CAPÍTULO 3
La mirada de Jung In se endureció, no entendía cómo era posible que su padre pretendiera un matrimonio entre ellos.
Su primera reacción fue ir a pedirle explicaciones, aun no se convencía de que lo que había descubierto fuese verdad, quería escucharlo de boca de Jung Suk.
-¡Espera!- Mae Ri lo detuvo –Mi padre seguramente no sabe de esto, si se entera, morirá de tristeza-
El chico se detuvo en el umbral de la puerta, ella tenía razón, vio su reloj y recordó que a esa hora, los padres de ambos estaban reunidos por el asunto de la boda.
-Está bien, esperaré- Su teléfono celular sonó -¿Aló? Padre- Se volteó a ver a la chica unos segundos mientras Jun Suk le hablaba –Si padre, Mae Ri está conmigo, enseguida vamos hacia allá-
La chica caminó hacia él y lo tomó del brazo; Jung In tenía el papel del examen en la mano, lo guardó en su bolsillo y ambos salieron de ahí.
En el carro, rumbo a la oficina de Jun Suk, el chico conducía en silencio con la mirada perdida en el camino; la chica veía por la ventanilla, pensativa, triste.
Llegaron al edificio, Jun In estacionó el carro frente a la entrada, se quedó con ambas manos apoyadas en el volante, Mae Ri iba a bajarse y notó que el chico no se movía de su lugar.
-¿Jung In? ¿Estás bien?- El chico no contestaba -¿Jung In?- Insistió.
-¿Cómo puedo ver a mi padre a la cara sin reprocharle?-
En su rostro era evidente el enojo que sentía en ese momento, apretaba con fuerza el manubrio mientras sus ojos se llenaban de lágrimas.
-Debe haber una explicación, por favor cálmate- Le rogó la chica.
-¿Calmarme? ¿Cómo se supone que me calme?- El chico metió una mano a su bolsillo y sacó el papel que había guardado -Mae Ri, este examen de ADN dice que somos hermanos ¿No te das cuenta?-
Con los ojos vidriosos, la chica vio el papel, Jung In tenía razón ¿Cómo calmarse? Después de todo lo que habían pasado, después de haberse enamorado, ese papel era una sentencia, una verdad horrible que los separaría para siempre.
Cuando al fin el director logró calmarse, bajaron del carro, caminaron hacia la entrada del edifico y se encontraron con Dae Han.
-¡Papá!-
-¡Hola Hija!- La saludó alegremente -¡Yerno Jung!-
-Suegro- El director lo saludó con una reverencia.
-Hyung los está esperando en su oficina-
-Pero tú ¿Dónde vas?- Preguntó la chica.
-Surgió algo en la tienda, debo ir enseguida- Se despidió rápidamente de los chicos y se fue.
Con Dae Han ausente, no había nada que detuviera al chico, podía enfrentar a su padre y aclarar todo de una vez.
Mae Ri estaba preocupada, conocía a Jung Suk, temía que el encuentro resultara mal.
-¡Hijos! ¡Ya están aquí!- El hombre los recibió con una sonrisa en cuanto cruzaron la puerta –Vengan, sentémonos- Les indicó con un gesto que se sentaran junto a él en los sillones que había frente a su escritorio.
-Debemos afinar los detalles de la boda- Dijo alegremente con una gran sonrisa.
-¿Boda?- Preguntó el chico irónicamente -¿Está demente?-
-¡¿Por qué hablas así a tu padre?!- El semblante de Jung Suk cambió abruptamente.
-Jung In por favor- La chica trató de calmarlo.
-Quiero saber cómo es que pretende una boda entre hermanos-
-¿Cuáles hermanos? ¿De qué estupidez estás hablando?-
-¿Estupidez? ¿Esto es una estupidez para usted?- El chico le mostró el papel del examen que traía en la mano. Jung Suk lo cogió y se quedó viéndolo con los ojos abiertos por la impresión.
-Pero, esto ¿Dónde lo encontraste?-
-Ahjussi- Interrumpió la chica –Estaba en un baúl, en el ático de su casa-
-Ustedes, mocosos ¿Se atrevieron a hurgar en mi casa?-
-Perdónenos Ahjussi- Contestó la chica apenada.
-¡No te disculpes!- Exclamó Jung In enfurecido -¡Tenemos todo el derecho a saber la verdad! Me niego a creer lo que decía en ese diario-
-¿También leyeron el…?- Un terrible dolor interrumpió las palabras del hombre.
Nadie lo sabía, Jung Suk había guardado para sí la gravedad en que se encontraba, el cáncer que lo aquejaba hace años había avanzado, no le quedaba mucho tiempo.
