Este fic participa en el Mes de apreciación Febrero-2017: Senritsu del foro "Mar de Joyas Escondidas"

Género: Romance.


Tenerezza

El sonido del ferrocarril agitaba el suelo. El rumor de las personas transitando. El suave susurro del viento y el alegre cantar de alguna ave. Sus profundos ojos marrones observándola como si empezara a tratarse de un recuerdo.

—Es un tanto irónico que la cura para la Sonata Oscura estuviera en el Continente Oscuro.

—Sí… —Senritsu bajó la mirada sin aún creer que había vuelto a la normalidad—. Lamento mucho lo de los ojos de tu clan.

—No importa. —Le sonrió lánguidamente, recordando cómo, en el caos que surgió después de que el barco arribara, Tserriednich terminó incendiando su colección.

—¿Qué piensas hacer ahora, Kurapika?

—Aún debo deshacerme de la Araña. —Desvió la mirada, inquieto—. ¿Tú qué harás?

—Aún no estoy segura —dijo mientras deseaba que él le pidiera que se quedara—. Supongo que visitaré a mi familia.

—Suena bien. —A Kurapika le costó pasar la saliva, a la par que sentía cómo algo le estrujaba el pecho al oír el silbato—. Creo que el ferrocarril va a salir.

—¿Nos volveremos a ver?

—Por supuesto, sé que puedo confiar en ti en cualquier situación. —Inconscientemente, tomó sus manos y le dedicó una mirada cariñosa.

—Te-tengo que irme. —Senritsu titubeó y, a pesar de no querer perder el cálido contacto, se separó—. Nos vemos.

A Kurapika se le quedaron atoradas las palabras en la garganta. No quería que se fuera porque perdería a alguien muy importante. Por un segundo, deseó ser capaz de discernir los complejos sentimientos que se clavaban en su pecho. Deseó ser como Leorio que, sin siquiera saber qué demonios le ocurría, se dejaba guiar por su corazón. Pero era simplemente él y, en ese momento, le era imposible hacer algo para calmar el desasosiego de su alma.

Senritsu exhaló suavemente y subió por la parte trasera. Si regresaba a verlo, se creía capaz de apearse del tren, correr hacia él y reclamarle el no haberle dicho algo más aparte de una despedida inminente. Sin embargo, ¿tenía el valor de no hacerlo? Mordiendo su labio, ladeó el rostro un poco y se decepcionó al no atisbarlo.

—Senritsu.

Dio un respingo que pensó la dejaría en el suelo al escuchar su voz. Kurapika omitió una suave carcajada y sostuvo su mano para que lograra equilibrarse.

—Pensé que te habías marchado. —Sentía el corazón en la garganta y más al escuchar el de él.

—¿Estaría bien para ti acompañarme un poco más?

—… —Senritsu sonrió conmovida—. Pensé que jamás lo dirías.

—No he dicho nada que pueda ponerme en una posición comprometedora. —Le devolvió el gesto de forma traviesa.

—Puedo escucharlo.

—¿Qué cosa?

—Tu corazón late con un ritmo vehemente que nunca había oído.

—Eso es trampa. —Kurapika sonrió levemente ruborizado mientras la ayudaba a bajar.

Senritsu se sintió sonrojar cuando los brazos de Kurapika la rodearon con suavidad, sin querer soltarla jamás, quería quedarse así por siempre. Se sentía protegida y tan cerca de su corazón que creyó posible poder sanarlo lentamente.


¿Por qué? ¿Por qué me pusieron límite de palabras? Para este drabble estaba tan inspirada que se me pasó la cuenta y tuve que recortarlo un montón. Me acabo de dar cuenta que es el primer escrito algo romántico que he publicado, a pesar de que me gusta escribir romance (Es que el BROTP me gana xD) Quedé muy satisfecha con este drabble, me gusta creer que Kurapika no conseguirá su objetivo en el Continente Oscuro o que, por lo menos, Senritsu hallará la Sonata allí; no sé, el Continente Oscuro suena a un sitio donde todo es posible, creo que eso sonó como si estuviera promocionando un tour xD

Con eso me despido. Espero hayan tenido una agradable lectura :)