Un Mes Después…

El día en el que Asami y yo nos enteramos que Zaheer había matado a Reina Tierra, y había creado un enorme caos en Ba Sing Se, sentí un enorme terror dentro de mí, no sólo por lo que el Loto Rojo iba a hacerle al mundo, sino por lo que podía hacerle a mi padre y a mis primos, sé que nunca me llevé muy bien con ellos pero siguen siendo mi familia. Estábamos en el Oasis de las Palmeras Brumosas, mi padre, Lin, el Señor Zuko, Azoka, Asami y yo esperando a que Mako y Bolin aparecieran en cualquier momento.

Después de un buen rato, que fue un día y medio llegaron junto con toda su familia y me dieron el mensaje de Zaheer, todo lo que pudimos hacer fue tomar nuestras cosas y regresar a Zaofu con Su Yin para tratar de hacer contacto con el Templo Del Aire Del Norte.

En Zaofu después de hacer contacto con Tenzin y saber que Zaheer estaba allá me volví loca de la desesperación, nunca me habría perdonado si algo le pasaba a él a su familia o a toda la Nación Del Aire. Mientras Su, Lin y mi padre preparaban todo para ir al Templo yo deambulaba por el lugar tratando de pensar una solución sobre todo lo que estaba pasando, en ese momento sólo pensaba en lo que el Señor Zuko me había dicho: -Creo que Zuko tiene razón –pensé en voz alta sin darme cuenta que Azoka estaba frente a mí.

-¿Qué sucede Korra?, ¿En que tenía razón en Señor Zuko?

Le conté lo que él me había dicho y por su expresión pensé que no le había parecido buena idea, pero ella no dijo nada, estaba por decirlo cuando nos llamaron para irnos al Templo.

En el camino todos planeaban una manera de rescatar a los Maestros Aire, pero ninguna iba a servir, yo les conté que la única cosa que funcionaría es que yo me entregase, ellos trataron de convencerme pero fue inútil yo ya había tomado una decisión.

-He hablado con el Señor Zuko y reflexioné mucho sobre ello, tengo que hacerlo.

-¿No esperaras que nos quedemos sentados y veamos como Zaheer te captura?, ¿o sí? –dijo Asami.

-El mundo ha estado en desequilibrio por mucho tiempo, es necesario que la Nación Del Aire regrese, no puedo permitir que Zaheer la destruya junto a todos los que amamos. Ayúdenme a salvar a los Maestros Aire y después me salvan a mí.

-Estamos contigo Korra.

-Exacto, si necesitas algo, aquí estamos.

-Iré a hablar con Zaheer. –Cerré la puerta dejando atrás a todos, dejando atrás mis ataduras terrenales y preparándome para enfrentar mi destino.

Hablé con Zaheer y este me ordenó vernos en lo alto del Pico Laghima al medio día yo sola para entregarme, sólo así liberaría a los Maestros Aire.

Su Yin planeó una nueva estrategia que me pareció la correcta para terminar de una vez con esto, por fin iba a averiguar porque el Loto Rojo me quería esta vez.

El plan de Su nos dividía en dos grupos: Asami, Mako, Bolin y Azoka se llevarían el dirigible hacia el Templo, mientras que Lin, Su, Papá y los Maestros Metal estarían en el Pico Laghima para sacarme de ahí cuando tuviéramos a los Maestros Aire.

-Alto, yo voy con Korra y mi padre.

-Azoka no, tú te vas al Templo Del Aire. –Respondió Lin

-¡Basta!, estoy harta de que me traten como una niña pequeña, estoy segura que puedo ser de mayor utilidad con ustedes que en Templo, Korra tú me dijiste que algún día pelearíamos juntas, déjame demostrarte de lo que soy capaz, además de golpearte, no voy a estar tranquila sin saber que estas bien.

-¿Realmente crees que podrías enfrentar a Zaheer si la situación se sale de control?

-Sí.

- ¿Podrás controlar tus emociones si algo me llegará a pasar?, ¿dejarás tus emociones a un lado, te tranquilizaras y aceptaras la situación que se presente allá?

-Bueno yo…

-Responde. –Haré todo lo que esté a mi alcance para ayudarte, te prometo que controlaré mis emociones y pondré de mi parte para acabar con esta pesadilla.

-Muy bien, es suficiente para mí, sé que eres muy fuerte y valiente, lamento ser tan sobreprotectora contigo pero tengo miedo de lo que estos locos le puedan hacer a nuestra familia, y bien ¿tú que dices papá? –Debo admitir que mi pequeña hija está creciendo demasiado rápido, puedes venir con nosotros cariño sólo prométeme que te vas a cuidar y si algo nos pasa a cualquiera de nosotros no dudes en huir, eso no es cobardía antes de que digas algo, eso es ser sabia y reconocer que no puedes hacerlo tú sola, ¿de acuerdo?

