Nota Previa: Yo tenía planeado actualizar antes, mucho antes T-T pero por rodeos de la vida, no fue tan posible, pero aquí estoy ^^ e intentaré un maratón de: no sueño para avanzar…
Ghost-Walker250, ayy dios! Soy de las peores mentirosas T-T si te había llegado mi PM (si es que llegó) te había dicho que actualizaría mucho antes Dx Gomene! u_uU
netokastillo, jajaja aquí responde tu pregunta xD
Meiyami, lo del Tráiler, bueno me basé en el que todos conocen como "La hija de Ash y Misty" lo encontré por Youtube, y ese de una niña cantando, jamás lo había visto n_nU… la verdad no sé si existe otro que yo sepa xP gracias por tu comentario x3 puedes mandarme PM si tienes dudas también, yo te contesto n_n
ShinobiXIX, Gracias por tu reseña :D espero que este cap te agrade ^_^
Disclaimer: Pokémon no es mío, solo le pertenece a la empresa ubicada en Japón y blablablá
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Myutsuu no Gyakushuu first
Writer: Amy-Light95
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Capítulo III: Nuevos obstáculos
Entre los árboles, ubicado en un lugar despistado para la perspectiva humana…se encontraba un pequeño pokémon que flotaba con el poder psíquico, tenía un pelaje rosado que lo rodeaba, y unos enormes ojos azules que miraban fijamente hacia el Gimnasio, tenía una incertidumbre en su interior, ya que estuvo siguiendo a alguien sabiendo que sería la responsable de lo que podría ocurrir, algo malo tenía en su interior, una mala sensación que lo inquietaba al pequeño Mew, pero no podía revelarse así nomas, desde siempre sus apariciones provocaban disturbios en las personas que querían poseerlo para aprovechar su gran poder como pokémon único en su ser, por eso era mejor mantenerse aislado… aunque prevenido.
En el Gimnasio, una enorme serpiente se había revelado de la piscina haciendo que la piel de Misty se erizara y se paralizara sobre el suelo… pasó en un parpadeo cuando de vuelta el pokemon de agua volvió al fondo de la piscina, provocando un suspiro de alivio de parte de la pelirroja.
— Lo notaste? — oyó una voz tras su espalda, luego se volteó y se encontró con su hermana de cabellos rosados: Lily.
— Misty, seguramente en estos momentos te has convertido en una buena entrenadora tipo agua, y ese pokémon desde que evolucionó ha causado destrozos en el Gimnasio — añadió una segunda voz, se trataba de su hermana peliazul: Violet.
— Pero, yo… — murmuró Misty desviando la mirada de sus hermanas.
La bestia…no era más que un Gyarados.
— Ocurre algo Misty?— preguntó Daisy.
— No quiero estar aquí…necesito aire! — dijo débilmente y se volteó para luego irse corriendo hacia un pasillo del enorme Gimnasio.
— Y ahora qué le pasa? — cuestionó Lily mientras ponía ambas manos en su cintura…la expresión de sorpresa también apareció en el rostro de Violet.
— Qué bicho le picó? ella dijo que ahora es una gran entrenadora, y ahora que tiene la oportunidad para demostrarnos, huye— suspiró profundamente la peliazul.
— Creo que sé exactamente lo que le ocurre chicas — dijo la mayor de las hermanas ganándose la atención de Lily y Violet.
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Misty se encontraba sentada en el borde de la Piscina en donde se realizan las batallas del Gimnasio, una simple y escueta piscina con dos plataformas circulares, que se encontraba en otro sector del Gimnasio. Tenía en sus manos a Togepi, que fue el que presenció todo momento…Togepi era su cómplice.
— Qué voy a hacer Togepi? — murmuró la joven entrenadora — No creo tener el valor de enfrentarme a ese Gyarados…
Flashback
Una niña con coleta alta en su cabello anaranjado pescaba felizmente en las orillas del río, siempre atenta a lo que podría obtener con su actividad que mantenía en constante contacto con los pokémon tipo agua. El lago no estaba muy lejos de la Ciudad, desde allí se podía observar la entrada de una cueva que estaba bloqueada con estructuras derrumbadas de restos de superficie dañadas que según se describían, fueron producto de una fisura de hace varios años.
