A la personalidad juridica correspondiente: Nada es mio...no pretendo nada mas que descargar mis proyecciones con los personajes de este Anime/Manga tan bueno...So...no me demanden.


SABERTE AQUÍ


Podés querer el alba
cuando quieras

¿Cuánto tiempo había pasado? Un año, tres meses, dos días. Desde que la había visto partir se había dedicado únicamente a esperar el despunte del alba cada mañana, a observar el ocaso cada tarde, y a rogar a cada estrella que ella llegara.

Día tras día se había imaginado los escenarios, seria hermosísimo. La tomaría en sus brazos, la besaría con ternura y le diría cuanto la había extrañado y cuanto la amaba y como era que no podía vivir sin ella ni un minuto mas.

He conservado intacto
tu paisaje

La imagen estaba gravada de una forma que jamás podría alejarse de el. A través de la ventana de su habitación, había visto pasar a muchas muchachas con los ojos azules, el cabello rubio y hermoso rostro, pero ninguna en lo absoluto emitía esa calidez; en ninguna había reconocido a su amada, y ahora solo esperaba su regreso.

"¿Hasta cuando, Seiya¿Hasta cuando vas a esperar aquí encerrado? Ella no va a volver¿Cuándo lo vas a entender?" Taiki le regañaba por enésima vez. El y Yaten jamás entenderían como era que atesoraba la promesa que Serena le había hecho.

"Esperaré hasta que vuelva. No me van a convencer¿Por qué no simplemente lo aceptan?" Seiya había girado su rostro a sus dos hermanos y había la misma respuesta de ellos. No lo entenderían.

"Ella tiene todo un planeta que proteger allá, Seiya. Tiene una hija¡los tres la vimos! Se razonable, estas perdiendo demasiado tiempo aferrandote a ella." Yaten lo había estrujado por los hombros y en un arranque de ira lo había arrojado a la pared.

Seiya no se había movido, se había quedado ahí, tirado, sin decir ni una sola palabra. Ya verían ellos, cuando ella viniera a tomar su lugar junto a el. Cuando ni el reino mas preciado la alejaría de el.


Podés querer el alba
cuando ames
venir a reclamarte
como eras

¿Cuál era el número ahora? Ah si, un año cinco meses y tres días. Una mañana más acababa de alzarse y él seguía esperándola. Siempre en el mismo punto.

Hacia años que se habían jurado que llegaría el tiempo en el que podrían conocerse. Aquella vez, hacia tanto tiempo, también los habían querido separar, y ella había reclamado su lugar. No permitió que la detuvieran de verlo. Ambos habían buscado la forma de encontrarse.

Se habían conectado de una forma que iba más allá de lo físico. Seiya le había contado su historia durante su canto, si, pero también le había entregado el corazón en ese momento. El había reclamado lugar en el corazón de ella y se había acomodado en un rincón junto a la persona que había sido Serena.


Aunque ya no seas vos
aunque mi amor te espere
quemándose en tu azar

Serena Tsukino fue una mujer amable, cariñosa, leal y dulce, fue todo menos la NeoReina Serenity. Serena fue y ya no es.

En el laberinto del palacio de fuego aterrizó una estrella fugaz. No, no era ella, la NeoReina, madre de la Pequeña Dama y fiel esposa del Rey Endimión.

Era Serena Tsukino, la muchacha de dieciséis años que había dejado marchar parte de si en una estela roja rumbo al planeta que ahora volvía a pisar. Era una mujer que dejaba emanar libremente sus emociones ahora que la espera había terminado. La vida se había detenido todo aquel tiempo, el amor había esperado impaciente a que sus dueños le dejaran ser libre para existir.

Era más que una leyenda, era más que un fuego eterno: Era Serena Tsukino, si, pero la Serena que Seiya esperaba para entregarle ese amor.


Y tu sueño sea eso
y mucho más

¿Cómo era que decían que los sueños se hacían realidad? Se habían hecho poesías, novelas, baladas y cánticos enteros dedicados a realizar los sueños. Muy pocos lo habían hecho.

Seiya Kou solo veía una cosa en sus sueños: El rostro de su amada observándole con ternura y devoción. En sus sueños la veía caminar hacia el con los brazos extendidos, pero nunca la vio llegar a él. Jamás la sintió rodear su cuello con aprehensión y jamás pudo probar las mieles de sus labios ni siquiera en aquella llamada desesperada de su mente.

Nunca hasta ahora.


Esta noche otra noche
aquí estarás

En lo lejano de los dormitorios del Palacio de Fuego se encontraba Sailor Star Fighter frente a su princesa. Esta le había mandado llamar a sus aposentos, sin mostrar razón aparente. Pero Seiya sabia que era un intento más de sus hermanos para arrancarle a Serena de la mente.

