Mayura me metió en una especie de edificio subterráneo, oscuro y deshabitado, vinieron algunos de sus subordinados encapuchados, su teniente que no es humano, no recuerdo su nombre, bajamos varios pisos y terminamos en como un campo pero podrido, el césped está muerto, igual que los árboles, es oscuro, se ve que murieron por no recibir ni luz ni agua, seguimos caminando, a medida que avanzamos veo esqueletos de animales y algunos humanos, otros de seres que desconozco, nadie me decía nada, solo caminábamos y caminábamos, llegamos a como una zona marcada con letras que soy incapaz de leer, kanjis, letras accidentales, símbolos.

- Llegamos.
- ¿Qué es este lugar?
- Es donde se prueban mis experimentos.
- Pero, ¿Y esas escrituras?, ah, dejo que los estúpidos como tu prueben sus kidos o lo que sea que desarrollen acá, si mueren o causan destrozos acá no importa, yo pruebo a mis criaturas acá, no pierdo mi tiempo con cosas tontas como desarrollar kidos, tengo mejores cosas que hacer.
- Acá vamos a sacar mi lado hollow, ¿Cierto?
- Si, ataquen.
- ¿Qué?, ¿Qué?

Sus subordinados encapuchados se quitaron la capucha, eran seres alterados, tenían aras de Hollow, no me había fijado que sus dedos eran tan delgados hasta ahora, no, se andan volviendo garras.

- Ah, estos son experimentos que hice con hollows hace tiempo, son inútiles si los mando a atacar solo no me atacan a mí de resto destruyen propiedades, son inútiles, puedes matarlos, pero no te será fácil si no eres tan rápido como ellos.
- No no, ¡Espera!

Me atacaron, los medio hollows esos, eran diferentes a los vizard solo por el hecho de que la boca de sus máscaras se abren y muerden, rugen como hollows, fue terriblemente rápido, eran más rápidos que el shumpo de los capitanes, los esquivaba pero lograban hacerme daños superficiales con sus garras, debo hacerlo, es la intención de esto, saqué mi máscara hollow, les pude llevar el paso y los atacaba, eran fuertes recibían mi espada con sus garras.

- ¡Tu idiota, arráncale la camisa!
- ¿¡A qué te refieres!?
- No estoy hablando contigo.

3 de los creo que eran 8 me atacaron la espalda, arrancaron mi camisa y algo de carne mierda, duele mucho, me estoy molestando, maldita sea, volví a sentirlo, esa sensación de poder, exceso de poder, me hice tan rápido, maté, 2 sin que pudieran reaccionar, tiré mi espada al suelo y rugí, quiero comerme a estas escorias, peleo con mis manos contra ellos, son como... Mi alimento, los desmembraba, les arrancaba sus partes para morderlas, no tenían un sabor que hubiese probado antes, eran como dulces pero sin el dulce, mi paladar saltaba de placer al morderlos, antes de darme cuenta ya me había consumido a 3 de ellos, quedaban otros 3, mas, mas de ese suculento y gratificante sabor.

- Nemu, hazlo.

No oí lo que dijo su teniente, solo lo que me lanzó, un rayo azul brillante, fue instantáneo lo repelí con mi mano, mi mano quedó impregnada de ese rayo me quedé viéndola, los otros 3 me atacaron, los golpee echándolos para atrás.

- ¿¡Mayura qué me hiciste!?
- Hmm... Ese kido no funciona muy bien, puros estúpidos me rodean, ustedes 3, liberen su estúpida espada no sé cuando les dije que no la liberaran.

