Enjoy! Veo que estoy recibiendo sorprendentemente un poco de respuesta de su parte, y sólo puedo decirles esto: ¡Gracias!

pd: he creado una página "Cegan" donde estaré subiendo contenido sobre estos dos. ponen el link de facebook normal y le agregan esto - /ceganforthewin/?fref=ts - . si gustan dejarle su like, lo que sea, son bienvenidos de hacerlo.

Negan siempre había tenido algo por las duchas. Era su parte favorita del día donde podía deshacerse del sudor que adornaba su cuerpo, de la sangre que se encontraba salpicada en su rostro o en sus manos, de los pedazos de cráneo que se pegaban en sus dedos. Le gustaba sentir el agua caliente quemar su espalda y llenar de vapor la habitación, empañando el espejo que había en la misma. Cuando regresó a su cuarto después de un largo día de trabajo, no pudo visualizar a Carl de inmediato. Sintió un poco de pánico, pero no articuló sus preocupaciones. Abandonó a Lucille recargándola sobre la pared y despojándose de su bufanda y de su chaqueta de cuero, aventándolas hacia un rincón de la habitación. La cama estaba perfectamente tendida y no había rastro del muchacho. Mordió su labio inferior y se maldijo a sí mismo por haberlo dejado solo sin haberlo encerrado. Trató de tranquilizarse, dirigiéndose al sofá negro y colocando la palma de su mano sobre su frente, inhalando y exhalando con profundidad.

Sus pensamientos descarrilados e incoherentes con respecto al paradero de Carl se detuvieron cuando al estar completamente en silencio logró escuchar el sonido de agua cayendo. Entonces una sonrisa pícara se formó en sus labios y se puso de pie, dando pasos pausados hasta la entrada del baño, pegando su oreja contra la puerta y percibiendo con más claridad el peculiar sonido. Entonces una idea surgió en su mente y su miembro sufrió un pequeño espasmo mostrando su interés.

Su mano viajó hasta su cinturón y lo desabrochó con rapidez, aventándolo al suelo, encargándose después de su playera blanca, de sus botas y de sus vaqueros. Para entonces, la lujuria se había apoderado de sus pupilas, dilatándolas y oscureciéndolas. Su sexo ahora se erguía orgulloso debajo de la tela de su ropa interior, y prontamente se deshizo de ella, quedando desnudo en medio del cuarto. Su sonrisa se amplió y pasó una mano por su cabello, encaminándose de nuevo hacia la entrada del baño y abriendo con lentitud la puerta, cuidadoso de no hacer ruido. Había pensado en poner cortinas alrededor de la ducha por vagas y estúpidas cuestiones de privacidad, pero al entrar y ver al muchacho completamente húmedo, su parte trasera mostrándose plena y hermosa, descartó la idea. Un escalofrío recorrió su espina dorsal, estudiando a Carl desde la entrada y mordiendo su labio inferior mientras admiraba el cabello de muchacho completamente empapado pegándose a su cuerpo. La esponja pasaba por sus extremidades y llenaba de espuma las mismas mientras que las gotas se deslizaban por su espalda. Negan tuvo celos de no ser él el que estaba haciendo ese recorrido.

Aclaró su garganta, y con voz grave y llena de carisma, rompió con el silencio de la habitación:

—¿Te importa si me uno?

Carl se dio la vuelta de forma inmediata, y Negan lo examinó de pies a cabeza, deteniéndose en el sexo del muchacho más tiempo del necesario. Se relamió los labios y entonces hizo contacto visual con el bello ojo azul que lo miraba con una combinación de asombro y excitación.

—Joder, Negan. No deberías hacer eso —un sonrojo subió a las mejillas del muchacho, y Negan lo encontró sumamente encantador. Caminó hasta estar debajo de la ducha, enfrente de Carl, y sin dejarlo decir algo o quejarse sobre su presencia, lo tomó de la barbilla y lo besó con fiereza, como si su vida dependiera de ello. Estaba hambriento, la bestia dentro de él le pedía liberarse. Y Negan estaba dispuesto a brindarle esa libertad.

No tardó mucho para que el ambiente comenzara a calentarse, y no tardó mucho para que el falo excitado del muchacho se frotara contra el del mayor, haciendo que sus bocas vibraran cada vez que uno de los dos dejaba que un gruñido o gemido escapara desde sus gargantas. Carl temblaba de la emoción, sus manos tratando de tocar todo lo que pudieran del cuerpo de Negan, recorriendo su espalda y enterrando sus cortas uñas en sus omoplatos. El mayor tomó entre una de sus manos el sexo del muchacho, masturbándolo con lentitud, su pulgar prestando especial atención a la punta. Carl no tuvo otra alternativa más que morder el labio inferior de Negan, succionando de éste como si fuera un elíxir de vida.

El mayor siguió jugando con él mientras el rostro de Carl se escondía en la curva de su cuello, disfrutando de la alterada respiración del muchacho estampándose contra su piel mientras seguía subiendo y bajando su mano a lo largo del miembro de Carl, quien empujaba sus caderas hacia adelante tratando de conseguir más fricción.

