LIZZY

Cuarta parte – Final

Después de una ducha rápida, se metió en la cama a leer mientras Lorna terminaba de darse la suya. Al salir del baño tenía puesta solamente su ropa interior, y Ashley se percató de que era hermosa. Trató de no mirarla para no incomodarla, pero también para reprimir sus propios deseos.

¿Qué estás leyendo? - Le preguntó acostándose muy cerca suyo –

"Misery", una novela de terror psicológico de Stephen King

¿no tienes demasiado terror en tu vida con todo lo que sucede? – se rió –

no me afecta en absoluto, además la trama es interesante – respondió Ashley, con una sonrisa también –

¿por qué creaste un personaje lésbico? - Preguntó de repente – ¿Lizzy es lesbiana, verdad?

Sí, lo es. Cuando éramos niñas nos dimos cuenta con mi amiga Melissa, que nos sentíamos atraídas hacia las mujeres, y a mí se me ocurrió hacer un personaje para poder contar todas las historias que teníamos en mente las dos. Pasamos mucho tiempo divirtiéndonos de esta manera

¿y entre tu amiga y tú?...

No, nunca sucedió nada entre nosotras, no queríamos como dos hermanas

Ya veo… bien, buenas noches – dijo Lorna dándose vuelta y acomodándose para dormir

buenas noches

Se despertó sintiendo la calidez de un abrazo y que estaba siendo besada en el cuello

Ashley, ¿qué estás haciendo? - dijo, entre gemidos –

La puerta del baño se abrió y Ashley preguntó:

- ¿me estás hablando a mí? Mientras se secaba la cara con la toalla y se cepillaba los dientes

Lorna salió de la cama dando un grito de terror

¿Qué sucede? - Preguntó, alarmada y mirando hacia la habitación- . Aparentemente estaba todo normal.

Yo... estaba sintiendo tu abrazo y tus besos. Era tan real - dijo, en una crisis de nervios, sin darse cuenta de lo que estaba confesando. Cuando se percató de lo que había dicho, no pudo evitar ruborizarse

Ashley sonrió y se acercó hacia ella.

¿Yo estaba abrazándote así? - La abrazó con suavidad - ¿Y te besaba de esta manera? - Comenzó besarla –

Lorna respondió a cada uno de esos estímulos, e hicieron el amor por primera vez

Esa noche, después de analizar la situación, llegaron a la conclusión que debían recrear la última vez en que Ashley se había reunido con Melissa. Prepararon unas galletas y té, y pusieron la bandeja en el medio del sillón, tal como lo habían hecho en el pasado. La estrategia surtió efecto porque a la hora señalada recibieron un email continuando lo que Ashley le había enviado la vez anterior.

Aunque los fenómenos paranormales eran algunas veces demasiado violentos, las chicas se dieron cuenta que Melissa no quería hacerles daño, por lo que simplemente aprendieron a soportarlos sin impresionarse demasiado.

Pasaron muchos días y el último capítulo finalmente estuvo listo, teniendo un final feliz. Ashley sonrío con satisfacción.

Hablé con una espiritista ayer, y le conté todo. Olvidé contártelo.

¿En verdad? - Se sorprendió Ashley - ¿qué te dijo?

Que cuando terminemos el último capítulo debemos ir al cementerio, y ponerlo en el ataúd de Melissa, para que pueda descansar en paz.

No sé donde está su cadáver -fui a su velorio pero no recuerdo exactamente la ubicación de donde se encuentra. Han pasado muchos años y yo era una niña.

tendremos que preguntarle a su madre. Ah, hay un detalle más: tenemos que ir al cementerio de noche, antes de las tres de la mañana.

Eso será muy difícil, suelen cerrar el lugar a las ocho de la tarde. Pero debemos intentarlo, como sea – agregó -

Esa misma tarde, Ashley fue a la casa de Melissa y le preguntó a su madre dónde estaba el féretro de su amiga, ya que deseaba ir a visitarla. Elisa le explicó detalladamente, diciéndole que debía contar cinco panteones a la derecha, desde la puerta principal, y que allí la encontraría.

