Disclaimer: Ninguno de los personajes de Naruto es mío, le pertenece a kishimoto-sensei. Solo los utilizo para crear una fantástica historia sin fines de lucro.
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Mil gracia por los reviews, no saben lo feliz que me hacen con sus cometarios: JubiaLF, Alina-chan, Alfonson sparda, Daurina-Miko, RossyStyles, Iseki Higuatari y a Lau
Lamento mucho la tardanza por eso quisiera decirles que intentare hacer los capítulos un poco más largos en recompensa, agradezco a los que les hayan dado follow y favorite a mi humilde fic. Sin más que decir.. que empiece la acción
Capitulo anterior:
Podía ver el gran complejo de casas, era tan tranquilo estar allí, el sueño estaba a punto de apoderarse de ella… -plahss se escuchó, Sarada se levantó del suelo con gran rapidez y se puso en posición de ataque -¿Quién está ahí?
Capítulo 4: Preocupación
Con extremo cuidado se acercó al lugar de donde creyó escuchar el ruido, vio varias tablas dispersas por el suelo y otro tanto amontonados al lado de una de las casas que a simple vista se notaba que estaba por derrumbarse. Siguió caminando cuando escucho otro ruido. Giro todo su cuerpo y observo como las tablas se movían -¿Quién está ahí? Volvió a preguntar –Miauuu! Se escuchó, un gato negro salió de las tablas y se perdió en la oscuridad de la noche. -Soy una tonta pensó. Pero también se alivió, era mejor que ese gato a que alguien los descubriera. Desarmo su posición de ataque y se dirigió a su lugar de descanso, antes de entrar a la casa miro nuevamente el cielo y la hermosa luna Sera difícil pero debemos volver. Se dijo mentalmente mientras cerraba los ojos, al abrirlos vio varios curvos atravesando el oscuro cielo.
Al entrar a la habitación vio a los hermanos Uzumakis abrazados o más bien vio como Boruto estrujaba a su hermana entre sus brazos y piernas, parecía un monito bebe sosteniéndose de su mama para no caerse –jajajajaja se rio en voz baja. Cuando logro calmarse volvió a recostarse y cerró los ojos para quedar profundamente dormida.
…..
La luz de un nuevo día se colaba por el ventanal de la habitación. Sarada aún estaba con sueño pero sabía que debían levantarse. Abrió los ojos perezosamente quería seguir durmiendo, sintió un aliento tibio del lado izquierdo, abrió los ojos por la impresión, sintió que alguien la abrazaba. Giro cuidadosamente su rostro y se encontró con la cara de Boruto muy cerca al suyo, se sonrojo por la cercanía, jama sabia tenido a alguien tan cerca y mucho menos a alguien que la abrazara, no sabía qué hacer. Volvió a mirarlo y noto que estaba babeando, una venita se le marco en la sien, ese idiota la estaba babeando! – ¡Aléjate dobe! Grito
Boruto se despertó de golpe al escuchar tremendo grito, el podre estaba soñando con un gran tazón de ramen, tan grande como el, el más grande que jamás allá imaginado. – ¡Oye! ¡¿Por qué gritas?!
-¿Qué te sucede Sarada-chan? Pregunto Himawari entrando a la habitación
-¡Idiota me estas babeando! Grito eufórica ya de pie al lado de par de tufones en los que dormían.
El rubio solo la vio y miro el tufon, se sonrojo de la vergüenza al notar una gran mancha en esta. –Perdón! No fue mi intención! Dijo avergonzado
-Está bien pero ten cuidado, la próxima no te saldrá tan barato. Lo amenazo, no quería entrar en detalles, no quería decirle que la estaba abrazando, eso solo la pondría en ridículo.
Luego del incidente los niños de dedicaron a acomodar todo lo que usaron y dejar el lugar como lo habían encontrado. Una vez terminada la tarea se sentaron en el suelo.
-Oye Sarada ¿qué haremos ahora? Pregunto el rubio.