-Si papá, te juro que no les fallaré.

-Bien, vayamos a dormir lo que resta de la noche –dijo Su Yin.

-Bien. –Transcurrió la noche y yo no pude conciliar el sueño, sólo daba vueltas en el dirigible, sabía perfectamente lo que tenía que hacer pero tenía miedo, miedo de lo que iba a pasar conmigo, con la Nación Del Aire, con Tenzin, mi padre, mi hermana, en fin con todos.

-¿Estás bien? –preguntó Asami

-No. Estoy muy asustada. –Asami me abrazó, comencé a llorar y Mako y Bolin se despertaron. –Korra es normal que tengas miedo, yo estoy aterrada pero no te preocupes, no estarás sola –Korra, todos estamos aterrados, no sabemos qué es lo que pasará en unas horas, aunque personalmente tengo la firme convicción de que no te pasará nada y que al finalizar la tarde estaremos con Tenzin y los Maestros Aire, saldremos victoriosos como siempre Korra.

-Gracias Mako –Escucha, siempre estemos aquí para ti Korra no lo olvides y cada vez que sientas terror recuérdanos, recuerda todos nuestros buenos momentos los cuatro juntos, confía en nosotros Korra –dijo Bolin.

-Gracias chicos, por todo lo que han hecho por mí, estoy segura que saldremos de esta todos juntos, creo que jamás me desharé de mis ataduras terrenales, ustedes, mi familia y las personas cercanas a mí son demasiado importantes y jamás las abandonaría.

-Será mejor que descansemos un rato, no tarda en amanecer –dijo Asami.

-Sí.

Poco antes del medio día había llegado el momento de la verdad, Asami aterrizó el dirigible cerca de las faldas del Pico Laghima, ella abrió las compuertas y así los Maestros Metal de Su, Azoka, mi padre y ella descendieron, Lin estaba a punto de hacer lo mismo sin antes decirle a Mako: -Avísame por radio en el instante que veas a los Maestros Aire. –Lo haré, buena suerte –él contestó y ella descendió así que para nosotros, el Equipo Avatar había llegado el momento de despedirnos.

-Ten cuidado Korra. –Tú igual –Le contesté a Asami y la abracé, segundos después me acerqué a Mako y lo abracé a él también, aún lo seguía amando, en realidad lo sigo amando y en ese momento quería que lo supiera, tal vez no con un beso, tal vez no con una caricia pero quería expresárselo de alguna manera, sobre todo porque yo pensaba que esa era la última vez que lo iba a ver, Mako me devolvió el abrazo, después de un rato, cuando me despegué de él sentí un cálido y cariñoso abrazo, era de Bolin, en ese momento reposé mi cabeza sobre la suya y cerré los ojos.

Salí del dirigible y este se fue rumbo al Templo Del Aire Del Norte, Mi padre respiró profundo, cerró los ojos y pronuncio mi nombre, lo interrumpí diciéndole: -No te preocupes papá, estaré bien.

-Solo quiero que sepas lo orgulloso que estoy de ti, el riesgo al que te enfrentas para salvar a la Nación Del Aire será recordado por generaciones. –Lo abracé con fuerza y le dije: -Te quiero papá –yo también te quiero, cariño.

-Y papá, ten cuidado con Zaheer, no es un gran admirador de los líderes mundiales.

-Puedo manejarlo. Tú concéntrate en tu misión. –Papá terminó la oración y junto a los Maestros Metal, Lin y Su comenzaron a subir aquella inmensa montaña, sólo se quedó Azoka conmigo, no quiso partir con ellos porque no se había despedido de mí –Korra ten cuidado, nos veremos arriba, no te preocupes, no te fallaré –me abrazó muy rápido pero aun así pude sentir su cariño y la vez su terror y de pronto se fue, sin que yo pudiera decirle nada, aunque ella no pronunciara ni una sola palabra se le veía el miedo en los ojos, ella subió rápidamente alcanzando a papá casi de inmediato, la observé hasta que desapareció entre la neblina, todos se habían ido, mientras tanto, yo respiraba e intentaba concentrarme en mi misión justo como me habían dicho anteriormente, no sabía que era lo que me esperaba allá arriba, no sabía el peligro al que me iba a enfrentar, en ese momento solo tenía en mente que estaba decidida a poner todo de mi parte, estaba decidida a sacrificar mi propia vida por salvar a alguien que me necesitaba y aunque no lo quiera aceptar aún, en ese preciso instante y contradiciéndome por lo que había dicho la noche anterior, me había deshecho de mis ataduras terrenales por un bien mayor.

Tomé mi planeador y me dirigí hacia la punta de la montaña, cada vez que subía me concentraba más en lo que estaba por hacer y rogaba que Tenzin y su familia estuvieran bien.

