Perdonen la demora!! He estado un tanto ocupada con el estudio!! (Ni yo me la creo jajajaXD) Gracias por su paciencia y gracias a todos por los reviews!!
Sin mas, la tercera parte...
Saya: -El problema, Haji…- decía mientras cambiaba de ropaje -es…- Ahora toma su larga cabellera –que no sé qué les diré.- Y lo corta con la ayuda de la daga de su caballero, dejándolo un poco más debajo de los hombros.
Tímidamente se acerca al recibidor en donde todos la aguardaban. No sin antes tomar, casi sin darse cuenta, la mano de su protector.
Ambos se hacen presentes ante aquellas miradas de sorpresa, pero a la vez de bienvenida.
Kai los recibe rápidamente. – ¡Vengan, sientencen!– Y se acomodan.
Emma: -Es un placer poder conocerte al fin Saya.
Saya: -Gracias y gracias por recibirnos.
Kai: -Saya ya te he dicho que pueden quedarse todo el tiempo que gusten y no tienes porque agradecerlo.
Saya: … Ellos son tus hijos ¿verdad?- Dijo observando a los menores que se encontraban sentados al lado de su madre.
Emma: -Así es.- Apoyando sus manos en cada una de sus cabezas.
Saya: -Son hermosos.
Milo: -Mamá ¿podemos irnos ya?
Emma: Les sonríe –Está bien, vayan.
Milo: -¡Ven George¡Te enseñaré el nuevo juego que me prestaron!
Y se marchan rumbo a su habitación.
Emma: -Discúlpalos.
Saya: -No hay por qué, son solo niños… Creo que… el parecido delata que ustedes son mis sobrinas.- Haciendo reparo de las jóvenes, quienes hasta ese momento habían permanecido en silencio.
Mei: -Supongo que ha llegado la hora de la verdad.
Aquel comentario inconciente dio el toque para que aquel ambiente se tense.
Kai: -Mei…
Saya: -¡No! Tiene razón Kai, ha llegado… la hora de la verdad…- Baja su mirada.
Kai: -En ese caso…Emma... ¿Podrías…?
Emma: -Sí, Kai.- Dejándolos a solas.
Saya: -Saben… ustedes… me dan algo de envidia.- Y vuelve a mirarlas afectuosamente. –Lo unidas que son, a pesar de saber que su sangre es mortal tanto la una como para la otra… El hecho es que su madre y yo nunca lo fuimos. Y… ahora es cuando más me doy cuenta que ella fue… una victima más.- Haji y Kai se sorprenden ante aquella declaración. ¿Hasta que punto de la verdad estaba dispuesta a decir?
-Ambas fuimos criadas en diferentes mundos. Mientras yo era criada con el afecto y compresión de los humanos, Diva era tratada como conejillo de indias, siendo encerrada, aislada y sometida a experimentación. Lo que dio por resultado un odio incontenible contra los humanos y por ende provocó… aquel incidente en el zoológico.- Suspira.
-Siendo manipulada por Amshel, su primer caballero, Diva cedió su sangre para experimentación y fue así que descubrieron el D67, una sustancia, la cual si es suministrada en las personas, pueden llegar a convertirse en kiropteros. Y fue así que ajena a todo esto y motivada por la venganza a todos los daños que ocasionó, decidí plantearme mi único objetivo: matar a Diva y así erradicar a todos los kiropteros.
Irene: -¿Kiropteros…¿Pero a caso no somos… eso¿No somos… kiropteros?
Saya: -Sí, pero si aquellas criaturas dañaban a mis seres amados, lo demás me era irrelevante.
Mei: -¿Y que hay de nuestro verdadero padre? Es decir… Riku.
Kai y Saya se voltean a verse y hacen silencio.
Saya: -…Para…procrear, nosotras debemos interactuar con un caballero de distinta sangre, es decir con un caballero de la otra reina. Pues Riku… para que sobreviviese le di a beber mi sangre, ocasionando que se convirtiese en mi caballero. Entonces en una emboscada, Diva y Riku...- volver a recordar todo… produjo que sus lágrimas se derramen. –Y fue así que ustedes…concibieron. Y sí…Riku murió.
Pero fui una egoísta ¿saben? Ella no tuvo la culpa. Lo único que deseaba era recibir amor y ustedes de una extraña manera se lo dieron. Pero no me percaté de ello, sino a lo último, cuando por fin le di su muerte y vi como agonizando las reclamaba. Por primera vez vi una Diva completamente diferente... Su sangre ya no tenia el mismo efecto letal, así que no podía hacerme daño, por eso le había pedido, anteriormente, a Haji que… me matase y finalizar de una buena vez por todas con todo esto.
Mei: -¡¿Y por qué no has muerto?!- Para ese entonces, Saya y las muchachas, habían derrochado gran cantidad de lágrimas.
Haji: -¡Porque yo se lo impedí!- Saya lo contempla.
Mei no hace otra cosa que cerrar su boca y continuar con sus sollozos.
-Lo lamento Saya, pero no permitiré que te menosprecies de ese modo, no después de lo que hemos pasado.
Saya vivió para que ustedes tengan un futuro mejor. Para que Kai pueda regresar a Okinawa y así criarlas.
Saya: -Comprenderé perfectamente si después de esto… me odian.
Sin embargo ninguna de las dos emite sonido alguno, hasta que incapaz de contener su cólera, Mei se levanta y huye a su dormitorio.
Irene: -¡Mei, espera!- Y corre tras ella.
Saya: -Lo lamento, Kai…
Kai: -Nunca debes lamentarte de la verdad. Tarde o temprano debían saberlo y quien mejor que tú para contarlo.