"Me han dicho que llevas un tiempo distante¿es eso cierto?" Seiya sintió sobre su nuca la atenta mirada de su princesa.

"¿Seiya?" Dijo con tono dulce. En ese instante Seiya dejó atrás su transformación de Fighter, para levantar lentamente el rostro teniendo especial cuidado en desviar la mirada de los ojos de la princesa. "¿Seiya?" Lo llamó una tercera vez; al seguir este con el rostro agachado, la mujer de cabellos rojos posó con delicadeza sus manos en cada mejilla de Seiya y con firmeza le hizo virar su mirada a ella.

Sus ojos estaban cubiertos en lágrimas y su mirada estaba llena de tristeza. La princesa no lo soltó, sino que lo asió más hacia ella y le dio un fuerte abrazo.

"Ya veras, Seiya Kou, ella volverá. Quizá mas pronto de lo que te imaginas; te mereces ser feliz tanto como ella. Solo te pido un favor, querido mío, cuando la guerrera de la luna regrese a ti, pídele que venga a verme." Lo último lo dijo al separarse de su abrazo, mientras depositaba dos suaves besos en sus mejillas.

"Le agradezco tanto, milady. Pero hasta yo se que la NeoReina es inalcanzable para mi" La nota de tristeza en la voz de Seiya conmovió de gran manera a la princesa. "Ella tiene tanto que anteponer a mi y a ella misma" Poco a poco se había alejado a la ventana.

"Si, pero aun así vendrá." Seiya de inmediato regresó la mirada a la princesa Kakyuu sorprendido.


Y cuando gima el tiempo
giratorio
en esta paz ahora

"Ha pasado tanto tiempo, milady, que ya no se qué pensar" Seiya ahora miraba directamente a los ojos de kakyuu. "Confío en sus palabras, pero también me doy cuenta de que hay un rey detrás de esa reina, milady. Frente a mis hermanos defiendo mis palabras y sus promesas; pero aquí frente a usted, me siento capaz de decir que el tiempo ha herido mi alma. Que ansío que lo que ambos nos juramos se haga realidad y que ella traiga paz a mi corazón" Seiya volvía a postrarse ante la princesa y le miraba como a la madre que siempre vio en ella.

"Ve y descansa, querido mío, que cuando despiertes todos tus pensamientos se habrán serenado" Seiya, obediente, salio de la habitación para dirigirse a la propia.

Se sentía como en claustro, atado a una espera que parecía no terminar. El tiempo le parecía eterno y las noches se le antojaban a interminables.

Una mujer envuelta en sedas se acercaba por los jardines, su paso era apresurado y ansioso. A cada centímetro que sus pues avanzaban, mayor se hacia la emoción de volver a aquél que la estaba esperando.

Entró sin miramientos a un vestíbulo enorme, donde se encaminó hacia las escaleras de arce se imponían al fondo. En lo alto de estas, se hallaba una mujer de cabellos rojos.

"Le estábamos esperando, NeoReina Serenity" Dijo la mujer, al encontrarse con Serena en el rellano intermedio de la escalera. "Estoy encantada de verle de nuevo" Terminó con una sonrisa.

"Princesa Kakyuu, me alegra mucho que este planeta se haya recuperado" Dijo Serena con franqueza.

"Muchas gracias, neoreina. Pero no permitas que yo te detenga; tu luz viene a iluminar a alguien mas de este palacio" Con una ultima sonrisa de complicidad y una ligera reverencia de ambas monarcas, la Princesa Kakyuu se retiró escaleras abajo, dejando a Serena a la deriva en aquel lugar.

En su corazón sentía paz, si, pero también una ilusión enorme junto a una voz que le decía debía dirigirse a una pequeña terraza del tercer piso.

Ahí estaba. Tan pulcro y tan perfecto, recargado sobre el balcón de mármol. Se acercó lentamente a él protegida por la oscuridad y por la seguridad que esta le brindaba.


Dirás quiero esta paz

Se acomodó junto a él dejándolo impregnarse de su aroma. En su mente, mil ruegos se cruzaban e imploraban por que aquello no fuese un sueño; pero si lo era, deseaba que nunca se acabara, porque el consuelo de su alma era ella y nada mas.

Se giró para observarla, la única forma de saber si era ella o una ilusión estaba en sus labios. La tenia tan cerca que lo único que podía pensar era que deseaba unirse a ella, sentirla respirar en su oreja, perderse en su mirada y llenarse de ella.

Alzó la mano y la rozó con su mejilla; la sintió sonreír al contacto y dejarse llevar lentamente hacia él. La asió con su brazo inactivo, mientras que su rostro deshacía la distancia que quedaba entre ellos.


Ahora podés
venir a reclamarte

La habitación estaba en silencio, las palabras no necesitaban ser dichas cuando la voz de tus ojos está gritando. Las lunas del planeta de fuego brillaban ante la distraída mirada de Serena.

