Los personajes no me pertenecen, solo los uso para esparcimiento y diversión, son propiedad intelectual de su creadora. Steven Volkov y Rinka por el contrario si son mi creación.
CAPITULO 4
LA PROFECÍA
Los primeros rayos de sol encontraron a los amantes en la cama. Serena dormía plácidamente con su larga cabellera despeinada que cubría su desnudes mientras que Seiya estaba admirando su cuerpo de espalda. No podía sacarse de la cabeza esa hermosa noche que paso junto a su bombón. Tampoco podía quitarse la sonrisa, no solo porque ella le dijo lo que sentía, sino porque se lo había demostrado. Se levanto sin hacer ruido y preparo el desayuno, le llamo la atención que la casa estuviera aun con provisiones, siendo que supuestamente nadie vivía ahí. Aun así preparo unos hotkeys con crema, café fresco y una taza de chocolate caliente para ella. Con la bandeja preparada subió al cuarto solo cubierto por su pantalón. Al entrar ella comenzaba a despertar y al verlo ella reacciono cubriéndose con la sabana, cosa que el pelinegro le dio gracia.
- ¿Te da vergüenza después de lo que hicimos anoche? – Comienza con una media sonrisa.
- Hay cosas que no cambian Seiya. – Responde riendo mientras se colocaba una musculosa.
- Por cierto bombón. ¿Alguien vive aquí?
- No. ¿Porque lo dices? – Cuestiona sorprendida.
- Porque la alacena estaba llena y hay fruta fresca.
- Si, cuando mande a Rinka a que busque mi ropa también le pedí que compre vivieres. Tenía la esperanza de terminar aquí contigo. – Confiesa sonrojada.
- ¿Que paso con esa chiquilla que no quería quedarse sola conmigo en su casa? – Dice dejando la bandeja en la mesa de luz.
- No lo sé, dímelo tú. Tú te la llevaste contigo a Kinmoku. – Responde con gracia, pero a Seiya no le causo.
- Yo te habría llevado conmigo, lo sabes… – Dice con seriedad.
- Tú sabes que esto es una locura, yo…
- Eres una reina y yo una simple guardiana. – Interrumpe con dolor en su voz.
- No es eso… en aquel entonces nunca te dije la verdad de porque elegí este destino. – Responde haciéndose en el pelo una cola.
- Era claro amabas al Principito de la Tierra. – Responde lo que para él era lo obvio.
- Si y no… tenía 16 años Seiya era lindo, no tanto como tú, pero mi verdadero destino era mi hija.
- ¿El pequeño bombón rosa? – Cuestiona Seiya con sorpresa.
- ¿La conociste? - Le cuestiona sorprendida.
- No, pero Kakyuu me mostró las fotos y debo decir que es idéntica a ti.
- Si, pero su carácter es muy distinto al mío. Cuando al conocí en el pasado debo reconocer que al principio la deteste. – Recuerda con una sonrisa.
- ¿Y tus padres? – Consulta recordándolos.
- Nunca estuvieron de acuerdo con mi matrimonio y cuando el Reino fue creado ellos estuvieron en peligro un par de veces y por su bien hice que me olvidaran y se mudaron lejos. A veces pienso en ellos… ya fallecieron y sé que no sufrieron… solo queda mi odioso hermano – Sonríe para sí misma. – El ha triunfado en la Justicia, actualmente está retirado y nunca tuvo familia, siempre dijo que para combatir a la mafia no había que tener ningún vinculo que lo ate un que nadie pueda dañarlo. Siempre agradeció la "desinteresada" ayuda de las Sailor´s en la lucha contra la Mafia organizada… – Suspira con tristeza.
- Debió ser duro para ti…
- Era un sacrificio que lamentablemente tenía que hacer. No solo por la Tierra, también por el Universo.
- Aun así fue mucha responsabilidad sobre tus hombros… es triste no tener control sobre tu destino. – Dice Seiya mirándola con un dejo de tristesa.