— Otro Magikarp — murmuró con sus ojos entrecerrados la niña de unos 8 años mientras veía al pokémon sacudiéndose en el aire a través del hilo de la tanza que colgaba su anzuelo, analizó al pokémon y notó su estado normal y saludable.
La chica liberó al pokémon a su ecosistema natural, ella en sí tenía la ambición de capturar un pokémon raro o algo tan genial como un Staryu que capturó hace unos pocos días...aunque, también había algo más.
Tras los constantes rumores sobre la disminución de Magikarps en el lago, se podría cuestionar de donde se tendría que realizar la investigación sobre esto, nada más se podría proponer Misty, eran las 4 pm, en donde se iniciaba el curso de casería de los depredadores, Misty suspiró, leyó en lo diarios que una criatura era capaz de comerse a los Magikarps, irónicamente los periódicos lo describían como una criatura errante…quizás en el camino, logre toparse con ese…
— Gyarados…— sonaba monstruoso que un pokémon fuera capaz de comer a su propia especie congénita, cerró sus verdeazulados ojos tranquila… de nuevo sintió un leve tirón así que la chica no tuvo otra opción de tirar el anzuelo y revelarse otro pokémon, el mismo de antes… la joven amplió sus ojos con horror cuando notó una profunda herida en el Magikarp — Quien te habrá hecho eso pequeño? — musitó.
En ese instante, extrajo un pokeball de su bolsillo extendiéndola ampliamente, expulsó un rayo rojo que rápidamente se disipó en el pokémon de agua, fue fácil capturarlo, su estado de salud se veía muy dañado y no podía liberarlo fácilmente, afortunadamente tenía la compañía de un pokémon con forma de estrella.
Para su sorpresa, el sol a la vista fue opacado por una sombra, la chica amplió su vista a la realización, viendo sin una pizca de miedo pero con una sonrisa a un enorme Gyarados… bingo! Eso era lo que estaba buscando…ahora el siguiente paso, era enfrentarlo, dirigió su mirada hacia su reciente Staryu.
El Gyarados gruñó con fuerza haciendo que la piel de Misty se helara, jamás había experimentado la cercanía de un pokémon tan agresivo, sacudió su cabeza para mantener su mejor postura, antes de que diera la orden, una fuerte explosión invadió con una columna de humo blanco a su alrededor, Misty se cubrió instintivamente, cuando todo se disipó, pudo divisar a su pokémon tumbado con su joya parpadeando consecutivamente.
— NO, Staryu! — se acercó rápidamente a su pokémon, preocupada trató de reanimarlo y miró con furia al que generó esto, no tuvo tiempo para pensar… ya que un tifón de agua se había generado provocando que la chica perdiera su conciencia, pero no solo eso… sus ojos jamás olvidarían la fría mirada rubí que le transmitió ese Gyarados.
~ Fin del Flashback
Quizás su rechazo, era producto de una experiencia que tuvo hace mucho tiempo… sin embargo Misty no podía sobrellevarlo fácilmente…estando sola, sin Ash y los demás… ahora que lo pensaba, sí que dependía de ellos, era su seguridad, fortaleza y valor… como le hubiera gustado poseer la sabiduría de Brock, la energía de Pikachu y la determinación de Ash… Ash…recordó en ese instante lo ocurrido en el río cuando apareció Gyarados y lo más instintivo que hiso fue ocultarse detrás de Ash, lo mismo ocurría con los insectos; Misty sonrió con melancolía, sin duda desde un principio le vio algo especial a ese chico.
Además, Ash nunca se rendía y por qué no mejor seguir sus pasos, que irónicamente los cuestionaba todo el tiempo… ahora se daba cuenta de que algo había aprendido de Ash Ketchum… y era mejor tomarlo a prueba para decidirse… Rendirse no era una opción.
Misty se puso de pie decidida, con una sonrisa determinada en su rostro, Togepi elevó su mirada hacia su entrenadora. De seguro ahora mismo sus hermanas la estaban subestimando como siempre, y ella siempre quiso demostrarles que era más de lo que decía…estaba dispuesta de demostrarles su nivel como entrenadora de pokemon tipo agua y así la respetarán.
— Yo…lo haré! — Fue la palabra de Misty mientras alzaba su puño apretado — Es mi oportunidad para demostrarles a ellas que no soy una fracasada.
Mientras que en el otro sector, se encontraban las tres hermanas mayores oyendo atentamente la anécdota de Daisy.