Aun se encontraba acomodada en el abrazo de Seiya, observando el infinito. Conforme sus ojos azules subían y bajaban al compás de un parpadeo, lagrimas de cristal caían en su vestido aperlado.

"No llores, bombón, por favor no llores" Seiya le tomó el rostro por la barbilla y lo elevó a la altura de sus ojos "¿Recuerdas la canción de los Three Lights?" Serena asintió con un suspiro "Hace años la utilizamos para llamar a nuestra princesa, pero estoy seguro que lo que me trajo a mi fuiste tu"

Serena sollozó aun con más fuerzas; sabia que aquel sueño era igual que los otros, en algún momento aparecerían las estrellas fugaces que vendrían por ella. Aunque esta vez no era una fugitiva, su estancia en aquel ligar tenía un precio muy alto. Por cada minuto que pasaba a su lado, se perdía un momento al lado de su pequeña. ¿Pero acaso no valía la pena ser feliz¿Acaso tenia que dejar todo aquello que la hacia sonreír solo por cumplir con el protocolo?

Recordaba el día de su boda con Darien; entonces todavía se sentía entregada a su destino; vestida de blanco y listones rosas, observaba el altar. Todas las ilusiones de su vida se veían reflejadas en aquel momento, caminó por un largo pasillo siendo anunciada por la melodía del violín de Michiru. Y lo vio ahí, su amor, su destino, su principio y su fin: Darien Chiba, ¿Quién más si no?

Tras una bella ceremonia, que a Serena le parecía interminable; llegó el momento que ella estaba esperando. Les darían la bendición y probaría los labios de su amado ahora como su esposa. Al encontrarse con los que serian los ojos de Darien, miró con asombro que sus ojos castaños parecían diferentes, el sabor de sus labios era aun más dulce y sus manos sobre su espalda y cintura eran mas delicadas y no dominantes. Al separarse del encuentro, no vio a su marido. Era él, él que había estado presente en su inconciente durante tanto tiempo. Se sentía dichosa haciendo una perfecta salida de su brazo; pero el hechizo terminó al ver de nuevo el rostro de Darien junto a ella. Ese fue el principio del fin, ahí nació la NeoReina y Serena se quedó en sueño eterno junto a un hombre de cabellos largos y negros.

Ahora deseaba, como nunca en los últimos años, el regresar a ser Serena y desechar a la NeoReina, a la princesa, a la esposa, a su pasado y forjarse un nuevo futuro, un futuro con él. Aquel que ahora la abrazaba y le cantaba al oído.

Penetrar en tu noche
de alegre angustia
reconocer tu tibio
corazón sin excusas

¿En qué numero nos quedamos? Un año, seis meses, veinte días, tres horas y cinco minutos. La espera había terminado.

Ahora podía estrecharla como no había hecho en sueños; ahora podía tocarla como la joya que era; podría probar el manjar de sus labios y entregarse simple y llanamente al misterio de su vida.

Pero entonces había visto su rostro triste, y todas las fantasías que habían cruzado por su mente se habían esfumado, no podía resistir ver una lagrima en aquel rostro. Juntos, como estaban, la miró a los ojos y la vio perderse en un mar de recuerdos. Se acercó a ella y le besó tiernamente; se retiró un poco para observarla volver a la realidad.

La tomó de nuevo y se concentró en su oreja, trazando finos círculos con sus caricias y acentuando el aroma de su cuello con sus besos. Quería adentrarse en su misterio, adaptarse totalmente a ella; sentir que eran uno y participar de sus alegrías, temores y desdichas.

Los cuadros
las paredes

"¿Crees que algún día podremos estar juntos?" Seiya se encontraba recostada en el regazo de Serena. Esta detuvo su tarea de enredar el cabello de él en sus dedos al oír su pregunta.

"Siempre hemos estado juntos, Seiya, y siempre seguiremos juntos." Respondió la rubia.

"Si, solo hay unas cuantas galaxias entre nosotros¿cierto?" Dijo Seiya amargamente. "Y por supuesto, el Rey Endimión."

"La física no lo es todo, Seiya Kou. Esto," Se palpó el lado izquierdo del tórax "Esto es lo que importa"

Saberte aquí…

Para Seiya, saber que ella estaba ahí significaba que la vida tenía una razón de ser, que el mundo siguiera girando. Saberla ahí era sentir el aliento volver a sus pulmones; tenerla ahí, junto a el, era saber que el mundo había conspirado a su favor. Saberla ahí era saber que existía para él. Pensarla ahí era un cielo de mil nubes que lo hacían elevarse con su presencia y decaer en su ausencia.

He conservado intacto
tu paisaje
pero no sé hasta dónde
está intacto sin vos

Sin duda era mejor tenerla cerca que solo pensar que estaba ahí. La conservaba intacta en su memoria, le conservaba inefable en el viento y en el espacio.