-Ahora que lo dices… ambos ojiazul la miraban con atención –debemos evitar todo contacto las personas que conocemos pero de este tiempo y sobre todo con nuestros padres, ¿notaron la actitud del Inuzuka-san?
-No, ¿Por qué lo preguntas Sarada?
-Que despistado eres y ¿así quieres ser un ninja? Estoy segura que Inuzuka-san sospecha de nosotros.
-¿Tío Kiba? ¿Por qué piensas eso Sarada-chan? Pregunto la pequeña
-Como saben el clan Inuzuka se especializa en el rastreo, estoy casi segura, ¡No! ¡Estoy segura que detecto algo de la esencia que nuestros padres! ¿Boruto no recuerdas la clase que nos dio Shino-sensei la semana pasada?
-Si, sobre que el olor o la esencia de cada persona es única y que no importa el tiempo, esta no muta.
-¡exacto! ¿Y recuerdas que fue lo que dijo? ¿Cómo podíamos camuflar muestro olor para no ser detectados?
-¡Por supuesto que lo recuerdo! Respondió formando una sonrisa zorruna en su rostro.
- entonces ¿tenemos que hacer desaparecer nuestro olor para que no sospechen de nosotros? Pregunto la pequeña ojiazul al comprender algo de la charla de su hermano y Sarada
-Tenemos que tratar de camuflar nuestro olor y borrar toda esencia que no sea la nuestra de nuestras prendas, como por ejemplo, Himawari puede que tengas el olor de tu medre ya que tu estas con ella casi siempre. Respondió la azabache –No perdamos más tiempo, mientras más rápido lo hagamos el peligro de ser descubiertos disminuye.
Ya dirigiéndose a la salida de la Villa Uchiha Sarada se detiene su andar y gira para encarar a Boruto y Himawari que iban detrás de ella.
-¿Ahora que sucede, Sarada-onechan?
-Chicos…ahora que me acuerdo, nosotros tenemos una misión. Dijo la pelinegra
-¿A qué te refieres Sarada? ¿Qué misión? Pregunto el rubio.
-Nuestra misión es encontrar el libro para volver a nuestro tiempo y no cambiar el pasado. Dijo con toda seriedad. –Si cambiamos algo no sabemos que nos esperaría si volvemos.
-Hai respondieron los dos ojiazul.
…..
Ya caminando por la aldea, se dirigían hacia algún puesto de comida, eran niños y como todo niño debían alimentarse adecuadamente para obtener energías durante el día… eso era lo que le decía Hinata a Boruto y Himawari para que sus niños no comieran todo el día ramen junto a su padre. No es que a ella no le gustaran que comieran ese platillo era porque luego no querían comer sus verduras. Con esa escusa Boruto convenció a Sarada para pasar por un buen desayuno antes de poner en práctica lo que Shino-sensei les había enseñado en una de sus clases. Boruto quería ir a Ichiraku pero Sarada le decía que era peligroso y pondrían en riesgo su misión, iban tan concentrados en su discusión que no se dieron cuenta que a pocos metro de ellos se encontraba una de las personas que debían evitar ver.
Himawari la única que estaba atenta a lo que pasaba a su alrededor vio como el rubio de traje anaranjado se dirigía hacia ellos, recordó como su padre pequeño la defendió de ese hombre malo, se alegró de verlo pero cuando vio que tenía el ceño fruncido cambio de parecer y comenzó a preocuparse -onii-chan mira quien viene, es papa!
El rubio giro su rostro hacia la dirección en donde su hermana miraba y lo vio, venia enojado
-¡Oye tu niño raro! ¡Me debes 25 yenes! Grito Naruto a unos cuantos pasos de ellos
-¡Hmp! ¡Yo no te debo nada dobe! Le respondió Boruto sacando la lengua.
-¡¿Que has dicho?! Pregunto Naruto enfadado
Sarada ve que esa situación no iba a terminar bien lo último que le faltaba era que esos dos rubios atolondrados comiencen una pelea, decidida a terminar con el asunto se peso al frente de ellos pero una voz la distrajo y giro a ver a su dueña.
