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Sentimientos fortalecidos

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Capitulo III: Cena en la mansión Uzumaki.

Se revolvió incómoda en su cama, la luz se colaba por las finas cortinas de la habitación. Murmuro palabra inaudibles, mientras que se cubría con la frazada e ignoraba los fuertes golpes que se le daban a la puerta de entrada. Y es que hoy era su día de descanso, nadie tenía derecho a despertarla a esas horas solo para molestar. Estiro la mano hasta el reloj para ver la hora, las doce del mediodía, bueno quizás no era tan temprano, como ella creía. Se levanto con dificultad y camino hasta el baño, este estaba más cerca de la puerta, por lo que se escuchaban los gritos desde el otro lado.

—¡Sakura-frentona, si quieres seguir viva para mañana te recomiendo que me habrás ya! —grito desde el otro lado Ino, logrando que a Sakura le recorriera un escalofrió por la espalda. Y es que la voz de sonaba casi como un alarido— ¡No me hagas esperar más, mujer!

—Ya va, ya va— repitió una y otra vez Sakura, mientras habría la cerradura de su apartamento. Una vez hecho, la rubia entro como un huracán hasta a dentro de su sala. La observo asustada, viendo la posición seria de su amiga. Las cejas fruncidas y las manos en la cintura.

—Mira Sakura, te lo diré una sola vez: nunca, pero nunca se le corta una llamada a Ino Uzumaki, dejándola con la palabra en la boca —advirtió con voz fría y monótona— ¿Esta claro? —Sakura afirmo como si fuera una niña de preescolar siendo regañada por su madre. La expresión de Ino cambio a una de diversión y excitación— Ahora cuéntame, ¿Qué te pareció el amigo de mi baka hermano?

'Completamente bipolar' pensó Sakura viendo los repentinos cambios de humor que tenia su amiga, ya estaba acostumbrada. Aunque nunca deja de sorprenderte.

—Pues la verdad, es muy lindo… no, lindo no, ¡Es hermoso! —dijo con estrellitas en los ojos, haciendo que la sonrisa de su amiga se incrementara aun más.

—¡Bien!

'¿Acaso habrá olvidado que salgo con su hermano?' se pregunto. Pero luego recordó que Ino siempre le decía que Naruto no le convenía, que había muchos peses en el agua como para agarrar uno ya enganchado. Cosa que nunca entendía.

—En fin, Ino ¿solo viniste para regañarme y preguntarme sobre mi jefe? —pregunto al recordar que ella había interrumpido su sueño tranquilo, con sus fuertes ruidos contra la puerta. Vio como su amiga rodaba los ojos con exasperación, como si su visita fuera obvia.

—No Sakura, vengo a buscarte porque hoy hay una cena en la mansión Uzumaki y tu, como mi mejor amiga estas más que invitada —Chillo emocionada la rubia, mientras daba saltitos infantilmente, ante la atenta mirada de la pelirosa que se quedo pensando…

Cena en la mansión Uzumaki.

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No.

—Pero teme, asistirán muchas personas conocidas y tu tienes que estar ahí —le recrimino el rubio mientras rodaba las llaves del auto de su amigo.

Se encontraban en la casa de Sasuke, se habían encontrado porque Naruto tenía algo muy importante para decirle. Pero al parecer no era más que para una estupida cena, entre estupida gente que solo le interesaba el dinero. No tenia tiempo que estar perdiendo con una banda de fracasados interesados, que solo buscaban un mismo objetivo —dinero—.

—No seas amargado teme, conocerás mucha más gente —le trato de animar, pero estaba seguro de que no lograría nada. Menos con esa estupida excusa.

—Prefiero no conocer a nadie, a tener que andar soportando a toda esa banda de interesados —gruño el pelinegro, mientras encendía la televisión para ver algo que lo alejara de aquella molesta conversación.