- Si… y tu dime ¿Hay alguien que te espera en Kinmoku? – Pregunta con suspicacia para cambiar de tema.
- No. Aunque no niego que he roto un par de corazones mientras me divertía. – Responde con arrogancia. – Pero no, nadie me espera, este corazón solo tiene una dueña. – Afirma llevando la mano de la reina a su pecho.
Serena se sonroja y lo besa nuevamente. Sin que puedan evitarlo hicieron el amor toda la mañana.
La Caída tras la Caída
El sol iluminaba un cuarto del Palacio despertando una guerrera que tras darse una ducha sale de la habitación en dirección a la cocina. En esta se encuentra con una de las guardias mas jóvenes que le sonríe, pero se retira antes de poder decir algo.
- Veo que se te pegaron las mañas de tu papa Haruka. – Dice una vos con gracia que la asusta. – ¿Alguien esta coqueteando con los guardias?
- No Lita, solo soy gentil. Nada más. – Responde sonrojada.
- Si no supiera quién te crió podría dudarlo, en fin veo que te has divertido.
- ¿Qué? – Cuestiona poniéndose aun más pálida.
- Tienes la piel muy blanca Hotaru y esas marcas en el cuello no fueron por entrenamiento. – Responde Lita con gracia.
- No digas nada por favor. – Dice cubriéndose el cuello. – Fue algo que solo paso mientras tenía que estar de guardia. – Agrega apenada.
- No tengo nada que reprocharte, solo ten cuidado, nada más. – Aconseja la castaña.
- ¿Y cómo está el Comandante Volkov? – Consulta para cambiar de tema.
- Recuperándose, aunque todavía no quiere decirme nada de lo que le paso. Debe haber sufrido mucho y sus heridas lo demuestran. Anoche se quedo en compañía de su amigo.
- Dígale que se cuide y mándele mis saludos. – Se despide Hotaru llevando la bandeja que había pedido con anterioridad.
La Caída tras la Caída
Poco a poco todos los invitados se fueron retirando quedando solo los embajadores de Kinmoku, hasta Galaxia se había retirado mas radiante de lo que llego aunque nunca nadie supo porque. Había pasado más de una semana y aun los kinmukianos seguían viviendo en el palacio a pesar de algunas críticas de Setsuna, aunque nadie pudo ver a Seiya y a Serena juntos como para levantar sospechas. Por el contrario Ami y principalmente Mina estaban pegados a sus "amigos".
El día que se despidieron cada uno hizo una promesa para regresar nuevamente y mas que seguro vivir juntos el amor que correspondían.
La Caída tras la Caída
Con la partida de los ex cantantes Haruka regreso con el peor humor que nadie jamás creyó verla. De esta manera junto a Setsuna comenzaron a investigar a fondo el asunto del ataque de Némesis y principalmente una posible pista de ayuda interna. Por ese motivo Haruka viajo a Némesis y tras indagar en los registros que habían sobrevivido.
En tanto en la Tierra, puntualmente en la Puerta del Tiempo una visión atrapo a su guardiana que cayó de rodillas apoyada en su báculo. Al abrir sus ojos esta la asusto ante lo que vio y lo que oyó la hizo temblar, pues ella sabía que ya había posibilidades que alguien ya cometiera el error.
– "Arrebatando el poder de las Sailor´s, los bastardos del Milenio de Plata nacidos de un amor prohibido, tomaran los Reinos de la Luna trayendo desgracia y muerte a su paso" – Dijo una vos de mujer casi de ultratumba.
Escucho el eco de las palabras en el infinito del tiempo y nuevamente fue atrapada por una visión. Esta ves sus ojos se pusieron blancos mientras la imagen de muchas Sailor´s heridas, algunas muriendo, la Neo Reina llorando, un reino en ruinas y la Pequeña Dama perdiendo sus poderes.
Perturbada corrió hasta la mismísima recamara de la Neo Reina temblando sin saber que alguien mas estaba camino a verla.
