Uf... No tengo nada que decirles... Soy asquerosa por haber tardado dos semanas en subir esto...

No me merezco ni que estén leyéndolo, por hacerlas esperar tanto. Lo siento mucho mucho mucho. De veras.

No me enrollo más, que ya aburro:


-Prometí a Mido que sabrías lo que es el placer y el dolor, juntos para siempre.

-No no no no no no no. Me niego.

-Si lo vas a disfrutar… Además, luego podemos continuar cambiando posiciones y…

No hizo falta decir más. Haruya ya se había abandonado en los brazos de Gazel, expectante a invertir posiciones.

Estás a mi merced, Nagumo.

Gazel acarició a su amado por la espalda, de arriba a abajo, a la vez que lo besaba pasionalmente. Le quitó la camiseta y, acto seguido, fue repartiendo besos por el formado torso de Nagumo, mordiéndolo. Marcándolo como suyo.

-Aaa-aaa-a.

-¿Te gusta?

-Mmmmm.

-Lo tomaré como un sí.

Gazel besó de nuevo a Nagumo, lentamente. No tenía prisa.

-Ahhh… S-Suzu… ¿Puedes ir más rápido?

-Sí. Pero no lo haré.

Nagumo puso un pucherito, pero el albino le quitó los pantalones con una lentitud tortuosa. Subió de nuevo a besar el cuello del pelirrojo, mientras acariciaba sus costados. El chico de fuego jadeaba. Curiosamente, estaba ardiendo.

Gazel besó el miembro de Burn, aún con los bóxers puestos. Burn gimió fuerte. El chico de hielo se desvistió lentamente, ofreciéndole unas muy buenas vistas y posturas a su acalorado novio. Cuando terminó de quitarse la ropa, hizo lo mismo con Haruya.

Repartió dulces besos por las piernas de su amante, desde los tobillos hasta… bueno, hasta ahí. Tomó la intimidad del chico-tulipán y comenzó a lamerla, pero apenas la había tocado, Burn se separó, lo justo para no correrse en la cara de Fuusuke.

-Vaya vaya, Nagu-chan, eso fue muy rápido, ¿no crees?

-Cá- Cálla…te.

Ver a su novio así, sonrojado y nervioso, le puso a Gazel una enorme sonrisa de satisfacción en la cara. El albino lamió tres dedos. Se colocó encima de Burn, y le besó en los labios mientras introducía el primer dedo en el interior de Nagumo, que gruñó bajo el beso.

Luego metió los otros dos de golpe, causando que el chico de fuego gritase del dolor. Gazel siguió besándolo, hasta que pudo mover bien los dedos.

Haruya gemía, cada vez más alto. Gotitas de sudor comenzaban a resbalar por la espalda y el torso de ambos, haciendo que el roce entre sus cuerpos fuese más placentero si cabía.

-Nagu… V-Voy a entra-r… No… aguanto más… ¿Estás listo?

-Ay… No p-por f-favor…

Gazel lo cogió por las caderas y se metió en el interior de Haruya de un solo golpe.

-¡AAAA! ¡HIJO DE PERRAAAAA! ¡AAAAA!

Nagumo comenzó a llorar, pero Suzuno le besó en los labios, calmándolo.

-Tranquilo… y-ya se te p-pasa…

Suzuno empezó a dar estocadas suaves, y Nagumo notó que, poco a poco, el dolor se iba para dejar paso a un placer cada vez más abrumador.

-Más.

Y Suzuno siguió, cada vez más fuerte. Sus estocadas llegaron a alcanzar un ritmo frenético, y Nagumo estaba en el séptimo cielo. Nunca pensó que ese placer existiese. Gritaba, gemía y le tiraba del pelo al albino que, por su parte, lo estaba pasando en grande, tocando los pezones de Burn y escuchando sus gemidos subidos de tono.

-SUZU… TE AMO.

-Y yo a ti, cariño.

Se vinieron los dos, Suzuno dentro de su novio y este en el vientre del albino. Fuusuke salió despacio del cuerpo que más amaba en el mundo.

-Mmmm… Ahora entiendo, Suzu. Duele.

-Pues ya verás mañana…

Nagumo se echó en el pecho de Suzuno, ya no tenía ganas de seguir, ni aunque fuese cambiando posiciones. Se durmieron con una gran sonrisa de satisfacción en la cara.


Bueno, al menos traje un lemon...

Espero que les haya gustado. Gracias por tener tanta paciencia y confiar en que lo subiría. He estado muy liada...

Lo siento mucho.

Les pido un comentario a pesar de haber tardado tanto, sea bueno o malo. Animan mucho con ellos.

Un besazo.