— Y es por eso que creo que Misty siente rechazo hacia los Gyarados…— finalizó la rubia, las otras dos hermanas intercambiaron sus miradas y luego volvieron hacia Daisy.
— Que raro que no lo hayas previsto hermana — se cruzó de brazos la peliazul con una mirada despectiva.
— Es verdad, si no fuese porque no sabíamos esa historia, no hubiéramos traído a la feita en el Gimnasio — secundó Lily.
— Lo sé, pero yo pensé que Misty había perdido ese rechazo…— se excusó la mayor de las hermanas, la verdad no había medido las consecuencias, terminó suspirando profundamente — Supongo que debemos buscar otro medio…
El timbre del Gimnasio sonó alertando a las tres hermanas e interrumpiendo su charla.
— Es la inspectora! — exclamó Lily.
— Chicas, reciban a la inspectora, yo iré a buscar a Misty — indicó la rubia y ambas chicas asintieron y se dirigieron a la puerta de entrada.
Misty por su parte se encontraba caminando por los acuarios vacíos que se encontraban, le dedicó una mirada por ese momento.
— Me encargaré de regresar a la normalidad del acuario tranquilizando a Gyarados, lo prometo… — murmuró Misty mientras observaba la enorme pecera.
— Misty! —
— Ah, Daisy — sonrió afligida la entrenadora.
— Misty quisiera decirte que…
— No digas nada Daisy — le interrumpió Misty con un tono tranquilo mientras pasaba de lado de su hermana con sus ojos en blanco — Si me han llamado porque tienen la esperanza sobre mí, supongo que debo encargarme como futura Maestra de Agua que quiero ser — finalizó la joven continuando su recorrido, luego se detuvo y cuando sus ojos se abrieron, se ampliaron al máximo por la sorpresa.
No solo estaban Lily y Violet, también se encontraba la misma mujer de cabello azul que había conocido hace poco, la mujer volteó su mirada pero ella se notaba tranquila.
— Miranda?
— Vaya, parece que no me olvidaste, Misty — respondió la aludida.
— Qué haces aquí? — cuestionó la joven entrenadora aún sorprendida, la mujer se encontraba ahora con una libreta en sus manos, se veía que estaba verificando algunos detalles del acuario.
— Bueno, recuerdas que te mencioné que me encargó de la oceanografía? — Misty asintió — Justamente tenía que pasar por este Gimnasio para revisar el estado de los acuarios, divisando si el nivel del agua cumplía con los requerimientos de las adaptaciones que los pokemon deben vivir…
— Esperen, ustedes se conocen? — prorrumpió Lily confundida.
— Un poco — respondió la menor de las hermanas tranquilamente, y teniendo la certeza de lo lógico que sonaba ser oceanógrafa, luego puso un semblante serio — Usted sabe lo que ocurre en el Gimnasio, con respecto a… —
— Sí, lo sé todo — contestó seriamente la mujer interrumpiendo a la pelirroja — Y sabe que si no se soluciona pronto, el concejo de la Liga Pokemon no tendrá más remedio que cerrar el Gimnasio.
— Por eso necesitaban que estuviera lo más pronto posible…— murmuró Misty para su adentros mientras bajaba su mirada. Luego lo regresó a la inspectora — Intentaré remediarlo — dijo decidida.
— E-estás segura? — cuestionó la mujer de cabello azul.
— Claro, mi objetivo es ser una gran entrenadora de pokemon tipo Agua, debo hacerlo — finalizó la pelirroja con determinación ganándose una sonrisa de Miranda.
Rato después, las cuatro hermanas junto con Miranda regresaron al acuario principal… se notaba desolado, ya que los pokemon que habitaban se ocultaban en refugios hechos de corales artificiales.
— Es el Magikarp que rescaté hace mucho tiempo… — murmuró Misty que se acercaba al alto trampolín para ingresar al acuario, ahora tenía puesto un traje de baño de dos piezas de color rojo, la chica dirigió su última mirada hacia sus hermanas, Miranda, y especialmente a Togepi y realizó un gran salto hacia al agua cayendo en modo elegante y olímpico.
Togepi se encontraba en los brazos de Daisy mientras se encontraba en una zona para poder observar junto con sus dos hermanas y Miranda, la travesía de Misty desde la vista del acuario que les podía proporcionar.