-Mako, ¿puedes ver a los Maestros Aire?

-Todavía no, estamos llegando. No te entregues hasta que yo los pueda ver.

Terminé de hablar con Mako justo antes de aterrizar el cima del Pico Laghima, ahí estaban ya Zaheer y P'Li.

-¡Arroja tu planeador y ríndete! –Yo no hice absolutamente nada – ¡no me obligues a ir por ti! –Yo no tenía ninguna intención de moverme a menos de que supiera que los Maestros Aire estaban bien –le hablé a Mako por el radio: -Mako, ¿qué está pasando? –Están aquí y también el Maestro Lava –contestó.

-¡Dile a Ghazan que deje a libres a los Maestros Aire!

-¡No hasta que te entregues, no estamos negociando! Él esperó unos segundos mi respuesta, cansado de hacerlo le ordenó a Ghazan que los matará a todos.

-¡No!, espera. Voy para allá –caminé unos metros y P'Li venía hacia mí –quédate quieto –Zaheer le ordenaba a Ghazan.

-Arrojé mi planeador al suelo junto con el radio sin darme cuenta que el intercomunicador estaba funcionando, cosa que siempre agradeceré.

-Y no intentes hacer Metal Control, son de Platino. Dijo P'Li después de encadenarme.

P'Li me obligó a caminar hacia Zaheer y subir al dirigible robado del Reino Tierra, mientras tanto, Zaheer le avisaba a Ghazan que ya me tenían lo que significaba que liberarían a los Maestros Aire.

Estaba a unos pasos de subir al dirigible cuando escuché a Mako por el radio: -¡Korra, es una trampa!, ¡No están aquí, no te entregues! –me enfurecí por haber caído en su trampa como una tonta, quería saber en dónde diablos estaba toda la Nación del Aire: -¡Teníamos un trato!

A pesar de estar encadenada tanto de pies y manos podía luchar contra esos dos lunáticos, Le di batalla a Zaheer por un rato pero él me derribó con ráfagas de Aire Control, justo en ese instante llegaron los refuerzos: -Mete al Avatar en el dirigible, yo me encargo de ellos –dijo P'Li y se fue hacía Lin y los demás.

De nueva cuenta estaba entrando al dirigible cuando papá y Azoka llegaron. Entre los dos lo atacaron y Zaheer me empujó a la orilla haciéndome caer, mientras Azoka lo atacaba mi papá me rescataba haciéndome subir al Pico.

Cuando subí ataqué a Zaheer con Fuego Control y papá cortaba los lazos del dirigible para que no pudiera escapar.

Mi hermana y yo lo atacábamos tratando de hacer que se distrajera solo un momento para que papá pudiera enfrentarlo y detenerlo, no importaba como fuera y si la situación lo ameritaba tendríamos que matarlo para conseguirlo.

Los 3 trabajábamos como una Máquina Bien Aceitada: yo lanzaba trozos de Tierra, mi hermana ráfagas de Hielo y mi padre usaba Látigos De Agua, aunque Zaheer esquivaba todos nuestros ataques el plan intrínseco era agotarlo.

Mientras más lo atacábamos, más corría alrededor de nosotros, así que aparte de arrojarle Rocas, yo hacía que la Tierra se moviera y creaba pequeños Surcos, papá y Azoka usaban sus Látigos De Agua. Mi hermana vio una ventana de oportunidad en uno de los ataques de Zaheer, así que se atrevió a atacarlo: uso Agua Control para sujetarlo del brazo, yo siempre he creído que su plan era lanzarlo al suelo pero él fue más rápido y la lanzó lejos casi a punto de caer por la orilla.

Azoka!, use Tierra Control y creé otro Surco, uno que por fin derribó a Zaheer, mi padre lo atacó pero él se levantó bastante rápido. Hizo algunos movimientos para que mi padre perdiera el equilibrio, no conforme con eso Zaheer lo encerró en un pequeño tornado y lo lanzó fuera de la montaña.

-Saluda a la Reina Tierra de mi parte.

-¡Papá!

-¡No! –gritó Azoka al levantarse y verlo caer hasta desaparecer entre la bruma. Ambas nos quedamos en shock, no sabíamos que hacer y creo que Zaheer tampoco lo sabía. Dentro de mí solo quería matarlo y cobrar venganza por lo que había hecho, pero no podía hacerlo, me quedé callada tratando de calmarme, de pronto, alcé la mirada hacia Azoka, ella intentaba hacer lo mismo.

Al poco tiempo se escuchó un estruendo -¡P'Li! –gritaba Zaheer sabiendo que algo le había pasado; acababa de volarse la cabeza.