-Po-…por favor…dejen de pelear. Himawari estaba a punto de llorar, su rostro estaba rojo se notaba que estaba haciendo un esfuerzo por no largarse a llorar ahí mismo. A ella no le gustaba que su hermano se meta en problemas y mucho menos cuando su padre lo regañaba por su comportamiento. Aunque en ese tiempo su padre era un niño igual a su hermano nunca le gusto que la gente discutiera.
La azabache comenzó a preocuparse, no muy lejos de ellos vio que se encontraba Shino ,Kiba y Hinata, noto que Kiba los miraba con cara de pocos amigos. Eso solo confirmaba sus sospechas, si , Kiba sospechaba de ellos y necesitaba actuar de inmediato.
Sarada ve que es una oportunidad para hacer que Boruto huela igual a su padre y engañar al olfato de Kiba, se acerca lentamente hacia los rubios y finge que se tropieza y "accidentalmente" empuja a Boruto haciendo que este caiga encima de Naruto.
Naruto callo directo a un charco de agua. Se levantó todo mojado, si antes estaba enojado ahora estaba furioso. El solo iba a pedirle el dinero y luego irse a entrenar con su equipo pero ¿con qué cara lo van a ver? Además si quería causar una buena impresión a Sakura-chan no podía ir todo sucio.
Grande fue la sorpresa de Boruto cuando se vio el en suelo, no se dio cuenta cuando Naruto de un solo movimiento lo tumbo directo al charco donde él lo había hecho caer.
-ahora estamos a mano pero aún me debes dinero, son 25 yenes
-¿Quién te crees para tirarme? Ahora era Boruto quien estaba enfadado -¡Escúchame bien viejo pequeño! Yo soy Boruto Uz… ¡Rayos casi me delato solo! -¡Boruto! ¡Y seré un mejor ninja que mi padre, el héroe de la aldea! y si vuelves a tocarme no responderé de mis actos.
-¿a quién quieres engañar? Jamás te eh visto por aquí… ¡Todo lo que dices es mentira!
Ambos rubios largaban chispas por los ojos, Boruto se levantó y se puso en posición de ataque, Naruto lo imito. Ninguno se movía esperando que el otro diera el primer ataque. Sarada agradecía que su plan allá funcionado pero se preocupó por que vio a Boruto realmente enojado. Himawari que solo observaba como su hermano y su papa pequeño estaban discutiendo no aguanto más y se largó a llorar. La azabache se percató del estado de la niña intento calmarla pero nada de lo que le decía parecía funcionar.
El par de Uzumakis ya habían empezado la pelea ambos lanzando y esquivando golpes. Perecían ajenos a lo que pasaba a su alrededor. Tanto alboroto llamo la atención del equipo ocho, Hinata quien llevaba una bolsa de papel en las manos al ver a la niña que había visto antes en ese estado fue corriendo hacia ella. No conocía a la niña solo la había visto en dos ocasiones pero algo en ella le transmitía un sentimiento cálido que ni ella misma podía describir. Definitivamente no sabía pero algo dentro de ella decía que debía ir a confortarla. La vio arrodillada en el suelo diciendo que quería a su mama y a su amiga agachada diciéndole que se tranquilizara, no podía verla asi, se acercó y puso su mano sobre el hombro de la niña -¿te encuentras bien? ¿Te lastimaste? Pregunto la ojiperla
Himawari ve su madre pequeña y se lanza hacia ella abrazándola con fuerza –mama susurro.
Hinata no sabía qué hacer pero por puro instinto la envolvió en sus brazos. -No llores ya verás que todo estará bien…
Mientras tanto los rubios seguían peleando. Boruto era muy bueno peleando pero la determinación de Naruto no le dio tregua.
Kiba y Shino miraban silenciosamente todo el lio que estaban ocasionando, primero esos dos escandalosos arrogando golpes y luego la niña pequeña que solo lloraba pero lo que los impresiono fue la actitud de Hinata. Ella era su compañera desde hace algún tiempo pero con solo eso les basto para saber cómo era ella. Solía ser muy tímida, callada y reservada pero con mucha determinación. Ella solo corrió hacia la niña y la abrazo protectoramente.
