Capitulo 3

Esos dos, ¿Un final feliz?...

¿Solamente Lujuria o también amor?


N/A: Este capitulo puede que contenga spoilers del anime, no se como lo tomen, en fin nos leemos al final del capi nya

Kuroshitsuji ni sus personajes me pertenecen lastimosamente, sino a Toboso Yana-sama solo los uso para hacer yaoi y otras locuras de mi cerebro, Muajajajaja*cof cof cof cof*


Ciel Pov

Eran pasadas las ocho de la noche cuando decidí que necesitaría un lugar donde pasar la noche, pero no tenia el dinero suficiente conmigo como para pagar mi estadía en una posada y solo tenia lo suficiente como para comprar algo de pan para evitar morir de hambre ya que había decidido que era mejor pensar las cosas bien antes de poner en practica una decisión de la cual ya no podría arrepentirme.

Decidí encaminarme hacia el complejo de habitaciones de Bridgetown, donde no necesitaría pagar para poder tener un lugar donde dormir, pero también me golpeo en la cabeza que era un barrio bajo y prácticamente sin seguridad, por lo menos Bridgetown se encontraba en un lugar mas cercano a la ciudad y por eso se podía ver de vez en cuando a algún miembro de Scotland Yard rondando por ahí.

Al llegar al complejo un hombre de unos cuarenta y tantos estaba apostado en un loado de una pequeña casita que aparentaba funcionar como, supongo, gaceta de seguridad o algo parecido.

Al acercarme al portón de hierro que servía de límite aquel hombre me pregunto:

-¿Que hace un niño como tu por estos lares tan tarde?

-Necesito un lugar donde pasar la noche.

-Bien, estas en el lugar correcto entonces, sígueme.

No conteste nada solo seguí hasta un cuarto, al llegar a la puerta me dijo:

-Puedes quedarte aquí- Me dijo entregándome una llave algo oxidada por la humedad del lugar, supongo.

La tome y antes de que pudiera decir algo aquel hombre ya se había despido y se dirigía de regreso hacia su caseta.

Al abrir la puerta de la habitación pude apreciar un cuarto algo pequeño, de hecho, con paredes grises deterioradas tanto por el tiempo como por la falta de cuidados, una cama y una almohada que parecían tan duras como el concreto, pero no puedo quejarme, seria mejor que dormir en la calle después de todo.

Me quite las botas que traía en esos momentos y me acurruque a mi mismo en aquella cama, inconscientemente varias preguntas empezaron a surgir en mi mente como por ejemplo:

¿Qué demonios estoy haciendo?...

¿No se supone que no debe importarme que haga o piense ese infernal ser que tengo por mayordomo?...

¿Amo y mayordomo?... ¿Amantes?...

Centenares de preguntas como esas aturdieron me mente por uno s minutos que a mi me parecieron horas. Luego de eso decidí dormirme y descansar un poco de todo lo que estaba pasando en esos últimos días.

Sebastian POV

Eran pasadas las diez de la noche y no había conseguido ni un solo rastro del Joven Amo, aun no alcanzaba a comprender por que no podía encontrarlo ni siquiera utilizando el contrato pude encontrarlo. Había dado mas tres vueltas a Londres y nada, decidí volver a la mansión tal vez Bocchan había entrado en razón y había regresado.

Normal POV

Al día siguiente Ciel se levanto mas temprano de lo que generalmente lo hacia, se coloco las botas como pudo y se dirigió al portón de Bridgetown, le entrego la llave a al portero y salió por los callejones hasta Londres, al ir caminando se di cuenta de que no debían ser mas de las seis de la mañana ya que el sol todavía no había salido.

-Esto es demasiado tal vez debería *cough cough*(entiéndase toz)…debería regresar a la *cough*…mansión.

Segundos después Ciel callo al suelo de sentón y se recostó de una pared de ladrillos, típica de los puertos Londinenses aunque húmeda por la bruma y el frio de la mañana, entre unas cajas de madera que ahí se encontraban.

