La lluvia primaveral llenaba los ríos y hacía los días oscuros, silenciosos, grises.
Una semana había pasado y Will no regresaba a casa. Hannibal estaba preocupado, durante esa semana las luces estaban apagadas, no había movimiento alguno en la propiedad y sus temores se hacían cada vez más grande.
-Oh, buenos días Sr. Lecter- entró una anciana a la cocina mientras se sacudía las gotas de la lluvia de su chal color negro
-Buenos días, Sra. Leonel ¿en qué puedo ayudarla?- la anciana le sonrió
-Mi chocolate en polvo se ha acabado y no puedo hacer más chocolate con leche-
-Ya veo, necesita más chocolate en polvo para su espumosos chocolate- la anciana se rio bajito
-Sí, pero he venido a usted ya que el Sr. Graham no ha estado toda esta semana en la vecindad, vino el día miércoles y me dijo que lo sentía mucho pero no podía hacerme el chocolate- Hannibal arqueo una ceja levemente, tratando de ocultar su sorpresa
-¿Y le dijo dónde ha estado o cuándo regresa?-
-Si, en la ciudad, ha estado allá y solo vino por ropa limpia. Creo que este domingo si le era posible-
-Muy bien, no se preocupe, en la tarde le llevaré su pedido Sra. Leonel- la anciana abrió su paragua en el umbral de la puerta
-Gracias, ahí lo esperaré-
Así que Will se había estado quedando en la ciudad ¿por qué? ¿Con quién? Y en todo ese tiempo tampoco había visto a Matthew en el pueblo y mucho menos en su casa con su amante.
Impaciente espero hasta el día domingo pero la noche cayó y nada. Pasada la media noche, Hannibal pudo ver una pequeña luz proveniente del departamento de Will pero no tenía el valor para ir a verlo. Sabía que necesitaba dejarlo solo. Y así nuevamente paso una semana más. Veía luz todas las noches pero no salía par nada de su casa. Solo había el viernes para ir a la tienda del pueblo y comprar algunas cosas.
Matthew cruzó el patio gris y pintado de manchas negras por la lluvia que se secaba. Subió las escaleras y tocó la puerta.
-Voy- Will abrió la puerta y lo dejo entrar, Matthew colgó su sombrero y su abrigo negro en el perchero.
-Justo en el día del cumple años de Mason, gracias Will- el moreno caminó hasta la cocina y le enseño el pastel-
-Pan de vainilla envinado, mermelada de fresa y cubierta de chocolate, con adornos de chocolates con miel-
-Una verdadera bomba afrodisiaca, ¿el pago cómo será?- Will se quitó el delantal y lo arrojo a la mesa
-Te enviaré la cuenta en unos días...- Will lo miró serio y lo examino- ¿sigue en pie la oferta?- Matthew cerró la tapa del pastel y sonrió de lado
-Para ti siempre estará todo de pie- dijo con un tono pícaro
-Hazlo- Matthew se desabrocho la corbata, se acercó como un tigre hasta donde estaba Will - nada de besos, eso es muy íntimo, haz lo que se te plazca-
Will se dejó hacer, Matthew desabrochó su camisa y bajo por todo el camino llenándolo de besos húmedos y calientes, encendiendo todas las terminaciones nerviosas del cuerpo de Will. Matthew era un hombre apuesto e inteligente. Con goce, Matthew desabrocho el pantalón de Will y con mucho adiestramiento saco el miembro semi erecto del castaño, se relamió los labios y deposito un beso en la cabeza para luego meter toda la polla en su boca. Su ritmo era lento, no mentía cuando había insinuado todas esas veces el querer comerse a Will y ahora gracias a Hannibal esta era su única oportunidad.
Will dejo caer todo su peso por el placer contra la mesa donde estaban todas sus herramientas de trabajo, sus manos se deslizaron por el cabello de Matthew. El amante de Mason levanto sus manos y se apoyó en la mesa pero sus dedos cayeron en un tazón de chocolate.
-Hmmm, interesante- pensó y sus manos llenas de líquido café recorrieron todo el torso desnudo de Will hasta llegar a su polla y embarrarla con él
-¿Qué haces?...nghhh, está frío- Matthew sonrió
-Tranquilo, pronto se calentara, Will- abrió su boca y de nuevo trago la polla de Will ahora rígida e hinchada para volver a masturbarlo con lujuria.
-¡Matthew, Matthew!- era un maestro con su boca y lengua, los dedos de los pies de Will se arqueaban en sus zapatos, su cabeza echada hacía atrás mientras mordía sus labios. Su mente se tornó en blanco pero mientras la adrenalina aumentaba junto al placer la fantasía de Will llegó a su mente y veía a Hannibal, lo podía sentir: su boca caliente, sus labios delgados y suaves, sus manos ásperas sujetando sus caderas con fuerza- me voy a correr, yo...más- Matthew se detuvo y subió a Will a la mesa. Tirando todo a su paso, creando un caos en el lugar.