Sin el más mínimo decoro que la caracterizaba entro en la habitación sorprendiendo a la Reina que estaba escuchando música de los Tree Ligths en un viejo reproductor de CD´S. Al verla esta se asusto ante la brusquedad poniéndose en guardia automáticamente.
- ¿Que sucede Plut? – Cuestiona preocupada sin bajar su guardia del todo.
- Es lo que puede suceder mi Reina… – Comienza con la respiración entrecortada por la prisa que llevaba.
Al escuchar el alboroto Rei se acerco, pues en la desesperación la guardiana del tiempo no cerró la puerta completamente. Rápidamente le contó a la Soberana con el mayor de los detalles esta grave profecía que la dejo perturbada. Rei del otro lado no podía creer lo que estaba escuchado y aun peor se arrepintió de lo que le venía a pedir a su amiga, una vida libre de su deber para vivirla con su hijo.
Con los ojos hinchados de llorar Rei corrió hasta el Templo donde se arrodillo agotada frente al Fuego Sagrado y casi suplicando que este se comunique. De la nada una gran llamarada se levanto mostrando a un antiguo enemigo frente al Reino. La Pequeña Dama había dejado de existir y Black Lady estaba de regreso llevándose a alguien lejos y trayendo desgracia al Reino de la Luna.
- ¡Dime que no es verdad… – Suplica al fuego derramando gruesas lagrimas. – ¡Dime que no es mi culpa…
Y casi como una broma del destino este le mostró al Novio de Lita con un pequeño niño saliendo de su Templo. Luego a la Black Lady, junto un grupo de poderosas sailor´s que no reconoció pero a la vez eran extrañamente familiares y frente a ellos una Sailor de cabello y uniforme oscuro que controlaba el Cristal de Plata. Su visión término cuando unos ojos purpuras la miraron con tristeza junto a una rosa de fuego.
- ¿Que es lo que he hecho… – Dice acariciando su pequeña barriga. – solo quiero que seas feliz… solo quiero… ser feliz… – Repitió una y otra vez mientras el fuego se consumía lentamente.
Cuando el fuego se apago Darién entró al Templo encontrándola llorando frente a las cenizas. Dejando caer un ramo de rosas y un oso de felpa se sentó a su lado para tratar de consolarla. Rei comenzó a contarle todo lo que vio más lo que escucho de la boca de Setsuna con todos los detalles.
- Criemos a nuestro hijo juntos, lejos de todo y de todos. – Dice el ex soberano.
- No lo entiendes, la profecía y esta visión es una confirmación de que no puedo seguir con este embarazo. – Responde casi quebrada.
- ¿Estás segura de lo que estas diciendo? – Cuestiona con dolor.
- Sabes que es peligroso, mis visiones no suelen equivocarse. – Contesta asustada apoyando su cabeza en su pecho.
- Entonces hablare con Steven. – Responde con pena.
- ¿Por qué? ¿Por qué quieres meterlo a él en esto?
- Porque cuando regrese Haruka de Némesis traerá la verdad con ella. Steven es el hermano de Diamante me lo dijo hace poco tiempo. Y a pesar de que diga lo contrario sabes cómo serán las cosas. Además tu lo viste en tu visión… él podría criar a nuestro...
- No me pidas que haga algo así. – Dice la sacerdotisa llorando.*
- No tenemos otra opción…
- Siempre hay opciones. – Dice tratando de encontrar un poco de esperanza.
- Ya estará todo hablado a su regreso…
- Tenemos que decir la verdad, Lita entenderá, lo sé.
- Sabes que no se debe… no tendríamos que haberlo hecho… – Dice Darién con los ojos llorosos.
- Sabes que te amo…
- Y yo…
Ambos se quedan abrazados llorando por la difícil decisión que tomarían y muy a su pesar sabían que sería lo indicado.