-¡Ahjussi!- La chica se paró de su asiento -¡AHJUSSI!-
-¡Padre!-
Jung Suk se desmayó, el dolor era muy fuerte. Llamaron una ambulancia, Mae Ri llamó a Dae Han para avisarle que estaban llevando al padre del chico a emergencias.
La espera parecía eterna, después de casi una hora el médico a cargo les explicó, la situación era crítica, debían esperar lo peor.
Les dio permiso para que entraran a verlo, uno a la vez, Jung Suk seguía inconsciente.
Luego de eso, se quedaron en la sala de espera el resto de la tarde, los chicos no decían palabra alguna, sólo estaban sentados y abrazados. Dae Han no paraba de hablar.
-¡Ay mi Hyung! ¡Pobre de él! ¡¿Por qué no nos dijo que estaba tan mal?!- Se lamentó –Pobre Hyung, su único anhelo era verlos casados ¡Ay Señor! ¿Por qué?- Levantó la mirada –Ae Ri, mi amor, tú que estás allá arriba, por favor ayúdalo-
Jung In, de pronto se puso de pié, escuchar ese nombre le recordó lo que estaba escrito en el diario de su padre. El enojo volvió a su mente.
-El paciente está despierto, pueden pasar a verlo- Interrumpió una enfermera.
El padre de la chica les dijo que pasaran ellos primero, él se quedaría en la sala de espera y vería después a su Hyung a solas.
Mae Ri se levantó y caminó tomada del brazo de Jung In; entraron a la habitación.
-Padre ¿Cómo se siente?-
-Hijos, debo explicarles-
-Ahjussi, no se esfuerce, puede explicarnos después- Dijo la chica.
-No Mae Ri, no hay tiempo, ustedes deben saber todo para que puedan ser felices- La voz de Jung Suk sonaba débil –Ae ri nunca se enteró que yo sabía la verdad, lo que dice en ese papel…- El hombre hizo una pausa, le costaba hablar –Lo que dice ahí es cierto, tú eres mi hija, por eso mi anhelo es que te cases con Jun In-
-¡Pero padre!- Interrumpió el chico.
-Hijo, no es lo que crees- Continuó –Tu madre nunca le dijo a nadie la verdad- Dijo viendo a la chica -Ni siquiera a mi. Cuando naciste, fui de visita y sin que nadie lo notara tomé una muestra para el examen de ADN; así me enteré que eras hija mía y no de Dae Han- Hizo una pausa para tomar aliento –Guardé silencio, Ae Ri se veía feliz junto a tu padre, no me sentí con el derecho a estropear esa felicidad-
La chica se puso a llorar, estrechaba la mano de Jung Suk entre las suyas.
-Padre, lo que usted dice comprueba que Mae Ri y yo somos hermanos ¿Cómo es que pretende una unión entre nosotros? ¡Lo nuestro no puede ser!-
-Hijo, escucha, la explicación a eso no está escrita en el diario que ustedes encontraron-
El director y la chica se vieron el uno al otro, estaban intrigados ¿Qué más debían saber? ¿Qué otro secreto sería develado?
–En una de las discusiones entre tu madre y yo, ella estaba reclamándome por la fotografía de Ae Ri que siempre traía en mi billetera, diciéndome que ella se había sacrificado al casarse conmigo y yo le estaba pagando mal al tener otra mujer; no pudo más y me confesó su verdad: Ella, al igual que yo, no deseaba nuestro matrimonio, tenía un novio y nunca dejó de verlo-
-¡¿Qué?!- Exclamó el chico sorprendido.
-Ahjussi- Dijo la chica –Está tratando de decir que Jung In no es…-
-Si Mae Ri, Jung In, no es mi hijo biológico-
Luego de pronunciar esas palabras, Jung Suk se desmayó de nuevo. Llamaron al médico, después de revisarlo, les dijo que se había esforzado mucho hablando y que debía descansar.
La gravedad de su enfermedad seguía igual, tal vez podría recuperarse un poco para ver a los chicos casarse, pero la esperanza era escasa.
Pudo ser la tranquilidad de haber confesado todo, lo que le dio fuerzas para vivir lo suficiente y realizar su sueño: Ver a sus dos hijos felices y juntos.
La pareja decidió adelantar la boda, en cuanto el padre de Jung In estuvo mejor ellos se casaron; por supuesto, Dae Han, nunca supo la verdad, Mae Ri sabía que si su padre se enteraba, la tristeza sería fatal, amaba demasiado a su esposa.
Seo Joon devolvió la mirada hacia la ventana a su lado, dio un largo suspiro.