Kiba ya no sabía que pensar, todo era tan confuso, porque la ¿niña olía tan parecido a Hinata? Comenzó a dudar, al parecer Hinata si conocía a la niña esa era la única respuesta que encontraba a su incógnita.
Himawari seguía llorando pero no como antes, se había calmado y ahora solo se mantenía abrasada a Hinata, los abrazos de su madre siempre la confortaban. La pequeña niña se separa un poco y gira la cabeza y ve que su hermano seguía peleando -No…no me gusta que mi hermano y mi…-
-Toma, espero que te guste lo hice yo. Interrumpió Hinata a la pequeña dándole un pan de canela. Ella los había horneado la noche pasada para compartirlas junto a sus compañeros de equipo.
-Gra…¡gracias!. Hablo la niña, mientras se limpiaba los rastros de lágrimas en su rostro.
Sarada se queda observándolas por unos segundos, desvía su mirada y ve a Shino y a kiba, pero este estaba mirándolos de una forma rara trabajo echo pensó Seguro ya está confundido La pelinegra se queda observándolo hasta que escucha una voz.
-¡Oye Naruto!¡¿Dónde estabas?! ¡Llegaremos tarde, Kakashi-sensei tiene algo que decirnos! Dijo la vos que le parecía familia a Sarada.
Al voltear, la pelinegra miro a ver a esa persona, tenía el pelo largo de color rosa y un vestido rojo que le quedaba muy lindo. Pero ella no venía sola, venía con un acompañante.
-¡Oye!¡¿Qué rayos haces?! Dijo la pelirosa con cara de sorprendida.
Al escuchar a su compañera de equipo Naruto se tensó y dejo de luchar Sa..Sakura-chan pensó -¡Ah! Sakura-chan…etto.. Dijo mientras se rascaba la nuca nerviosamente.
-Dobe como siempre. Dice el pelinegro
-¿Qué has dicho? Reclama el rubio poniéndose al frente de él señalándole con un puño cerca de su rostro en forma de amenaza.
Al ver la escena, Sarada puede reconocer que la pelirosa y el pelinegro son sus padres de este tiempo ¡No puede ser! Esto no tiene que estar sucediendo Ella raciona y se dirige directo hacia Boruto que estaba mirando desconcertado. Hace unos segundos estaba luchando muy animadamente contra su viejo pero al escuchar a la niña de cabello rosa se congelo y se olvidó por completo de él.
-Boruto tenemos que irnos. Habla la muchacha en voz baja.
El rubio sin darle importancia sigue discutiendo con Naruto -¡Oye no me ignores! Naruto se acerca nuevamente a Boruto pero no se dio cuenta que la pelirosa se ubicó detrás de él.
-Naruto deja de pelear y vámonos. Ya nos retrasaste demasiado. Le reclamo Sakura
Los dos rubios nuevamente cruzaron miradas sacando chispas de ellas. Sarada y Sakura al verse ignoradas se les marco una venita en la frente. Hinata que hasta el momento estaba concentrada en Himawari se sonrojo al darse cuenta de la presencia de su rubio adorado que hasta entonces lo había ignorado por completo.
Naruto y Boruto sienten una presencia maligna detrás de ellos, los dos giran la cabeza.
-¡SHANNARO!. Dicen las dos muchachas al mismo tiempo al golpear a ambos rubios. Las dos al darse cuenta que actuaron de la misma forma cruzaron miradas y se quedaron así sin cruzar palabras, solo mirándose fijamente.
-¡Auch! Eso duele Sarada!
-¡Te lo mereces por no escucharme! Dice la pelinegra enojada.
-Onii-chan…¿estás bien? Habla la peliazul acercándose a Boruto.
Este no es el momento de hablar Sarada sujeta rápidamente a Himawari de la mano y a Boruto de su campera y se va arrastrando a ambos en otra dirección a la que se encontraban el resto de los involucrados.
-¿Quién era esa muchacha? Preguntó la pelirosa.