La puerta está cerrada con llave – agregó- y metió la mano en su bolsillo, sacándola y entregándosela

Gracias - se le traeré mañana – prometió Ashley despidiéndose -

Esa noche, Ashley sacó su auto del garaje y las dos fueron a cumplir con lo que la espiritista les había recomendado.

El cementerio estaba en completo silencio. El horario de visitas había terminado hace bastante tiempo y los cuidadores habían cerrado las puertas principales de acceso. A diferencia de la ciudad de los vivos donde la gente hacía miles de actividades distintas, la ciudad de los muertos era un lugar lúgubre, deprimente, donde estaban los restos de aquellos que alguna vez fueron personas que tenían proyectos, ilusiones y sueños, y que ahora descansaban eternamente en sus ataúdes. Todo había terminado para ellos irremediablemente.

¿Cómo vamos a entrar? - Preguntó Lorna

Tendremos que trepar por algún lado – dijo Ashley mirando las cornisas de la pared que rodeaban el cementerio. Caminaron rodeando el lugar hasta que vieron una parte que estaba desnivelada, y al parecer nadie se había tomado el trabajo de arreglarla.

Iremos por ahí – señaló-

Después de bastante esfuerzo y de lastimarse el brazo con algunos raspones, lograron entrar. La luz de la luna era la única luz que alumbraba el lugar. Los cuidadores apagaban las luces a propósito para que la gente tuviera miedo y no entraran al cementerio a hacer tonterías, ya sea por travesuras, o rituales realizados por sectas. Aún así, más de una vez habían tenido que salir a echar a los intrusos que entraban a robar las tumbas, o cometer actos vandálicos. Ashley pensó que esta medida era imprudente, ya que si estuviera todo bien iluminado y mejor vigilado, la seguridad sería mayor.

Este cementerio era mixto y podían verse símbolos de distintas religiones en las criptas. Se percibía un estilo gótico, principalmente en las puertas, rejas, ventanas y gárgolas. A diferencia de otros que sólo tenían una lápida sobre el césped, aquí había grandes panteones, y criptas. Los monumentos de santos y ángeles habían sido creados como una forma de protección, pero lejos de dar una imagen de serenidad, resultaban inquietantes y aterradores. Muchos de ellos tapaban el camino, y debías conocer bien el lugar para no perderte.

¿En dónde estamos? – Preguntó Lorna –

no lo sé, Elisa nos dio la indicación de cómo es el camino si entrábamos por la puerta principal, pero no sé qué parte del cementerio es ésta

es mejor que busquemos la puerta principal, y desde allí será fácil orientarnos.

Sí, estoy de acuerdo

Caminaron en la oscuridad tomados de la mano, algunas partes parecían laberintos que se bifurcaban constantemente. Una repentina brisa de viento frío las hizo estremecer. Algunas nubes se deslizaron rápidamente tapando la luna, y por unos segundos quedaron completamente a oscuras, en el corazón de ese cementerio.

Ashley –gimió Lorna –

no te asustes – la calmó, abrazándola y dándole un beso - vamos, continuemos

Llegaron hasta donde había una lápida antigua con una forma muy rara que estaba fechada a principios de siglo, y su leyenda era aún más rara todavía.

"Oh, alma errante de la Ciudad de los Muertos. Alguna vez iluminaste mi vida y le diste calor a mi pobre espíritu. Más hoy tu yaces cruelmente sin aliento, caminando por siempre entre los muros de los desposeídos"

Creo que sé lo que es esto – dijo Lorna - Es una leyenda urbana antigua de la que ya casi nadie se acuerda. Hace muchos años mucha gente había visto salir una figura fantasmagórica de esta tumba y hay muchos testimonios de esto. Los familiares del muerto decidieron poner esta leyenda y nunca más volvieron a ocuparse de la tumba, supongo que por miedo.

Algunas nubes taparon la luna nuevamente volviendo a quedar a oscuras por unos instantes. Ashley sintió que Lorna agarraba fuertemente su mano.