Will estaba tan perdido en el placer que no tenía noción de lo que pasaba, estaba tan perdido en su deseo y fantasía que Matthew levantó sus piernas y sin prepararlo lo penetro.
-¡AHHH!- las uñas del castaño se clavaron en los brazos del amante de Mason. Matthew aumento la velocidad de las penetraciones.
Llovía, de nuevo...de repente, sin aviso.
Hannibal escucho el estruendo, dejo su periódico, se puso de pie y vio por la ventana que la lámpara del departamento de Will estaba encendida. Sin dudarlo salió de su casa y subió al lugar. Todo era silencio, toco a la puerta pero nadie atendió, unos minutos después otro estruendo se escuchó.
-¡Will, abre la puerta! ¡¿Will?!- volvió a tocar y nada pero de repente unos gemidos se escucharon. El corazón del rubio se detuvo ¿sería real? Despacio giro la perilla esperando a que no estuviera abierto pero para su suerte lo estaba, la giro por completo y logro abrirla, la abrió poco a poco y los gemidos se hicieron más audibles. Respiro hondo y camino hasta la cocina.
-¡Más, folláme más!- gritaba Will sobre la mesa de trabajo mientras Matthew lo penetraba con movimientos erráticos, apretó sus dientes y se corrió dentro del castaño.
Hannibal se quedó en silencio admirando tal escena. Por el rabillo de su ojo Matthew lo vio, salió de Will y se acomodó su ropa.
-No sabía que esperabas a alguien- Will abrió sus ojos, lo miro y rápidamente giro su cabeza y vio Hannibal de pie en el marco de la cocina- bien, gracias por el pastel y por el exquisito poster, Will- Matthew tomo el pastel, paso por un lado de Hannibal- Buenas noches, Hannibal- tomo sus cosas y salió.
Will se puso de pie, se abrocho el pantalón y mientras caminaba para quedar frente a frente a Hannibal bajo su camisa.
-Creo que se te olvido tocar, Hannibal-
-Toqué Will pero estabas muy ocupado siendo follado por el novio de tu vecino-
-Y tú por tú casera. Basta Hannibal, esto es desquiciante, tú te acuestas con quien quieras y yo hago lo mismo-
-¿NO TE BASTO ESTAR CON EL CASI DOS SEMANAS EN LA CIUDAD?- los celos irradiaban de todos los poros del rubio
-Estuve dos semanas en la ciudad aprendiendo a hacer pasteles, ya que alguien me orillo a eso y el jodido pastel no me salía… ¡maldición Hannibal! ¿Pensaste que todo este tiempo he sido amante de Matthew? Solo quería darte una probada de tu propio chocolate – los dos se miraron intensamente, el rubio dio un paso adelante y tomo a Will bruscamente de la nuca
-Eres solo mío Will Graham, entiéndelo de una buena vez, solo mío. Y todo lo he hecho por ti y para estar juntos- gruño Hannibal
-¿Ah sí? Pues lo único que has logrado es que me separé más de ti- las lágrimas amenazaban sus ojos
-No te dejare-
-Todos estos años me entregue a ti, te coqueteé…trate de acercarme a ti. Y solo me tocaste como un objeto, no como un hombre e ibas y te refugiabas en los brazos de ella-
-Hay seis años de diferencia entre nosotros, si hace años te hubiera tocado…hubiera sido incorrecto y ahora, solo quería que crecieras un poco más, que estuvieras listo y hacerte mío. Corría con Lady…-
-¡NO DIGAS SU NOMBRE!-
-ARGHH, con ella porque soy un hombre Will.., fueron muchos años de abstinencia. Y el ver en el hermoso hombre que te habías convertido lo hacía más difícil -
-Yo podía darte placer como ella-
-No me hubiera contenido-
-¡NUNCA TE HE DICHO QUE LO HAGAS! – Hannibal se quedó sin palabras – nunca me diste una oportunidad, siempre, siempre desde niño te he amado…vete Hannibal…vete. No te quiero ver-Hannibal lo soltó y dio varios pasos hacia atrás- ¡vete!
-Will yo…solo quería protegerte y esperar el momento adecuado-
-¡VETE! ¡VETE! ¡SAL DE AQUÍ!- Will lo empujo hasta la puerta y la cerró frente a su cara.
La lluvia empapaba a Hannibal, miraba la puerta esperando un milagro pero Will no abriría después de lo que había pasado. Camino hasta su departamento y espero a que el tiempo pasara.
