Capítulo 3

Sus dolores de cabeza han empeorando. A veces en medio de las peleas, a veces tan mal que no puede salir de su habitación, como ahora. Ella sabe que Glimmer y Bow se preocupan, pero Adora odia sentirse débil. Odia sentir que no tiene el control de las cosas, especialmente de su propio cuerpo. Esta migraña en particular ha durado tres días, hasta ha pedido que apaguen su cascada porque el ruido resuena en su cabeza.

La peor parte es que se avecina una pelea, puede sentirlo en su corazón, y sabe que necesita ser parte de ella. ¿Qué daño hará Catra en su ausencia? Si se digna en aparecer. El pensamiento causa una emoción en ella, la cual no quiere reconocer para que no se acumule en su pecho, así que la aleja.

Este pequeño enamoramiento hacia Catra tiene que terminar. La hace vulnerable.

Adora abre los ojos mirando el techo. Catra. Tiene momentos entrañables con ella. Ha pasado un tiempo, pero querría volver a sentir su cola contra su muñeca, ese afecto tan de su infancia. Ahora está cargado con algo mucho mas intimo, de una manera que no tiene nada que ver con la amistad. La última vez, Adora podría haber jurado que Catra estaba a punto de besarla, una sonrisa dominaba el rostro Catra cuando se alejaba - Catra sabe que la quiere. ¡Esa es la peor parte! Adora es demasiado fácil de leer, y Catra la está usando. O al menos... ¿cuándo fue la última vez que Adora vio a Catra? Han pasado meses, ¿no? Probablemente esté ocupada siendo la segunda al mando ahora.

Pero si las cosas fueran diferentes - Adora está demasiado enferma como para dejar de fantasear - ¿Qué haría Catra si estuviera aquí? Incluso antes de que Adora desertara, Catra no había mimado sus resfriados. ¿Después de todo lo que ha pasado? Definitivamente se aprovecharía. Mataría a Adora, probablemente. Demasiado para un final feliz. El pensamiento es aleccionador, el corazón de Adora tartamudea cuando piensa en Catra, imagina cómo serían sus vidas sin esta estúpida guerra. Los labios de Catra en los suyos, sus dientes afilados contra su cuello, sosteniendo sus manos.

Adora empezó a tontear con sus compañeras de equipo cuando tenía unos quince años. Está bastante segura de que todos los cadetes que trabajaron juntos tuvieron una relación mucho mas estrecha de lo esperado. Kyle y Rogelio estaban bien pero más interesados el uno en el otro que en Adora. Ambos demasiado gentiles, y, además, Adora no se siente atraída por los chicos. Lonnie era eléctrica, su lengua suave y su tacto firme, le gustaba ser la dominante. ¿Pero Adora y Catra? Eso era una línea que Catra nunca había querido cruzar, y por mucho que Adora quisiera intentarlo, no quería presionar a su amiga. En este momento, Adora había entendido el punto de vista de Catra. Ahora, cuando le duele la cabeza y su corazón se siente vacío, se pregunta si la razón por la que Catra no quería experimentar con ella era porque no le gustaba de esa manera, o es porque Catra no quería ser un experimento.

Nunca se han besado, pero Adora solo piensa en Catra. Es una espada de doble filo. A altas horas de la noche, Adora a menudo encuentra su mano en sus pantalones, el nombre de Catra en sus labios y su cara enterrada en una almohada.

Un ruido particularmente fuerte del exterior le hace poner una mueca de dolor.

Dios, han pasado tres días. Debería estar mejorando. Lucha contra la fuente de luz y la enciende, sólo para gritar y apagarla de nuevo antes de caer al suelo. Maldición, nunca tuvo dolores de cabeza en la Zona de Terror. ¿Qué está pasando con ella? ¿Es la espada? ¿Ser She-Ra la está enfermando? Si ese es el caso, bueno, ella no sabría que hacer.

Hay un ligero golpe en su puerta, y aunque sabe que es suave, todavía retumba en su cabeza.

"Adelante", susurra.

Glimmer había prometido que su madre podría ayudar. Adora no sabe con qué, pero cuando la reina Angella la encuentra arrugada por la fuente de luz, se arrodilla ante ella.

Por un momento, Adora entra en pánico. La Reina Angella no puede verla así, como un montón de nada tirada en el suelo, demasiado débil para moverse. Dios, ¿Qué pensará?

"¿Adora?" Su voz es suave y tranquilizadora, la forma en la que acaricia su cabeza es agradable y aterradora a la vez. ¿Por qué da miedo? Adora no está muy segura, pero siente que el pánico se eleva en su pecho cuando la reina la levanta y la lleva a la cama. Se congela y luego se obliga a relajarse. Es sólo la Reina Angella. Ella no es Shadow Weaver; mostrar debilidad no es una ofensa punible en Luna Brillante.

