Capitanes de la muerte
Kuriko había hecho cosas locas en su vida, había luchado contra un tigre en una habitación encerrada, había estado en el fuego cruzado en una guerra como rehén de Scarlet, y básicamente había sido criada por su madre (una mujer envenenada en cuerpo y alma por el químico negro de Him) y también por el mismo Him en persona, aunque si lo pensaba bien, todo eso había sido a causa de Him desde un principio. Pero desde que la resistencia se había rendido y su padre la había llevado a un país neutral… no había tenido la necesidad de hacer cosas que la pusieran en un peligro real. Había dejado de tener aventuras y se había vuelto una chica de computador. Hasta ese momento.
-Muy bien, escuchen- la voz de Boomer se escuchó por medio del comunicador -vamos a entrar a territorio de Him en breve, así que estén preparados, cerrare las comunicaciones, por seguridad y con un poco de suerte, no nos detectaran hasta que estemos ya dentro del territorio.- Después de eso se escuchó un "bip" que corto la comunicación.
Se sintió turbulencia por todo el avión y Kuriko se sintió aturdida, hacia tanto tiempo que no hacía nada remotamente similar que la emoción de un principio había desaparecido, y ahora era suplantada por el nerviosismo y terror. Miro al otro lado del avión, donde Butch estaba tranquilamente en su asiento mirando por la ventana. De nuevo hubo turbulencia y Kuriko soltó un quejido similar a un reproche. A su lado Butch apareció de camino a la cabina de los pilotos.
-¿A dónde vas?- dijo Kuriko incapaz de moverse de su asiento. Sentía que si lo hacía, podría caer, no solo al suelo del avión, sino al vacío, lo cual era imposible en ese momento, pero ella sí lo sentía, pero Butch parecía muy tranquilo con sus pies firmes en el suelo, como si estuviera en tierra firme.
Cuando Butch la volteo a ver pudo notar lo calmado que estaba, y en cierta forma eso la tranquilizo apenas un poco, Para Butch eso era muy común, porque aun después de la guerra el no dejo de entrenar, ninguno de los chicos en realidad, todos siguieron su camino aun haciendo lo que más sabían hacer, y junto con el equipo Alfa se volvieron mercenarios. Fue entonces cuando Kuriko se dio cuenta de lo tonta que se había portado desde que los había visto ese mismo día, en el cumpleaños de la madre de ellos… La madre que tanto habían deseado y extrañado cuando eran más jóvenes. Y aun así habían obedecido sus caprichos como una niña consentida. No es que después de la guerra se volviera una chica de computador, la verdad es que siempre lo había sido, ella nunca estuvo con los chicos en una misión, solo les daba ayuda técnica desde la seguridad de la propia base de la resistencia.
-Voy por mi ropa para cambiarme- le contesto Butch abriendo la puerta de la cabina del piloto, y cerrándola tras de sí.
Kuriko soltó un suspiro mientras reflexionaba de qué serviría ella en un lugar como ese. Traía puesta la misma ropa de la fiesta, incluso los chicos traían sus trajes para la fiesta puestos, habían partido en cuanto se lo dijeron, porque ellos sabían que si hacían esperar demasiado tiempo a la muchacha, ella probablemente se iría corriendo de ser necesario al aeropuerto por su cuenta y tomaría el avión que la llevara hasta donde ella creía que se encontraba Ken y el Profesor.
-Si algo tenemos que reconocerle a esa chiquilla es su perseverancia- Dijo Boomer quitándose su diadema de comunicaciones. –Me recuerda a las chicas a su edad.-
-Es una obstinada, y caprichosa- dijo Brick de copiloto, imitando a su hermano quitándose sus audífonos –Las chicas siempre tenían razones mayores a una corazonada y un mensaje que nadie puede estar segura de donde se mandó para hacer sus propios caprichos.
Brick parecía un tanto molesto.
-Si no estabas seguro de esta misión, ¿Por qué molestarte en hacerla?- Dijo Butch abriendo una de las pequeñas puertas que había en la cabina, donde había una maleta con ropa que extrajo, para cambiarse, estar de traje estaba bien si estaba en cubierto, en las vegas o en una fiesta, pero en ese momento, era completamente incomodo e innecesario.
-No es que no estuviera seguro, simplemente me resulta una tontería, fue Utonio quien decidió marcharse en cuanto se dijo que la resistencia cesaba de toda lucha contra Him. Ni siquiera quiso luchar, solo se fue en cuanto tuvo la oportunidad.- Tanto Butch como Boomer se quedaron en silencio por un momento. –Además… Estar de niñero no es algo que me emocione realmente-
-Ser niñero de Kuriko no te molestaba cuando ella era una niña- Dijo Butch sacando de la maleta ropa.
-¿tienes que hacer eso aquí?- dijo Boomer al escuchar como Butch trataba de cambiarse la ropa, pero la verdad es que el espacio era muy reducido para los tres, muy a pesar de que antes podían caber perfectamente.
Butch se quitó la camiseta, pero al flexionar los codos golpeo en la cabeza a Brick a lo que este se quejó y acomodo los controles del avión para poder levantarse de su asiento de copiloto. –Lo haría afuera, pero no quiero que Kuriko me vea, soy demasiado sexy para que su corazón de adolescente lo pueda soportar.- Brick soltó un quejido y salió de la cabina, para que Butch tuviera más espacio para poder cambiarse.