-¿Y Moo Kyul?- Preguntó Sandra.
-Moo Kyul, mmmm, después que Mae Ri terminó con él y empezó su relación con Jung In, no habló más del tema- Volvió la mirada hacia la otra chica –Ha tenido una que otra chica, pero como suele ser con él, sus relaciones no duran más de un mes, siempre ha sido igual- Continuó –Nunca he sabido qué siente al respecto, es muy reservado-
-¡Toda una estrella de rock!- Exclamó Sandra irónicamente.
-¡Ajá! ¡Jajajajaja!- Ambas rieron –Sólo es estrella de rock por su actitud, comercialmente Perfección Absoluta, su banda, nunca ha tenido mucho éxito- Continuó la actriz –Desde que hizo la banda sonora para Día Maravilloso, el drama producido por Jung In, ese éxito le ha sido esquivo-
-Me has hablado de ese Jung In- Sandra hizo una breve pausa –Por casualidad ¿Su apellido es Byun?- Preguntó.
-¡Si! ¡¿Lo conoces?!-
-Puede ser, pero no estoy segura-
-¡Noonaaa!- Gritaron al unísono unas voces desde fuera del lugar.
-¡Ay no! Se supone que nunca andan por aquí- Se lamentó Seo Joon tomándose la cabeza con ambas manos.
Los chicos entraron al restaurante, Moo Kyul se quedó parado fuera viendo a Sandra con desprecio. Ri No se devolvió y lo agarró de un brazo, de mala gana el chico entró al lugar.
Todos se sentaron, menos el cantante que se quedó de pié.
-¿No nos vas a acompañar?- Le preguntó la actriz.
-Quiero ir a mi casa- Contestó con voz seca –No me agrada estar aquí- Dijo viendo directamente a Sandra.
-Pues si yo soy el problema, me voy- La chica se puso de pié con la intención de marcharse.
-Será mejor que nos vayamos todos- Propuso Seo Joon levantándose de su asiento.
-Mi hotel queda cerca de aquí –Dijo Sandra -No te preocupes, ustedes pueden quedarse-
–Llevaré a Moo Kyul a su casa y luego te llevo a tu hotel- Propuso la actriz.
-Noona, nosotros nos quedamos- Dijo Ri No.
-Está bien- La chica torneó los ojos hacia un lado -Vamos Moo Kyul… ¿Darksan?-
-Si, claro, vamos-
-¡Yo puedo irme solo!- Dijo el cantante de mala manera.
-Moo Kyul no seas terco, estás enfermo, deja que Seo Joon te lleve a tu casa- Insistió Sandra.
-Mira… "Darksan"- Dijo en tono de burla –Yo puedo cuidarme solo, no necesit…- Un ataque de tos horrible interrumpió la frase del chico.
-¿Ves que estás mal?- Dijo la chica acercándose a él. Cuando llegó a su lado, tocó su frente –¡Estás ardiendo en fiebre!- Exclamó.
-¡Quítate! ¡No me toques!- Gritó el chico haciendo bruscamente a un lado a Sandra.
-Moo Kyul ¡Basta!- Agregó Seo Joon –Estás muy enfermo, será mejor irnos ahora a tu casa, compraremos medicina de camino-
Al rockero no le quedó más remedio que hacer lo que le decían, se sentía realmente mal, sólo se hacía el fuerte.
Seo Joon detuvo el carro frente a una farmacia y Sandra se bajó a comprar la medicina.
-No quiero que esa mujer vaya con nosotros- La voz del chico sonaba determinante.
-Moo Kyul, no seas mal agradecido, ella sólo ha querido ayudarte-
-¡Es una intrusa! Me cae mal ¡No la soporto!-
La actriz movió la cabeza mientras se llevaba la mano al rostro.
-Tú nunca vas a cambiar, siempre que alguien trata de ser amable contigo, te pones así-
-¡Listo! Ya tengo todo ¿Vamos?- Dijo Sandra mientras subía a la parte trasera del carro.
El chico, se volteó hacia la ventanilla y cerró los ojos para tratar de descansar un poco.
-Moo Kyul ya llegamos- Le avisó la actriz al llegar a la casa -¿Moo Kyul? ¡MOO KYUL!- Lo movía pero el chico no reaccionaba. Con la mano le tocó la frente -¡Dios mío! ¡Está ardiendo!-
-¡Wow! ¡Está peor que hace un rato!- Exclamó Sandra poniendo su mano en el rostro del chico.
Se bajó del automóvil y abrió la puerta delantera para verlo mejor, se había desmayado.