*cough cough*

Alzo el rostro y pudo ver que al fin estaba saliendo el sol pero a pesar de eso no podía sentir el calor de los rayos matutinos, el sabia perfectamente lo que estaba pasando.

-maldita *cough*…asma.

El frio de la noche anterior, la falta de cuidado y el ambiente del Londres por la mañana no le hicieron nada bien a su asma.

Nuestro pequeño conde tuvo otro ataque de asma, sentía como iba calendo en la inconsciencia cuando vio un rostro familiar, el rostro de aquel hombre/demonio que lo tenia vuelto una maraña de sentimientos encontrados que eran del todo nuevos para el, era Sebastian, quien había logrado encontrarlo que después de haber revisado nuevamente el complejo habitacional pudo encontrar un rastro del olor de su contratista.

-S-Sebastian…

Fue lo último que pensó antes de caer inconsciente a causa de aquella enfermedad que lo aquejaba desde que el podía recordar y lo ultimo que sintió fueron los sorprendentemente cálidos brazos de su mayordomo cargarlo.

Ya era de tarde en la mansión Phantomhive, Sebastian había mandado a los sirvientes a comprar algunas aspirinas entre otras cosas para el cuidado del joven amo, (no sé si cosas como las aspirinas existían en ese tiempo pero, si Grell tiene una moto sierra porque no. :3)

Pronto Ciel empezó a recobrar la conciencia y lo primero que vio fueron eso ojos carmesí que sabia que tarde o temprano lo arrastrarían hasta el mismísimo infierno, pero que gustoso seguiría, mirándole directamente como esperando algo de el, como un depredador esperando que hiciera cualquier movimiento en falso para atacar, a pesar de eso pudo ver cierto deje de preocupación en la mirada de su demoniaco sirviente.

(N/A: De aquí en adelante lo que este en cursiva se entenderá susurro, ¿ok?)

-Sebastian, yo…t-te amo- eso ultimo lo dijo en un susurro apenas audible, pero para su favor o para su desgracia con quien hablaba era un demonio lo cual le permitió a Sebastian escachar cada una de las palabras que decía su Joven Amo.

En menos de un segundo Ciel tenía a milímetros de distancia de su rostro el del mayor observándolo atentamente hasta que dijo algo que nunca en su larga vida había pensado siquiera en mencionar:

-Bocchan, yo también lo amo.

-Dime Ciel.

Y en un parpadeo el diabólico ser acorto la distancia en un beso tan casto como su naturaleza se lo permitió.

Luego de unos momentos ambos maldijeron la necesidad de aire del menor, en cuanto Ciel recobro el aliento se fundieron nuevamente en un profundo beso, pero esta vez estaba lleno de pasión y de por mucho mas demandante.

-Sebastian, haz… hazme tuyo.- Al decir esto el rostro de Ciel estaba mas rojo que cualquier vestido que Madame Red pudo haber usado.

Sebastian solamente sonrió y lo volvió a besar, bajo dando besos y de vez en cuando leves mordiscos por la nívea piel del cuello del chico, hasta toparse con aquella molesta prenda que le impedía seguir su camino, sin darse cuenta la camisa de Ciel se había perdido en algún lugar de la habitación gracias a Sebastian, por su parte el trato de hacer lo propio con el uniforme del mayor después de algunos intentos lo logro.

En cuanto su camisa desapareció se propuso atender aquellos pequeños y rozados botoncitos que se encontraban en el pecho de su ahora amante, mientras atendía uno con la boca, con el otro hacia lo propio con su mano izquierda.

-ah ngh ah- Un gemido ahogado fue lo que recibió de respuesta.

Sebastian subió de nuevo por su cuello hasta llegar a la oreja del menor

-Ciel…-fue lo que escucho el menor seguido de una lengua traviesa recorrer su oreja y un pequeño mordisco en el lóbulo de esta, el Conde ya esta empezando a sentir que sus pantalones le hacían sentir un infierno, al igual que al mayor.