Bastardos sin Gloria
Esa misma tarde Darién va a hablar con Steven a la casa de Lita. El cuenta todo lo que le dijo Rei mientras Steven estaba en su cuarto cambiando sus vendajes. Darién estaba apoyado en la puerta con los brazos cruzados cuando por fin hablo.**
- No me parece correcto, tienes que hacerte cargo. – Increpa Steven furioso.
-Tú no lo entenderías. – Responde enderezándose.
- No puedo hacerle esto, no ahora, no me pidas eso.
- ¿Y cuanto crees que va a durar nuestro secreto? – Cuestiona el Soberano.
- ¿Me estas extorsionando? – Pregunta amenazante mientras se ponía de pie sin importar que su herida sangrara.
- Jamás lo haría amigo, pero Haruka y Setsuna estarán detrás de ti. Es cuestión de tiempo. – Responde con pesar.
- Me niego a lastimarla… no puedo hacerlo… – Se dice apretando los puños.
- Piénsalo. Solo eso te pido y lo siento. – Finaliza con verdadero dolor en su vos.
El Soberano se retiro del cuarto y el quedo parado al lado de la cama. Una de sus heridas comenzó a sangrar nuevamente, pero a estas alturas ya no le importaban. Era cierto, Endimión era el único que sabía su secreto, cuando fue ingresado en el hospital uno de las primeras personas que encontró al despertar fue a su amigo que estaba intentando retomar su carrera, fue cuando se entero de que iba a separarse de la Neo Reina y que pensaba forma una familia con Rei. No entendía esos problemas de profecías, visiones, ni nada por el estilo. El tenía una cruz que pensaba guardar, pero sabiendo que la corredora y la bruja de la puerta sabrían su secreto era cuestión de tiempo. Tristemente tenía pensado regresar a la Comandancia de la Guardia Real, darle la vida que Lita merecía y quizás tener una familia propia. Pero entendía que esos sueños serian una pesadilla si ella lo descubría, sabía que ella podría traicionar a sus amigas y no podía hacerla elegir entre él y su deber. Salió a caminar para pensar las cosas, esta vez el dolor pasó a un segundo plano. En un kiosco compro unos cigarrillos, uno de los malos recuerdos de Némesis, y lo prendió mirando las luces de la ciudad desde el muelle. Observo la torre de Tokio y a su mente regresaron esos bellos días de antaño, si bien para Lita habían sido unos meses, para Steven fueron un par de agonizantes años de encierro y desesperación. En su trance personal tomo una decisión que cambiaría su vida para siempre y sin saberlo el destino de muchos.
Al regresar la encontró preparando la comida. Se acerco y ella con una sonrisa fue y lo abrazo con todo el amor que solo ella podía dedicarle.
- Me alegra que hayas salido, pero avísame que me preocupaste. – Le reprende mientras le daba un beso.
- Lo siento, tenia cosas que pensar. – Responde con seriedad.
- ¡Un hombre con planes, eso es nuevo! – Se burla mientras lo ayuda a sacarse el saco. – Sabes estaba pensando en vender esta vieja casa y comprar una en la parte más vieja de la ciudad, como cuando éramos… – Piensa la palabra con un dedo en el mentón. – personas comunes del siglo pasado.
- Seria una gran idea. – Responde algo desanimado.
- ¿Qué te pasa? – Pregunta al ver su rostro. – Estas más serio de lo de costumbre.
- Lita yo… Yo no soy de este planeta… – Ella lo mira extrañado. – En realidad yo soy nacido en Némesis.
- De que estás hablando. – Cuestiona sacándose el delantal. – No comprendo, tú eres de Georgia, tú… tú no puedes…
- Se ve que mi padre me llevo en el tiempo y no sé porque, pero fui secuestrado con la intención de darles información que jamás les di. Fue cuando me entere que soy parte del Clan de la Luna Negra.
- No puede ser, eso no puede ser cierto, se que tú no eres enemigo. – Responde con seguridad pero a la vez con preocupación.