Cuando cerró la puerta Butch se sentó en el asiento de copiloto que Brick dejo libre para poder abrocharse las botas militares negras. Boomer miro a su hermano un segundo, tenía las vestiduras de un soldado, pantalón militar y una camiseta negra, además de sus guantes de cuero negros.
-Puedo ponerme de piloto si quieres cambiarte Boom.- se ofreció Butch mientras doblaba el traje que había estado usando. Boomer le sonrió, pero negó con la cabeza, en lugar de dejar a Butch pilotear lo puso en piloto automático.
-¿crees que Brick esté bien?- pregunto Boomer comenzando a buscar su ropa, Butch se quedó un momento pensativo mirando a la nada antes de contestar cualquier cosa –Me refiero a que… El y Kuriko eran buenos amigos cuando ella era niña, pero con forme ella fue creciendo… Se parecía más a ella-.
-Y el comenzó a alejarse… Si, también lo note Boom. Sé que el a veces no quiere admitirlo, pero es obvio que le molesta. Y aunque seamos sus hermanos, no va a decirnos nada, al menos no hasta que realmente el mismo se dé cuenta de lo que está haciendo. Hasta que esté listo para afrontarlo.- Boomer termino de cambiarse y miro el cielo que se veía por las ventanas, y como se veía que estaban a punto de llegar a tierras de Him… tierras en las que combatieron hace tanto tiempo que parecían cientos de años desde aquellos días.
-Sé que no debería preguntar esto apenas… pero ¿Dónde estamos?- pregunto Butch mirando la misma dirección que su hermano.
-En Italia…- Butch abrió los ojos como platos luego de oír eso –Si, imaginaba que esa seria tu expresión… Aquí comenzó todo Butch…-
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El único sonido que se escuchaba era el de unas botas corriendo a toda velocidad, y la verdad estaban muy lejos, talvez unos doscientos metros o más. Eso le daba al menos unos cuantos minutos más de descanso, en lo que llegaban a importunarlos a todos. Uno de los capitanes, en una de las muchas habitaciones, en uno de los muchos pasillos de la fortaleza se ajustó las cobijas cubriendo todo su cuerpo e incluso su cabeza, para que pensaran que seguía dormido al momento de abrir la puerta, eso le daría más tiempo para no separarse de su cama.
Cuando el sonido de las pisadas se detuvo, fue reemplazado por el ruido del golpe de una puerta. Ya estaban comenzando a despertarlos a todos. Cuando llego el turno del capitán de la muerte al final del pasillo, ya todos los demás estaban fuera de sus habitaciones o estando a punto de salir.
El encargado de despertar a los capitanes era nuevo, el ultimo teniente lo noto desde que lo escucho corriendo hasta ahí, así como algunos otros de sus compañeros, aunque claro, no todos, solo los que tenían el oído más desarrollado, otros tenían diferentes habilidades. El encargado era apenas un niño, el ultimo capitán abrió la puerta con la ceja fruncida, cuando el muchacho toco por tercera vez. El encargado al ver a su superior pareció encogerse del miedo, lo que algunos otros capitanes lo notaron y se burlaron sin vergüenza o siquiera la mínima intención de aparentar que no lo estaban mirando, la capitán de esa habitación miro a los demás seriamente y los demás dejaron de mirar, desapareciendo en el pasillo.
El chico se puso rojo de las mejillas mientras miraba el suelo temblando.
-Capitán- saludo el chico, a lo que su superior sonrió.
-Eres más joven que el anterior- puntualizó sonriéndole al niño, que es como el teniente veía al encargado. -¿quién te dio este trabajo?-
El muchacho pensó por un segundo que era una pregunta retórica, pero al ver los ojos de su superior mostraban algo remotamente parecido a un genuino interés decidió contestar.
-Yo... Yo lo pedí- dijo temeroso el chico.
El capitán se acercó más a la cara del muchacho, mirándolo directamente a sus ojos azules.
-Bonitos ojos- Dijo la capitana acariciándole el ojo derecho, que el cerro.
-Gra... Gracias, capitana Nirvana- dijo el chico, tartamudeando. La mujer se retiró un paso del muchacho y sonrió, no de una forma gentil, sino como si estuviera pensando en algo que, claramente, no iba a decirle al muchacho.
-Sabes mi nombre, pero yo no sé el tuyo...- Dijo la mujer, pasándose un mechón de su cabello blanco por la oreja. Aun no terminaba de hablar cuando el muchacho la interrumpió casi gritando
-Ji… Jin- contesto a secas. –Mi nombre es Jin capitana.