-¡hmp!…no sé quiénes eran pero ese chico aun me las debe..!.Dijo el rubio
-¡Tu cállate y vámonos que llegaremos tarde! Dice Sakura enojada agarrando a Naruto de la oreja.
-¡Auch! ¡Sakura-chan eso duele!
Sakura se dirige hacia Sasuke, cuando ve que Sasuke estaba muy serio, era común verlo serio pero esta vez estaba muy pensativo como si tratara de entender algo -Sasuke…¿Qué te sucede? Dice la pelirosa parada al frente de él.
-No sucede nada, vámonos. Dice Sasuke dándole la espalda a sakura.
-¡Muy bien! Dice la pelirosa con una gran sonrisa.
….
Sarada llega a un lugar en donde ve que no hay nadie y suelta a Boruto y Himawari.
-¿Qué te sucede Sarada? Exclama el rubio.
-¡No sucede nada! ¡Baka! Habla Sarada cruzando los brazos.
-¡¿Entonces porque me sujetaste así?! Pregunto el rubio pero no recibió respuesta. Sarada lo estaba ignorando.
-¿Qué te sucede Sarada-onechan? Dice Himawari poniéndose al frente de ella.
La Pelinegra ve a la pequeña y le da una sonrisa, se agacha y acaricia le cabello, mostrándole una sonrisa para que no se preocupara. –¿Himawari te gustan las aguas termales?
-¡Ah!..¡Me encantan Sarada-onechan! Habla la peliazul dándole una sonrisa.
-¡Bien iremos a las aguas termales!…este es tu regalo por haber portado bien. La azabache se levanta lentamente. -Fue bueno que hayas abrazado a tu mama, eso nos ayudó a despistar a Kiba-san.
-¡¿Enserio Sarada-onechan?! Pregunto la pequeña con brillos en los ojos.
-¡Si claro!
-¿Y yo que Sarada? ¡No estoy pintado! Dice el rubio con cara achinada.
-¡Tú te portaste mal! Cuando te advertí que debíamos irnos no me prestaste atención, sabes que nuestra misión es de extrema importancia.
-ya…ya..veo..pero..no fue mi intención el viejo me provocó. Intento excusarse.
-¿Qué sucede one-chan? Dijo Himawari con una cara de preocupación.
-Himawari…yo también te tengo un regalo… Dice Boruto al darse cuenta que su hermana se estaba preocupando y como buen hermano mayor debía protegerla.
-¡Ah!...¡¿Cuál es oni-chan? pregunto la peliazul con alegría.
-¡Te llevare en caballito! El rubio se agacha para que la pequeña suba a su espalda y se va corriendo dejando sola a Sarada.
-¡Oigan espérenme!
Así se fueron los tres corriendo hacia las aguas termales que no quedaba tan lejos, pero…¿Qué estará sucediendo en el tiempo actual?
…
Sakura iba corriendo velozmente por los tejados de las casa de la aldea junto a Hinata rumbo a la torre del Hokage, cuando entran a la oficina ven a Naruto con pilas de documentos amontonados sobre el escritorio. Naruto al escuchar el portazo en su oficina aparta la mirada de los documentos pero lo que ve no lo tranquilizo.
-¡Naruto-kun, no encuentro a nuestros hijos! Dice Hinata agitada con los ojos rojos, evidencia de que había llorado.
-¡¿Qué sucedió Hinata?! El séptimo se levantó de su escritorio y se dirigió hacia su esposa.
-Naruto ni tus hijos ni mi hija aparecen… esta vez hablo Sakura. Estaba parada junto a Hinata con el rostro bajo, temblaba, no estaba bien solo bastaba ver como apretaba sus puños en un intento de no largarse a llorar.
-¿Qué es lo que paso, sakura? Pregunto el rubio.
-Bueno veras Naruto…
-Flash Back-
Sakura y Hinata, estaban saliendo de la reunión que habían tenido hace un momento.
-Sakura-chan, me voy hacer las compras para la cena de esta noche, te veo después, adiós. Se despidió la ojiperla.