- No lo soy Lita. Soy aliado, pero ese es mi secreto. – Cierra sus ojos y la marca de la Media Luna Negra invertida aparece en su frente. – Y es necesario que lo sepas.
- Yo te voy a amar igual. – Dice besándolo con el mismo amor de siempre. – No me importa, yo te amo y te amare igual. Como anoche te lo demostré y todas las noches que este a tu lado. No lo olvides, mi corazón te pertenece. – Responde con sinceridad derramando una lágrima.
- Pero también hay algo que debes saber… – El aprieta sus puños con fuerza, sabiendo que después de eso no había vuelta atrás. – Tuve una aventura con… Rei.
- ¿Es una broma? – Ella lo mira como su rostro no mostraba expresión aun con la Media Luna en su frente. – ¡Dime que es una broma! – Suplica mientras una lágrima corrió por su mejilla.
- No solo eso… ella está esperando un hijo mío. – Dice tratando de mantener la postura mientras su alma se partía por dentro.
- ¿Cómo pudiste hacerme algo así? – Su rostro cambio y las lagrimas comenzaron a caer ya sin control.***
- Lo que paso, solo paso. – Se defiende de una manera no muy creíble bajando la mirada.
- ¡Dijiste que me amabas! – Le grita mientras se lleva su mano al pecho. – ¿Así amas tú? ¿Así aman lo de tu clase?
- Lita… yo…
- ¡No me hables, no te atrevas a dirigirme la palabra nunca más, solo vete, si quieres con ella, no me importa, solo vete y muérete como el gusano que eres! – Grita con todo su odio a flor de piel y gira para irse.
- ¡Lita espera! – Llama el tomando su brazo, pero ella se lo arrebata casi haciéndolo caer.
- ¡No vuelvas a tocarme nunca más! – Amenaza con su pluma de transformación en la mano. – No te acerques, nosotros terminamos para siempre. ¡Porque si intentas acercarte conocerás la furia de Mi Planeta!
La luz se corta en ese momento cuando una tormenta apareció de la nada amenazando la ciudad. Los rayos cruzaron el cielo y él pudo ver a través de las sombras que ocasionaban fugazmente sus esmeraldas encendidas por el odio. Con una inmensa tristeza cerro sus ojos y usando por primera vez su poder desapareció de la casa de Lita. Ella cayó de rodillas al piso en un mar de lágrimas, pero rápidamente dejo de llorar cuando se dio cuenta de algo. Ella solo tendría su deber de ahora en adelante, el amor era una ilusión que lastimaba a la gente débil y ella ya no lo seria.
Steven reapareció sin darse cuenta en los jardines reales. Ante esto varios guardias y la Sailor que estaba en la guardia acudieron a interceptar al intruso. Rápidamente fue rodeado, pero todos bajaron sus armas a ver que era su comandante, hasta que llego Urano. La tormenta era fuerte, pero a él no le importaba. Estaba acariciando al perro que había sido de la Pequeña Dama algún tiempo atrás. No supo cuanto tiempo estuvo así hasta sentir una hoja sobre su cuello.
- ¡No te atrevas a hacer nada traidor! – Sentencia una recién llegada Sailor Urano con desprecio. – ¡Quedas arrestado por el delito de Alta Traición a la Corona, Complot y Sabotaje! – Ella gira hacia los guardias agregando. – ¡No se queden ahí! ¡Llévenlo a los calabozos!
Sin que nadie objete algo fue rápidamente llevado a uno de los subsuelos del palacio, que comparados con su estadía en Némesis solo le faltaba una televisión para ser un cuarto de hotel barato. Así estuvo varios días incomunicado y sin recibir visita hasta que el mismísimo Rey se presento ante él en la mañana.
- ¿En serio vas a seguir fumando? – Cuestiona mostrándole un cartón de cigarrillos. – Porque como tu medico no lo recomiendo.
- ¿Que es lo peor que me podría pasar… ya la perdí Endimión. Ya nada más importa. Tu secreto está a salvo ahora.