-Muy bien Jin… Gracias por despertarnos- dijo la mujer claramente divertida -ahora puedes retirarte.-
El muchacho se sonrojo fuertemente al decir aquello. Iba a decirle algo a su superior cuando fue interrumpido por alguien entrando a la habitación de la capitana. Jin miro quien era, eran otras capitanas de la muerte, su cabello tan blanco como el de Nirvana a una de ellas le caía hasta la mitad de la espalda (Jin las conocía a ambas, ella era la capitana Alexandra), la otra lo traía bien sujeto en una cola de caballo (esa era la capitana Karin) y sus ojos negros por el químico que corría por su sangre, una sangre que tenía tanto poder. Eso los caracterizaba aún más que su propio uniforme. Jin tenía entendido, que si no eras lo suficiente fuerte para resistir la transfusión de químico en tu sistema morirías al instante, convirtiéndote en uno más de los títeres para manipular, pero, si lo lograbas, el cabello perdería su color y tus ojos se volvían negros y además poseerías el poder suficiente para dominar a los títeres muertos de Him.
-Nirvana.- dijo la capitana Alexandra con una sonrisa en su rostro –Him te está buscando.- dijo Karin, la cual miro a su compañera y sonrió irónicamente –Dice que tiene que ver con el ultimo encargado…- dijo Alexandra mirando al chico que estaba con ella como si fuera a comérselo con la mirada.
-Desacuerdo… Si Him está llamando supongo que no hay alternativa, nos vemos luego Jin…- luego de eso la mujer se fue dejando a Jin y Alexandra solos. –si ustedes no tienen nada que hacer, podrían mostrarle a Jin que más tareas tiene.
Luego de que Nirvana se fue, Alexandra y Karin miraron a Jin al mismo tiempo, sus miradas lo penetraban como dagas negras y filosas. Estaba asustado. Ambas se dirigieron hasta el chico, Karin cerró la puerta de la habitación detrás de ella.
-Bien, Jin, tus tareas básicamente es ser el asistente de nosotros los capitanes, todo lo que necesitemos tú debes proveérnoslo lo más rápido y eficazmente posible- comenzó a explicar Alexandra
Jin asintió, demostrando que entendía lo que estaban diciéndole. Ambas chicas se acercaron a Jin, cada paso que daban él se alejaba, hasta que la pared de la habitación no lo dejo avanzar más, entonces se sintió rodeado por ambas chicas
-Así que ya lo sabes…- dijo Karin mostrando una sonrisa filosa en sus labios –debes darnos todo lo que queramos- le repitió
Alexa lo tomo de la barbilla, Jin comenzó a temblar un poco, y Karin soltó una risita divertida. El muchacho se sintió intimidado por ambas mujeres, las cuales se lamieron los labios, como si fueran a darse un festín con él.
-Todo…- dijeron ambas y se abalanzaron sobre el chico, el cual soltó un grito de pánico y terror. Pero no había nadie que pudiera escucharlo.
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Cuando Brick salió de la habitación, se encontró con que la cabina para los pasajeros estaba sola, no había rastros de Kuriko, pero estaba seguro de que no había saltado del avión, así que solo se sentó en un asiento tratando de relajarse, era un tanto estresante estar ahí volando por los aires por un simple capricho de la chica, aunque tenía que admitir que sin duda deseaba ayudar al profesor y a Ken, tenía mucho sin ver a ninguno de los dos. No imaginaba a Ken de mayor, quizás más enano que Kuriko, y una rata de biblioteca, flácida y enclenque como siempre había sido de niño. Y su padre más viejo sin duda.
Dejo a su mente vagar un rato antes de percatarse de que su celular estaba sonando, cuando se dio cuenta lo tomo y contesto sin más.
-¡Brick!- hablo la voz de una mujer entre sorprendida y molesta de que le hubiera respondido -¿Qué demonios te pasa? Una operación como esta sin consultarnos siquiera. ¿Y quién rayos pagara el combustible del avión? ¿Sabes cuánto cuesta eso?-
-Jessica…- lo interrumpió Brick rodando los ojos, ni siquiera lo dejaba hablar – ¿Quién rayos te dijo esto? Escucha… Kuriko quería estar segura de que ellos estuvieran ahí, solo daremos una vuelta por el perímetro y si no encontramos nada volveremos… Jess deja de gritar así. ¿Y que se supone que hiciera?- luego de un breve momento él contestó de nuevo –Si no la acompañábamos terminaría yendo sola, tenía un boleto de avión y todo, sabes que no podía dejar que hiciera eso… Si no quieres escucharme entonces pásame a alguien con quien si pueda hablar.
Brick espero un minuto aproximadamente hasta que Roxy contesto el teléfono.
-Jess está muy molesta- le dijo Roxy a modo de saludo.
-Sí, lo sé, ¿Qué hay de mis padres?-
-Ellos están más tranquilos, aunque tu madre dice que está bien, pero se nota que quería pasar más tiempo con ustedes.-
-Kuriko cree que conoce el paradero de los Utonio-
-Sí, nos habló de eso hiso una rabieta y se fue corriendo furiosa cuando le dijimos que era muy arriesgado ir. Justo hoy de hecho, no pensé que ustedes fueran a caer en algo así creo que los ésta manipulando-
-Yo no diría que ésta haciendo eso Roxy, es solo que esta confundida, creció con la idea de que su hermana volvería a estar con ella, y por un tiempo lo hizo, quizás está pensando que pasara la mismo si se involucra de nuevo. Solo quiero que se dé cuenta de que no es así. Que nada va a traerlas de vuelta-
Por un segundo Roxy se mantuvo callada, como si Brick le hubiera dejado algo en que pensar.