-Adiós Hinata. Le respondió con una sonrisa. Sakura se dirigió hacia su casa, cuando llego saco las llaves y entro,se sacó los zapatos y los puso en la entrada, como era de costumbre
-¡Sarada, estoy en casa! Anuncio la pelirosa, al no recibir repuesta se preocupó. Usualmente cuando llegaba su hija la recibía con un abrazo. -¡Sarada ya estoy en casa cariño! Volvió a gritar esto es raro ella no llega tarde a casa pensó.
-¿Sarada estas en casa…? Subió al cuarto de su hija y ve que no hay nadie, empieza a entrar en pánico y baja de las escalera para ver si está en el living -¡Sarada! Vuelve a gritar,ve que no hay nadie, su corazón comenzó a latir muy rápido por la desesperación. Estaba muy preocupada por su niña ella no desaparecería sin decir nada, recordó cuando destrozo la casa hace unos meses antes que Sasuke regresara a la aldea, Sarada se quedó con los Uzumakis durante un tiempo mientras se recuperaba y arreglaba el tema del alquiler debe estar con ellos intento calmarse pero algo dentro de ella le decía que no era así.
…
Hinata terminaba de hacer sus compras, tenía una gran sonrisa porque había comprado todo lo necesario para preparar ramen para sus hijos y para Naruto, sus niños amaban el ramen a igual que su padre, era su comida favorita, se podría decir que de toda la familia. El sol ya se estaba ocultando por lo que dedujo que sus pequeños ya estarían en casa y Naruto se retrasaría un poco por los papeles que le dejo Shikamaru pero llegaría a la hora de cenar, poco a poco se acercaba a su residencia pero algo la preocupo… las luces estaban apagadas, trato de no preocuparse seguro estaban en la sala jugando o haciendo sus deberes. Luego de batallar con las bolsas del mercado y las llaves de la puerta logro ingresar a su tan hermoso hogar, pero una vez más la preocupación la invadió su casa estaba en absoluto silencio. -¡Himawari-chan, Boruto-kun… estoy en casa! No hubo respuesta, se dirigió a la cocina para dejar sus compras, y sin dudarlo subió por escaleras rumbo a las habitaciones de sus hijos. Entra el cuarto de Himawari pero ve que no hay nadie, su corazón comenzó a bombear con rapidez, luego entra al cuarto de Boruto y también ve que no había nadie, na sabia porque, era como un sexto sentido de madre que le decía que sus hijos no estaban bien. Lo busco por toda la casa incluso en el cuarto matrimonial pero nada, no se dio cuenta cuando pero su rostro ya estaba empañado de lágrimas. Dónde están mis niños? ¿Porque no están en casa?... tengo que ebuscarlos Dispuesta a ir en busca de sus pequeños salió de su casa pero ni bien dio un paso fuera de ella llego Sakura muy agitada.
-Sakura-chan… ¿Qué sucede? Pregunto Hinata temiendo lo peor.
-Hinata… ¿Sara…. Sarada… esta… contigo?
-¡No puede ser! ¿Sarada-chan tampoco no aparece? Dijo la peliazul sorprendida.
-¡¿Acaso… te refieres a que tampoco aparece Boruto y Himawari..?! Respondió Sakura aún más sorprendida.
-Lo mejor es que le informemos a Naruto-kun sobre los niños, yo sé que son traviesos pero ellos no desaparecería hasta estas horas.
-¡Vamos Hinata no hay que perder tiempo!
-¡Hai!
- Fin del flash Back -
-Naruto-kun…
Naruto dirige la mirada hacia Hinata y ve que estaba demasiado deprimida.
-Y si algo le pasó a mis niños….y si los secuestraron…yo….yo no…sabría qué hacer, ellos son mi vida. Esto es mi culpa por haberlos dejado solos. Hinata no pudo más y se desplomo de rodillas en el suelo, trataba de ocultar sus lágrimas tapándose la cara con ambas manos pero era inútil sus sollozos eran fuertes.
