Hola! Como siempre quiero comenzar agradeciendo a todos los que leen este fic, me encantaría saber su opinión así que no duden en dejar sus comentarios, sin más continuemos.
Capítulo 3.-
Caminata
Con cuidado tomó a la chica entre sus brazos y pudo notar que tenia un fuerte golpe en la cabeza, concecuencia de haber caido en medio de las rocas.
La verdad era que no sabía porque ayudaba a la humana, habia algo en ella que lo impulsaba a cuidarla.
Caminó durante unas horas con la joven entre sus brazos hasta que llegó a una parte del infierno más o menos tranquila, la colocó en el suelo y puso su gabardina sobre su cuerpo completamente herido, se sorprendió al ver la resistencia de la chica a pesar de tantos golpes no parecia estar en un estado crítico, se sentó frente a ella para vigilarla y aunque no quería admitirlo, para protegerla si algún demonio osado se acercaba a ella.
Asi pasó la noche y casi al amanecer se quedó dormido media hora, al despertar vió a la joven quien aun dormia.
Un par de horas después la chica despertó.
- Do... Donde estoy...- Susurró débilmente mientras se setataba, notó la gabardina azul que la cubria y al ver frente a ella notó al hombre de cabello plateado que la veía sin mucho interés.
- Estamos en el infierno.- Contestó el hombre.- Quién eres y que haces aquí?.- Cuestionó sin dejar de verla.
- Yo... No lo sé.- Respondió viendo hacia abajo.- No recuerdo nada.- Concluyó un poco nerviosa, pero al darse cuenta que la gabardina que la protegió del frio solo podia ser de aquel hombre su nerviosisimo desapareció.
- Es lógico que no recuerdes nada, te golpeaste la cabeza con unas rocas.- Respondió él al notar la trizteza de la chica.
- Creo... Que mi nombre... es Patty.- Dijo viendo al hombre.
- Puedes llamarme Vergil.- Respondió mientras se ponia de pie.- Si quieres regresar al mundo humano te guiaré.- Dijo mientras caminaba lentamente.
- Gracias...- Dijo Patty.- Por todo.- Concluyó devolviendole la gabardina.
- Puedes quedarte con ella hasta que salgas de aquí.- Pronunció sin recibir su abrigo.- El infierno es un lugar muy cambiamte en cuanto al clima y te hará falta.
- Pero... Tambien la necesitará.- Dijo viendolo con agradesimiento por su preocupación.
- No te preocupes por mi, solo uso el abrigo como adorno.- Respondió a la joven quien lo seguia.
Como hacia frio la joven se puso la gabardina y siguió al hombre de cabello plateado que bagamente le recordaba a alguien muy especial para ella.
…
Dante se entontraba en su oficina como de costrumbre, hubiera sido un día tranquilo pero recibió un pequeño paquete con una carta, primero abrió el paquete, se sorprendió al ver al colgante de Patty en el, apresuradamente abrió la carta la cual decia que la chica habia sido enviada al infierno como pago por haber acabado con la vida de su amado en su penúltimo trabajo.
Patty estaba en el infierno completamente desprotegida! Tenía que ir por ella no podia permitir que la lastimaran los demonios que moraban alli, y después de encontrarla acabaría sin piedad con el demonio que la envió alli.
Rápidamente tomó sus armas y salió de su oficina en busca de una puerta que lo llevara al infierno...
…
Vergil caminaba lentamente para que la joven lo pudiera seguir sin mucho problema ya que estaba herida y traia puesto unos tacones de color azul.
- Vergil...- Pronunció la joven después de unas horas de caminata.
- Dime.- Respondió sin dejar de caminar.
- Cuando encontremos la puerta que lleva al mundo humano... Saldrás de aqui?.- Preguntó tímidamente.
- No, estoy aquí para incrementar mi poder y ser más fuerte, mi intención no es volver al mundo humano, por lo menos no aún.
Patty se quedó en silencio, trataba de recordar como habia llegado al infierno o lo que vivió antes de conocer a Vergil, pero no recordaba nada a excepción de su nombre, mientras pensaba en ello un grupo de demonios apareció pero Vergil se deshizo de ellos en pocos segundos.
