Rin o Kelias estaba congelada en medio de la habitación oscura, preguntándose que era lo que estaba pasando.
"Kelias...mi pura...limpia...e inocente Kelias..." Dijo el jefe. Kelias podía oírlo levantándose y caminando pero no podía verlo.
Rin tenía miedo de responder, solo dio un pequeño salto cuando el hombre abrazo su cintura por detrás. "¿O prefieres que te llame Rin?" Susurro el jefe.
Rin se estremeció. "Usted puede llamarme como quiera..." Dijo Rin, muy nerviosa.
El río tranquilamente. "Así me gusta...tan obediente...tan...virgen." El deslizo su mano hacia la parte privada de la rubia.
Los ojos de Rin se abrieron como platos mientras su cara se ruborizaba. "Nngh..."
"¿Te gusta como se siente? Dime la verdad..." Ronroneo el en su oreja mientras jugaba con su tronquito.
"E-es vergonzoso s-señor..." Respondió ella.
"No tiene porque serlo...somos los únicos aquí..." Dijo el jefe contra el cuello de Rin, luego comenzó a besarlo y a lamerlo.
Rin gemía suavemente ante el toque de aquel hombre, pero no podía verlo así que no sabía hacia donde se dirigían sus manos. "¿E-es esto parte d-de una p-prueba que les h-hace a sus bailarinas?" Pregunto Rin
El hombre utilizaba su mano libre para mantener la barbilla de Rin arriba así habían menos probabilidades de que ella lo viera. "Te equivocas..." Dijo el entré los pequeños mordiscos que le daba a su cuello "Hago esto porque eres especial." Dijo antes de introducir sus dedos en el hoyo.
Rin grito un poco ya que fue repentino y siendo virgen, la sensación era nueva para ella.
"Es que desde que llegaste me hiciste obsesionarme contigo, tu voz, tu aroma, como tientas a los hombres con esos bailes..." Dijo moviendo los dedos lentamente adentro de ella.
Ella no tenía ideas de que su jefe tenía esos sentimientos por ella como tampoco tenía idea de que ella podía tener los sentimientos que tenía en ese momento.
"Desde hace mucho tiempo he fantaseado con el momento en el que seas completamente mía..." Dijo el moviendo sus dedos más rápidos.
"Mmm...por favor...n-no me la quite...écheme de a-ahhh aquí si quiere...p-pero no me la quite..." Gimió Rin .
"Pero estoy loco por ti Rin...tu puedes entenderlo ¿verdad?" Respondió el.
Rin estaba aterrada, no quería perder su virginidad, no de esa manera, no con un desconocido, pero no sabía que hacer, no tenía escapatoria.
"Tu...sabes que le tengo mucho aprecio a Miku ¿verdad?..." Pregunto el jefe.
Rin asintió en medio de gemidos.
"Pues...ella no tuvo el privilegio que yo te daré a ti...el privilegio de elegir cuando perder la virginidad..." El dijo.
A Rin no le gustaba preguntarle a Miku acerca de su pasado pero solo sabe que no tuvo una infancia normal y que el jefe era el único que la hizo sentir como en una familia.
"Para mi...esta zona es sagrada...en el cuerpo de una mujer virgen..." El susurro mientras bajaba la velocidad y acariciaba el interior de su perrito. "No seré el primero en entrar ahí si no es lo que quieres...solo te pido que me dejes intentar ganarme ese derecho...¿esta bien?" Agrego el mientras sacaba sus dedos.
Rin no sabía que decir o que hacer .
El jefe le cubrió los ojos movió su cara y la beso apasionadamente.
Rin se ruborizo aún más, sus labios eran suaves y tenían un sabor que ella jamás había probado antes y a pesar de ser un beso apasionado, ella pudo sentir algo de dulzura en el.
El la dejo ir y se escondió en la oscuridad. "Gracias por venir...ya puedes retirarte..." Dijo el jefe mientras se sentaba.
Ella asintió lentamente, sentía toda su cosita mojada pero no comprendía por que. "Adiós..." Dijo ella suavemente antes de caminar por donde vino, analizando lo que le había sucedido. Estaba pensado en si debía decírselo a Miku, ella era buena con las situaciones acorraladoras
•—•—•—•—•—•—•—•—•—•—•—•—•—•—•—•—•—•—
AleCFS: bueno, fue corto pero al menos fui al punto :D
Pueden dejar sus comentarios diciendo lo enferma que soy por escribir esto u . u