Los 3 sacaron sus espadas, llevábamos tiempo peleando con las manos, se movieron tan rápido como yo y las 3 cambiaron de forma al atacarme, una era similar al bankai de Renji, solo que esta era una serpiente de huesos completamente blanca, el otro una cosa como una serpiente toro pero con colmillos, el otro se le desvaneció y se le puso el cuerpo como una armadura de huesos, me atacaron yo bloqueé, pero el daño me impulsó hacía atrás, esos hijos de puta, me molesté, no sabía que tenía cuernos, de allí estaba cargando mucho reiatsu, los lancé hacía al serpiente minotauro, lo destroce en seco, los otros atacaron pero agarré al de la armadura y le atravieso el estómago con un golpe, lo muerdo del hombro y lo saboreo, ese rico sabor, lo devoré un poco antes de recibir un puño en mi rostro, agarre su brazo ese maldito, no era un puño era la serpiente de huesos, agarré a la puta serpiente y la partí con solo agarrarla, patético, no pude ni jalarla para destrozarlo, me moví velozmente y le golpeo en la cara, le atravesé el rostro, tan patético, lo agarro con mis garras y les arranco carne, la devoro, este sabor de nuevo.

- Bank... Jizo
- ¿Qué?

El bankai de Mayura, ese bebé espeluznante, maldita escoria, no es nada para mi, lo golpee lo atravesé, no, metí mi brazo en su boca.

- ¡Aaaah, mierda, duele!

Saco mi brazo, pero veo salir humo de su boca, que mierda, lo ataco con un zero y lo atravieso, maldito, explotó, tanto humo, mierda me siento mal.

- ¡Mierdaaaa!, ¿!Qué puta estupidez es esta!?, ¡Maldición!
- Capitán Mayura, lo lamento, el veneno me está afectando a mi también.
- Que patético, ¿Cómo cree a esta escoria?

El pateaba a su teniente.

- Dah, tendré que gastar antídoto en ti.

Seguía pateando a su teniente, luego todo se hizo pesado, todo sucedía muy rápido, todo es negro...

- ¿!Ah!?
- Ah despertaste.

Era la teniente.

Estaba detrás de un vidrio y yo en una cama.

- Ah la escoria despertó.
- ¿Qué sucede?
- Pues tu poder es infeccioso, consume el reiatsu del alrededor y tu solo piensas en alimentarte por lo que vi y el estigma se extendió, pues te dejaré encerrado aquí hasta que sepa que hacer contigo.
- ¡Hey!, ¡No puedes dejarme aquí metido!, puedo partirlo cuando quiera.
- Si quieres inténtalo, no me importa, este cuarto absorbe el reiatsu, se puede salir con fuerza bruta o habilidades especiales, que se yo, creo que solo Kempachi Zaraki saldría golpeando las paredes o el vidrio, no es como si me importa, luego veré qué hacer contigo.
- ¡Espera!
- ¿Hmm...?
- ¿Podría hacer una llamada al menos?
- Hmm... Supongo, Nemu tráele al estúpido un teléfono para su cuarto, no quiero que moleste mas con otras llamadas.
- A la orden amor.

Al rato lo trae un teléfono celular con un cargador, lo pasan por una puerta pequeña y también comida, una vez allí puse el teléfono y la comida en una mesa en la habitación, la habitación solo tiene una mesa, bueno mas que una mesa es un escritorio, una cama y un vidrio en la pared, quizás bajo la cama halla algo, pero no veo la necesidad de revisar, comí y luego conecté el teléfono, la teniente estaba afuera.

- ¿Cómo llamo al mundo humano?
- Solo puedes llamar a ciertos teléfonos, supongo que Kizque Urahara debe tener uno de esos, ah, al capitán Kushiki y al Hitsugaya también, no sé si sus subordinados tengan, pero te puedo dar el número de ellos, dame un momento para pedirlos.
- Si, por favor.

Se fue un momento y regresó, me pasó los números por la puerta pequeña de la puerta y se sentó de nuevo al otro lado de la ventana.

- Gracias.
- Un placer.
- ¿Te ordenaron quedarte acá?
- Si, pero me voy en un rato, el capitán Mayura solo me dijo que te observara, si te quedabas calmado me podría ir, creo que ya lo estas, supongo que me puedo ir, saludos.
- Adiós.

Marqué a Toshiro, Byakuga no creo que me preste atención.

- ¿Hola, Toshiro?
- ¿Quién es?
- Ichigo Kurosaki.
- Oh, Kurosaki, ¿Cómo estás?
- Atrapado, aburrido supongo, ¿Podrías buscar a Rukia?, quisiera tener su número y el de Urahara también.
- Ah claro, estoy con ellos ahora, estamos reunidos hablando sobre algo.