-Brick, solo no inicies otra guerra ¿quieres? Perdimos mucho en la última…
-Nadie sabe eso mejor que yo nena-
Brick no podía verla, pero estaba seguro de que sonreía.
-De acuerdo Brick, tú ganas, has lo que tengas que hacer y vuelve lo más pronto posible, te tenía una sorpresa preparada para cuando volvieras…-
Brick sonrío de oreja a oreja al escuchar aquello.
-Volveré lo más rápido posible.- Y entonces la llamada se cortó.
Brick se estiro en su asiento y un bostezo se hizo presente. Ciertamente estaba agotado física y mentalmente, había planeado que cuando terminara el día, quizás se quedara con Roxy un rato después de la fiesta y luego a dormir como si deseara entrar en coma. Normalmente cuando se quedaba con Roxy, ella no lo despertaba, solo salía de la cama y lo dejaba dormir hasta que quisiera, y cuando se levantaba ella le preparaba algo para comer. Sin embargo, debido a Kuriko, ahora no tuvo la oportunidad siquiera de descansar. Y realmente lo necesitaba.
-¿no te han dicho que es grosero escuchar conversaciones ajenas?- Brick giro la cabeza hacia donde se encontraba Kuriko, escondida para poder escuchar su conversación-
-¿Quién me lo puede decir?- dijo Kuriko cruzándose de brazos quitándose los auriculares de sus oídos –Todos mis conocidos, incluido mi padre y tú, son espías-
-Yo no soy espía, lo fui, ahora solo soy un mercenario. Es muy diferente.-
-Incluso mi hermana lo era…- dijo Kuriko aun a la defensiva. Al parecer estaba molesta, pero a Brick realmente no le interesaba preguntar el porqué, pero que mencionara a su hermana realmente le molesto.
-Y mira como termino…- le dijo Brick fuera de sí mismo.
Pero al decir aquello, Kuriko cambio su expresión molesta por una dolida, Brick se dio cuenta de eso, incluso él se sintió estúpido por decir eso. Kuriko comenzó a tener ojos cristalinos. Brick, soltó un suspiro. La muchacha se limpió las lágrimas que estaban derramándose por sus mejillas y aparto la vista de Brick.
-Si no me creíste sobre Ken y el Director Utonio ¿Por qué viniste?-
Brick la miro como si estuviera diciendo tonterías, con la boca abierta y un ojo entrecerrado. -¿estás jugando?- dijo Brick en un tono irónico –Tú nos obligaste, a mí y a mis hermanos, ¿Cómo puedes ser tan egoísta? Ni siquiera de importamos, no te importa la seguridad de nosotros, no te importa lo que puede pasar si hacemos algo estúpido en un país gobernado por el maldito que mato a TU propia hermana. Ni siquiera te importo lo preocupado que estuvieron todos cuando te fuiste. Solo te importa tener la razón.- Kuriko parecía estar asustada y preocupada de que Brick le hiciera algo por la forma en que gritaba y le recriminaba todo. –Solo eres una niña estúpida.-
-Eso no es cierto- dijo Kuriko mirando a Brick a los ojos furiosa. Esa mirada la había visto antes solo en otra persona. De pronto, Kuriko ya no era Kuriko, sino su hermana. Su imagen tan clara como el agua delante de él con un gesto de total desprecio hacia el entonando las palabras que ella nunca le había dicho: -Te odio, Brick-
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Nirvana avanzó hasta dos puertas inmensas custodiadas por dos guardianes de la necrópolis. La ciudad donde Him creaba nuevos capitanes de la muerte y los entrenaba. Ambos tenían el cabello blanco al igual que unos ojos negros que parecían no brillar en lo absoluto. Cualquier otro hubiera sentido miedo, pero ella era igual a esos dos, era una de ellos, para todos los capitanes eso era lo más normal.
-¿Nirvana?- dijo uno de ellos entrecerrando los ojos. -¿También te han llamado a ti?-
La mujer lo miro extrañada, no sabiendo a lo que se refería, ya que pensaba que la habían llamado solo a ella.
-Him me convoco a su presencia. Déjenme entrar, no le gusta que lo hagan esperar, y a mí tampoco.- Ambos guardias miraron a la nada un momento.
Nirvana sabía que eso solo les ocurría a los guardias de Him cuando este hablaba con ellos. Ella había experimentado eso una vez solamente, pero fue suficiente para detestar la sensación y desear que eso jamás volviera. Mientras los guardias veían a la nada para escuchar con claridad lo que Him les decía, Nirvana, mirando las expresiones de sus compañeros recordó inevitablemente como había sido para ella la vez que Him la había llamado.
Era el primer recuerdo que tenía desde que había "renacido" como una capitana. Al principio estaba ahogándose, se encontraba dentro de una capsula llena de agua y tubos con químico en sus sienes, brazos, piernas, columna, y la nuca. El que más dolía era el tubo que le inyectaba el químico en la columna. No sabía que hacia ahí, ni como había llegado, pero gritaba aterrada. Las burbujas no dejaban de salir de su boca, hasta que se quedó sin aire, en un estado de seminconsciencia, pero aun sin perder el sentido por completo, aun podía ver su reflejo en el agua. Su cabello y ojos azules perdiendo su color lentamente. El agua bajo de nivel de repente y ella tomo una bocanada de aire tan grande como pudo, repitió la acción varias veces y tocio el agua que había tragado, expulsándola de sus pulmones.