Misty se encontraba en el interior del acuario, con sus ojos inspeccionando cada rincón del ecosistema artificial, hasta que en unas algas se reveló un pokemón que la pelirroja reconoció fácilmente… Dewgong.
La chica aprovechó para ponerse el respirador y mirar al pokemon albino — acaso quieres ayudarme? — preguntó dudosa la chica, el pokemon le afirmó con entusiasmo y Misty demostró una amplia sonrisa — Muy bien! Entonces necesito que me ayudes a encontrar a ese Gyarados.
El pokemon comenzó a nadar hacia una dirección y Misty comenzó a seguirle la corriente, la chica comenzó a examinar la zona, pero parecía tan apacible… era casi indescriptible pensar que un Gyarados pudiera provocar semejante desastre, los pokemon de agua se ocultaban temiendo lo que podría llegar a sucederles, les habían advertido a sus hermanas que si no controlaban a ese Gyarados, terminarían cerrando el Gimnasio. Luego en esos instantes, comenzó a sentir un presentimiento de alerta.
Su plan, era enfrentarse a ese Gyarados, o al menos tratar de comunicarse con el pokemon… pero si no tenía otra opción, debería enfrentarlo para lograr controlar al pokemon rebelde.
Una gran corriente alertó a la pelirroja, lo primero que hizo Misty fue sostenerse de Dewgong mientras sus ojos se cerraron fuertemente, pero se le hacía difícil para el pokemon blanco soportar la gran corriente centrífuga producto de un tornado bajo el agua, la chica abrió sus ojos y atinó a ver el origen de ese tornado…y allí vio con temor a ese Gyarados que aumentaba la fuerza del tifón de agua.
— Misty! — gritaron las tres hermanas preocupadas, Miranda por su parte se mantenía seria y en su postura.
Misty sintió como su cuerpo se debilitaba, Dewgong ya no tenía fuerzas y si seguía en ese tifón de agua, no sabría lo que le podría pasar.
— Dragonair sal ahora! — exclamó Miranda para la sorpresa del trío de hermanas, el pokemon se lanzó directamente en el acuario.
La entrenadora, por su parte sentía como sus ojos se cerraban y la silueta de un dragón se acercaba hacia ella.
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Isla Valencia…
Un paisaje tropical ubicado en el Archipiélago… tenía una gran fascinación con las vegetaciones multicolores de variedades de flores, los pokemon tenían tonalidades distintas a los que se conocían… era un pequeño pueblo que tenía una linda puesta de sol, sin dudar que había gente amable que regresaba a sus hogares antes de que anocheciera. Era simple, Ash Ketchum tuvo que realizar el imprevisto viaje con Brock, luego de despedirse de su mamá, tomó el ferri que coincidía con los pasajes y luego de un viaje de un día, llegaron a la Isla Valencia.
Luego del embarque del ferri, ambos muchachos bajaron tranquilamente para seguir los pasos a través de un camino que tenía como fin a una gran estructura con varias características que fácilmente eran deducidos como un laboratorio.
— Llegamos! — sonrió Ash con Pikachu en su hombro.
— Pi-pikachu! — secundó el pequeño ratón amarillo, Brock se encontraba al lado del niño con un pequeño libro con tapa naranja que recibió cuando embarcó del crucero.
Cuando llegaron a la entrada, sorpresivamente ambos chicos se dieron cuenta que la puerta se encontraba entreabierta, Brock dio el primer paso de abrirla.
— Hola? — se inclinó tímidamente el moreno, su expresión de sorpresa era evidente ya que la entrada se encontraba desordenada, había frascos rotos, ropa esparcida y muebles llenos de polvo — Acaso, nadie limpia? — miró al joven de la gorra, y este solo elevó sus hombros con indiferencia.
— Sean bienvenidos! — escucharon un coro sincronizado a sus espaldas provocando el susto de ambos chicos, se voltearon rápidamente para encontrarse con tres niñas que tenían los mismos rasgos faciales pero diferentes peinados.
— Q-quien son ustedes? — preguntó el entrenador apuntando temblorosamente a las niñas.
— Somos las asistentes de la Profesora Ivy — respondió una.
— Parece que ustedes son los que fueron enviados por el profesor Oak — dijo la otra.
— Si la buscan, se encuentra en el río cerca de una cascada — finalizó la tercera, a continuación las tres niñas entraron rápidamente al laboratorio y cerraron fuertemente la puerta.
