Capitulo 3: Paso 2: La Verdad Escupida.
_Vamos, tienes que intentarlo aun mas Eriol, sino no tiene ningún sentido –esta chica podría ser la persona más molesta de todo el planeta.
_Te ves hermosa el día de hoy, pero me encantaría que te depilaras primero –empezó a reír, descostillándose de la risa, daba vueltas de un lado para otro, ¿Por qué tengo que hacer esto? – ¿te vas a quedar riendo todo el día?
_Lo siento, pero tienes que abrirte mas, a todas las mujeres les gustan que las insulten un poco -¿a qué mujeres? –bueno no a todas, pero las que saldrían contigo si.
_ ¿Qué se supone que significa eso? estoy seguro que acabas de decir que nadie cuerdo saldría conmigo –se quedó callada, para asistir –me alegro que nos entendamos tan bien.
_Relájate, solo soy honesta, ¿recuerdas? –por supuesto, me molesto los últimos 3 días a que debía ser honesto, eso le da picante a la vida, aunque no quisiera quemarme –bien al menos avanzamos a paso lento pero seguro.
_Bien por mí, cual es el paso dos de la ridiculez picante –levanto una ceja, para levantarse e ir a la cocina, me encanta como se maneja, como si estuviera en su propia casa.
_El paso dos tiene un nombre genial y es más complicado que el paso uno –dios me libre, que se apiadan de mi –lo decidí llamar…La Verdad Escupida.
_ ¿El Paso 2 La Verdad Escupida? -¿Dónde saca esos nombres? Esta chica tiene algo en la maldita cabeza.
_Vamos di lo que piensas, de eso se trata este paso, de decir lo primero que piensas…escúpelo –como le gusta molestar a esta chica.
_ De acuerdo ¿tu mama te dejo caer cuando eras bebe? –si se está meando de la risa, creo que se mojo los pantalones, no entiendo nada.
_A decir verdad creo que sí, mi padre siempre lo dice -¿esta bromeando? –te estaba cargando, eres demasiado fácil.
Como es posible que sea tan pesada, el timbre sonó, la comida llego, desde los últimas semanas ella ha estado comiendo todas las noches conmigo. Casi como si viviéramos juntos, es sumamente extraño, jamás tuve novia, pero estoy seguro que seria así, lo único que le falta seria dormir en mi casa, aunque algunos días se queda, es como tener una piyamada.
_Supongo que te quedaras como siempre.
_Supones bien, después de todo nunca he rechazado una comida gratis –esperaba que pagara la mitad pero al parecer no será el caso.
_Genial.
Comimos en silencio como siempre lo hacíamos, a veces hablábamos sobre nuestra vida, aunque ella no solía decir nada acerca de su familia. Me da mala espina realmente me intriga saber más de ella, de algo estoy seguro, es soltera.
_ ¿Puedo preguntarte algo? –Ella me asistió con la cabeza, pero no me estaba prestando atención -¿cuántos años tienes?
Se quedo congelada, sin contestar solo me miro completamente seria, hasta que después de unos minutos empezó a reír sin parar, de nuevo. Me pregunto si en algún momento dejara de reír, abra alguna enfermedad que lo evite, no me importaría rezar para que se la contagien.
_ ¿En que estas pensando? –estaba agitada después de reír tanto.
_En si es posible que dejes de reírte de mí –levanto los brazos en señal de rendirse.
_Tengo 18 Eriol –no lo parece –siempre me han dicho que luzco mucho menor.
_Es verdad.
_ ¿Quieres que te de un consejo? –genial otro más.
_Incluso si te digo que no, me lo dirás –asistió para acomodarse mejor en la silla.
_Es mejor lucir joven -¿Qué concejo es ese? –te ayuda a engañar mejor.
_ ¿Por qué no me extraña de ti?
_Por que nos estamos empezando a conocer, mi pequeño saltamontes -¿Por qué me llamo saltamontes? –bueno me voy y si tomare un taxi no te preocupes mi caballero de armadura oxidada.
_Soy educado y siempre busco evitar que una mujer se meta en problemas.
_Tendrás trabajo conmigo –ya lo creo, estoy seguro que voy a envejecer joven –pero será mejor que te prepares mañana será un día nuevo.
_ ¿Otro paso que deba aprender?
_No mejoraremos el segundo, te queda mucho que aprender –me siento en la escuela de nuevo.
_Bien por mí.
Se levanto con una sonrisa, para irse sin ni siquiera despedirse adecuadamente, salió por la puerta como todos los días. Esta chica es capaz de generarme una ulcera, como es posible que me de tantos problemas en tan poco tiempo, tiene que ser un don o algo por el estilo, siento que invite a un vampiro a mi casa.