Su reflejo, ahora era diferente, sus ojos negros y cabello completamente blanco. Miro a su alrededor, aún estaba en la capsula y los tubos aun no eran retirados, científicos se acercaron hasta ella y conforme comenzaban a retirar los tubos manchando el suelo de químico y su sangre, pero más allá de eso, había aún más capsulas, con más personas dentro, algunos estaban inertes (aquellos a los que el proceso no les había funcionado).
-Siento su miedo- dijo Him en su voz una vez le retiraron todos los tubos. Ella soltó un grito de terror y se hecho al suelo, encogiéndose. Varios la imitaron, otros se quedaron de pie, mirando a la nada. –ustedes, no saben el poder que llevan dentro. Ahora, ustedes son mis soldados, más fuertes, más hábiles y más inteligentes de lo que nadie ha sido jamás.- La experiencia como tal era desastrosa La voz de Him resonando en tu cabeza e invadiendo todo tu cuerpo, mientras el químico dentro de ti hierve, como si cobrara vida en contra de su poseedor por escuchar a su verdadero dueño. Su amo. Lo que convertía a todos los que tenían químico en la sangre, en esclavos de Him. –Ahora son parte de esta familia. Esta organización firmemente estructurada. Han comenzado su nueva vida, porque así lo han decidido. Quienes hayan sido antes de esto, ya no importa. Trabajaran juntos. Serán entrenados para que sean capaces de comprender su poder y puedan manipularlo. Ahora, primero que nada…- Nirvana se reincorporo del suelo, pudiendo ver hacia donde todos dirigían su mirada. Justo en la entrada, estaba Him. Alto, delgado y con una sonrisa maquiavélica en su rostro. –Una reverencia ante su gobernante.-
Al verlo de pie ante todos en aquella sala. No hubo una sola persona, humano o necrótico, que no lo obedeciera aquel día…
-Puedes pasar.- dijeron ambos guardias mirándola como si les faltara el aire, ella trago saliva y entro hacia la gran sala de reuniones.
Him estaba ahí, de pie frente a una gran mesa en la que estaban sentados muchos de los capitanes que Nirvana había conocido a lo largo de los años, y muchos más que no había conocido.
-Shoudren- dijo Him mirando a un capitán, el más joven que estaba en la mesa, -conduce a Nirvana a su asiento-
El muchacho se incorporó en la mesa y se acercó hasta Nirvana. –A ti no te conozco- dijo Nirvana mirando al chico. El cual le regreso la mirada sin sentimiento alguno.
-No soy de por aquí, yo y mi compañero somos del oeste-
-¿Del oeste?- repitió Nirvana mirando al muchacho. No entendía lo que ocurría.
Cuando Nirvana se sentó pudo ver a los demás capitanes que estaban sentados. Muchos no eran de por ahí, eran de lugares lejanos, reconocía el tipo de uniformes, por ejemplo Shoudren y su compañero vestían un uniforme negro, con el símbolo de Him, la estrella negra, las costuras eran verdes. Sabía que eran de las tierras del oeste por su color, había otros con costuras doradas como la suya, que se encontraban en la base central. Había otros colores, estaba segura, pero en ese momento estaba tan nerviosa que no prestaba mucha atención.
Aun así pudo notar que no era la única tensa. Todos parecían incapaces o inseguros de hablar, hasta que Him les dijera que estaban haciendo ahí y para que habían sido convocados.
-Nirvana…- la nombro Him y ella lo miro esperando que continuara – ¿Dónde están tus compañeras? Ellas también deberían estar aquí-
-Ellas… Se quedaron con Jin, el nuevo encargado. No sabía que ellas deberían venir.-
Him no contesto, solo se quedó en silencio otro momento. Minutos después aparecieron ambas, Alexandra y Karin escoltadas por dos guardias.
-Lamentamos la espera…- Dijeron ambas sentándose en la mesa sin esperar que alguien les prestara demasiada atención, y así fue.
Him finalmente tomo asiento en la mesa y miro a todos los presentes.
-Bien, la junta da inicio.-
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Brick entro de nuevo a la cabina, estaba sudando y los ojos estaban desenfocados, Butch había tomado el mando, o eso le había hecho pensar Boomer mientras se cambiaba, en realidad solo había puesto el piloto automático, ahora mismo, ambos estaban platicando sobre la última misión en las vegas y de cómo Boomer decía que sería genial tener una especie de despacho para el negocio ahí mismo. Pero Butch decía que eso sería una pésima idea pensando en Boomer viviendo en las vegas, desde jóvenes se notaba que él tenía cierta debilidad por las apuestas. Nada bien saldría de eso.
Su conversación se vio interrumpida una vez Brick abrió la puerta. Ambos lo voltearon a ver y Butch se acercó hasta él apresurado. Dejándole claro a Boomer que había hecho bien al poner el piloto automático.
-¿Qué pasa Brick?-
El mayor de los tres miraba a ambos como atontado, estaba pálido y nervioso, cosa rara en Brick.
