Disclaimer: Hetalia, y otra cosa que use, pertenece a sus respectivos creadores.
Una leyenda pasa de boca en boca
De cuando Inglaterra un joven país era.
Un día sin rey el pueblo quedó,
Y la gente un líder buscó.
La joven nación se sentía morir,
Parecía que la guerra los llevaría a su fin.
Y el milagro, de pronto, surgió.
Una espada hundida en roca, apareció.
Arthur entro en la gran sala de trono viendo al chico sentado en éste. Estaba solo y aparentemente muy asustado. La nación no sabía que pensar, ¿realmente era él la esperanza que la leyenda había predicho? Se acercó un poco, llamando su atención.
—Hola. — Inglaterra se quiso golpear. ¿Así era como se presentaba ante su nuevo rey? Negó con su cabeza y le miró. — Quiero presentarme. Soy…
—Sé quién eres. —Le interrumpió el chico, un tanto nervioso. —Me lo han dicho los consejeros. Aunque realmente no sé qué creer, eres solamente un niño.
—Y tú despertaste siendo un escudero. —Respondió el rubio molesto por el comentario.
—Lo sé, lo siento. Pero tiene razón, soy solamente un escudero. Nunca me han enseñado más que labores domésticas, mucho menos sé gobernar una nación. Tal vez mi hermano Kay…
— ¿Ese bruto lleno de músculos y sin nada de sesos? Créeme si quisiera que me gobernara alguien así, dejaría que mi hermano tomara las decisiones de mi país… — Pero nunca se dejaría dominar por Escocia, no más. Le demostraría a él y a sus demás hermanos que podría con ellos y con todos los que quisieran imponérsele.
El chico solo le mira atento. El niño de apenas 8 años, la personificación de la nación de Inglaterra según lo que le habían dicho, estaba igual de nervioso que él. —Escucha… sé que han estado buscando un líder desde la muerte de su rey. —Apretó los puños tratando de darse valor, no entendía cómo es que ese pequeño causara imponerse. — Pero yo… Yo no soy lo que buscan. Lo siento pero no puedo ser lo que dicen que soy.
—Arturo…— Le interrumpe la nación sintiéndose extraño. Era raro que su nuevo rey se llame igual que él. Se forzó a sí mismo a ver al adolescente a los ojos. — De entre todos los caballeros y nobles que hoy participaron en la justa para ser coronado rey por los hombres, tú fuiste elegido por algo más grande…
—Desde la muerte de mi rey, todos se disputaban el trono por interés propio. A ninguno podría considerarle digno de portar la corona, pues la ambición brillaba en sus ojos. Pero tú… tú eres humilde, y estás anteponiendo mis necesidades a las tuyas. — Se sonrojó un poco, pues no estaba acostumbrado a halagar a nadie pero por alguna extraña razón, se sentía unido a ese chico. —Me… me sentiría honrado si alguien como tu aceptaría ser líder de una nación como yo.
— ¿Una nación…como usted? — Pregunta el chico curioso, para solo recibir un suspiro de parte del, en apariencia, más joven.
— … — No era normal que se abriera tanto con un extraño - o con personas en general - pero ese chico le daba confianza. — Mis caballeros son fuertes, pero yo… No estoy a la altura de otras naciones. — Desvía su mirada apenado de mostrarse tan débil frente a él. — ¡Pero claro que pronto seré lo suficientemente fuerte para derrotar a todos los que quieren decirse mis señores! ¡Se arrepentirán de haberme declarado la guerra, como esa rana galesa o mis odiosos hermanos!
Arturo, el nuevo rey, solo se ríe un poco del niño. Era como verse a sí mismo, tenían tanto parecido entre ellos… estar solos en un mundo que está en su contra, un hermano que le molestaba y una carga demasiado pesada para ellos. —Entonces, ¿usted cree que pueda ser un buen rey?
—Solo dime Arthur, ¿sí? — Le responde Inglaterra. —Y si lo creo. —Admite apenado aunque trató de disimularlo.
—Bien, Arthur. — Comenta el muchacho un poco nervioso. —Entonces, seré el mejor rey que pueda ser. Por ti y por nuestro pueblo. Veré que te conviertas en una nación próspera y poderosa. —Le dice animado. —Pero no podré hacerlo solo. Tú y yo, juntos, ¡lo lograremos!
Inglaterra estuvo atónito unos momentos pero luego le sonrió a su nuevo líder. Si antes tenía dudas, ahora estaban despejadas. Estuvo esperando una señal y aunque dudó de ella en un inicio, ahora estaba seguro. No había nadie más que estuviera destinado a su trono.
"Aquel quién esta espada sacaré, será por derecho rey de toda Inglaterra"
Estuvo esperando muchos años por el legítimo rey, uno elegido por algo mucho más grande que él y, al fin, lo había encontrado.
Texto en cursiva: Canción basada en ambas versiones (español latino e inglés) del intro de la película "La espada en la piedra" (The sword in the Stone), de Disney.
Semana 3: completado~
Ok, no es un personaje histórico per sé, pero… ¡Adoro la época medieval! Castillos, cruzadas~ (culpen al AoE) más si lo combino con la fantasía… eh, me desvió mucho.
En fin, vi la película con mi sobrino y me dije a mi misma: "mi misma, ¿y si incluyo en el fic personajes, no solo históricos, sino también de otra índole?" Mi misma no me respondió, pero esto es Fanfiction y decidí arriesgarme. Así que si quieren pedir un personaje literario o algo así, además de los históricos, por mí está bien, yo trataré de cumplir :3
Agradezco mucho el apoyo que le dan a esta historia, mención honorífica a SalyKon, Julchen awesome Beilschmidt, Tobi Lawli-pop, Saphira Kirkland y por supuesto a mi amiga Angie n.n
Tobi Lawli-pop: Se trató de la Desconocida del Sena, cuya máscara mortuaria sirvió de base para la creación de la muñeca de CPR "Rescuci Anni". Claro que te puedo hacer uno, solo que… déjame buscar información (jeje) jamás he escuchado las canciones de Sabaton, pero un día las pondré en Youtube a ver qué tal :p gracias!
Por cierto, el capítulo pasado fue editado. ¡No cambia nada! Lo que pasa es que cometí unos errores de dedo, como no nombrar la cita y esas cosas… Ah pero la niña quería escribir a las 12 am…
Sin más que decir (vaya que esta vez dije mucho) espero hayan disfrutado este capítulo, a pesar de estar basado en la película ya mencionada. Nos leemos.