- Haruka quiere tu cabeza. – Dice entregándole el pedido.
- No me interesa en lo más mínimo. – Responde llevándose un cigarro a la boca. – ¿Has sabido algo de ella?
- No, solo habla con Serenity y en tu juicio ella no estará presente. Por el contrario el resto lo hará.
- ¿Y si solo me matan y ya?
- ¿Piensas que te sentenciaran a muerte? Evidentemente no conoces a Serena. – Responde sentándose a su lado. – ¿Te declararas culpable entonces?
- Quizás solo fastidie a esas dos. – Dice con algo de gracia.
- Entonces así será. Mañana se decidirá tu suerte.
- No existe tal cosa. No para mí.
Sin más que decir Endimión salió del sector de los calabozos quedando a solas con un par de sus leales compañeros de la Guardia Real. Estos solicitaron una explicación a su Comandante y tras pensarlo decidió contarles lo sucedido sin descubrir el secreto del Rey. Ellos escucharon lo que tenía que decir al respecto, entre ellos una joven aspirante al puesto de guardia real.
Entre tanto Lita estaba destrozada, por lo que decidió quedarse en su casa alegando estar enferma, aunque todos suponían que era por la realidad de que él era un traidor.
Por otra parte la Reina estaba en su habitación totalmente dolida de la situación de su guerrera y amiga, pero también de la red de mentiras que estaba desarrollándose cuando entraron dos de sus amigas.
- Mi reina. – Comienza Ami poniéndose de rodillas junto a Mina.
- No hagan eso. Por favor. – Dice acercándose a ellas. – Tengo una noticia que comentarles.
- Nosotras también. – Dice Ami abochornada.
- ¡Vamos a ser madres! – Explota Mina con una increíble sonrisa. – Lo siento, pero paso, no sé cómo, bueno si se cómo. ¡Pero paso!
- Nos vamos a tener que disculpar unos meses de nuestros deberes Mi reina. – Dice Ami aun colorada como un tomate. – Porque ahora no tenemos nuestros poderes. Y no sé como haremos con lo del juicio al Comandante, perdón el ex comandante Volkov.
- De eso no se hagan problema, me encargare con las Outhers, ustedes vayan y disfruten de esta experiencia.
- ¿Pero usted? – Dice Ami no muy segura de lo que había hablado con su rubia compañera.
- ¿Yo qué? – Cuestiona la Neo Reina.
- Vamos Serena, se que ocultas algo, estuviste comiendo ensalada de zanahoria y se muy bien que la odias, así que dime. – Increpa Mina a lo que la Reina se sonroja.
- Yo tampoco tengo mis poderes. – Responde con una sonrisa.
- ¿Acaso tu y el Rey? – Increpa Mina, pero luego hace unas cuentas y salta gritando como una loca. – ¡TE ACOSTASTE CON SEIYA Y NO ME LO DIJISTE!
- Baja la voz por favor Mina y si, si me acosté son Seiya. – Reconoce sonrojándose por la efusividad de su amiga.
- No saldré de aquí hasta que no me lo hayas contado todo, y eso que yo te conté lo de Yaten… y ahora que lo pienso alguien también me oculto algo. – Dice mirando inquisidoramente a Ami al cual estaba a estas alturas más roja que una bengala.
De esta manera las amigas hablaron por horas hasta que se presento Setsuna con su cara de muy pocos amigos informando que el proceso estaba preparado para la primera hora de la mañana.
En la tarde Michiru regreso de sus "vacaciones" para entrevistarse con Setsuna y ponerse al día con respecto a las acusaciones contra Volkov. Tras dialogar con respecto al tema legal y las pruebas recolectadas, principalmente por su ex novia. Así mismo Setsuna le conto acerca de la profecía, pues ella era de su entera confianza.
- Es una suerte que salgas con Haruka. – Dijo Setsuna en tono de broma – Así no tendrías problemas con algún tipo de descendencia.