Me dio sus números y me dijo que llamase dentro de una hora, por suerte el celular este tiene reloj, acá no hay ventanas hacía el exterior y no hay relojes, no sabría qué hora es, me acosté a pensar mi situación, ¿Debería tratar de escapar?, debe haber una manera, podría esperar pacientemente pero ese sujeto seguro hasta se olvidará de mi y me quedaré aquí pudriendome, mierda, estuve en esos pensamientos hasta que paso la hora, ¿Quién debería llamar primero?, no se ni por qué lo pregunto, la extraño mucho, la llamaré primero.

- ¿Hola?
- ¿Ichigo?
- Si, soy yo.
- ¡Oh qué bien!, ¿Cómo estás?, ¿Donde andas?
- Bueno, ando atrapado en un cuarto que sella mi reiatsu y no puedo salir, supongo que más o menos bien.
- Supongo que el capitán Mayura debe tener sus razones.
- Es un imbécil, pero supongo que si, por cierto, ¿Por qué estaban reunidos?, ¿Pasó algo?
- Pues...
- Anda, dime...
- Pues Gin Ichimaru vino y le dijo a Matsumoto que no te lleváramos a la sociedad de almas y pues no sabemos si solo nos quiso hacer dudar de nuestra decisión de mandarte allá o significa que Gin Ichimaru pudiese estar de nuestro lado, desde que vino hay un estrés, todos están tensos y pues no sabemos qué piensa Aizen.
- Ya veo, suena mal eso, bueno, deberían no pensarlo demasiado, ya me mandaron y no me pueden traer de vuelta, ni yo mismo se donde estoy, hahaha.
- Bueno, me tranquiliza saber que estas a salvo.
- Si, pero yo si estoy preocupado por ti.
- Que lindo, na, estaré bien, somos varios acá, no te preocupes.
- Prométeme que si estas en peligro me llamarás.
- Pero si estas encerrado.
- Prométemelo.
- Uhh... Lo prometo.
- Siempre que me necesites estaré para ti.
- Me hace feliz oírte decir eso, pero no quiero que te pase nada tampoco.
- Por favor, soy un monstruo, un súper hollow, shinigami y hasta tengo bankai, no creo que me maten fácilmente, a demás, ya te he salvado antes.
- Hahaha, espero que nos veamos pronto.
- Si, también te extraño, espero que vallamos pronto a un lago, acá en la sociedad de almas, Matsumoto me lo comentó, me dijo algo como "Si tuviese un hombre en mi vida, que me ame quisiera que me llevase para el lago fuera del Seiretei, el lago de las luciérnagas rojas, dicen que son tan raras y lindas, quiero ir, Ichigo, llévame", por su puesto me negué pero quisiera llevarte.
- No he oído de ese lugar pero me encantaría ir contigo.
- ¿Quieres oír algo importante?
- Si, por supuesto.
- Te amo ~
- ¡I-i-idiota!
- ¿Por qué?, ¿No te hace feliz oír eso?
- ¡No, no es eso!, es que... Lo traes tan de repente, me, no se...

Se oía tan apenada.

- Haha, tranquila linda, te veré pronto espero, cuídate.
- Si... Tu también, por favor.
- Te llamo mañana.
- Hasta mañana entonces.

Me acosté a dormir, no es como si tuviese algo mejor que hacer, al día siguiente, la teniente Nemu está afuera, observándome, soy una rata de laboratorio al parecer, dah, ya estaba mi comida allí, la tomé y comí, me llamaron al celular ese, que raro que suene, no creo que sea Rukia, no, no quiero que lo sea.

- ¿Hola?
- Kurosaki, bueeeenas ~
- Oh, hola Urahara, se me pasó llamarte ayer, ¿Cómo estás?
- Oh bien, supongo que Kushiki ya te puso al día con lo que ocurre acá.
- Si.
- Bueno, no debes preocuparte, déjame que yo me ocupe de lo que pasa acá, tu trata de quitarte ese estigma.
- Confío en ti Urahara.
- Déjamelo a mi, tranquilo, adiós.