-Azoka, cálmate. –No se inmutó ni dijo nada, dejó caer una lágrima, hizo un bloque de Hielo y se lo lanzó a Zaheer. Él esquivo el ataque, corrió hacia el lado derecho mientras que yo le lancé una Llamarada pero también la esquivó. Vi la furia en sus ojos y también como algo se hubiera desvanecido de los mismos, una especie de brillo, en un instante dirigió su mirada hacia Azoka, dio un gran salto y se veía dispuesto a atacar, ella estaba paralizada. Zaheer lanzó una fuerte ráfaga, demasiado grande y poderosa que la habría hecho caer a ella también, no podía permitirlo.

Azoka, no!

Korra! –No tuve otra opción, como pude corrí hacia ella y use Tierra Control para encerrarla –lo siento –fue lo último que le dije pero sigo dudando que lo haya escuchado, afortunadamente el Aire no destruyó esa pequeña jaula. Le volví a lanzar Fuego a ese maldito loco, él lo esquivo y lanzó Aire contra mí, esta ráfaga hizo que rebotara en el suelo y me quedará inconsciente por el golpe. A pesar de que estuviera inconsciente aún podía escuchar a Azoka: -¡Korra!, ¿Estás bien?, ¡Sácame de aquí!, ¡Korra! –después no escuché nada más.

-Creo que dejaré que esta parte la cuente ella puesto que no quiero recordar ciertas cosas dolorosas, además que ella las recuerda mejor que yo, así que, adelante Azoka.

-Bien, es mi turno por fin. Bueno creo que eso no importa ahora, así que proseguiré con la historia.

Cuando Korra me encerró con Tierra Control solo pude escuchar a ese loco capturándola, por más que traté de usar Agua Control me resultó imposible, ella me había encerrado muy bien para que no hiciera nada.

Escuché a Lin y Su llegar para liberar a Korra, ellas lo acorralaron y le ordenaron soltarla.

- ¡Korra!, ¡Sáquenme de aquí¡ -grité desesperadamente pero no me escucharon

Zaheer comenzó a recitar un aburrido poema mientras Lin y Su le decían que era la última advertencia:

-Deja ir tu atadura terrenal.

-Suelta al Avatar –gritaba Lin.

-Entra al Vacío.

-Esta es tu última advertencia –gritaba Su de igual manera

-Carente y conviértete en Viento. –Zaheer se dejó caer junto con mi hermana – ¡No! ¡Detente! –ambas gritaron.

-¿Qué está pasando?, ¡contesten! –solo las escuché correr hacia la orilla. Cuando llegaron vieron algo increíble, algo que yo verificaría unas horas más tarde: ¡Zaheer estaba volando!, Lin y Su lo miraron asombradas y él simplemente voló lejos llevándose a mi hermana con él.

Lin me liberó después de haber gritado por 5 minutos hasta que me escucharon y entre las dos me contaron como se fue volando.

-Ósea que se la llevo, todo lo que hicimos no sirvió de nada, el sacrificio de mi padre fue en vano, fallé, le fallé a los dos. –Me dejé caer de rodillas contra el suelo y rompí en llanto. Su se acercó hacia mí y dijo: -No pierdas tan rápido las esperanzas, te aseguro que no le fallaste nadie, fue decisión de Korra el salvarte poniendo su propia vida en riesgo y no solo porque sea el Avatar, sino porque eres su hermana y te quiere demasiado. En cuanto al sacrificio de Tonraq, no hay que dejar que se quedé en eso, así que vayamos por tu hermana.

-De acuerdo –bajamos y llegamos al pequeño campamento que Kuvira y otros Maestros Metal habían instalado para curar a los heridos.

-Azoka, ¡Mira quien está aquí! –gritó Lin con un aire de alivio, ¡era mi papá!

-¡Papá!, ¡Estas vivo! –Sí, de no haber sido por Kuvira no estaría aquí.

-Papá, lo siento, Zaheer se llevó a Korra y no pude hacer nada para impedirlo.

-¿Qué pasó? –Después de que caíste, Korra y yo nos quedamos calladas, traté de controlar mis emociones pero estaba muy enfadada y buscaba venganza, Korra me pidió que me calmara pero me fue imposible, luego oímos a que esa mujer llamada P'Li había hecho explotar su cabeza.

-Así que eso fue lo que sonó tan fuerte. –Sí, dejé que la rabia me consumiera, creé un bloque de hielo y se lo lancé a Zaheer, él lo esquivo, estaba a punto de atacarme y justo antes de que lanzará su golpe, Korra me había salvado.

-Ya veo, en realidad sólo pude ver como Zaheer se llevaba a tu hermana, por lo pronto hay que esperar a Mako y los demás para empezar a buscarla, Azoka estas lastimada, ve a que Kuvira te ayude.

-Gracias papá pero son sólo golpes leves, estoy bien –de todas maneras hazlo. –Está bien papá lo haré.