Ash, Brock y Pikachu sudaron al estilo animé, inmediatamente pensaron en donde cabía una cascada, en fin, debían realizar su trayecto… un nuevo trayecto, al menos Brock tenía los planos de la Isla Valencia.
Caminaron por el bosque, les tomó minutos encontrar un lago que desembocaba en una cascada, el paisaje era hermoso, las cadenas de montañas adornaban aquella isla, también se podía apreciar un volcán en estado inactivo…
Ash concentrado, se detuvo cuando una fruta cayó sobre su cabeza, una toronja tropical rebotó justo en el suelo, el joven sonrió, desde que salió del barco no había comido, además tenía la tentación de comer sus provisiones, aunque estaba Brock para impedirlo, lentamente Ash extendió su mano para alcanzarlo, pero fugazmente un Rattata con tonalidad más oscura pasó de largo obteniendo el posible segundo desayuno de Ash, el joven solo pudo reclamar con un "Oye!" casi absorto por la sorpresa, bueno hasta que finalmente suspiró resignado.
— Cálmate Ash, seguramente en el árbol se encuentran más frutas — afianzó el moreno, el brillo de esperanza se iluminó en los ojos de Ash.
— Tienes razón! — sacó una pokeball de su bolsillo — Bulbasaur, yo te elijo! — el pequeño pokémon tipo planta percibió la orden de su maestro, y con sus sepas trató de alcanzar una fruta.
— Deténganse, ahora!— escuchó una voz tras los arbustos, una voz femenina que detuvo las acciones del pokémon ante lo intimidante que sonaba.
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Misty había quedado inconsciente luego del incidente, había estado en reposo desde ese entonces, en sus sueños recordaba la misma situación que tuvo en el pasado con el otro Gyarados que irónicamente la atacó por haberse llevado a su futura cena que ese mismo, terminaría siendo otro Gyarados que la atacaría…
"Un Gyarados poseído por el Equipo Rocket…"
Eso resonó en su subconsciente cuando se informó ante el ataque de un Gyarados hace casi 4 años. De pronto, unas palmaditas hicieron que la chica abriera sus ojos encontrándose con su pequeño amigo.
— Togepi! — sonrió la pelirroja, mientras se sentaba sobre su cama, ahora con pijama puesta y sosteniendo a la criatura.
— Hasta que por fin despiertas, Misty.
— Ah? — se volteó la chica para ver el origen de la voz y se encontró con la misma mujer de cabello azul que había visto cuando regresó a Celeste — Miranda… — murmuró, la mujer sonrió amablemente.
— Te encuentras bien — Misty asintió tristemente, la mujer lo notó — Estás preocupada, verdad?
— Bueno, sí — respondió la chica — La verdad quisiera saber que ocurrió con Gyarados…quizás cierren el Gimnasio por no poder controlarlo.
— Lo siento Misty…— cerró sus ojos con pesar la mujer — Pero a Gyarados tuvimos que recurrir a encerrarlo en una jaula para…— Misty levantó su mirada exaltada.
— QUÉ?!
— No tuvimos opción, Misty— continuó Miranda — Si no hacíamos algo al respecto, esto podía haber terminado mal, piensa en los pokémon que viven en el acuario — la jovencita apretó sus sabanas dejando con frustración, ella tenía razón pero algo dentro de Misty no quería que ese Gyarados estuviera en una jaula, después de todo, ese pokemon lo había rescatado de su fatídico destino y se había encariñado cuando era un inseguro Magikarp.
— Quisiera hacer algo para ayudarlo — se expresó ahora la entrenadora recibiendo la mirada de Miranda, la mujer sonrió internamente.
— Cuanto, valor…— añadió la mujer mientras le sonreía con sus ojos cerrados — El pokémon te atacó casi causando tu muerte y aun así lo quieres ayudar.
— Bueno, mi deber es proteger a los pokemon pase lo que pase, y ese Gyarados ni ningún otro es mi excepción, lo tuve desde que era un Magikarp y lo he criado hasta que inicié mi viaje… es de lo mucho que aprendí en este viaje gracias a mis amigos Ash y Brock — sonrió Misty.
— Ash… Ketchum? — ese nombre le sonó interesante ganándose una mirada Misty — Aquel chico que ganó hace poco la Liga Pokemon de Kanto, verdad?
— El mismo — afirmó Misty.