Al ver aquello Patty se sorprendió ante su habilidad con la katana, en verdad era muy fuerte.
- Ya caminamos suficiente.- Dijo mientras guardaba su arma.- Descansaremos aquí por hoy.
La joven asintió y ambos se sentaron en el suelo, como al rededor se encontraban restos de madera realizaron una fogata y se sentaron al rededor de ella, Vergil sacó de una pequeña mochila un poco de comida que ofreció a la joven quien lo tomó.
- Gracias.- Pronunció mirándolo con sus brillantes ojos azules.
Al verla Vergil involuntariamente sonrió levemente, la chica era una exelente compañia, era callada, no se metia en problemas y a pesar de sus heridas mantenia un buen ritmo en la caminata, sin mencionar que aparte de todo eso era realmente hermosa.
Al darse cuenta de lo que estaba pensando decidió desligarse de esos pensamientos continuando con la lectura de uno de los libros que siempre cargaba con él.
Patty al terminar de comer vió en silencio al hombre de cabello plateado que leia un libro con una tapa bastante extraña, se preguntó de que trataba pero decidió no interrumpirlo, en ese momento unas rocas de tamaño mediano cayeron del techo asustando a Patty quien rápidamente se levantó y se dirigió al lado de Vergil, el hombre vió a la joven quien lo sujetaba fuertemente del brazo con los ojos cerrados.
- ...Tranquila... Estas bien?.- Preguntó con tono suave.
La joven asintió con la cabeza y lo soltó, en su rostro se podía ver claramente que todavia estaba asustada, después del incidente decidieron dormir, al día siguiente tendrian que caminar mucho y lo mejor era descansar.
…
Dante por fin había encontrado una pequeña puerta hacia el infierno, le habia tomado toda la noche pero la había encontrado, rápidamente saltó hacia ella y cayó de pie en una de las rocas, hecho un vistazo general pero no habia absolutamente nada, bajó de la roca y comenzó a correr, tenía que encontrar lo más pronto posible a Patty.
…
En un recondito lugar del infierno donde el frio gobernaba se encontraban caminando un hombre de cabello plateado y una joven rubia, hace un buen tiempo que no habían encontrado a ningún demonio rondando por allí seguramente por el frio.
De pronto Vergil sintió la presencia de alguien asi que le pidió a la joven que se escondiera en unas rocas que estaban detrás de él y después desenvaino su katana entonces apareció un hombre que tenia su misma apariencia a excepción de su peinado y gabardina roja, al verlo Patty sentía como si ya hubiera visto a aquel hombre antes.
- No esperaba encontrarte rondando por aqui 'hermanito'.- Pronunció Vergil en un tono arrogante.- Crei que preferias el mundo humano.- Concluyó viendolo a los ojos.
- Vine a buscar a alguien.- Respondió seriamente.
Al decir esto vió a la joven que estaba oculta entre unas rocas detrás de su hermano, era Patty, quien traia puesta la gabardina azul de Vergil, le extrañó el hecho de que la joven no lo reconociera asi que sacaría información.
- Quién es la chica oculta entre las rocas.- Preguntó Dante dirigiendo su mirada hacia ella.
Al ver que el hombre de abrigo rojo la miraba Patty se puso nerviosa y sin saber porque su corazón comenzó a latir apresuradamente en su pecho con tan solo la mirada de aquel hombre puesta en ella.
- No sé quien sea en realidad ya que perdió la memoria, la encontré unos días atrás inconciente casi en el centro del infierno.- Respondió guardando su katana.
Al ver que Vergil envainaba su arma Patty se acercó timidamente a ellos, los vió con detenimiento por unos segundos, mientras Patty los veia Dante notó la venda en su cabeza y las heridas en su cuerpo, el responsable pagaría caro el haberla lastimado.
- ... Ustedes... Son hermanos... Verdad?.- Preguntó poco después de verlos.
Notas Finales del Capítulo.-
Espero que les haya gustado este tercer capítulo, actualizaré lo más pronto posible :]