Una parte de mi estaba aliviada y otra no podía dejar de pensar en Korra, quería reparar mi error, yo había prometido algo y no lo cumplí.

A lo lejos todos oímos una especie de cacareo que parecía de un Pollo de Komodo, pero en realidad era Bolin, estaba junto a los demás, venían sobre una cría de Bisonte y con ellos estaba ese niño llamado Kai, todos traían a Tenzin.

Corrimos hacia ellos, Mako nos contó que Bolin era un Maestro Lava y que sólo así pudieron salir del Templo, Su les dijo que Zaheer podía volar y que se había llevado a Korra consigo, todos comenzamos a preguntarnos sobre donde se habían llevado a mi hermana hasta que Kai comenzó a hablar.

-Tengo una idea.

-Ahora no, niño. Tenemos que averiguar a dónde se llevó Zaheer a Korra. –dijo Lin

-Y encontrar a los Maestros Aire –añadió Tenzin

-¡Eso es lo que trataba de decirles!, sé dónde están los Maestros Aire y apuesto a que Korra está ahí también.

-¿Y por qué no dijiste nada? –le preguntó Mako

Kai gruñó y yo le dije: -No te preocupes, sé lo que se siente. –empezó a contarnos cómo fue que encontró a los Maestros Aire, luego llegó el Bisonte Volador de Tenzin, así que Kai iba a guiarnos hacia la guarida del Loto Rojo.

Bolin y mi padre subieron a Tenzin, Asami tomaba las riendas de Oogi, Lin y Su ya estaban arriba y ella le pedía a Kuvira que se quedará con los heridos.

Azoka! –gritó papá. –Ah no, ni siquiera lo pienses, ¡no me voy a quedar aquí!, tengo que reparar mi error y recuperar mi honor –Papá se rió –no iba a decirte que te quedaras, te iba a decir que te subieras.

-Ah, de acuerdo, lo siento, la costumbre. –Mako me ayudó a subir sobre Oogi –Llegó el momento, voy a devolverte el favor –pensé –Korra, resiste, ya vamos por ti-.

Llegamos a la cueva donde aseguraron a los Maestros Aire, era una cueva muy extraña, según Tenzin, esas cuevas fueron por mucho tiempo el lugar terrenal del Sabio Gurú Laghima, un Antiguo Maestro Aire que descubrió la verdadera libertad y aprendió a volar hace unos 4,000 años o algo así. En fin, encontramos a los Maestros casi de inmediato con ayuda de Lin, después de quitarles las cadenas mi papá dijo que iría a buscar a Korra en ese momento Mako, Bolin y yo nos ofrecimos a acompañarlo pero Jinora nos dijo en donde estaba.

Cuando la encontramos era demasiado tarde, Korra ya estaba en Estado Avatar y perseguía a Zaheer afuera de la cueva. Mako y Bolin nos dijeron que fuéramos a ayudarla mientras ellos luchaban contra Ming-Hua y Ghazan para evitar que Korra estuviera en más peligro.

En ese momento yo no entendía porque estaba pasando todo eso, no entendía porque Korra estaba en Estado Avatar, ni para que la querían esos locos.

Salimos pero no pudimos hacer absolutamente nada, era una batalla de uno contra uno: Korra y Zaheer volaban por todos lados, aunque a decir verdad, ella era la única que estaba peleando; Zaheer solamente esquivaba todos sus ataques. Me sentía impotente, no podía ayudarla desde el suelo, hasta que llegó un momento de la batalla en la que pasó algo raro:

Korra por fin había atrapado a Zaheer, logró lanzarle Agua y le congelo la pierna izquierda, él caía y Korra estaba a punto de atacarlo pero ella cayó, Zaheer destrozó el hielo antes de estrellarse en el suelo y voló hacia una saliente donde ella estaba.

-Puedo volar en mi Bisonte y ayudarla. –Dijo Kai.

-Jamás podrás contener a Zaheer, es muy poderoso. Respondió Lin.

-¡Debemos hacer algo!

Después de terminar la oración, Jinora ideó un plan para atrapar a Zaheer pero yo no me iba a quedar en paz, tenía que salvarla.

-Tal vez yo si pueda hacer algo, Asami ayúdame por favor. –Sí.

-Azoka, ¿qué tienes en mente? –Preguntó papá.

-Lo siento, pero yo no me voy a quedar cruzada de brazos viendo como un terrorista insano trata de matar a mi hermana. Iré sobre Oogi y usaré una técnica que Katara no le enseñó a Korra, tomaré el Agua del Aire y acabare con él.

-Es muy peligroso –dijo Tenzin –no importa, tomaré el riesgo, yo dije anteriormente que lo haría, y lo haré.

-Déjala ir Tenzin, yo confió plenamente en ella. -Dijo mi padre.

