CAPITULO 4

-¿Qué está pasando aquí Shao?

-¡Niña!

-¡SAKURA QUE ESTAS HACIENDO!

Con la pena del mundo, vi como Anastasia me reprendía, Eriol se colocaba pálido, Rika me gritaba y le gritaba a Shaoran, Tomoyo le gritaba a Rika, y Kimiko estaba de lo más divertida, con lo que estaba pasando, de seguro en menos de una hora todos mis conocidos lo sabrían gracias a ella.

Shaoran fue el que comenzó a hablar.

-Esteee, yo, Sakura y yo simplemente estábamos…

-¡Como pudiste besarla a ella y a mí no!, ella no es rica, ni es linda, ni te puede dar regalos caros, además, ¡sus padres están muertos!, te quieres quedar con una huérfana que…

Esa fue la gota que derramo el vaso, ya que en el momento que Rika dijo "sus padres están muertos" Tomoyo le dio una bofetada tan feroz que la hizo golpearse el ojo con la manilla de la puerta, y le dijo.

-Si vuelves a hablar de los padres de Sakura de esa manera, te hare tragarte el celular de manera que solo podrás marcar el 911 con el ombligo.

-lo siento, Sakura lo siento no quise decir eso.

-No, no te preocupes Rika, no paso nada

-¿Pero Sakura?

-DIJE QUE NO PASO NADA TOMOYO

Rika se seguía disculpando conmigo, hasta que llego un momento e el que se acabo mi paciencia.

-¡ya vete o hare que signifique algo de verdad!

Rika palideció y se fue, y mi atención recayó en Eriol, que estaba parado en una esquina de la habitación mirándome con los ojos nublados de pena.

-Oye Eriol yo…

-Sakura, no tienes nada que explicar.

-Sí, si tengo. Te bese a ti esta mañana y fue un error. No fue un error porque fueras tu, fue un error porque estaba buscando algo con lo que distraer mis pensamientos y te use a ti, y….

-¡Sakura para!, fui yo quien te beso, y venia a disculparme, porque vi en tus ojos que ya tu no me amas, pero aun así te bese; lo que no sabía era que ya tuvieras novio, así que Shaoran, también de debo una disculpa a ti.

Para mi sorpresa, Shaoran palideció, trago saliva y dijo.

-No somos novios, así que no hay nada que disculpar.

-Si no somos novios, entonces porque me besaste, o mejor, porque sigues aquí, tú fuiste el que me beso, te debería dar vergüenza, así que vete, ¡largo! ¡Fuera de mi casa!

-Sakura yoo….

-¡LARGO! Es que no entiendes, no te quiero ver, ni escucharte, ni hablarte, ni olerte, ¡largo!

Ya con los ojos nuevamente llenos de lágrimas, vi como Shaoran recogía lo poco que le quedaba de dignidad y salía por la puerta de mi habitación, Tomoyo lo acerco y le dijo algo apenas audible en el oído. "vaya, primero Eriol y ahora Shaoran, me estoy volviendo toda una donjuán", pensé para mis adentros, y al salir Shaoran, vi que en el cuarto todavía estaban Tomoyo, Kimiko y Anastasia, vaya reunión.

-Espero que estés orgullosa de tus acciones jovencita, y prepárate para las consecuencias.

-Las aceptare, pero, ¿podrían ser otro día?, ya he tenido mucho por hoy.

La mirada de Anastasia se suavizo, y me dijo.

-Claro mi niña, pero solo por hoy, mañana hablaremos de esto.

Salió del cuarto, y ya hastiada vi a Kimiko en la puerta y le dije.

-¿y tú qué quieres?

-¿yo?, nada en particular, solo quería decirles que las chicas y yo vamos a hacer una noche de chicas el viernes en mi casa, y las quería invitar a las dos para que asistan, pero gracias por haberme hecho reir un rato- Kimiko se rio, mientras yo la miraba iracunda- ¿entonces que dicen?

Fue Tomoyo la que respondió.

-Allí estaremos, y Kimiko, ¿podrías, por favor, no comentarle a nadie lo sucedido aquí? Te lo agradecería un montón.

-Claro, pero me debes un favor, ambas me lo deben.

Kimiko es esa clase de chica de las que uno debe de tener cuidado, ya que cuando puede humillar a alguien no titubea, entonces es mejor tenerla de mi lado que en contra, por muy mal que me caiga.

-Entonces ¿nos vamos?

-Irnos, ¿A dónde?

-A mi casa tontita, era lo que te venía a decir cuando, cuando….

-Sí, vayámonos, no quiero estar aquí.

-Ok, le diré a mama.

Cuando Tomoyo se fue, me quede mirando las paredes de mi habitación, ahora pintadas de muerte, dolor y muchos secretos, y pensé que mi vida nunca sería igual, que todo cambiaria. Me dirigí a la puerta y antes de irme dije.

-Adiós papa, te quiero mucho, y te extrañare mucho más.