La Reina Angella está diciendo algo. ¡Es hora de concentrarse! "...busca a través de tus recuerdos. Tal vez haya un traumatismo craneal o algún otro problema no resuelto que cause tus migrañas, ya que no estás respondiendo a nuestros medicamentos".

"Mmhmm." Adora está de acuerdo. ¿Ves? Todo está bien. Todo está bien. La reina va a hacer que el dolor se detenga. Se siente como si un martillo estuviera tratando de salir de su cráneo, y es lo peor. Aliviar el dolor suena bien.

La reina Angella pone sus frías manos a ambos lados de la cabeza de Adora y cierra los ojos.

Adora mira las manos brillar ligeramente, y la reina jadea. Adora no está segura de por qué, pero entonces, el dolor se intensifica, siente un pinchazo en la parte delantera de su cabeza. Se intenta controlar pero el dolor es tal que arquea su espalda a punto de caerse de la cama, reprimiendo las ganas de gritar. El alivio dura sólo un momento, acto seguido toda una vida de recuerdos se estrella contra ella. Imágenes de Shadow Weaver, ¿Y qué está haciendo? ¿Qué está sucediendo? Los recuerdos son raros y confusos, se sienten tan extraños. Retrocede colocándose en una de las esquinas de la cama, mirando a la Reina Angella, con pánico en cada poro.

"¿Qué me hiciste?" Adora siente lágrimas recorrer su cara. No ha llorado así, sollozando desesperadamente, desde que era pequeña. Espera, no, sus nuevos recuerdos le dicen que eso no es verdad. Lloraba cada vez que Shadow Weaver le borraba los recuerdos... ¿Qué? ¿Me violaba? ¿Qué demonios...? Adora salta salvajemente de la cama, alejándose de la reina.

"Liberé algunos de los recuerdos bloqueados", la reina Angella comienza, pero no llega a terminar.

"¿Algunos? ¿Quieres decir que hay más?" Adora entra en pánico, con la respiración agitada y el estómago revuelto.

La reina alcanza a Adora mientras esta se desliza por la pared hasta el rincón más oscuro de la habitación. "Tenemos que terminar. Puede ser de gran ayuda, sólo necesito -"

"Por favor, vete."

Adora sólo tiene que pedírselo una vez.


"¡Adora!" Glimmer y Bow se dirigen hacia ella, Glimmer se teletransporta a mitad de camino.

"¿Qué ha pasado?", pregunta ella, su voz curiosa y excitada. "Mi mamá no me lo dice, pero estás fuera de la cama y te ves...", examina a Adora por un momento. La expresión de alegría en su rostro se transforma en preocupación.

Bow finalmente se pone a la par con ellas. "Te ves horrible, Adora. ¿No sería mejor que estuvieras durmiendo?"

"Estoy bien".

"¿Adónde vas?" Bow la persigue mientras ella se aleja.

"Voy a matar a Shadow Weaver". Adora se estremece cuando comienza el dolor de cabeza.

Glimmer y Bow comparten una mirada

"¿Por qué? Además, llegas un poco tarde. Alguien llegó a ella primero. Acabamos de recibir la noticia esta mañana, pero lleva muerta mucho tiempo".

Adora se detiene antes de atropellar a Glimmer en el último segundo. Se tambalea ante la información; su mano aprieta la empuñadura de su espada y su visión se nubla. No son lágrimas, ella nunca llora delante de nadie, pero - bueno, solía llorar delante de Catra, pero eso fue hace mucho tiempo. Luego, por supuesto, más recientemente sola en su habitación, se siente como si hubiera estado llorando durante años en lugar de un par de días. No dejará que nadie la vea así, no permitirá que el llanto, los gemidos y la debilidad sean su legado al mundo. Será She-Ra, no una mujer rota compuesta por los recuerdos de una infancia hecha pedazos.

"¿Adora?" No hay piedad en la voz de Glimmer, no como en la de su madre, y eso lo hace más llevadero. "Adora, ¿Estás bien?" Adora la oye débilmente, pero sus piernas le fallan. Está en el suelo otra vez, manchándose las rodillas de hierba.

Bow la sostiene, la consuela, y Glimmer la mira, preocupada, Adora no sabe qué hacer ni qué decir. No se opone cuando sus dos amigos la abrazan, trasmitiendo su cariño. "Descubrí algo sobre Shadow Weaver y no quiero hablar sobre ello."

"No tienes que hacerlo", asegura Bow. La ayudan a volver al castillo y ella se retira a su dormitorio.