Le agradezco sus reviews, al leerlos me dan muchas mas ganas de seguir escribiendo para ustedes.

Aquí les traigo el tercer capi, espero que les guste.

-Los personajes de Naruto, NO me pertenecen, solo la historia creada por esta alocada imaginación.

Advertencia: Lime y Lemmon (en este capitulo no)


Capitulo III

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Ya estoy perdida

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-¿Acaso me quieres hacer compañía?- lo provoque con una sonrisa de lado, mientras dejaba el trozo de pizza en la mesa y me relamía los labios inconscientemente, pude ver como aquello causaba algo en el cubito, al parecer no le soy muy indiferente.

-Si me lo permites me encantaría- respondió con una sonrisa sensual, mirándome penetrantemente, lo mire y sonreí de la misma forma.

Reí al escucharlo hablar, la verdad lo encontraba chistoso pero a la vez vergonzoso -¿Y tú novia?- pregunté al verlo tan tranquilo ofreciéndole compañía a otras chicas.

-¿Novia?, Karin no es mi novia- emitió con tranquilidad tomando un vaso de bebida de la mesa y posándolo sobre sus labios sin quitarme la mirada de encima.

-Vi que se besaron-

-Si al besar a una chica indica de inmediato que es mi novia, bueno, entonces tengo miles- fruncí mi seño al escucharlo ¿Cómo que miles?, mujeriego, me joden los tipos como él, pero aun así no lograba decepcionarme.

-Valla, el Casanova Uchiha y su harem- dije con molestia combinada con humor, el sonrió de lado.

-El día de hoy no he tenido a nadie más, por lo que no he hecho harem en esta fiesta- expreso como si fuera un gran logro, le aplaudí con ironía.

-Que buen avance Uchiha…- me acerque a él y le di unas palmaditas en la espalda –Estamos avanzando de apoco en la rehabilitación "dejar de ser un jodido calentón"-

-¿Tu me ayudarás?, si es así dejaría el harem por ti- se acerco peligrosamente a mí, pude sentir su refrescante aliento mezclarse con el mío y no lo pude evitar, el sonrojo se apodero de mis mejillas mientras él solo sonreía a lo arrogante.

-Ni lo pienses- dije alejándome para poder tratar de volver mi acelerado corazón a la normalidad.

Nos quedamos unos cuantos minutos más viendo como la pista se llenaba más y más, trate de buscar a Hinata y la encontré bastante pegada al rubio en la pista. Por otro lado Sasuke aun seguía a mi lado, ambos apoyados en la mesa rozando nuestros brazos inconscientemente. Muchas chicas llegaron a nosotros, pidiéndole al azabache bailar y al final algo más, pero este se negro a todas y estas se iban sin antes echarme una mirada cargada de veneno antes.

-Haruno ¿bailas?- pregunto de un de repente mirándome de forma despreocupada con sus manos en los bolsillos del pantalón.

-Claro que bailo, es más si bailamos juntos te dejaría en vergüenza- al decirlo me arrepentí al instante al ver esa odiosa sonrisa, tonta Sakura.

-Veámoslo- sentencio extendiendo su mano, yo sin pensar la tome y nuevamente sentía esa electricidad recorrerme.

Tomamos posesión de un lugar de la pista al parecer al medio, las miradas de odio de las chicas y alguna de molestia de hombres recayeron en nosotros, él solo me miraba a mí, no quitaba sus hipnotizantes orbes de mi rostro, como si no quería perderse ningún gesto mío.

Comenzó a sonar una canción muy conocida, pero para nada de mi gusto, bueno aquí en una fiesta donde se viene a bailar música que implica el rose de cuerpo, no se escucharía el rock ni el reggae, a menos que sea una fiesta relacionado con esa música, pero en este caso no lo era.

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Miré a Sasuke y este con rapidez me pego a su fuerte cuerpo, nuestras miradas estaban más unidas debido al apego de nuestras frentes, él me miraba de forma extraña, su agarre por mi cintura no cedía, es más me agarraba con más fuerza pegándome a él.

