Espero que les haya gustado el capitulo 2. Repito soy nueva aquí, así que si me sale feo cualquier recomendación seria buena, vamos a la historia. Espero que el capitulo anterior haya resuelto tu duda, Angelidedbz.

Dragon Ball New Generations.

3. Un pequeño bandido llamado Yakuzo.

—Prende mas rápido ese fuego Vegeta ¿No ves que yo estoy trabajando muy duro?, y tu solamente holgazaneas— reclamó Bunma.

— ¡¿Qué soy un holgazán? ¡Tu solo estas acostada al pie de un árbol! Y me llamas holgazán— gritó el nombrado.

— Mira Veggie, — al escuchar esto, Vegeta no pudo evitar sonrojarse — estar disfrutando bajo la sombra de un árbol es duro, imagínate saber en que posición hay mas calor, en donde los rayos solares no te queman tanto, todo eso debes de pensar Vegeta— explicó con tono de regaño la chica— Así que apresúrate Veggie.

— ¡No me digas Veggie!— vociferó Vegeta.

—Hmp— fue lo único que se escucho de los labios de Bunma.

—Chicos ya tengo la comida. Miren— mientras Goku decía eso, dejó caer el pescado y los insectos que había atrapado.

— ¿Que te pasa Goku? No comeré eso— dijo la niña con una mueca de asco

— Es que es lo único que hay, Bunma— se defendió Goku.

— Apresúrate Goku, hay que cocinar esto— dijo Vegeta con calma.

— ¿Y por qué no lo hace ella?

— Porque su comida sabe a vómito— Bunma se limitó a enseñarle la lengua.

Después de cocinar, empezaron a comer ambos saiyajin mientras Bunma solo seguía viendo su comida asqueada. Estaba a punto de irse hasta que su estomago gruñó, los dos chicos se le quedaron viendo y ella no pudo evitar sonrojarse.

— ¡Esta bien, comeré!— gritó la niña. Una vez probó la comida, empezó a tragar como saiyajin— Esta comida, sabe asquerosa— reclamó, aunque no paraba de comer — Espero que no tenga que comer esto seguido… ¿Oye Goku, te vas a comer eso?

Ella le quitó la comida.

— Esta niña come como nosotros ¿No, Vegeta?— dijo asustado Goku, mientras Vegeta estaba en shock.

—Los tenemos en la mira, señor—dijo un hombre

—Ok. Atáquenlos— ordenó Pilaf Jr. — Ahora.

— ¿No los quiere en otro momento?— ofreció otro hombre asustado

—¡Ahora!— gritó el emperador.

Goku y Vegeta sintieron una gran cantidad de Ki en un mismo lugar.

— Oye Vegeta ¿Sientes eso? — preguntó Goku, el antedicho asintió.

— ¿Sentir qué?— quiso saber Bunma, ellos solo la ignoraron y ella siguió comiendo.

— ¡Ahora!— gritó una voz. En ese mismo instante los compañeros de viaje se encontraban rodeados.

—Ríndanse— dijo un hombre. Los dos chicos no demoraron en lanzarlos lejos de ahí –con demasiada facilidad–. Los amigos siguieron con su búsqueda.

— ¿Estas seguro que este supuesto "radar del dragón" sirve, Vegeta?— cuestionó Bunma.

— ¡Que si, mujer!— grito él por sexta vez, exasperado.

— Oye Vegeta ¿Tu mamá sabe que te lo llevaste?— preguntó Goku, pero Vegeta no contestó.

En ese momento, una mujer en la Corporación Capsula buscaba algo...

Maldición donde esta ese radar...

— Bueno, según esto una esfera del dragón se encuentra a unos cuantos kilómetros de aquí— indicó la niña.

—Mira Kojuro— dijo una voz cerca de ellos.

— Si, es una esfera del dragón— contestó el nombrado.

— Con eso, nuestro deseo de ser ricos se cumplirá

— Sí, mi amo— concordó Kojuro — ¿La vamos a robar, verdad?

—Claro.

Goku sostenía la esfera de cuatro estrellas en su mano, cuando de la nada apareció una sombra y se la quito, sin embargo a Goku no le costo mucho volver a tomarla. Era solo un pequeño.

— ¿Qué te pasa, insecto? ¡Esa esfera es nuestra!— reclamó Vegeta.

—Si niño ¿Qué te pasa?— hizo eco Bunma, el niño no le contestó. Simplemente la admiraba — ¿Por qué me miras así? ¿Te gusto, o qué?

—Si, señorita— respondió el chiquillo.

— ¡Estas loco, pareces de cuatro años!

—Efectivamente señorita— reconoció — Me llamo Yakuzo, encantado de conocerla— se presentó.

El niño lucia unas prendas chinas con una cinta roja en su cabeza.

