Un Nuevo Hogar
A la mañana siguiente Kurt se despertó limpio la sangre que había quedado en el piso de su baño, luego se aplicó su ritual de belleza y salió de su habitación para desayunar pero no tenía hambre así que paso, el sábado transcurrió rápido y sin nada que hacer. El domingo al levantarse fue con su padre a comprar su uniforme de Dalton según él era muy pasado de moda y feo, pero qué más da lo iba a usar por un buen tiempo luego llegaron a casa se puso su nuevo uniforme, hizo su maleta y se puso a pensar.
No podía creer como su padre se atrevió a cambiarlo de escuela, que no veía que apenas tenía amigos, iba a extrañar mucho a Santana, a Britt, a Rachel y a Mercedes. Odiaba su vida va a ser horrible estar en una nueva escuela, que es solo para varones, deseaba que ojala y la gente no sea como en McKinley y no juzgue antes de conocer a las personas. Últimamente todos habían estado muy preocupados por él, no los culpaba, no comía, había bajado calificaciones, ya ni siquiera peleaba con Rachel por los solos en el GleeClub, era horrible si tan solo supieran, lo entenderían. Esperaba que la gente no fuera como Karofsky o Azimio. Entre cosas peores tendría que vivir en esa academia, que se encuentra en Westerville, y lo peor tenía que compartir cuarto con otro chico.
- ¡Vamos Kurt, se hace tarde para irnos! – un grito de su padre lo saca de sus pensamientos, enseguida el baja las escaleras con sus maletas en manos, sintiéndose triste el no quiere irse a un internado.
- Listo ya llegue vámonos. – dice sin muchos ánimos.
- Adiós Kurt te extrañaremos. – le dice Carole, su madrastra, lo abraza y le da un beso en la mejilla.
- Adiós bro, nos vemos pronto. – se despide su hermanastro Finn, aunque sea difícil tiene que admitirlo extrañara a ese grandulón, se abrazan.
- Yo también los extrañare mucho. – contesta el pequeño castaño casi al borde del llanto, pensando en serio no se quería alejar de su familia.
- Bueno, es hora de irnos nos vemos luego. – dice el hombre mayor dando le un beso a su esposa y abrazando a hijastro.
En algún lugar de Dalton un rubio emocionado sale corriendo de la oficina del director buscando a sus dos mejores amigos, los ve sentados platicando en la cafetería, y corre dirigiéndose a ellos, ellos lo ven con la ceja levantada, preguntándose qué le pasa a su amigo ahora. El rubio se sienta con ellos y trata de recuperar el aliento. El primero en hablar con el emocionado es un moreno con ojos color miel.
- ¿Estas bien Jeff? - le pregunta mirándolo extrañado ante como se ve. El chico todavía tratando de recuperar el aliento asiente.
- Entonces que te pasa supuestamente estabas con el director, ¿qué te dijo? – Le pregunta con curiosidad su otro amigo, Jeff traga saliva y les contesta.
- ¡Chicos tendré un nuevo compañero! – les responde emocionado.
- Enserio – asiente - que le paso al último, como era que se llamaba… - Le responde el ojimiel chasqueando sus dedos tratando de acordarse.
- Sí que le paso a ¿Joe?, ¿Joel?, ¿Juan?, mm…. – le dice el otro moreno pensando también tratando de acordarse.
- ¿James? – contesta el rubio, ambos chicos asienten. – Bueno a él lo cambiaron de cuarto, porque se quejaba de que yo era una persona muy molesta, ¿Pueden creerlo? – Los chicos asienten, riéndose.
- En fin. – dice el ojimiel dejando de reír, a un rubio enojado - ¿cómo es? ¿Cómo se llama?
- Bueno. – contesta el rubio a quien al parecer ya se le bajo el enojo – bueno no se su nombre pero es muy lindo. – dice sonriendo.
- No me digas que te gusto porque no vamos a volver a lidiar con otro de tus locos enamoramientos, además no sabes si es gay. – dice el moreno un poco molesto de las locas acciones de su amigo.
- Primero, le pedí al director una imagen de el –ambos chicos lo miran, preguntándose ¿estás loco? - No me miren así tenía que saber si mi compañero no era un asesino en serie o estaba muy feo, o algo parecido, bueno, en fin el director me entrego una foto de él y es simplemente imposible que un chico que usa ropa a la moda y muy ajustada, sea hetero. – dice muy seguro.