Sigamos – le dijo –

No muy lejos de allí pudieron ver la puerta principal sintiendo un gran alivio. A la derecha se podía escuchar gente conversando, y con toda seguridad eran los cuidadores del cementerio por lo que las chicas se movieron muy silenciosamente tratando de que no las vieran

Bien, desde aquí ya podremos saber exactamente la ubicación de la tumba de Melissa – susurró la joven –

Siguieron las instrucciones que Elisa les había dado, y pudieron encontrar el panteón. Ashley sacó la llave su pantalón y abrió la puerta. Allí estaba el féretro de su querida amiga. Ella no pudo evitar la tristeza al verlo.

Lorna sacó de su cartera el último capítulo de Lizzy que Ashley había realizado.

¿Tenemos que abrir el féretro?

No podremos. A diferencia de otros países, aquí tienen la costumbre de cubrir el cadáver con una lámina de acero debajo de la tapa, la cual es soldada antes de cerrar el ataúd. Necesitaríamos herramientas para removerla, y el ruido que haríamos retumbaría en todo el cementerio. Creo que será suficiente con levantar un poco el ataúd y poner el cuaderno abajo. Ven, vamos a hacerlo

Entre las dos pudieron levantarlo lo suficiente para poder deslizar el cuaderno que quedó debajo de donde estaría la cabeza de Melissa. Y allí quedaría para siempre ya que el ataúd lo ocultó de tal manera que nadie podía verlo a menos que alguna vez decidieran exhumar el cadáver, lo cual era muy improbable.

Bien, misión cumplida – dijo Ashley -ahora tenemos que irnos antes que comience a amanecer y nos vean.

No volveré por el lugar en que vinimos. Ese sitio me espeluzna. No me importa si los cuidadores nos retan o nos echan a patadas, prefiero eso antes que volver a pasar por ese lugar - se empecinó Lorna –

Ellos no se conformarán con retarnos, probablemente llamarán a la policía y estaremos en un lío. Tenemos que salir sin que nos vean.

Pero la tumba antigua…

La rodearemos, no te preocupes

Salieron del panteón haciendo el menor ruido posible al cerrar la puerta con llave, y caminaron hasta encontrar el muro que rodeaba el cementerio. No tan lejos de ahí, en diagonal, podía verse la tan temida tumba. El silencio era total y ya no se escuchaba el parloteo de los guardias.

Ven, – le susurró a Lorna – mientras continuaban caminando

En un momento tuvo la misma extraña sensación que cuando estaba sola en su casa y sintió que alguien observaba. Instintivamente se dio vuelta para ver, y al lado de la tumba antigua había una figura blanca que no habían visto antes, y que estaba mirando hacia ellas fijamente. No pudo evitar sobresaltarse violentamente, y su amiga se dio cuenta de eso.

¿Qué sucede?

Por unos segundos vaciló en decirle, pero luego pensó que no sería justo porque fue ella quien le había contado de la leyenda y tenía derecho a saber

mira hacia allá - le dijo señalando el lugar

Lorna dio un fuerte grito al ver a la figura que las observaba, lo suficientemente fuerte para ser escuchado por los guardias. Pudieron oír cómo se pusieron en movimiento dirigiéndose hacia donde ellas estaban.

Apúrate, trepa por favor – dijo Ashley entrelazando sus dos manos y poniéndolas cerca de su pie para que pisara sobre ellas y poder levantarla hacia arriba. Pero Lorna no reaccionaba, estaba como petrificada sin poder moverse del miedo. Ashley no tuvo más opción que agacharse y meter la cabeza entre las piernas de su amiga, poniéndose de pie nuevamente con ella sentada en sus hombros.

Trepa - le gritó - ahora puedes hacerlo-

Al ver que estaba tan cerca de la cornisa Lorna pudo sobreponerse a su miedo y subió dejándose caer por el otro lado. Los guardias estaban ya demasiado cerca y Ashley no podía subir sin tener alguna ayuda. Decidió encontrar la parte desnivelada por donde habían entrado.