— Y el es Kojuro, mi fiel compañero— dijo mientras señalaba a un gato azul que flotaba — ¿Seria tanta molestia que los acompañe en su aventura?

—Claro que puedes acompañarnos, mientras más mejor— aceptó Goku.

— ¿¡QUÉ!— exclamaron Bunma y Vegeta.

— ¡Vamos chicos! Él ha demostrado ser muy hábil. Que esté con nosotros.

— ¡Si!— soltó emocionado.

— Sabes niño, me recuerdas a un personaje de un cuento que mi mamá me leía. Creo que su nombre era Tsukutsun Tsun… o algo parecido— comentó Bunma mientras los tres chicos se adelantaban.

Kojuro le susurró a Yakuzo:

—Mi amo, Este es otro de sus ingeniosos planes para robarnos las esferas ¿Verdad? Fue muy listo al fingir que le gusta la chica.

— ¿Ahh?...Claro que si Kojuro ¿En serio crees que me gusta esa niña?...— Yakuzo rió nervioso.

— Claro que no, usted nunca me mentiría.

— ¿Lo ves? Yo nunca te he mentido— asintió el niño. Así que el gato se fue flotando cerca donde estaba el trío de niños. Yakuzo suspiró de alivio y después de eso gritó:

— ¡Espérenme chicos!— y corrió hacia ellos.

—Según esto, una esfera del dragón se encuentra a unos 169 metros— les explicó Bunma.

—Seguramente allá es el pueblo en medio de un desierto— conjeturó Yakuzo — Ahí me hospedaba.

— ¿Te hospedabas?— pregunto la joven.

— Bueno, no puedo mentirle señorita. En ese pueblo soy muy famoso por ser el bandido más buscado— sonrió.

— ¿Un bandido a los cuatro años?— inquirió con incredulidad.

— Se equivoca señorita, empecé a los tres y medio. A todos les salió una gotita de sudor por la frente.

— Espera, si eres un bandido… ¿No nos robarás las esferas del dragón?— desconfió Bunma.

— No veo la necesidad de eso señorita, no me ayudará a sobrevivir.

—Te estaré vigilando— fue lo único que contestó.

— ¿Más azúcar, Pan?— preguntaba la dueña de la Corporación Cápsula.

—No, gracias— contestó.

— Espero que los chicos estén bien, y de paso que mi Vegeta conozca a una linda jovencita con quien casarse— dijo soñadora la señora llamada Bulla.

— Ay Bulla, usted y sus ideas. Yo espero que mi Goku se vuelva tan fuerte como mi abuelito— suspiró Pan.

Todos estaban trabajando, mientras que los chicos buscaban la esfera y la encontraron en una casa abandonada.

— ¿Ya puedo salir?

—No— contestaron los tres chicos que llevaban al bandido y su mascota escondidos en un saco.

— Es la esfera de dos estrellas— les dijo Goku

— ¿Cuándo saldremos?— preguntó de nuevo desesperado Yakuzo.

—Cuando salgamos del pueblo— contestó Bunma

—Pero…— empezó a decir Yakuzo, fue interrumpido por Vegeta:

— Ya cállate mocoso.

—Hmp.

Finalmente salieron del pequeño pueblo y cuando estuvieron seguros de que nadie los veía, sacaron a los compañeros del saco.

—Ya era hora, se tardaron mucho— se quejó Yakuzo.

—El amo tiene razón— coincidió Kojuro.

Después de un rato...

—Tengo hambre, tengo sueño, quiero agua ¡Apúrense!— fue todo lo que salió de la boca del pequeño bandido durante cuatro horas –imagínense que tortura–.

— ¿Ya comeremos?, ¿Ya comeremos? ¿¡Ya?— exigió el chiquillo.

— ¡Ya hartas insignificante insecto malcriado! ¡Cállate!— vociferó irritado Vegeta.

—No entiendo Goku, ¿Por qué le permitiste que viniera con nosotros?— exigió saber Bunma.

—Bunma, tal vez no lo sientas, pero ese niño es muy ágil y podría sobrepasar la fuerza humana, bueno no nos igualará a Vegeta y a mí, pero es un buen peleador. Sólo dale tiempo, la verdad él no tiene hambre, ni sed, simplemente quiere molestarnos para divertirse— explicó sabiamente Goku, sorprendiendo a la joven.

— Si, que gran niño ¡hurra!— dijo sarcásticamente

—Vamos, el disfruta mucho molestar a Vegeta— miró a los nombrados gritarse— pero en el fondo tal vez lo estime.

Igual que yo, pensó Bunma sonrojándose.

— ¿¡Qué! ¿Esos niños tienen dos esferas?— gritó –como siempre– Pilaf Jr.