Comenzó a cambiar los canales, sin mirar nada en especial. Escucho como golpeaban algo a su lado, se giro y vio a Naruto golpeando las llaves de su auto con unas piedras que brillaban y el utilizaba para acomodarlas a un lado de las plantas. Una vena apareció en su cien, mientras caminaba lentamente hasta donde estaba el rubio.

—No rompas nada Naruto —gruño Sasuke, tratando de controlar su cólera. Sabia lo que quería su amigo, molestarlo hasta que el (cansado) aceptara ir a la maldita cena. Pero esta vez no lo lograría, de eso estaba seguro.

Naruto comenzó a silbar, ignorándolo por completo.

Los puños de Sasuke se apretaron.

El rubio golpea el delicado piso de madera con un pie, provocando un ruido bastante irritador.

Un tic en el ojo izquierdo del pelinegro.

Suspiro, tenia que tratar de dialogar con el rubio, porque sabia que al igual que el, no se rendiría nunca. Tenia que buscar alguna razón (aparte de que habría gente interesada) para que Naruto entendiera porque no quería ir, a demás de no tener ganas de asistir.

—Dobe, ¿quien asistirá a tu maldita cena? —pregunto. Sabia que si le decía gente que el no conocía o no le interesaba, ya seria una gran excusa para no ir.

—Shikamaru Nara, Shino Akimitsu, Neji Hyuuga —ninguno de ellos le interesaba, su vista seguía aburrida— Temari No Sobaku, Tenten Ama, mi hermana Ino —esto ultimo lo dijo con diversión, sin embargo Sasuke ni se inmuto. Ninguna de aquellos le interesaba — Ah, Ino también invito a Sakura-chan de su parte, aunque seguro que se aburrirá.

Y por fin algo le llamo la atención. Más bien, alguien.

Sakura estaría en la cena. Su secretaria personal.

Una sonrisa arrogante apareció en sus labios. De repente, aquella idea de la cena no le paresia tan espeluznante y aburrida. Tampoco había caído en las molestias de Naruto, porque en este momento iría a la cena solo por alguien en especial.

Sakura Haruno estaría allí.

Le fue imposible borrar la sonrisa de sus labios.

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Sakura estaba metida dentro del auto de su mejor amiga, mientras esperaban pacientemente que Tenten se apurara para poder ir a la cena. La verdad es que no tenía muchas ganas de ir, quería descansar, mañana seria domingo, su último día de descanso. Aunque para su sorpresa quería que llegara el lunes antes de lo usual.

Una vez que Tenten estuvo adentro del auto, las tres salieron rumbo a la cena. Hablando de cosas sin sentidos y riendo de cualquier cosa que pasara, aunque ese día hubiera sido principalmente sus primeros días de trabajo y los muchos líos que armaba en la oficina de su jefe.

—Tienes suerte Sakura, yo conozco a Sasuke y estoy segura de que el despediría a cualquier persona tan torpe —sin ofender— como voz —dijo Tenten, algo sonrojada por tener que haber dicho aquello.

Sakura quedo en silencio después de haber oído eso… pero trato de que esos pensamientos no dominaran su cabeza. Pero fue demasiado tarde, quizás Sasuke la apreciaba… o al menos, le agradaba.

Observo que ya estaban por llegar a la gran casa de Naruto e Ino, parecía un palacio. Miro que en la parte delantera del auto, sus amigas reían muy animadamente… se pregunto de que hablarían.

—Oye, Sakura —llamo Ino, con las mejillas un poco sonrojadas de tanto reírse. Sakura solo la observo confundida— ¿No crees que Sasuke pueda estar interesado en ti?

—¿Qué? —fue casi un grito, que hizo que Tenten saltara de su lugar. Los ojos de Sakura estaban abiertos ante la sorpresa, y es que eso era lo más estupido que había escuchado en su vida— ¡Deja de decir idioteces Ino!

—Tranquila Sakura —dijo Ino mientras colocaba las manos en alto como un ladrón. Después de que Sakura se calmo, decidió continuar— Si el no esta interesado, entonces tu si… se nota bastante —le dijo con sorna.

