Holaa! ya estoy de vuelta! bueno, pido perdón por el retraso, pero estuve de vacaciones, que ya tocaban! pero ya volví y espero que guste este 4 capitulo, el siguiente viene con fuerza!
CAPÍTULO 4.
-Señorita Richardson, necesito salir 10 minutos antes hoy, ¿es posible? –había preguntado Quinn antes de empezar la última hora del día. La profesora de literatura no había puesto objeción, ya que Quinn era una de sus alumnas aventajadas, además de no dar ni un problema en su clase, por lo que tenía confianza en ella. Llegado el momento, Quinn salió del aula y se dirigió rápidamente a la cafetería del instituto. Pensaba comprar algo para comer en el auditorio, para aprovechar el tiempo de ensayo. Compró un sándwich vegetal y una botella de agua mineral. Se detuvo un momento a pensar, y decidió comprar otro de cada cosa, por si Rachel no compraba algo para comer. Salió de la cafetería y caminó hacia el despacho del señor Shuester, para pedirle permiso y las llaves del auditorio.
-¿Señor Shue? –Preguntó llamando a la puerta del despacho-
-Sí, sí, un momento –se escuchó decir desde dentro, y unos segundos después se abría la puerta- ¡Quinn! Pasa, ¿qué ocurre?
Quinn entró al despacho, donde estaba Emma, con un ligero rubor en sus mejillas. La rubia sonrió y se sentó en la silla.
-Quería pedirle permiso para utilizar el auditorio ahora, después de la última clase, para ensayar el dueto con Rachel.
-Claro, sabes que tenéis el auditorio disponible siempre para ensayar –dijo ojeando unos papeles en su mesa- pero hoy deberéis dejarlo libre antes de las 5, ya que se celebra una obra de teatro para niños, y deben prepararse. ¿Tendréis suficiente? Si no, siempre podéis utilizar el aula de música.
-No, tranquilo señor Shue, creo que tendremos suficiente. Las llaves se las entregaré al conserje cuando salgamos.
-Está bien, confío en ti –el señor Shue le dedicó una sonrisa a la rubia- además, estoy seguro que prepararéis un número de muy buen nivel.
-En eso estamos –Quinn sonrió justo cuando la campana que indicaba el fin de las clases retumbó por todos los pasillos del instituto- bueno, debo irme, gracias señor Shue. Adiós, señorita Pillsbury –dijo con un amable gesto de cabeza hacia la orientadora, que había seguido todo en silencio, aun ruborizada. Salió del despacho y se dirigió hacia el auditorio, con una ligera sonrisa en su rostro.
-Finn, te he dicho tres veces que hoy no voy a casa, que me quedo a ensayar con Quinn, ¿tú me escuchas cuando te hablo? –Dijo Rachel con un tono enojado- Anda vete, luego te llamo.
-No te enfades… bueno, pues entonces, ¿quieres que venga luego a recogerte?
-No, no creo, de todas formas, si es necesario, te llamo –dijo Rachel intentando acortar la conversación -me voy Finn, tengo prisa –dio un fugaz beso en los labios al chico, que se quedó sonriendo bobamente. Saludó con la mano a Santana y a Brittany, que caminaban hacia la salida con sus meñiques entrelazados, como de costumbre. La rubia le respondió el saludo, mientras que la latina se limitó a esbozar una ligera sonrisa. Llegó a la puerta del auditorio, ya estaba abierta, lo que le indicó que Quinn estaría ya esperándola. Se detuvo metros antes de entrar, y apoyó su espalda contra la pared. Llenó sus pulmones de aire, lo mantuvo unos segundos y expiró en un largo suspiro. Cerró los ojos y entró por fin.
Allí estaba ya Quinn, acomodando sus cosas en los asientos, de espaldas a la puerta. Rachel se quedó parada, observándola, mientras volvía a sentir algo en su interior, ese algo que la confundía tanto. Se acercó lentamente, sin hacer ruido, y se colocó tras la rubia, sin dejar de mirarla, a un metro escaso de ella.
Quinn, por su parte, había notado la entrada de la morena, pero disimulaba colocando las partituras de su carpeta, buscando las que necesitaría en el ensayo. Escuchó los lentos pasos de la morena, acercándose hacia ella. Por el rabillo del ojo logró ver unas largas piernas, que tenían su comienzo al borde de una cortísima falda de animadora, y que parecían no tener fin. Levantó un poco más la vista, recorriendo lentamente el cuerpo de Rachel con la mirada, girándose hacia ella con una ligera sonrisa, llegó a los ojos oscuros de la morena, que la observaba fijamente.