Colgó y retomé mi comida, me ejercité un rato, no tenía nada mejor que hacer, en la noche llamé a Rukia, hablamos un rato, estuve uno 4 días, hasta que la noche del cuarto día llamé a Rukia y no me respondió, me preocupé, llamé a Urahara, Byakuga, al final solo Toshiro me respondió.

- ¿¡Qué sucede Toshiro!?
- Pues... Creo que nos vamos a morir todos... Hahaha... No es ni cómico, pero me siento tan impotente, ya que estas allí, dile a alguien que mande refuerzos a Karacura, no creo que pueda levantarme y solo veo en pie al capitán Kushiki, no está protegiendo a todos el solo, no creo que resista mucho tiempo, mierda no debería perder mi tiempo hablando, soy un capitán también.
- ¡Espera!, ¡Toshiro, Toshiro!

Ya había colgado, le grité al teléfono.

- ¡Teniente!
- ¿Qué sucede?
- Alguien derrotó a todos en Karakura, manden refuerzos, avisen a alguien.
- Le diré a mi capitán.

Se fue y regresó al rato.

- ¿Y entonces?
- Pues el capitán general Yamamoto le dijo al capitán Mayura que mandaría a 3 capitanes para responder al ataque y a varios tenientes.
- ¡No será suficiente!, si derrotaron a todos allá, posiblemente a los Vizzards y a Urahara, deben ser tipos duros.
- Quizás, pero eso dijo el capitán general.
- ¡Maldita sea!, déjame salir.
- No puedo hacer eso.
- ¡Déjame salir!

Estuve golpeando la ventana con fuerza, estaba preocupado, molesto, indignado, era muy dura la maldita ventana, no puedo usar mi reiatsu acá, mi espada no responde a mi llamado, no sé donde está, desesperadamente recurrí a mi último recurso, tratar de sacar mi máscara, debe poderse, ese poder de por si está sellado, a menos que lo libere, así lo hice, instantáneamente destrocé la pared, rugí llamando a mi espada, vino a mí al instante, tenía hambre, pero necesito ir a ayudarlos, parece que me he vuelto más alto, salí volando por el seiretei buscando por donde se iban los 3 capitanes a Karakura, vi a Kempachi entrando a un portal, yo andaba volando alto, asumí que ese era y entré como si fuese un meteorito cayendo, Kempachi, Sajin y no se su nombre pero el que usa una capa de flores encima de su traje de capitán, Shunsui creo que es, no me importa, me vieron con asombro, yo llegué a Karakura instantáneo, estaba lleno de hollow's, 2 espadas entre ellos, grité, rugí más bien tan fuerte, todo se silenció y me vieron, era Ulquiorra y uno que no había visto antes, gordo y grande.

- Yammy, vámonos.
- ¿Qué mierda Ulquiorra?
- Esto no estaba en los planes de Aizen, Ichigo Kurosaki debería estar en la sociedad de almas, vamos.
- Bah, vamos.

No se que decían, ellos corrieron luego de murmurar, yo empecé a comer Hollows, cuando me di cuenta, los hollows se habían ido, ¿Donde mierda se fueron miles de escorias como esas?, Daaah, eran alimento, pozo mi vista sobre el suelo, veo a Byakuga herido superficialmente igual que Urahara, Toshiro estaba lleno de sangre, Matsumoto estaba... Oh... Estaba decapitada, nah, es ser lindo con eso, parece que la tiraron al suelo y le pisaron la cabeza, esa imagen me entristeció, empecé a bajar y me estaba molestando, voy a matarlos...

- ¡Iré al mundo hollow y los mataré a todos!, ¡Ábrete puerta de mierda!

Lancé varios zeros al aire esperando no se abriera algo, ¡No se!, mierda...

- Kurosaki, espera, necesitas ver algo primero.
- ¡Calla Urahara!, ¡La vengaré!
- ¿Y Rukia?
- ¿!Rukia!?
- Ven.

Lo seguí, estaba bien maltratada pero aún viva, tirada entre escombros, mi máscara se partió, la cargué hasta la tienda de Urahara, pero era inútil, ella no despertaba, ya estaba fuera de peligro, pero ella quedó en coma...

- Continuará -