Michiru rio por el extraño comentario de su amiga, pues no recordaba haberla escuchado hacer una broma. Después de hablar otras cosas decidió salir a tomar aire, el encierro la mareaba ahora. Fue cuando se encontró con Rei que entraba al Palacio preocupada y ambas se miraron profundamente, casi leyéndose una a la otra.
- ¿Ya sabes de la profecía? – Increpo Rei al verla mas pálida de lo que recordaba.
- Lamentablemente si Rei y algo me dice que sabes algo mas, sin contar que ocultas algo importante. – Responde ella con seriedad.
- Puedo decir lo mismo. Tus tobillos están tan hinchados como los míos. – Responde la pelinegro.
- Tengo miedo de lo que pueda pasar ahora que nosotras… – Contesta dejando de mostrarse como la fuerte Outher que era.
- Tranquila, yo ya sé que hacer, solo dolerá unos días. – Afirma con una triste sonrisa apoyando su mano en el hombro en señal de apoyo.
- Acaso piensas… – Cuestiona horrorizada ante la primera idea que se le vino a la mente.
- No, si todo sale como es debido se lo llevara su padre. – Responde con tristeza.
- ¿Su padre? - Cuestiona la violinista.
- Mejor que no lo sepas Michiru, ya es doloroso pensar en lo que va a pasar como para pensar en lo que haré.
- Me gustaría poder ayudarte en tu decisión, pero también tengo conflictos con la mía. – Reconoce apenada.
Ambas se quedan mirándose queriendo decir muchas cosas y a la vez sin poder decir nada.
- Maldito destino. – Dice Michiru con una triste sonrisa.
- Maldito destino. – Asiste Rei. – Lo que necesites solo pídemelo.
- La tienda donde compraste ese disfraz. – Responde la peliaguamarina. – Es muy real. – Reconoce tocando la tela de la hombrera.
Y con la dirección Michiru salió del palacio, no sin antes comer con desmedida desesperación un kilo de helado de chocolate en el viejo café Crow. Rei fue hasta la habitación de la Reina y antes de anunciarse escucho que sus amigas reían en el interior. No tuvo el valor de entrar, aunque supo que de seguro era por la visita de sus aliados. De esta triste y solitaria manera se dirigió hacia la terraza de la Reina para pensar las cosas con más detenimiento. No supo cuanto tiempo estuvo ahí, aunque fue mucho pues el sol se había ocultado.
- Te dará algo si sigues vestida así. – Dice Endimión cubriendo su espalda con su capa.
- No vengas de galán, no es conveniente que nos vean juntos. – Responde con firmeza.
- Quiero estar contigo y no estoy seguro de que sea la solución… yo te a…
- Ya deja de decir eso. He tomado una decisión y tú no estás en ella. Ya he lastimado a dos de mis amigas, no quiero más de esto.
- Digamos la verdad, escapemos con nuestro hijo lejos, donde nunca nos encuentren. – Suplica Endimión.
- Sabes que no es tan simple. La hemos jodido y solo queda esperar a que esta decisión solucione las cosas.
- Pero si tu…
- Estaremos bien, somos adultos, no unos niños que jugaban a salvar el mundo. Confía en mí, esto es lo mejor para todos. – Se dice con seguridad.
- ¿Y para ti es lo mejor? – Ella bajo la vista. – ¿Piensas dejar lo que sientes por el bien de todos?
- Si. – Responde con decisión y lagrimas en los ojos. – Si, sacrificare mi felicidad nuevamente y rogare al gran Kamisama para que mi hijo será feliz, si no arderé eternamente en las llamas del infierno como ya lo hago.
- Rei…
- No Darién, ya no. Solo aléjate y trata de enmendar las cosas con Serena, o al menos a la vista de todos.
Antes de que ella pueda salir él la toma en sus brazos y la besa con todo el amor que sentía por ella. Ella se dejo llevar hasta que se separo y con lagrimas en los ojos le dijo con determinación.