-Demuéstrame que tan genial eres para bailar- me dijo en el oído, me estremecí al sentir su aliento en mi oreja, maldición, estúpido Sasuke que causa esta sensación rara.

-Espero que me dejes con la boca abierta, Uchiha- le respondí de la misma forma en el oído, aunque decidí jugar un poco y lamí con suavidad la oreja, sacudió con nervios su cabeza haciéndome sonreía un más. Con más brusquedad me acerco a él y me susurro aun más cerca.

-Si lo vuelves hacer… no respondo- me advirtió, preferí no volver a intentarlo por si las moscas.

La música seguía sonando, aun pegada a Sasuke me comencé a mover de forma lenta rozando mis cuerpo con el de él, aún seguía mirándolo a los ojos, dios, se me había olvidado la última vez que baile sexymente con un hombre. Recuerdo que el estúpido de Sasori se había quedado con las ganas de llevarme a la cama, como buena chica no acepta aquella indecorosa proposición.

Sasuke sin perder tiempo también comenzó a moverse, me acariciaba la espalda con lentitud, pasando luego a mis caderas quien apretó un poco. Mis manos las deje libres, ni siquiera tocaba al pelinegro si no que solo hacia "maravillas" con mi cuerpo.

Me separé un poco de él viendo como una mueca de desagrado se formaba en su rostro, reí en mis adentros, después de todo el que había seducido primero era uno.

Me acerque nuevamente pero esta vez dándole la espalda, el de inmediato me tomo de la cintura, me moví de manera sensual moviendo mi trasero en forma circular o bien rozando repetidas veces esa zona débil de los hombres. Sasuke sin perder tiempo subió más de la cuenta sus manos de mis caderas, como traía la chaqueta abierta no se notaba para nada lo que hacía, subió con lentitud tocando cada curva de mi cuerpo hasta llegar un poco más debajo de mis senos, a lo que en ese momento actué y las baje de la misma manera como las había subido, para luego girarme y tomar su chaqueta entre mis manos y acercarlo a mí lo suficiente como para que me escuchara.

-Ni se te ocurra tocar más de la cuenta- le advertí con un tono amenazador.

-Si te sigues moviendo de esa forma me atrevería a hacerte el amor aquí mismo Haruno- también dijo causando escalofríos no de miedo si no de excitación por mi cuerpo.

-¿Entonces quieres dejar de bailar?- le pregunte con un tono de inocencia. El negó de inmediato.

-En este momento lo que menos quiero es dejar de bailar- al mismo tiempo de decirme aquello me giro nuevamente comenzando con esa danza sensual que pude notar que le había gustado.

Nuestros cuerpos se movían con coordinación, metiendo pasos nuevos en cada momento, hubo uno en que baje de espaldas a él moviendo mi trasero en círculos, para luego subir sin moverme pero rozando toda la parte baja de Sasuke. Si se preguntan porque lo hacía, disfrutaba en ver la cara de desespero de Sasuke de no poder hacer conmigo algo más que un simple baile, además de que personalmente me encantaba el contacto así con el azabache.

La canción paro y con bufido de ambos paramos de bailar, nos miramos y le sonreí seductoramente, él hizo lo mismo, me tomo de la mano y me llevo nuevamente a la mesa en que nos encontramos hace algunos minutos.

En mis diecisiete años este ha sido el mejor de los bailes en pareja que pude haber hecho, y si hablamos de que a la última fiesta que asistí que fue a los 15 baile con cerca de ocho chicos.

Al llegar a la mesa Sasuke se puso en frente mío tomando con ambas manos mi cintura, yo solo pude atinar a apoyar mis manos en la mesa que estaba atrás, se acerco con ganas notorias de besarme. Estaba paralizada, no sería mi primer beso, pero era con Sasuke, ¿Qué tal si no gustaba de ellos?, además si lo besaba sentiría más que atracción por él, y lamentablemente no sería correspondida, en ese momento me arrepentí en haber hecho lo que hice, Sasuke ahora quería besarme solo por la excitación que hice surgir en él, cualquier chica podría haberlo hecho y en estos momento se encontraría siendo besada por el más grande play boy.