Corrió a toda prisa sin despegarse del muro para no perderse, olvidándose de los guardias y del fantasma y pensando que tenía que salir de ahí como sea. Los guardias habían quedado atrás pero ese bullicio la había hecho sentir acompañada por unos momentos, mientras que ahora se encontraba corriendo en la más completa oscuridad y soledad. Pensó en Lizzy, en lo sola que se habría sentido caminando por la carretera sin contar con la ayuda de nadie y expuesta a cualquier peligro.

No muy lejos de donde estaba pudo divisar la pared desnivelada. Unas gigantescas estatuas - que bajo la luz de la luna lucían terroríficas - parecían indicar el camino, pero se propuso no mirarlas ni prestarle atención. Finalmente llegó hasta ese lugar y escaló la pared saltando hacia la vereda, afuera del cementerio. Dio un gran suspiro de alivio para saber que todo había quedado atrás.

"Lizzy lo logró, y yo también" – pensó –

Corrió en sentido contrario por la vereda, - esta vez sintiéndose libre y sin ningún temor - hasta que encontró a Lorna, que había cruzado la calle y estaba parada en la vereda opuesta, esperándola. Al ver a Ashley se abalanzó sobre ella, abrazándola con una gran alegría

tenía mucho miedo, - y aún lo tengo - pero no quería irme sin ti. Fue muy peligroso lo que hiciste, te arriesgaste a que te atrapen por salvarme

bueno, no podía permitir que a mi novia le pase algo malo - respondió, dándole un beso en la boca –

¿tu novia?

Sí. Si tú quieres

¡claro que sí! Dijo Lorna abrazándola nuevamente y dándole un beso apasionado

Un sonido de pasos agitados provenía desde adentro del cementerio interrumpiendo el romántico momento

Son los guardias. Están buscando por todos partes a los intrusos

busquemos el auto y salgamos de esta zona de una vez. Quiero volver a mi casa. No, a nuestra casa - corrigió sonriéndole –

de acuerdo querida - dijo Lorna sintiéndose feliz-

Cuando llegaron y entraron a la propiedad vieron que todo estaba en su lugar. Ashley miró el reloj, - eran casi las cuatro de la madrugada - y todos los muebles deberían estar tirados como cada vez que sucedían los fenómenos paranormales.

¿Crees que todo ha terminado?

Parece que sí, pero lo comprobaremos mañana cuando llegue al momento. ¿Qué te parece si nos damos una ducha, comemos algo, y nos vamos a la cama? Después de todo lo que pasamos nos merecemos un buen descanso – propuso Ashley-

Es una excelente idea, estoy exhausta

Esa noche durmieron plácidamente, y estaban tan agotadas que se despertaron en la misma posición en que se habían quedado dormidas.

Al día siguiente cada una fue a sus respectivos trabajos y después pasaron el resto del día juntas. Al anochecer las dos estaban a la expectativa y ansiosas de que llegara la temida hora para ver qué sucedía.

Finalmente cuando faltaban cinco minutos para que se cumpliera la hora las dos se sentaron en el sillón, abrazándose

Suceda lo que suceda siempre estaré contigo – afirmó Lorna mientras buscaba la boca de Ashley con la suya –

Lo mismo digo, mi amor

Ambas se dejaron llevar por ese beso sensual y profundo que olvidaron por completo estar a la expectativa de la hora. Cuando se separaron se percataron que eran las 3:03 de la mañana. Nada había sucedido. Las dos chicas se alegraron mucho y Lorna dio un grito – esta vez, de alegría -

Finalmente todo terminó. Ahora podremos tener una vida normal sin sentir ningún temor

debemos celebrar esto – respondió Ashley - Y esta vez fue ella quien tomó la iniciativa besando a su novia en la boca y en el cuello, excitándola, mientras acariciaba sus pechos

Hicieron el amor en el sofá sin ninguna prisa, sintiendo sus caricias, sus besos, saciándose mutuamente…

Desde ese día nunca más volvió a suceder nada extraño.

La pesadilla había terminado pero esta relación de pareja recién comenzaba y ambas la disfrutarían al máximo.

F I N.