- Este fue el último beso que te daré. Atesóralo como yo lo haré…
Antes de que Darién pueda decir algo ella se marcho dejando caer la capa que la cubría. Esa fue la última vez que pudo estar con ella a solas, pues nunca más pudo hacerlo.
Esa misma noche el Rey Endimión se presento ante su Reina y le conto todo lo sucedido, todo lo que había pasado incluyendo la visión de Rei. Tras meditarlo ella asistió y llorando se fue a su cama.
Continuara...
* y ** Fragmento de Bastardos sin Gloria, Recuerdos dentro del capitulo 3
*** Fragmento de Bastardos sin Gloria, Recuerdo de Lita capitulo 4
Como ya verán las cosas se están poniendo tristes para los personajes… es el comienzo de la caída y los que conocen la historia es el momento triste…
Igualmente espero que lo disfruten y dudas, preguntas, sugerencia y/o amenazas, espero con gusto!
AGRADECIMIENTOS
Kamisumi Shirohoshi: Me alegra que te haya gustado la introducción del joven Terius, que en lo personal es el mejor personaje original que haya leído! Y no te hagas problema, yo te debo ponerme al dia con los patinadore! Si esta Ami es una persona diferente pero ya has visto porque. Lo de Hotaru fue algo que salio de la nada y me dije, Porque no? Me gusta que te gustara esa noche entre Seiya y Serena. Nos leemos!
Anai kou: Me alegra que te haya gustado el Lemon, me costo horrores, pero veo que quedo bien! Y si Ami también tenia que tener su momento de felicidad! Espero que sigas ahora que las cosas se pondrán Sad nuevamente gracias por seguir leyendo mis locuras!
Martha Kou: No se si seré grande, pesado y pachoncito sí, pero grande no lo se… Como te había dicho fue uno de los capítulos mas complicados de hacer, en particular entre Serena y Seiya, trate de hacerlo lo mejor posible, pues es un regalo para todas la Ladys que me siguen y es una de las parejas principales. Primero pensé que me quede corto con Ami y Taiki, pero creo que salio bien. Ya veras lo que miro y algo tiene que ver con Bastardo! Si la pequeña Hotaru tiene ese lado oculto que solo pocas saben y que se me dio de la nada ponerlo, y como dije, Porque no? Y por lo que se ve gusto! Ahora como veras la cosas se pondrán mas dramáticas y espero que lo sigas, a pesar que algunos sufrirán. Nuevamente gracias por estar ahí!
Kat Kou: No te odies y es gracioso, yo también estoy con el Reiten (esa Sol y sus cosas XD) Por lo que se me ocurrió de esa manera. Esa escena entre Haruka y Seiya fue una idea para otra cosa, pero quedo mucho mejor aca y si lo hice sufrir en ese recuerdo. Lamento que sufras, quise trasmitir lo que sentía en ese momento y veo que así fue… Haruka canalizara su ira en otra cosa y de seguro te darás cuenta, aunque ellas regresaran. Si es el Terius de Genesis, yo también lo adoro! Si Ami es la mas cambiada de todas, quise darle el enfoque para que no sea solo una alterada de Bastardos, si no que tenga una razón. Taiki por otra parte se pone, por el contrario, menos analítico y abre su corazón por primera ves. Me gusta el tema de los hermanos y que te guste, puesto que como no tuve hermanos esa parte debo imaginarla. También me alegra que te gustara la cita, fue de lo mas complicado que he escrito, puesto que son la pareja mas querida de mis Ladys y no podía fallarles! Y como dije en un momento, porque no? Hotaru tiene que tener esos secretitos que harán que le explote en la cara algún día. Nuevamente gracias por estar ahí mi querida colega!
Fátima Rivas: Me alegra que te guste mi historia y la sigas ahora que las cosas se pondrán algo triste.
Lector anónimo: Gracias por seguir en el anonimato y espero que te guste!
Nuevamente gracias y
Nos leemos!