-Gracias papá, Asami, ¿si me vas a ayudar?

-Por supuesto que sí, haré hasta lo imposible para ayudar a Korra.

Mientras nosotras comenzábamos a subir, Jinora y los demás hacían un remolino para succionar a Zaheer y traer a Korra de regreso. Zaheer iba a matar a Korra de la misma manera que mató a la Reina Tierra.

-El veneno esta haciendo su trabajo. El Ciclo del Avatar terminará de un momento a otro. –Dijo Zaheer.

Tomé toda el Agua que necesitaba y la hice girar a mí alrededor, él estaba por ejecutar su ataque, pero tuvimos la fortuna de llegar a tiempo. – ¡Deja en paz a mi hermana Zaheer! –dije, comencé a lanzarle agujas hielo mientras volábamos alrededor de él antes de que el remolino lo alcanzará, nos lanzó un ataque y Oogi se alejó, cuando el remolino los alcanzó a Korra y a él, hice mi último ataque: lancé agua y le congelé el pie izquierdo para que perdiera el equilibrio.

Korra recobró la conciencia por un momento, Zaheer la soltó pero ella la sujeto del pie derecho con la cadena que tenía en el brazo.

Korra usó toda su fuerza para azotar a Zaheer contra el suelo, Asami y yo aterrizamos segundos después, de que Korra se desplomara en el suelo. Entre Su y Lin apresaron a Zaheer, quien milagrosamente estaba con vida, papá, Mako, Asami y yo corrimos desesperadamente hacia ella, Mako, Asami y yo nos quedamos de pie cerca de Korra, Jinora estaba arrodillada junto a ella y papá la sostenía en sus brazos.

-Korra, cariño. Soy yo papá. Por favor resiste un poco.

Korra no sabía que él estaba vivo, estaba en Estado Avatar y aun así lo reconoció, se veía agotada y cansada, cuando menos nos dimos cuenta había cerrado los ojos. Yo no sabía si mi hermana estaba muerta, no sabía si seguía con vida, pero sentía que algo dentro de mí se rompía en mil pedazos. De nueva cuenta no dije nada, me quede callada intentando controlarme, aunque una vez más me fue imposible.

-¿De qué te estas riendo? –Le preguntaba Lin a Zaheer.

-¡Llegaron tarde!, el veneno ha estado en su sistema mucho tiempo. El Loto Rojo ha ganado.

Azoka!, ¿qué hiciste? –gritó Mako.

-¡Tenía que hacerlo, estoy harta de controlar mis emociones, además se lo merece, es más, si fuera por mí ya estaría muerto! –Le dejé una nueva cicatriz en su feo rostro: una cortada muy grande y profunda cerca del pómulo derecho, a decir verdad era lo que se merecía.

-Su, puedes salvarla, el veneno es metálico. –dijo Jinora.

Ella corrió junto con Jinora para salvar a Korra, Su hizo algo increíble: uso Metal Control para sacar el veneno de su cuerpo, tardo un poco en juntarlo todo, yo sólo rezaba y le imploraba a los espíritus para que ella estuviera bien, que no fuera demasiado tarde. Su saco todo el veneno de Korra, quién empezó a toser y parecía haber recuperado la conciencia.

-¡Papá!, estas vivo. -dijo Korra con voz cansada

-Estoy aquí contigo. Jamás dejaré que te vayas.

-¡Tiempo fuera!

-¿Qué? ¡Tan pronto!

-Así es, me gustaría contar lo que resta de la historia, no me lo tomes a mal, pero quiero contarlo con mis palabras.

-Está bien Korra, tú ganas, ¿Me prestas a Naga? –No.

-Bueno, entonces nos vemos después.

Cuando desperté me alegré de verlos a todos reunidos, todos estaban ahí para salvarme, pero aún no estaba completamente a salvo, según Kya yo aún seguía muriendo sólo que a menor velocidad.

-Asami, Mako ayúdenme por favor –exclamó Kya.

Ellos las llevaron junto a mi –Azoka, ¿puedes darme Agua? –Sí.

-¿Q-Qué H-Haces? –dije con una voz demasiado cansada.

Kya uso Agua Control para ver como estaba, por la expresión de su rostro sabía que era algo malo. –Kya.

Ella se levantó y habló con Su –Tenemos que llevarla a un lugar donde podamos curarla –hay que llevarla a Zaofu, Kya ¿qué tan grave está? –muy mal se está muriendo.

-¿Qué?, ¡Es imposible! –no, no lo es Mako, el veneno tiene la capacidad de destruir el sistema humano en minutos, Korra lo tuvo en su cuerpo por más de una hora, además que fue en gran cantidad, ni siquiera el Avatar puede resistir eso.

-No tenemos como llevarla de regreso, no cabemos todos en Oogi junto con ella y los heridos. –interrumpió Lin.