-Hola –saludó Quinn-
-Hola… perdona el retraso, ya sabes, Finn… -dijo Rachel algo nerviosa, rompiendo el contacto visual y mirando hacia otro lado.
-No te preocupes… he hablado con el señor Shue, y tenemos que terminar antes de las cinco, así que, si quieres empezar, podemos hacerlo.
-Claro, vamos al… -dijo Rachel cuando un rugido proveniente de su estómago interrumpió sus palabras. Quinn rió divertida.
-Creo que alguien aquí tiene hambre –sonrió y sacó algo de su mochila, apoyada en una de las butacas- toma, lo he comprado por si tenías hambre –le dio la bolsa con la comida a Rachel, que la miraba sorprendida.
-No debías haberte molestado, muchísimas gracias… yo te pago lo que haya costado, gracias de nuevo por el detalle –dijo Rachel con los ojos abiertos, a lo que Quinn sonrió.
-No me des las gracias, y no tienes que pagarme nada, tómalo como una invitación… ¿Te apetece que comamos juntas?
*Eso ha sonado tanto a cita… Joder, soy idiota, y encima no puedo dejar de mirarla… No sé si ha sido buena idea quedar hoy para ensayar* -pensaba Quinn intentando desviar la mirada.
-Eh, sí, claro, comamos… -Rachel se dio la vuelta, para subir al escenario, y cerró los ojos con fuerza. Su corazón latía desbocado, no ayudaba que Quinn fuera detallista, sentía que había estado pensando en ella, y eso la ponía histérica. Se sentó en las tablas del escenario, esperándola, intentando ordenar su cabeza, mas era incapaz.
Quinn se sentó frente a ella, con una ligera sonrisa. Comenzaron a comer en silencio, hasta que una de ellas intervino.
-¿Por qué haces esto? Pensé que me odiabas… deberías hacerlo de hecho –dijo Rachel.
Quinn la miró, tiernamente, con una pequeña sonrisa.
-No te odio, Rachel. No puedo odiarte. Sé que me tratas como lo haces por alguna razón que sólo tú conoces. Sé que detrás de la capitana de las animadoras hay una buena chica, y quiero conocerla, sin más.
Rachel se quedó en silencio, sin saber que contestar. La respuesta de la rubia la había descolocado.
-No puedes saberlo, Quinn, no sabes nada de mí, apenas me conoces.
-No me hace falta saber de tu vida para conocerte, ¿sabes? Veo como me miras después de tirarme un granizado, o de que Santana me diga alguna de sus lindezas. Veo que no te gusta lo que haces, que no quieres ser así. Veo que en tus ojos hay algo más que la fría barrera que quieres mostrar a la gente.
Rachel se quedó en silencio, mirando a Quinn sin pestañear. No podía creer como, aquella chica, en apenas unas conversaciones la había calado de tal manera. Se quedó unos minutos asimilando toda la información que acababa de recibir, sorprendida, sin poder articular palabra.
Por su parte, Quinn debatía consigo misma. No sabía si había hecho bien en decirle todo aquello a Rachel, ni como se lo tomaría la morena. Se limitó a mirarla, callada, esperando una respuesta.
Finalmente, una de las dos rompió el incómodo silencio que se había instalado en el auditorio.
-Yo antes me sentía como tú, ¿sabes? No era nadie aquí –dijo Rachel clavando sus ojos en los de Quinn- era la friki de los musicales, la nerd de la que todos se reían. He aguantado bromas, insultos, granizados y muchas más cosas. Pero eso cambió, ya no soy esa chica… por circunstancias de la vida ahora estoy arriba, y, aunque sepa lo que duele, no puedo mostrar debilidad, no puedo dar pie a comentarios que hagan bajar mi posición actual en el instituto. No puedo estar otra vez abajo… no lo soportaría, y menos después de haber estado en la situación que estoy ahora.
-Pero Rachel, odias lo que haces, no quieres ser así…
-¡Lo sé! –Exclamó Rachel- ¡pero no quiero volver a ser una loser!
-Deberías pensar si realmente te hace feliz ser así… -Quinn se levantó, recogiendo su comida, dando así por finalizada la conversación. Miró el reloj, no tenían mucho tiempo, así que debían ponerse manos a la obra cuanto antes. La tarde no había hecho más que empezar.
Espero que haya gustado, espero reviewsss!
Mi aire serás tú intentaré actualizarlo mañana, si no pasa nada, lo haré!
Besosss
Twitter: PaolitaLofMusic