-¿Qué haces tocando a mi conejito?- se escucho una chillona voz tras de Sasuke, el con un bufido se separo de mi sin soltar mi cadera. Al ver quien era fruncí mi seño, era Karin y estaba en una pose de novia celosa.

-¿Qué quieres?- le pregunto Sasuke con molestia.

-Pues venía a bailar contigo y me encuentro con esto- emito enfurecida, Sasuke me soltó y con una mano se masajeo el puente de su nariz.

-No me vengas con ataques de celos Karin, sabes perfectamente que no eres nada para mi- como balde de agua fría cayó sobre el proporcionado cuerpo de Karin, ella frunció más el seño, pero en un abrir y cerrar de ojos su expresión cambio a una de completa seducción.

-Lo siento Sasukito, no volverá a pasar- se disculpo lanzándose encima de él.

-Bueeeno, estoy sobrando, bye, bye- me despedí de ellos con la frente en alto, aunque bastante molesta, yo que esperaba esa maldito beso.

Me dirigí con paso firme al baño, aunque tuve que preguntar varias veces el camino, ya que no tenía la menor idea.

Pregunte a chicos, que por cierto me lanzaron miradas más que desvergonzadas, hasta unos me ofrecieron compañía, a lo cual con una radiante sonrisa les respondía que no.

Las chicas, que decir de ellas, algunas me respondían con cordialidad, y otras simplemente me ignoraban dejándome hablando sola.

Con grandes esfuerzo pude llegar al baño él cual había una considerable fila, supuse que Naruto no dejaría que ocuparan los demás baños, al menos yo no lo haría.

Se podría decir que estuve unos cinco minutos en la fila, y me di cuenta también que era la última. Mire el reloj y eran medianoche, una hora más y me iba a casa con o sin Hinata, que supuse que en estos momento estaría muy entretenida.

Entre y bufe con cansancio, me miré en el espejo y me encontraba casi igual, mi pelo estaba con un poco desordenado, lo cual lo arregle con mis propios dedos usados de peine. Me pinté un poco más los labios y limpie un poco de delineador que se había corrido, nuevamente había quedado perfecta.

Quise tomarme más tiempo a solas y apaciguar un poco el dolor de cabeza que estaba haciendo presencia, verifique si había alguien afuera, pero no lo había, así que entre en un cubículo y me senté en él descansando un poco.

Dios, en tan poco tiempo habían pasado tantas cosas, baile con el arrogante Uchiha que por cierto no lo hace nada mal, y casi, casi, fui besada por él, si no fuera por la inesperada intromisión de la peliroja hueca de Karin.

Desde la primera vez que vi a Sasuke no he dejado de pensar en él, hasta soñé, vamos, no es normal que sueñes que el chico arrogante se te declaré y después te haga el amor como animal, no, no es normal, es odioso, malo, no puedo estar pensando en querer hacer "eso" con el cubito, no!, imposible, he de admitir que el chico está más que… mejor omito las palabras, además lo que más me asusta no es solo eso, si no que estoy sintiendo mucho por él, alegría de estar a su lado, mira lo mamón que suena pero es la verdad. Nunca creí que alguien podría enamorar en un día, y aun no lo creo, pero es extraño, al menos en mi lo es, ya que nunca suele gustarme un chico con facilidad.

-Bueno Sakura, suficiente descanso, ahora nos largamos a casa- me dije saliendo del cubículo y posesionándome frente al espejo a lavarme las manos y arreglarme un poco más. –Lista- estaba dispuesta a salir, saque el seguro de la puerta, pero siento como la abren de afuera con apuro, doy unos cuantos pasos hacia atrás sin soltar la puerta y abro mis ojos desmesuradamente al ver la persona que estaba enfrente mío con un notorio cansancio.

-¿Sas..Sasuke?-

Continuara…


¿Querrán matarme? si es así piénsenlo antes xD

¿Les gusto?

Si es así, no olviden dejar su reviews, que es muy preciado para mi, además de agregar mi historia a favoritos n.n

Agradecimientos A:

Beauty Little Star

Akyraa

DaniiBGomez

Fumino-chan-SS

xXKonanKamiXx

Jesybert

Yurrippe22