-Ghazan y Ming-Hua debieron dejar el dirigible en algún lado, Lin ¿no lo sientes?

Por lo que me contaron Lin lo encontró al lado de la cueva y había fácil acceso como para llevarme hasta él.

-Escuchen este es el plan: Azoka, Tonraq, Mako, Bolin y Asami irán a la Tribu Agua Del Norte por Agua Del Oasis De Los Espíritus, después atravesarán los Portales e irán por mi madre, a estas alturas sólo ella puede salvarla, Kai tú guiarás a los Maestros Aire y a la Familia de Tenzin a Ciudad República.

-No, lo siento pero yo me quedo con Korra, creo que ella me necesita más aquí.

-Yo voy con ustedes –dijo Jinora

-De acuerdo pero háganlo ya.

Mi padre me cargo en sus brazos y me llevó hasta la camilla del dirigible, en cuanto a Zaheer, lo sedaron con un dardo como el que uso conmigo y lo pusieron a dormir, después lo encerraron en una especie de celda improvisada en el dirigible.

-Asami, no dejes que se duerma –de acuerdo.

Todos se despidieron de mí y partieron hacia su misión para salvar mi vida.

-Asami, tengo sueño. –Lo sé, pero trata de resistir un poco más por favor. –pasadas dos horas le volví a preguntar lo mismo, pero no dijo nada.

-Tengo sed. –Espera voy por un poco de agua.

-Espera –Kya la detuvo. –No puede tomar agua. -¿por qué? –su cuerpo está muy débil, cualquier cosa que le demos puede acabar con su vida.

-Korra, sé que tienes mucha sed y lo entiendo, pero aguanta un poco, ya casi llegamos a Zaofu, ahí podrá beber toda el agua que quieras.

-Está bien –pero en realidad nada estaba bien, yo estaba agonizando, aún puedo recordar que en ese momento escuché una vocecita que solo mencionaba mi nombre.

Poco antes de llegar a Zaofu Asami recibió una llamada de los demás diciendo que ya estaban casi detrás de nosotros, traían el Agua y a Katara hasta donde pude escuchar. Tenzin se levantó y se quedó conmigo todo ese tiempo.

-Korra, no te duermas, ya casi llegamos a Zaofu, te pondrás bien, resiste.

-Tenzin, está bien, no hay problema, yo sabía que esto iba a suceder, además ya estaba dispuesta a sacrificar mi vida. La Nación Del Aire es más importante que yo, ya nadie necesita al Avatar.

-No hables así tu eres igual de importante que cualquiera humano o Espíritu.

-No. Es tiempo de que la humanidad aprenda a resolver sus propios problemas y que dejen de esperar que una sola persona los salvé, es el momento de que me vaya, ya termine mi labor en el mundo físico.

-¡Basta!, tú no eres así, ¿qué te está pasando?

-Me di cuenta de todo Tenzin, ahora solo quiero descansar.

Él se alejó de mí, intentaba buscar a Asami o a Kya. La voz en mi cabeza ya no sólo pronunciaba mí nombre decía algo más: -vámonos Korra, vámonos ya, entra al vacío. Yo estaba tan débil que creí que no tenía otra opción –sí, creo que tienes razón –me dejé llevar por la voz y cerré los ojos llegando Zaofu.

Korra! –según me contaron Asami corrió junto a mí y trato de despertarme pero fue inútil.

Raava sintió que comenzaba a irme y comenzó a hablar conmigo:

-Korra, no te rindas por favor, aún no termina tu era, debes resistir.

–No Raava, ya no puedo más. Adiós

Asami, de prisa tráeme Agua! –gritó Kya, cuando Asami se la dio hizo algo espectacular, uso su habilidad de Sanación e hizo que el Agua entrará en mi cuerpo cerca de mi corazón, ella me curó desde dentro e hizo que este volviera a latir haciéndome reaccionar casi de inmediato.

-Gracias Kya –No tienes que agradecer Korra.

Abrieron las compuertas para bajarme del dirigible, cuando iban a llevarme al hospital de Zaofu mi padre y los demás llegaron en Oogi, mamá estaba con ellos.

Korra! –mamá corrió hacia mí con lágrimas en los ojos y me abrazó. -¿Estás bien?

-Sí mamá pero tengo mucha sed y estoy muy cansada.

-Tonraq, ¿Tienen el Agua?

-Sí Kya -pues entonces andando.

-Tenzin, Bumi, Kya, hijos ¿están bien?

-Sobreviviremos mamá –dijo Bumi.

Me metieron a una especie de sala de Curación muy extraña, Katara pidió que me ataran de pies y manos y me puso una Coronilla De Agua en mi cabeza como anestesia.

-¿Por qué me atas Sifu Katara? –Tosí.