- Ok pero, no lo vallas a asustar al pobrecillo. – dice el ojimiel divertido provocando un leve enojo por parte del chico.
- Como crees yo sería incapaz, de molestar al nuevo – dijo en un tono ofendido – además es nada más tener un nuevo amigo – lo miraron con la ceja levantada – Ok, para empezar me gusta alguien más.
- A si – le dijo Nick y asintió - ¿quién? – pregunto con la leve esperanza de que fuera él.
- No tengo por qué contarles – y el moreno miro al suelo.
En otro lado de Dalton un chico castaño triste está sentado al lado de su padre, enfrente del director de la academia.
- Bueno tus clases comenzaran hasta mañana, para que desempaques y veas un poco el lugar, ten aquí está tu horario – dice entregando le un papel, el castaño lo toma - Bien tendrás la habitación número 206, y compartirás cuarto con un chico rubio llamado Jeff - el castaño asiente con la cabeza baja – bueno espero que te agrade la escuela y que disfrutes tu estancia aquí.
- Muchas gracias por recibirlo aquí señor Perry. – dice alegre el padre del chico, estrechando su mano con la del director.
- El placer es nuestro, señor Hummel.
Al decir esto padre e hijo salen de la oficina del director, y el mayor le dice a su hijo.
- Bueno Kurt, te quiero mucho te voy a extrañar, prométeme que tú vas a estar bien y por favor trata de ser feliz, si – el castaño solo asiente con la cabeza baja, abraza a su padre llorando y este le limpia las lágrimas, le besa la mejilla – bien ahora, ve a buscar tu habitación – el castaño se va caminando con la cabeza baja – ¡Adiós hijo! – el chico se despide con la mano, Burt se retira al estacionamiento por su auto y dirigirse a hogar, un poco triste al saber que su pequeño no vivirá con él por un tiempo.
Kurt no sabía que pensar, bueno si, pensaba que estaba en una escuela totalmente diferente – mi vida no puede ser peor – dijo ya que por donde caminaba no había nadie más que él. El castaño estaba viendo detenidamente con lugar de la escuela admirando su grandeza – parece como en Harry Potter – comento ya que los techos eran muy altos estaba muy bien adornada y parecía sacada de una película medieval, pero en la imaginación de Kurt era Hogwarts y él era el desadaptado chico nuevo. Se encontraba con sus maletas buscando la habitación 206, cuando al fin la encuentro, toca la puerta, enseguida se abre mostrando a un rubio con una gran sonrisa en la cara, el castaño no la mira a los ojos, se queda mirando hacia abajo, el rubio habla.
- Hola tú debes ser mi nuevo compañero – el castaño asiente con la cabeza baja, después de unos incomodos segundos de silencio, Jeff le habla al chico – oye te vas quedar ahí o ¿quieres entrar? – el ojiazul asiente y el rubio lo deja pasar.
En el siguiente rato Jeff se dispone a hacer sus deberes, y Kurt con la cabeza baja empieza desempacar sus cosas, productos de belleza, ropa, libros, revistas, entre otras cosas. El rubio no puede evitar ponerse a pensar sobre ese chico extrañamente interesante que tiene enfrente, se empieza a preguntar si el chico tiene algún problema o algo perecido después de haberse comportamiento tan extraño hace rato, en algunas ocasiones lo observa tan lindo, tan indefenso y principalmente tan inocente y también algo extraño y a su vez interesante. Después de meter todos sus productos de belleza en el baño y acomodar toda su ropa en el armario, el castaño acomoda su uniforme de Dalton en la mesita de noche al lado de su cama, luego toma su pijama y se dirige al baño a cambiarse su ropa normal a su cómoda pijama, al terminar de ponérsela se acuesta en su cama y el rubio apaga la luz e imita la acción de su compañero. El ojiazul no pudo dormir por el simple hecho de compartir la habitación con un total extraño, mientras Jeff se pone a pensar sobre que le ocurre a su compañero, mañana les contaría a Nick y a Blaine sobre lo ocurrido esta tarde con el castaño, porque parecía un zombi.