— Y unos nuevos miembros— agregó tembloroso uno de sus hombres

— ¿¡QUE!— chilló el emperador

—Bueno, uno es un gato flotante y el otro un niño de 4 años.

— No son muy importantes. Los que me preocupan son los otros tres niños, especialmente ese tal Goku Jr. Él a peleado con mi padre y si ese otro chiquillo es igual de fuerte, es algo de que inquietarse.

— ¡Señor!— entró repentinamente un individuo gritando.

— ¿¡Qué quieres?

— Señor— repitió sin aliento — hemos localizado una esfera al norte de aquí, mandamos un escuadrón para que la busque, señor.

Pasado un rato, le llevaron la esfera de cinco estrellas.

—Con estas esferas dominare al mundo—rió macabramente la criatura.

— ¿Y de dónde vienes Yakuzo?— quiso saber Goku.

—No lo sé, soy huérfano. Solo voy y vengo, lo único que si sé, es que mi madre y mi padre me abandonaron… y me valí por mi mismo— contestó alegremente el niño.

—Yo vivo con mi abuela Pan y…— pero fue interrumpido por Yakuzo:

— ¿Eres el nieto de la abuela Pan? ¿De verdad?— preguntó asombrado.

—Si. — asintió.

—Que genial… que tu abuela sea una gran guerrera.

—Sabes, la familia de Vegeta es la dueña de Corporación Capsula—comentó Goku.

— ¿En serio?, Escuché que los ancestros de esa familia eran grandes peleadores—dijo Yakuzo— ¿Y de donde viene usted señorita?

—Bueno Yakuzo, mi familia es normal y ya. Nada en especial.

—Oh, como extraño a mi pequeña niña— dijo llorando una señora — Y después de tanto tiempo, jamás terminamos su cuento favorito. Recuerdo que ella siempre insistía que leyéramos… "Mami mami, hay que leer, quiero saber que paso con Obochaman", "Mira mami Obochaman le confeso su amor a Arale", "Jajaja mira mami, el científico se cayo", "¡Si, como no! el científico se cree mas guapo que Akira Toriyama jajaja", "Mira mami Tsukutsun Tsun se convirtió en tigre", "Akane es muy graciosa", "Arale es muy fuerte", "Gatchan se comió el auto", "Mami mami, el científico Mashirito es muy malo ¡no me gusta!", "Mira mami Tori-Bot viajo al futuro...eh mira son Obochaman y Arale, mira tienen un bebe robot igual que ellos ¿verdad mami?, supongo que se casaron"

—Aún recuerdo como si hubiera sido ayer…— se lamentó, de sus ojos salía abundante agua — ¿Por qué no pase más tiempo con ella? ¿Por qué?—sollozó en el piso.

Yakuzo roncaba —y muy fuerte —.

— ¡Ustedes dos! Cállenlo, no puedo dormir con un elefante— exigió Bunma.

—Mejor tu, eres su noviecita— rechazó irritado Vegeta

—No soy su novia, además yo no tengo la culpa de ser tan bonita.

— ¿Bonita? ¡Eres horrible!

Entonces ambos aliados comenzaron a pelear.

Abuelita Pan, espero volverme muy fuerte como tú deseas, pensó Goku.

De pronto, un sonido muy fuerte se escuchó.

—Es un… un o-os-so— dijo con miedo Bunma. Se volvió a escuchar ese mismo sonido —¡Un oso!— Chilló con terror — ¡Soy muy joven y hermosa para que me coma un oso!

—No Bunma, cálmate es mi estomago— la tranquilizó Goku.

—Tu estomago, ¡tu estomago! todo eso fue tu estomago— refunfuño la niña.

—Pues si… perdón por asustarte— se disculpó Goku –aún con ese ruido, Yakuzo no despertó–.

—Ay Vegeta… que romántico. Tú, yo y un picnic en la playa… no hay nada mejor.

—Nada mejor… excepto tú.

Bunma se sonrojó.

Se acercaron lentamente, estaban apunto de darse un beso hasta que...

—Despierte señorita ¡Despierte!— gritó una voz, sacándola de sus sueños.

— Ahh ¿Qué hora es? —preguntó adormilada.

— Las 3:45 de la madrugada, señorita— contestó Yakuzo

— ¿¡Qué? ¡Me despertaste muy temprano! y arruinaste el sueño perfecto... —se lamentó.

—Lo siento señorita, pero necesito que alguien me acompañe a hacer del baño.

— Que asco, ve tú con tu gato.

—Pero…—quiso argumentar el pequeño bandido.

— Pero nada… no te acompañare aunque dependa de mi vida— y volvió a dormir mientras bostezaba.

Siento por no hacer el capitulo mas largo, pero ya no tenia tiempo. Discúlpenme.

Capitulo editado por O'h Isabel.