-Parece que viste un fantasma.- le dijo Boomer, su hermano pelirrojo seguía hiperventilándose.
-Ella… Yo, yo la vi-
Ambos hermanos se miraron entre ellos y Butch le indico a Boomer que saliera de la cabina para poder investigar a que se refería Brick. Mientras Butch se quedaba y hacia que su hermano tomara uno de los asientos para hacerle preguntas y procurar que se tranquilizara.
Boomer salió y lo primero con lo que se encontró fue con Kuriko sentada mordiéndose una uña, cosa que hacia cuando estaba nerviosa desde pequeña. El hombre rubio se acercó hasta la muchacha casi hasta estar a su lado carraspeo su garganta, solo entonces pareció que Kuriko lo miro sorprendida, como si nunca hubiera notado que estaba ahí hasta entonces.
La chica no se veía muy emocionada de ver a Boomer ahí. Por el contrario, parecía incomoda.
-¿Qué paso con Brick y contigo?- dijo Boomer sin rodeos, al ver como la chica se tensaba hiso a Boomer ponerse más firme –Entro a la cabina muerto del miedo, ¿Qué hiciste?-
-Nada- mintió Kuriko mordiendo su uña. Boomer la forzó a que lo viera directo a los ojos, lo que la asusto en cierta medida, sus ojos azules nunca la habían visto de esa manera –Le dije que lo odiaba.-
Boomer abrió los ojos sorprendido, la verdad es que ellos tenían sus diferencias pero estaba hablando de Brick, nadie odiaba a Brick.
-¿Por qué hiciste eso?
Kuriko le conto toda su conversación con Brick esperando que Boomer se pusiera de su lado, pero muy a su pesar no fue lo que ocurrió.
-Él tiene razón Kuriko- le dijo Boomer ya esperando la cara de sorpresa e indignación de la muchacha –Estas actuando como una niña muy imprudente y caprichosa, no tenemos idea de lo que podríamos encontrar en ese lugar y aún a pesar de eso aquí estamos.- Boomer le decía las cosas de un modo que siempre la hacía comprender, lo logro cuando era una pequeña y lo lograba ahora que era una adolescente. -Te acompañamos porque teníamos miedo que algo te pasara, porque nos importas mucho. Incluso a Brick. Sobre todo a Brick... Pero ya es suficiente de tus rabietas, obedecerás todo lo que digamos ¿entiendes?
Kuriko agacho la cabeza apenada.
-Brick me odia.- le aseguró, y su tono de voz era triste, demostrando que no lo decía para que Boomer no la regañara, sino que realmente creía que era cierto, el hombre la tomo de la barbilla para que lo viera a la cara.
-Brick te quiere mucho Kuriko, solo que es difícil para el… Cuando te ve, es imposible no ver a… tu hermana.-
La muchacha abrió los ojos asombrada.
-¿es por eso que me evita?- le pregunto Kuriko, Boomer no le contesto, pero no era necesario, la chica callo en su asiento soltando un suspiro, comenzó a morderse la uña. Boomer estaba aún de pie con los brazos cruzados –Yo… creía que simplemente las habían olvidado.-
Boomer se sentó a su lado
-¿Por qué creíste eso?-
-Ya no hablan de ellas, al principio, cuando ellas…- hubo una pausa pequeña –murieron… no dejaban de hablar de lo geniales que era, de los majestuosas e imparables que eran. Y cuando los escuchaba, yo sé que sonara extraño, pero…- Su voz comenzó a hacerse más aguda, Boomer lo noto -… de alguna forma, cuando lo hacían, sentía que llegaba a conocer más a mi hermana- Kuriko estaba a punto de llorar, y Boomer la abrazo, permitiéndola llorar. –Y cuando dejaron de hacerlo… Creí que simplemente habían decidido que las borrarían de su vida, como si nunca hubieran estado con ustedes, por eso me moleste, y les grite de ese modo en la casa de sus padres.-
-Nosotros nunca haríamos algo así Kuriko. Solo que… es difícil. No las olvidaríamos nunca, pero a veces, el simple hecho de oír su nombre los volvía locos… Así que tuvimos una idea… No decir sus nombres. Solo eso, pero lo demás se quedaría tal y como esta.
Kuriko miro a Boomer un momento y luego recargo su cabeza en el hombro del muchacho.
-Lamento lo que dije. No tenía idea… sobre eso.-
Boomer se encogió de hombros
-Creo que disculparse conmigo no es lo que debes hacer. Sino con Brick.
Kuriko soltó un suspiro y asintió. Sabía lo que tenía que hacer. Se puso de pie y llego hasta la puerta de la cabina, Boomer sonrío al verla tan nerviosa mordiéndose su uña del pulgar. Toco la puerta y Butch la abrió, miro a la chica muy serio, era claro que aunque Butch no entendía del todo lo que pasaba, sabía que Kuriko era la responsable por que su hermano estuviera alterado hace unos minutos.
-Sé que… estamos viajando hacia una misión muy peligrosa y talvez no haya tiempo para esto, pero quiero hablar con Brick…-
Butch asintió y se hizo a un lado. Brick estaba en el asiento del piloto con una gorra en la cabeza.