— Su batalla llegó a cada rincón de la región, es muy conocido en Kanto…— explicó Miranda.
— Vaya — se cruzó de brazos mientras sus ojos se cerraban con una sonrisa — Lo que pudo lograr en ser un gran entrenador.
— Ni te imaginas…
— Eh?
— Nada, en fin, debo hacer unos papeleos de mi inspección, si me disculpas te dejo para que te vistas — finalizó Miranda mientras se volteaba y salió de la habitación de la niña… caminando por los pasillos sonrió misteriosamente cuando pensó en Misty — Es perfecta…— murmuró para sus adentros con sus ojos en blanco.
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Tanto Ash como los demás se encontraban desconcertados ante el encuentro, una mujer muy voluptuosa de cabello purpura estaba junto a un Vileplume haciendo su aparición.
— Es la profesora Ivy… — murmuró Ash — Soy Ash Ketchum, y el profesor Oak nos mandó a entregarle un disco rígido.
— Ah, ustedes son los enviados de Samuel Oak — la mujer sonaba tranquila, ambos chicos asintieron.
El escenario cambio, ahora encontrándose en el laboratorio de la mujer.
— Lamento si soné maleducada al principio — añadió la investigadora mientras se sentaba en un sillón — Pero últimamente se han estado sucediendo cosas por el bosque que uso para mis investigaciones…
— Qué cosas? — cuestionó Ash con Pikachu sentado sobre él.
— Las vegetaciones del bosque han sido mutilados por un Snorlax que anda merodeando, es algo imposible controlarlo ya que es muy fuerte y si esto continúa, muchos pokemon quedarán sin alimentos y el Snorlax seguirá viajando a otras islas para acabar con la vegetación — finalizó la mujer con un suspiro, de verdad le preocupaba que ese pokemon se encargara de destruir lo que le costó tantos años de trabajo e investigación.
— Esto es muy serio — agregó Brock mientras apoyaba su mano en el mentón.
— Lo sé, por eso estuve muy alarmada cuando los encontré — dijo la profesora Ivy.
— Profesora! — sonó alarmada la voz de una de sus asistentas.
— Qué ocurre? —
— Las cámaras registraron al Snorlax que se está acabando con la vegetación en la zona sur del bosque — respondió la jovencita.
— Oh no! — se levantó la mujer preocupada mientras se acercaba a una de las pantallas, Ash y Brock la siguieron hasta llegar a un cuarto lleno de pantallas que mostraban cada ángulo del bosque.
— Ahí está el Snorlax! — indicó Ash, en la pantalla se mostraba al pokemon extrayendo gran cantidad de frutas en su boca, parecía un pozo sin fondo — Que apetito voraz…— comentó el niño con una gotita del estilo animé.
— Debemos detenerlo! — se expresó la mujer.
— Yo me encargo! — dijo Ash señalándose a sí mismo muy seguro.
— E-estás seguro? — cuestionó la investigadora asombrada.
— Déjalo — habló Brock mientras se ponía al lado de Ash y apoyando su mano en el hombro del niño — Aunque parezca un poco cabeza hueca… — Ash se volteó obviamente ofendido — El terminó ganando el título de Ganador en la Meseta Añil con su gran talento como entrenador…
— De acuerdo, lo dejaré en tus manos Ash Ketchum — sonrió la mujer.
— No los decepcionaré. Andando Pikachu! — se volteó el entrenador mientras se dirigía rápidamente a la salida del laboratorio.
— Pi-pikachu! — el pequeño ratón se subió justo a tiempo en el hombro de su maestro.
Continuará…
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Hola a todos xD Hehehe admito que me enfoqué mucho en Misty, pero debo decirles que es un personaje bastante relevante en este Fic, muchos sabrán el porqué.
Además me salió larguito n_n y es para compensarles mi futura tardanza ¬¬ empecé el CBC, es una especie de Facultad u_u así que las actualizaciones a partir de ahora pueden ser mensuales o indefinidas ya que depende de los tiempos que me arme en esta agenda.
Gracias por sus contribuciones, reviews y favs/follows de verdad me dan ánimos para continuar con esta historia ^^
Nos leemos en Octubre! (Es un Hiatus programado hasta ese mes :P por los estudios)
Mata ne!
PD: Aunque parezca relleno en este cap, TODO lo que ocurre es por algo.
No se olviden de los reviews ;D
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