La cara de Sakura se coloreo de color rosa, más fuerte que su cabello, por lo que se vio obligada a bajar la cabeza apenada. Mientras sus amigas la veían sonriendo.

—Tranquila Sakura, no te apenes, eso suele pasar —dijo Tenten, con voz calmada, mientras sonreía dulcemente.

—¡No me pasa nada con Sasuke-kun! —grito enojada, mientras se giraba hacia la ventanilla del auto. Las dos chicas la miraron, y de los labios de Ino escapo una sonrisa divertida.

—Bueno, como no te pasa nada —dijo Ino sonriendo, mientras miraba solo hacia delante— Entonces, no te importara saber que Sasuke estará en la fiesta. —Aseguro con una sonrisa satisfactoria, al ver que Sakura se giraba rápido hacia ella con los ojos abiertos bien grandes.

—Sa-Sasuke-kun… ¿v-vendrá aquí? —Pregunto con voz titubeante, no estaba segura de si habría escuchado bien.

—Si.

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Entro a su habitación, en la mano tenia una botella de agua. Las luces estaban apagadas pero estaba seguro de que no estaba solo, no en estos momentos.

—Naruto-kun…

El rubio observo como Hinata salía del baño, con una sonrisa deslumbrante y una ropa ceñida y provocativa.

—Hinata.

—¿Están todos abajo? —pregunto, el rubio bajo la mirada y asintió lentamente. Ella estaba abajo, sin imaginarse lo que sucedía.

La pelinegra vio el arrepentimiento en los ojos de rubio y camino rápido hasta su lado. Lo beso con pasión, colocando sus manos en su cuello, lo que el correspondió enseguida, mientras la atraía más hacia el.

—No debes preocuparte tanto, Naruto-kun —murmuro Hinata, entre besos. El ojiazul asintió quedamente, mientras que volvía a besarla.

Aunque pareciese raro en la tímida Hinata, era ella quien organizaba esos eventos. Ya que le gustaba que viniera Sakura, y saber que mientras la pelirosa esta abajo dando vueltas aburrida, ella estaba con su novio en la habitación de la misma casa. Le parece sumamente divertido y le ayuda a recordarse que ella es mejor, porque Naruto la quiere a ella y no a Sakura.

Oh si, se siente muy bien.

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Entraron al salón, estaba lleno de gente y para ser sinceros, se encontraba realmente nerviosa. Y es que, Sasuke estaba en la misma fiesta que ella. No es que fuera la gran cosa, pero al menos lo vería fuera del trabajo y eso le alegraba.

Se separo de sus amigas y camino a buscar algo para beber, miro con cuidado de no chocar con nadie. Todos estaban parados en pequeños grupos, hablando, de seguramente política o algo relacionado. Se sentía fuera de lugar, casi todas las mujeres iban con sus esposos y se les quedaban al lado escuchando a sus maridos hablar.

Tomo un poco de judo de naranja, se sorprendió al ver que Naruto no se encontraba por el lugar. Quizás estaba ocupado con sus cosas de trabajo, porque… ¿Qué más podría estar haciendo?

Sonrió del rumbo en el que habían terminado sus pensamientos, bebió el jugo de naranja, y al dejarlo en sima de la mesa; alguien le hablo.

—Sakura.

La pelirosa se giro sobre sus pies para ver a quien le pertenecía aquella voz. Aunque inconcientemente, ya lo sabia. Era suave y aterciopelada pero fría como el hielo.

—Sasuke-kun.

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Continuara

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Nota autora:

Hola!!

Lamento la demora, pero es que estuve bastante ocupada últimamente. Ayer fue mi cumple! Y tengo oficialmente 15!! Estoy muy contenta por eso.

Espero que les haya gustado el capi… y tratare de subir el próximo un poco más rápido.

Esta rara Hinata no?? Jaja.

Dejen Reviews!!

Eso es todo, adiós!

Reviews!!

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