Saya: -Creo que lo mejor será que Haji y yo nos vayamos…
Kai: -¡Nada de eso! Ustedes se quedarán aquí. Y por las niñas, no te preocupes yo hablaré con ellas, en cuanto Mei se tranquilice… Creo que llamaré a David, debe estar preocupado.
Saya se levanta para dirigirse a la puerta de salida y lo mira de reojo. –No te preocupes, volveré.- Y sale seguida de Haji.
Mientras tanto.
Irene: -¡Mei, espera!- Y se encierran en su habitación. –Tranquilízate.
Mei: -¡¿Cómo quieres que me tranquilice?!- Su rostro estaba lleno de furia y lágrimas. –Ella…ella mató a nuestra madre.
Irene: -Mei, nosotras sabíamos todo. ¡Sabíamos perfectamente lo que sucedió en aquella batalla!
Mei: -¿Pero qué somos nosotras Irene¿Producto de qué¿Qué tal si nosotras también somos un experimento?
-Yo lo evitaría.- Dijo una voz. Y ante ellas aparece la silueta de un hombre. –No dejaré que nada les suceda.
Irene: -¡¿Quién… es usted?!- Gritó asustada, colocándose por delante de su hermana para protegerla, intentando distinguir el rostro de aquel hombre cubierto por la oscuridad de la noche, apenas iluminado por la luna.
-Por favor, lo que menos quiero es que ustedes me teman. Mi nombre es Nathan Mahler, yo fui un caballero de su madre y por respeto a ella he venido aquí para conocerlas y llevármelas conmigo… a un lugar en donde no tendrán por que preocuparse por los humanos, y por lo que veo en sus rostros, se han enterado de la verdad… Pues ¿Qué dicen?
Irene: -¿Está usted loco¿Cómo puede decirnos esto?
Mei: -Espera, Irene… ¿Por qué ha aparecido justo ahora¿Protegernos de qué?
Nathan: -Mi idea era esperar el regreso de Saya y que personalmente les revele la verdad, ya que sabía que no tardaría demasiado tiempo.
Irene: -¿A caso usted sabía cuándo despertaría Saya?
Nathan: -Eso no tiene importancia ahora. Y por favor, mi niña, no me trates de usted.- Les sonríe- Y discúlpenme...no puedo decirles de qué debo protegerlas, no ahora. Además… me he percatado que no tienen un caballero.
Irene: -¿Cómo… podríamos…?
Nathan: -Eso pasa cuando te han criado los humanos.-Suspira.- No se preocupen… a partir de este momento me convertiré en su caballero y las defenderé con mi vida.
El hermoso sonido de las olas rompiendo en la costa, era algo que Saya extrañaba. Volver a contemplar la magnificencia del océano la llenaba de paz y en estos momentos, la tranquilizaba.
No muy lejos de ella, Haji ejecutaba su característica melodía en su chelo. La dama se le acerca.
Saya: -¿Puedo?
Él deja de tocar y le entrega el instrumento. –Claro.
Saya: -Vaya ha pasado tiempo desde la ultima vez que toqué este chelo.- Al darse cuenta que se le dificultaba.
Haji: -Parece que eres tú la que necesita practica ahora.- Mirándola dulcemente.
Saya: -Parece que el alumno ha superado al maestro ¿Me estás queriendo decir que toco mal el chelo?- Mientras ejecutaba aquella música.
Haji: -Solo digo que hace tiempo que no.
Ella se limita a reírse.
Saya: -¿Haji?
Haji: -Dime.
Saya: -Gracias.- Pero su sonrisa desaparece al bajar su mirada.
Haji inmediatamente se arrodilla frente a ella para quedar a su altura y levantarle el mentón.
Haji: -No te preocupes, ellas no te odiaran, créeme. Decirles la verdad fue un acto muy valeroso. Además, el tiempo todo lo cura.- Mirándola a los ojos.
Saya: -Gracias… de nuevo.
Haji: -No hay de qué.
De repente, ambos se vieron rodeados de luces cegadoras y a unos pocos metros de ellos un helicóptero arriba, seguido de otros dos, de los cuales salían hombres completamente armados y del primero salió un hombre a quien conocían perfectamente.
Van Argiano: -Lamento interrumpir esta escena.- Y dio la orden. –A ellos.
Y los soldados abrieron fuego contra ambos.
Haji, velozmente, protegió a Saya con su escudo.
Van Argiano: -¡No se preocupen, recuerden que no pueden morir!
Saya: -¡¿Qué sucede?!- En eso, un sedante impacta directo en su cuello. Haji lo nota y logra ver que el disparo provino de un francotirador de uno de los helicópteros, y estaba listo para volver a disparar.
Rápidamente lo elude con su escudo, toma en brazos a Saya y trata apresuradamente de huir de allí lo más lejos posible. Pero el tercer disparo del francotirador fue mucho más rápido que él, lo que provoca que caiga al suelo y que Saya se precipite a unos cuantos metros de él.
Haji: -¡SAYA!- Haciendo un esfuerzo por alcanzarla, pero el sedante estaba empezando a surgir efecto, causando que le resulte casi imposible ponerse de pie.
Saya: -Haji… no…puedo…-Y cae inconciente.
Van argiano se acerca a Haji.
Van Argiano: -No te preocupes.- Abriendo un dulce y comiéndoselo- No le harán daño, o al menos es lo que creo.
Haji logra ver cómo los soldados secuestraban a su dama y se lamenta el no poder hacer nada por ella. Hasta que finalmente le llega su turno en sentir el efecto del sedante.
Continuara…
Como saben pueden dejar cualquier critica!!!
Saludos!!! Y aguante el B.O.S!!! XD