-Está dormido, tendrás que despertarlo.- le dijo Butch a punto de salir.
-Brick…- lo llamo Kuriko, pero su voz fue opacada por el sonido de una alarma en el avión.
El pelirrojo se incorporó enseguida, pero atontado porque aún estaba medio dormido, Butch se acercó hacia Kuriko mirando como una luz roja aparecía en los monitores.
-¡Boomer!- grito Butch, pero antes de que terminara su hermano ya estaba en los controles, quito el piloto automático y comenzó a operar el avión.
-¿Qué está pasando?- dijo Brick mirando los controles y apretando varios interruptores.
-No lo sé, todo estaba bien hace un rato, ¿fallaron las turbinas?-
-Están intactas, no fue eso. ¡Butch! Lleva a Kuriko fuera de aquí- le grito Brick sin dejar de hacer lo que estaba haciendo, Butch tomo a Kuriko y no se detuvo en pensarlo ni un segundo.
-No hay fugas en el combustible y el sistema estaba a su máxima potencia hace solo unos momentos- Boomer miraba todo buscando la falla.
-Es el radar, algo se acerca…- dijo Brick señalado el ya mencionado.
Boomer abrió los ojos completamente enloquecido.
-oh… mierda.-
Ambos se pusieron de pie y sacaron de un armario dos mochilas y se las pusieron lo más rápido que pudieron. Abrieron la puerta y Butch los miro y abrió la boca.
-¡Corran!- grito Brick
Pero de repente todo se volvió un haz de luz y fuego los envolvía. Un sonido terrible parecido a un rugido y algo desprendiéndose los aturdió por completo. Sus cuerpos se sacudieron por todo el avión y de repente un temible hueco en el estomagó no se detenía por nada. Brick abrió los ojos, los cuales le lloraban por la velocidad en la que caían, a su alrededor había un millón de partes de un avión destruido volando por todos lados en llamas, Brick no estaba seguro de porque habían lanzado aquello hacia ellos, pero ahora caía hacia la tierra en un avión. Antes de que estallara, su cuerpo se había golpeado varias veces contra las paredes, el suelo e incluso los asientos.
Busco a los demás con la mirada. Boomer parecía controlarse más en aquella situación, maniobraba en el aire entre las partes del avión. Brick trato de igualarlo, aunque casi choca, pero logro llegar hasta Boomer.
-¡Tenemos que encontrar a Butch y Kuriko!- grito Brick para que lo escuchara. Boomer señalo más abajo, estaba Kuriko gritando, ella no paraba de dar vueltas con su aciento, ya que estaba sujeta a él por el cinturón de seguridad. Brick señalo del otro lado, Butch estaba cayendo, pero él no gritaba ni sacudía las piernas, tenía una varilla de metal incrustada en el brazo y su cabeza también sangraba, estaba dejando una estela roja a su paso. Su sangre. -¡ve por Butch!-
Boomer movió su cuerpo como si volara, conseguía zigzaguear por la basura del avión cuidando de no cortarse, llegando rápidamente hasta donde Butch y apartándose de la basura del avión. Estaba tomando con fuerza a su hermano y tratando de hacer que despertara.
-¡Butch!- lo llamo Boomer y lo golpeo en la cara para que despertara. Butch abrió los ojos y miro todo a su alrededor, y luego vio su brazo y comenzó a gritar del dolor. Boomer saco la varilla de su brazo a la fuerza y Butch soltó un grito aun mayor de agonía y dolor. Butch sostuvo su brazo mientras Boomer lo sujetaba con las piernas por la cadera para conseguir abrir el paracaídas, cuando jalo el listón y comenzó a abrirse, Boomer tomo a su hermano herido abrazándolo para que no volviera a caer al vacío. Su caída ceso y comenzaron a bajar con suavidad. Pero buscaban a Brick y Kuriko con la mirada.
Brick estaba lejos de Kuriko, para conseguir llegar hasta ella, tuvo que impulsarse con los pies sobre partes del avión para llegar, cuando consiguió acercarse, Kuriko seguía girando y con una parte del aciento golpeo al hombre, pero Brick volvió a intentarlo llegando hasta ella y sujetando el asiento con fuerza para que dejara de girar. Kuriko estaba llorando y completamente asustada, ya había tratado de quitarse el asiento, pero no lo logro, se había atascado. Brick puso sus pies a ambos lados del asiento y de su cinturón saco un cuchillo. Al mirarlo la muchacha se llenó de terror.
-Lo siento Kuriko-
Y dejo caer el cuchillo sobre el cinturón, cortándolo y liberando a Kuriko, ella extendió las manos, todo su cabello se había desatado y ahora todo lo que Brick veía era una melena castaña tan clara que daba la ilusión de ser rojiza. El abrazo a la chica y por un segundo cerro los ojos, deseando que fuera ella. Pero volvió a la realidad enseguida, empujo el asiento y haciendo que ella lo abrazara activo el paracaídas.
Ahora los cuatro descendían con tranquilidad, pero Brick podría ver una estela de humo desde la distancia que mostraba el camino que había tomado lo que les habían lanzado.