-Por si entras en Estado Avatar inconscientemente, ¿estas lista?

Katara hizo algo que ya había hecho antes para revivir al Avatar: uso el Agua Del Oasis De Los Espíritus para salvarme, introdujo el Agua en mi cuerpo igual que como introdujeron el veneno, eso me causo un dolor horrible pero momentáneo, el dolor real llegó unos segundos después. Todo mi cuerpo estaba lastimado, muy lastimado y cuando empezó la curación pude sentir cada músculo, contrayéndose de dolor recuerdo que grite tan fuerte que me escucharon afuera porque mis padres corrieron hacia la sala, Katara uso más Agua en la Coronilla para que me tranquilizará y ella pudiera terminar ya que yo me movía mucho por el dolor.

Al terminar me llevaron a la casa de invitados de Su y me dejaron en la habitación que ocupé anteriormente. Una pequeña pesadilla me hizo despertar, no había nadie conmigo, estaba yo sola, ni siquiera estaba Naga, aproveché el momento para desahogar todo lo que traía adentro; dolor, desesperación y sufrimiento. Las pesadillas me rondaban cada vez que cerraba los ojos y las voces que me decían que ya nadie me necesitaba comenzaban a oírse. Alguien abrió la puerta y me sequé las lágrimas.

-Korra, ¿estás bien?

-Sí Azoka, pasa por favor, quiero hablarte.

Ella tomó una silla se sentó a mi lado y me tomó de la mano.

-Antes que digas algo, yo quiero hablar primero –hazlo.

-Primero que nada, quiero pedirte perdón. Sé que confiabas en mí y que te había prometido que me calmaría y controlaría mis emociones, que iba a aceptar y afrontar la situación que se presentará pero no pude, es muy difícil para mí controlarme, lamento haberte fallado.

-Oye no tienes que pedirme perdón, está bien, entiendo que es muy difícil controlarte y ser paciente, pero con el tiempo aprenderás a serlo. No te culpo yo también estaba perdiendo el control, yo sigo confiando en ti, es más soy capaz de confiarte mi vida Azoka. Tuve que encerrarte para protegerte, Zaheer estaba furioso y buscaba venganza, no iba a permitir que te hiciera algo malo. Te agradezco por no haberte rendido y ayudarme hace unas horas, sin ti, Asami y la Nación del Aire, ya estaría muerta. Gracias.

-Quiero contarte algo, algo que papá me dijo hace un mes en el polo sur

-¿Qué?

-Me dijo que nosotras dos nos habíamos convertido en las Princesas del Sur, ósea que el Concejo de Ancianos me ha otorgado un Derecho de Nacimiento al Trono del Sur, eso quiere decir que cuando Papá ya no pueda regir más yo me convertiré en la Jefa Tribal del Sur.

-Eso es genial Korra, me alegro mucho por ti.

-Sí, pero cuando regrese al Polo Sur le pediré al Concejo que me revoqué ese Derecho para que te lo den a ti.

-¿Por qué?, no podría aceptarlo. Ese es tu Derecho Korra.

-Tal vez, pero como el Avatar no puedo estar del lado de una sola Nación, eso significa que no puedo ocupar un cargo como ese.

-Korra, no sé qué decir, me alaga mucho que hagas eso por mí, pero ¿realmente crees que pueda con un cargo así en el futuro?

-No tengo dudas hermanita.

-Gracias por confiar en mí Korra, te prometo que no te fallaré ni a ti ni a la Tribu Agua del Sur.

-Eso espero Azoka, eso espero.

Ya pasaron varios años de estos acontecimientos, yo tengo 25, si hablé con el Concejo del Sur para pasarle mi Derecho de Nacimiento a mi hermana y por supuesto sigo siendo el Avatar, mi hermana apenas cumplió los 20 y ya quiere viajar por el mundo, ella quiere disfrutar cada momento de su vida antes de asumir su cargo, aunque eso será en mucho pero mucho tiempo.

A ambas nos han pasado varias cosas, algunas no nos han pasado juntas, pero siempre trato de que ella sepa todo y me gusta mucho platicar con ella algunas aventuras son buenas, otras no tanto, pero ahora sé que no sólo tengo a Asami, a Mako o a Bolin, ahora tengo a alguien más a quien compartirle todo lo que me pasa, una persona que tal vez en el pasado era alguien a la que conocía muy poco, que estaba resentida con que yo fuera el Avatar y que pasó a ser más que una amiga y confidente: una HERMANA de VERDAD.

En fin, esto demuestra que el camino del Avatar no está lleno de soledad, aunque eso ya lo sabía. Aunque el mundo me necesité, yo siempre necesitaré a mi familia, y estoy dispuesta a hacer hasta lo imposible por ellos, sacrificaría mi vida por ellos y sé que ellos harían lo mismo por mí.