-Será mejor llevarlo a un hospital- Propuso la actriz.
-Espera Seo Joon, dime la dirección de aquí- La chica sacó su teléfono celular e hizo una llamada. Luego de colgar le pidió a la otra chica que le ayudara a llevar a Moo Kyul al interior de la casa.
Una vez dentro, entre ambas lo recostaron en la cama y lo cubrieron con una manta.
-¿A quién llamaste?-
-Es un amigo de mi padre, es médico y ya viene en camino- Explicó la chica.
-Ooh- Asintió la actriz con un gesto.
Cuando el doctor llegó, saludó a las chicas, Sandra le dio un cariñoso abrazo, hace mucho que no se veían. Luego revisó al paciente, les explicó que era una bronquitis que no había sido tratada debidamente y que si seguían sus indicaciones, el chico pronto estaría bien.
Además de la medicina que compró Sandra, les dejó otra que traía en su bolso, con todo eso y un buen cuidado por esa noche, el chico debía amanecer mucho mejor.
Sandra salió con el señor, después de una corta plática se despidieron y ella entró nuevamente a la casa.
-Darksan- La actriz acababa de recibir una llamada –Me avisaron que debo estar temprano en una reunión mañana por la mañana a pesar de ser domingo- Se notaba afligida al hablar –No sé qué hacer, no puedo quedarme aquí-
-No te preocupes, yo puedo quedarme- Propuso Sandra.
-¿En serio? ¿No tienes cosas qué hacer?-
-En serio- Asintió con la cabeza sonriendo -De verdad no te preocupes, yo me encargo de él-
-Me da pena contigo, lo mal que te ha tratado este… bruto- La actriz dirigió la mirada hacia el bulto que era el chico en la cama.
-Seo Joon, ve tranquila, además, como dijiste, mañana es domingo-
Preocupada y apenada por dejar a la chica sola con ese paciente tan especial, Seo Joon se marchó.
Sandra buscó una toalla y un recipiente para echar agua fría, se sentó junto al cantante para cuidarlo. A duras penas logró que se tragara la medicina.
El chico se veía mal, pero la chica, al estar pendiente de él, se quedó unos segundos observándolo, era lindo, tenía facciones hermosas; a pesar aparentar ser tan duro, se veía frágil en ese momento, era como un niño rebelde pero vulnerable. Esto le produjo una sensación de ternura, no dejaba de verlo.
Pasaron las horas, Sandra estaba muy cansada; para resistir la desvelada, se preparó varias tazas de café; buscó en la nevera para ver si encontraba algo qué cocinar para que el enfermo comiera al despertarse, pero estaba vacía. Pensó en ir a comprar algunos víveres en cuanto amaneciese.
Al pasar unas horas, tocó la frente del chico para checar la temperatura, la fiebre se había ido. Eso la tranquilizó bastante, quería decir que las medicinas y cuidados habían dado resultado.
Con toda la preocupación, no había notado el estudio de grabación que el chico tenía; dedicó unos momentos a recorrer el lugar, las guitarras colgadas en la pared llamaron su atención, recordó su casa en Boston, ella tenía sus "bebés" colgados de la misma forma.
Estaba tan cansada, que decidió sentarse en el pequeño sofá de la salita, tomó el último sorbo de café que le quedaba, dejó la taza en la mesa de centro y cerró los ojos con la intención de descansar la vista unos momentos, pero se durmió profundamente.
Con la luz de media mañana, el chico se despertó, estaba un poco aturdido, pero se sentía mucho mejor. Cuando se sentó en la cama, vio a su lado el recipiente con agua y la toalla, era evidente que alguien lo había estado cuidando.
Se levantó esperando encontrar a su amiga Seo Joon, pero al ver hacia el sofá se sorprendió.
Su primera reacción fue despertarla bruscamente, la intrusa se había quedado en su casa y seguro había escudriñado en sus cosas, estaba furioso.
Sonó el teléfono celular de la chica que había quedado en la mesita de noche junto a su cama, se apresuró a tomarlo, era Seo Joon. El chico contestó, iba a reclamarle que había dejado a esa mujer en su casa, pero la actriz le explicó cómo fueron las cosas, luego colgó la llamada.
Iba a despertarla, pero se detuvo y reflexionó unos momentos: La chica, sin tener que ver con él, había llamado un médico para que lo revisara, se había quedado cuidándolo toda la noche y le había dado las medicinas.
Buscó una manta y la cubrió, la chica se había dormido así nada más, "seguro debe tener frío" pensó.
Al acomodar la manta sobre ella, se quedó observándola: Esa intrusa era bastante linda.