La conservaba suya en el tiempo, la mantenía en la formalidad y la añoraba en el futuro.

Quizá si no hubieran tenido que regresar a la realidad, quizá si no fuera solo su paisaje lo que conservaba.

Quizá y en ese paraíso…

Podés querer el alba
cuando quieras
venir a reclamarte
como eras

En su mente, en su haber, conservaba la ilusión: Aquella noche que ella había vuelto se volvería eterna.

Solo tenían que ponerle pausa a su momento y reanudarla en el siguiente instante que se encontraran sus almas.

Ella, tal y como era, era solo para él. Podría tener mil títulos en mil tierras ajenas a la que compartían, no importaban. A su lado ella no necesitaba tener títulos ni coronas, solo necesitaba ser ella, la mujer que amaba.

Aunque el pasado sea
despiadado
y hostil

¿Qué importaban los errores del pasado? El se había marchado del planeta azul cuando su alter ego interno le decía que debía quedarse y conquistarla. Ella había sido incapaz de negarse a sus circunstancias. Ambos habían entregado años y más años a sus causas, y ahora Vivian las consecuencias.

Seiya sabia que lo único que faltaba para que una guerra entre sailors se desatara, era que la NeoReina decidiera terminar su contrato con Darien Chiba y el Milenio de Plata.

No solo el pasado era hostil, el futuro tampoco parecía muy amable.

Aunque contigo traigas
dolor y otros milagros

Serena había traído felicidad a sus días, había traído vida a su alma. Ella había renovado una esperanza que comenzaba a despedazarse.

Pero también había dejado marca de su partida. Ahora Seiya recogía los pedazos de volver a saberse sin ella; debía acostumbrarse a saber que la cuenta tendría que recomenzar, que tal vez esta vez seria mas corta o mas larga. Debía regresar a buscarla en sueños y atardeceres, capturarla en el firmamento y anunciarla al alba.

Debía aprender a saberla ahí, en un retrato sin terminar, donde la sonrisa en sus rostros aun estaba por planear.

Aunque seas otro rostro
de tu cielo hacia mí.


WOlas!!!

Aqui Mina de nuevo!! yep si yo otra vez! Y con un cuarto capitulo, pueden creerlo? Que si me proyecté? para que negarlo U.U

Se que esta medio corta venas...y si Raven se que es mi estilo...pero honestamente no me pude resistir a separarlos por un capitulo mas...que si los voy a juntar para siempre algun dia? que si seran solo encuentros casuales? Ah...ni yo se.

Bueno...explicaciones...por orden de aparicion:

POrque Yaten tan agresivo? Bueno, si ves que tu hermano lleva años sufriendo por la misma mujer es aceptable que te desesperes y te den ganas de darle unos buenos golpes a ver si reacciona...Debo decir que la personalidad de Yaten me agrada...si se que soy rara pero que mas da...

Porque poner la boda de Serena? En varios capitulos del anime vimos como era su mayor ilusion casarse con darien, como se imaginaba el vestido de novia y todo eso...asi que la mejor forma de desencantarla no era antes de la boda ni despues de esta...sino al final, en el punto crucial...cuando ya no habia marcha atras y se daba cuenta de que su inconciente se habia casado con Seiya y no con Darien.

Solo voy a aclarar esos puntos...si hay alguna duda o tomatazo, diganme!! Yo les contesto ya sea por mensaje personal o por aqui en el siguiente capitulo si encuentro la inspiracion...

Weno...gracias por sus rr!!! Gracias a:

Erill: Espero que te siga gustando...gracias por tu apoyo!

Marisa Makou: Sip...Darien aceptó que Serena se fuera con otro...hehe.

Raven: Tipa...el examen de UABC esta a la vuelta de la esquina!!!! Ice Breath!!! queremos actualizacion!!!! Gracias por tus bonitas palabras de "Paola, tu escribes corta venas...es tu estilo" QUe frase tan celebre, señores!!!

Arce: Me alegra mucho que te haya gustado!!! gracias por leer

ORKIDEA: WOlas!!! ves? cumpli con la fecha limite!! y hasta antes! es 27 de abril y son las 11.15!!!

Resuri-Chan: Wolas a ti tmb!!!! ya leiste el libro 6 de HP o te spoileo?? hehehe...Actualizacion aqui!!!

Jessili: Jessica de BI!!! que bonito tenerte por aca...que no ustedes ya terminaron el semestre? a nosotros todavia nos falta...Que bueno que te gustó y espero que con tanto trabajo llegues a leer este capitulo, hehehe. Suerte en los examenes!

Dark00: Serena fuerte y dura...si a mi tambien me gusta...aunque de vez en cuando le consedo la licencia de bajar la guardia :p

Seeya Next time people!!!!

Mina