Negan gruñó cuando sintió los dientes de Carl enterrarse en su tez, succionando como lo había hecho antes con su labio inferior. Detuvo sus acciones y tomó al muchacho de los hombros, estampándolo contra la fría pared. Al darse cuenta de que la temperatura del agua era templada, quitó la fría y se arqueó cuando el agua caliente golpeó su espalda. La imagen que le dio a Carl hizo que el cuerpo del mismo sufriera un espasmo por el placer. La atención de Negan regresó al menor, levantándolo de las piernas en un rápido y fluido movimiento para que las mismas lo abrazaran de la cadera, sus miembros encontrándose frente a frente.

Negan robó el suspiro de Carl al estampar sus labios contra los del muchacho, introduciendo su lengua sin piedad alguna, disfrutando de la calidez que había dentro de la cavidad bucal del menor. Sus lenguas danzaron, compitiendo por ver quién tenía el control. Eventualmente, el mayor se llevó la victoria.

—Negan…, hazlo de una vez… —Carl balbuceó frustrado tras romper el beso para llenar sus pulmones de aire, un hilo de saliva colgando hasta su barbilla. Las manos del muchacho delinearon el abdomen del mayor, subiendo hasta su pecho y recreando sus hombros, yendo hasta su espalda y elevándolas hasta su cabello, entrelazando sus dedos en los mechones negros de Negan y disfrutando de la sensación, masajeando la zona y robándole un suspiro al mayor.

Los pensamientos del Negan estaban borrosos, todos ellos apenas claros por el deseo que lo invadía y ardía desde adentro. Lleno de puro impulso, pegó sus labios a la clavícula del muchacho y succionó lo más fuerte que pudo hasta estar satisfecho y notar su marca en la piel de Carl. Al reafirmar la idea de que el menor era solamente suyo, una ola de lujuria renovada lo bañó por completo, dejándolo sin aliento. Todo estaba dando vueltas alrededor mientras se perdía en Carl y en su frágil y delgado cuerpo, maravillándose con las cicatrices que podía encontrar de aquí a allá, dejando marcas cada vez que pudiera, su cuerpo habiéndose acostumbrado ya al agua caliente. El vapor llenó la habitación y entonces Negan decidió que era momento.

Se introdujo en Carl con lentitud, colocando una de sus manos a lado de la cabeza del muchacho para conservar el equilibrio. El menor cerró su único ojo y recargó la parte trasera de su cabeza contra la fría pared, murmurando cosas inentendibles y entrecortadas. En cuanto estuvo completamente dentro, sintiendo otro nuevo tipo de calor además del que se podía sentir por el agua, comenzó a salir y a entrar de manera frenética y salvaje, su mano disponible sujetando con fuerza la cadera de Carl, quien movía su cabeza de un lado a otro, sin saber qué hacer, dejando que los gemidos de placer escaparan de su boca y crearan música que Negan encontró simplemente fascinante.

Sus embestidas eran rápidas, ansiosas, desesperadas y urgentes. Era la perfecta sensación. Sus ojos oscurecidos estaban fijos en el rostro contraído de Carl, disfrutando de su sonrojo, de su entrecejo fruncido y de su ojo cerrado con fuerza.

—Mírame —susurró sin aliento, empujando más fuerte—. Carl, mírame —pidió una vez más, y el muchacho finalmente comenzó a abrir su único ojo. El iris azul igual de oscurecido que el de él lo miraba de forma entrecerrada, lleno de satisfacción y placer, hecho que sólo provocó que Negan aumentara su ritmo. Carl luchó contra la costumbre de cerrar su ojo y se enfocó en los iris negros de su amante, perdiéndose en el abismo de los mismos. Su mente estaba en blanco; viendo sólo a Negan, sintiendo sólo a Negan, oliendo sólo a Negan, escuchando sólo a Negan. Su corazón latía con fuerza y la conocida presión fue creciendo dentro de él.

—Me voy a…¡ah! –balbuceó, perdiendo toda su capacidad de habla gracias a las sensaciones que su cuerpo estaba experimentando. Negan le asintió, y no pasó mucho para que su orgasmo lo golpeara y gritara el nombre del mayor con toda la fuerza que sus pulmones pudieran contener. Se corrió, llenando del líquido blanquecino el abdomen de ambos. Negan gruñó ante la vista, manchando su índice con el líquido lechoso y dirigiendo el mismo hacia la boca abierta de Carl, quien aceptó la invitación, probándose a sí mismo y enrollando su lengua en el dedo de Negan.

Finalmente el mayor soltó un largo "Joder" entrecortado y sin aliento, expulsando su semen dentro del menor y dejando que un poco del líquido cayera hacia el piso de la ducha combinándose con el agua que seguía cayendo. Los dos respiraban de manera entrecortada y errática, buscando tranquilizarse. Negan colocó su frente sobre la de Carl, buscando sus labios y tentándolo. El muchacho se movió hacia adelante, determinado a alcanzar la boca del mayor, pero éste se hizo para atrás, jugando con Carl.

Al ver su insistencia, finalmente sació sus deseos y fundieron sus bocas en un beso flojo y suave. No tardó mucho para que el muchacho comenzara a mover sus caderas una vez más, y Negan sonrió ante esto.

—¿Listo para el segundo round?