-Brick- se comunicó Boomer, el hombre lo miro a la distancia abrazado de Butch. -¿se encuentran bien?-
-Todo bien Boomer, ¿Cómo esta Butch?-
-¡me lleva el demonio!- alcanzo a escuchar que decía Butch a la distancia -¡Ahh!-
-Yo lo veo bien…- dijo Boomer, pero su hermano lo maldijo a él. –No sé si sea muy inteligente maldecir a tu salvavidas, podría soltarte ahora mismo- Butch lo maldijo aun así. -¿Qué hay de ustedes? ¿Cómo esta Kuriko?-
Brick miro a la muchacha, su cabello acariciaba el cuello de Brick. –Estamos bien…-
-Estas sangrando- dijo Kuriko mirando la sangre por la boca de Brick
-No es nada… me golpee con el asiento mientras giraba.-
-Gracias por salvarme…- Brick le sonrió –Y también… lo siento por todo lo que te dije.-
Brick, la abrazo con mayor fuerza y le dio un beso en la frente.
-Boomer…- dijo Butch mirando a la distancia a Brick y Kuriko. El rubio miro a su hermano que tenía en brazos, se miraron a los ojos, frente a frente. –Nosotros no nos vemos como ellos… ¿verdad?-
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Luego de que bajaron finalmente al suelo y se deshicieron de los paracaídas comenzaron a caminar hacia el noreste, que era donde Kuriko decía que había sido enviada la dirección. Caminaron por varias horas sin detenerse.
-¿no podemos descansar?- pregunto Kuriko sentándose en una roca –Estoy cansada, no nos hemos detenido ni una sola vez-
-No podemos detenernos.- dijo Brick caminando sin detenerse
-¿Por qué no?- cuestiono Kuriko enfadada.
-Porque este lugar es peligroso. Si los hombres de Him nos descubren nos asesinaran ¿acaso no te quedo claro? ¡Nos hicieron volar por los aires!- Kuriko soltó un suspiro
Butch caminaba al lado de Boomer un poco atrás, pero aun así ella se veía más agitada. Habían improvisado unas vendas con su camisa y ahora el torso de Butch estaba desnudo y su brazo izquierdo estaba envuelto en una tela ensangrentada. Tenían que llegar y curar a Butch, o esa herida empeoraría y Butch podría desangrarse. También se le podían ver sus tatuajes. Además del tatuaje negro que le cubría todo el brazo derecho y el izquierdo Butch se había hecho de otros tatuajes, con tinta común. Tenía un cuervo en uno de sus omoplatos y bajo su abdomen había la imagen de un dragón.
-Espero que estés en lo correcto Kuriko- dijo Butch falto de aire.
Los hermanos siguieron avanzando, y Kuriko los comenzó a seguir de inmediato.
Cuando llegaron al pueblo desde donde había sido la transmisión Kuriko casi se desmalla al verlo, y no fue la única. Era un pueblo fantasma. No había nadie por las calles y todo daba la impresión de estar abandonado, las calles llenas de basura, las ventanas de los aparadores sucias. Pero eso no era lo peor, lo más intimidante eran las ruinas que se encontraban en lo alto de la colina: Las ruinas de una base militar que había sido devorada por bombas en hace tiempo…
-¿Kuriko estas segura que…?-
-Lo revise como diez veces, Brick, no hay duda. Este es el lugar.
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¡Hey, aquí powerdark!
Y con eso termina el capítulo de hoy… Trate de hacerlo largo para que valiera la pena, y además de eso tuve que leer varios capítulos de Warriors para recordar algunos detalles de la guerra y como se había desenvuelto todo, también quiero agradecer por los reviews que me dejaron, me encantan y realmente me inspiran para ese proyecto.
Quiero pedirles a todos una disculpa por lo mucho que me tardo en actualizar. Aunque espero que el resultado lo valga para ustedes…
Una cosa más… sé que quizás suene extraño pero no sé si alguno de ustedes sabe dibujar… el punto es que estaba pensando en una portada para el fin (tanto este como al primero)… Pero a mí se me da pésimo el dibujo y no puedo pasarlos en computadora ni nada… Así que pensé en ustedes... No se si les gustaría esto. El ganador se ganara ¡un millón de dólares! No, mentira, su dibujo será la portada de este finc o del otro. Y un millón de agradecimientos de mi parte. ¿Qué dieces? ¿no te interesa? ¿Qué tal si lo hacemos mas interesante? El que gane además de que su portada será la representación grafica de Warriors tendrá un deseo. El deseo consiste en que ¡cualquier cosa! Puede pasar en mi fanfic Pero ¡ojo! Solo una cosa. Claro que hay restricciones
1.- no se puede desear que las chicas estén vivas
… Si, eso es todo. Es la única reestriccion. Fuera de eso, pueden pedir lo que ustedes quieran: ser parte de este fanfic (que ustedes aparezcan en el), decirme a UNA persona que no puedo matar. Y cualquier cosa que quieran, la decisión es libre.
¿Qué opinan? Pónganme en sus reviews lo que piensan de esta idea que tuve y nos veremos pronto, si deciden participar para enviarme un dibujo yo me contactare con ustedes por PM en Fanfiction.
Sin mas por el momento, me despido. Los quiero muchísimo.
¡Powerdark! fuera