La temperatura del cuarto se fue elevando hasta que pequeñas gotas de sudor empezaron a perlar el delicado cuerpo de Ciel y el fuerte y bien cuidado de Sebastian, ofreciéndole a ambos la mejor vista del otro o bueno lo que Ciel era capaz de ver a través del deseo que amenazaba con cegar completamente sus ojos.

Sebastian continuo el camino que había estado recorriendo antes de ser interrumpido por la ahora perdida ropa del conde, bajo hasta el ombligo del niño el cual contorneo con su agil lengua, arrancando uno que otro gemido de la boca de Ciel cada vez.

Se detuvo provocando un quejido al menor, se separo un poco de el solo lo suficiente como para bajar hasta las delgadas y largas piernas de Ciel, recorrió la pierna derecha acariciando cada centímetro de piel desde el tobillo hasta la cara interna del muslo haciendo que el menor enloqueciera poco a poco hasta que Sebastian decidió liberarlo de la pricion en la que se había convertido la poca ropa que quedaba en aquel frágil cuerpo.

-haaa~-fue simplemente la reacción de Ciel al sentirse libre.

Sebastian continuo con lo mismo pero esta vez con la pierna izquierda al llegar al muslo subió hasta el rostro de Ciel y lo beso de manera demandante y apasionada, al separarse quedaron unidos solo por un delgado y travieso hilo de saliva.

-Seb…Sebastian, ah aahh!- Sebastian había decidido introducir uno de sus dedos dentro del menor el cual se sentía extasiado aunque algo dolido por aquel intruso que se movía dentro y fuera suyo con un ritmo constante, a la vez que Sebastian iba aumentando el ritmo de su mano introdujo otro dedo arrancando un gemido ronco pero audible de la garganta de su niño, el cual se encontraba irónicamente tocando el cielo en esos momentos, lugo de algunos momentos de ese constante y pecaminoso acto el mayor saco sus dedos del interior del conde y le susurro al oído.

-Ciel, ya estás listo, tratare de ser lo más suave posible…

-s…si

Sebastian se deshizo de sus pantalones y de su ropa interior y fue entrando lenta y tortuosamente, para Ciel, ya que los finos y delgados dedos de su amante no se comparaban en nada a el bien dotado miembro de este, para cuando entro completamente en Ciel, este estaba llorando tanto de dolor como de placer, hasta que por instinto empezó a mover por si solo las caderas buscando mas contacto con aquello que lo estaba llenando en esos momentos, al sentir esto Sebastian empezó a moverse también.

-ah ah aaahh~

-ngh mh

Mientras que con una mano masturbaba al desatendido miembro del pequeño que gritaba por atención.

El ritmo se fue acelerando y la temperatura subiendo, ambos cegados de placer y de lujuria a más no poder, por fin podían ser uno, moviéndose al pecaminoso ritmo de una melodía, una melodía prohibida y pasional, una danza de dos almas envueltas en pecado, pero al mismo tiempo que se profesaban amor mutuo en aquel cuarto que era testigo de esa escena de placer y cariño,

S-Sebastiaaann~

Fue lo último que se escucho en aquella habitación antes de que aquel ritmo cesara, Sebastian se había terminado corriendo dentro de Ciel, y este a su vez en la mano del demonio.

-T…Te amo S-Sebastian

-Yo también te amo Ciel

Le dijo el mayor al niño que ya se había rendido al sueño.


porfin la termine T^T, soy tan feliz!

Cheshire: ya era hora después de un largo tiempo sin ideas logras terminarlo.

Alice: ¬¬ lo habría terminado antes si alguien... me hubiera ayudado.

Cheshire: ^^' hehe, oye no tenias un mensaje que dar.

Alice: Sii!, Arigato gozaymasu! a todas aquellas maravillosas personas que leyeron mi historia, a aquellos que dejaron sus reviws y a los que le dieron farotios y siguieron mi historia, I Love U Guys! thank u!

Bye, Bye Nya!

Alice&Cheshire