez, cuanto necesitara para sacarse aquel dolor que era mayor al producido por cualquier herida y lesión, incluso más que el de la muerte.
—Kakaroto ahora avanza por el camino de la serpiente buscando hacerse más fuerte para proteger a su familia —dijo Bardock después de unos minutos donde solo se escucharon los sollozos del menor. —Nosotros no podemos quedarnos atrás.
Raditz se levantó limpiando aquel último rastro de lágrimas. Sinceramente estaba confundido y no entendía mucho la situación, pero su hermano menor se había vuelto fuerte para proteger a aquellos que quería.
—Bien, es hora de entrenar.
Tal vez su vida no fue del todo correcta, ni sus razones para luchar las más justas.
—No dejare que el tonto me deje atrás.
Pero el camino que Kakaroto había tomado no le pareció tan malo en ese momento.
Y tras él, Bardock sonrió con algo parecido al orgullo. Le tomaría mucho tiempo comprender la verdad, pero ya estaba encaminado hacia la senda correcta. Ya no tenía que preocuparse más por ninguno de los dos.
FIN
¿Y bien? Si les soy sincero, creo que forzé demasiado este drabble pero de verdad que quería usar a Raditz, no sé, me encantan las historias donde la familia de Bardock es protagonista. Gracias a todos por comentar, KiraTam espero que este te haya gustado tanto como los demás.
Nos leeremos pronto, cuidence ¿vale?
Atte. Aspros