A la mañana siguiente no fue nada de otro mundo me pude levantar con tranquilidad, cosa que no he logrado en los últimos días y jugar videojuegos hasta la tarde. Pero como siempre me paso, algo tiene que interrumpir mi momento de relax máximo, para arruinarlo por completo, en este caso fue Tomoyo, con su sonrisa y arrogancia característica.
_ ¿Preparado? –con ambas manos en la cintura, me daba mala espina, está tramando algo –perfecto, sígueme no tenemos mucho tiempo.
_ ¿Ni un hola o cómo vas? –como siempre me ignora, para que usare mi poder de invisibilidad, para molestarla, si sería un buen motivo y todos me apoyarían, me harían un desfile de carrosas.
Nos detuvimos en el centro de la ciudad, miles de personas pasaban todos los días, caminaban con total tranquilidad, los niños jugaban en el parque que se encontraba justo en el medio, los ancianos sentados en la puerta de su casa charlando y comiendo bocadillos. Mientras los adolecentes se juntaban en grupos en la mitad de la calle para molestar a los que paseaban en sus autos.
_ ¿Qué hacemos aquí? –ella señalo al un grupo de mujeres muy especifico, a las que salen de compras para gastar la plata de sus esposos en cuestión de minutos.
_Quiero que vayas ahí y hables con una de ellas –porque demonios…-y le digas lo primero que te viene a la mente.
_ ¿Así que el objetivo de este pasó es que me den una piña un par de esposos celosos?
_Bueno, puede ser, estoy algo aburrida –debí verlo venir.
_ ¿Por qué lo haría?
_Porque yo te lo digo o...-me miro con esa mirada tan maligna –te hare la vida imposible, pequeño Eriol.
Trague saliva ruidosamente ganándome una sonrisa de su parte, por lo que me encamine sabiendo que después de haber convivido tan poco tiempo con ella, es capaz de hacer las locuras más grandes del planeta con tal de dejar su punto claro. Me dirigí a una mujer muy hermosa cabe aclarar que tenía un millón de bolsas de zapatos muy costosos, ¿Qué fue lo primero que pensé?
_Debe ser genial tener a un anciano que le compre cosas –sí, soy más idiota de lo que pensé o al menos eso crearía si ella no me hubiera contestado esto:
_Si estoy esperando a que estire la pata, puedes darme tu numero, si quieres que nos encontremos cuando pase –me asombran las mujeres, no las entiendo cómo se darán cuenta, pero tampoco entiendo a mi propio sexo, sobre todo porque le di un numero falso con tal de zafarme de la situación.
Por lo que camine hacia una Tomoyo descostillada de la risa con un número telefónico en mi mano, siempre es bueno experimentar cosas nuevas en la vida. Porque si, aunque no lo crean jamás una mujer me había dado su número telefónico ni su email.
_ ¿Cómo te fue campeón? –como si no lo supiera.
_Bien, asombroso.
_Oh, vamos conseguiste una cita.
_Una cita futurística eso no cuenta –por que se sigue riendo, que tiene de cómico.
_ ¿Qué tiene? Probablemente ni de esas tenias antes de conocerme.
_Lo más triste es que es verdad –eso solo logro que se riera más fuerte.
_No fue tan mal, era linda.
_Si, toquetona también y estoy seguro que si hubiera sido menor de edad eso no la detendría.
_Probablemente, pero olvídalo –me dio vuelta encarando nuevamente al mismo grupo de mujeres –inténtalo de nuevo.
Respire fuertemente para encaminarme, esta vez me dirigí a una mujer que no era tan linda como la anterior pero tenía una cabellera rubia y larga, tenia aun mas cantidad de bolsas pero esta vez eran de bolsos, lo cual no le vi el sentido ¿Qué fue lo primero que pensé?
_Debe ser terrible que te metan los cuernos y desahogarse comprando.
Les diría que paso a continuación pero no lo recuerdo muy bien que digamos, solo sé que su rostro se transformo por completo en una careta de mármol solido y su mano se volvió en humo para dejar mi mejilla en rojo fuego. Eso no fue lo que me hizo desmayar si se lo preguntan, lo que sí lo hizo fue un dolor agudo en mi entrepierna que me saco lagrimas de los ojos, lo siguiente fue la acera y pam…borrón absoluto, recuérdenme no hacer lo que Tomoyo dice por favor, quiero tener herencia.
Gracias por leer y por comentar.
Aparecí nuevamente, realmente lo lamento pero la vida real toco la puerta y bueno tuve que abrir, espero que les haya gustado, hasta yo me reí al escribirlo, extrañaba hacerlo, no olviden dejar su cometario lo agradecería.
Nos Vemos hasta la próxima