-¡Hinata! El rubio se arrodillo junto a su esposa y en acto protector la abrazo fuertemente, ella al sentir su abrazo levanto la cabeza y miro sus ojos azules que solo transmitían amor hacia ella. El aprovecho el momento y le dio un beso en la frente – No te culpes mi amor, no fue tu culpa tu eres una excelente madre. Donde sea que estén ellos estarán bien, sabes que Boruto protegería a Himawari de cualquier cosa, además ellos son muy fuertes… como tú.
Ella asintió -Gracias, Naruto-kun… Se levantó limpiándose las lágrimas pero con una pequeña sonrisa en su rostro. Se sentía mejor luego de escuchar las palabras de apoyo de su marido, miro hacia un lado y vio que Sakura también necesitaba apoyo emocional, ella sabía muy bien lo que estaba sufriendo ambas estaban preocupadas por sus hijos, Sasuke no se encontraba en Konoha así que ella sería su apoyo después de todo no por nada era su amiga. Se acercó y la brazo –Los encontraremos Sakura-chan afirmo la ojiperla.
-Gracias Hinata Respondió al abrazo con desesperación, necesitaba el apoyo de las personas que la querían - Estoy preocupada por Sarada, no sé qué aria si algo le pasara…
-Ellos estarán bien Dijo el rubio abrazando a ambas, dándole confianza a la mujer que amaba y a su mejor amiga. Luego de unos minutos se separaron –Escuchen chicas debemos actuar ahora ¿Hinata ya buscaron en otra parte?
-No, aun no, cuando nos dimos cuenta que no aparecían, Sakura-chan y vinimos directamente para aquí.
-¡Bien!, deben andar en algún lugar… ¿Sakura me harías el favor de llamar a Shikamaru? Necesito que comunique con los cazadores especialistas ANBU para que busquen en otras partes.
-¡Enseguida Naruto! Dijo la peligrosa mientras desaparecía por los pasillos.
-Naruto-kun, yo iré a la casa de mi padre, las habilidades de mi clan nos ayudara para la búsqueda.
…
Hinata corrió como nunca antes, no podía perder tiempo, diviso su casa y sin dar tiempo para que la anunciaran al jefe del clan entro Saltando por los tejados, aterrizo en el patio de la casa principal, ya no existían tantas distinciones entre ambas ramas pero aun conservaban la división de las casas. La primera persona que vio fue a Hanabi, estaba caminando por uno de los pasillos. Hinata se acerca a su hermana muy agitada
-¡¿One-chan, que sucedió?! ¡¿Por qué estas así?! Pregunto Hanabi con preocupación.
-Hanabi…¿Dónde…donde esta papa..? Logro preguntar recuperando un poco de aire.
-Papa está en una reunión ahora… ¿Qué te sucedió?
-Mis hijos no aparecen, Hanabi.
La ojiperla menor la vio con asombro, no podía ser cierto, sus adorados sobrinos no podían estar desaparecidos -Ven conmigo te llevare hacia donde esta papa.
-Gracias Hanabi.
Las dos hermanas se dirigen hacia el salón de juntas, su padre se enojaría por interrumpir pero esto era realmente importante. Hanabi y Hinata entran a la sala interrumpiendo a su padre justo cuando este estaba hablando. -Hanabi, Hinata que les dije sobre… pero fue interrumpido por Hinata.
-¡Padre, necesito de su ayuda!¡Mis hijos no aparecen! Todos se quedaron mudos ante la interrupción de la primogénita de Hiashi
-¡¿Qué has dicho Hinata?! Pregunto incrédulo de lo que acababa de escuchar
-Necesito que me ayuden a buscar a mis niños por favor. Volvió a repetir la peliazul haciendo una reverencia a todos los presentes.
-No necesitas pedirlo hija es un deber buscarlos, aunque no sean Hyugas puros siguen siendo de la familia… ¡Necesito que busquen a mis nietos!¡¿Entendieron?! Dijo Hiashi dirigiéndose al resto de los que estaban ahí.
-¡Hai!¡Hiashi-sama! Todos se levantaron y se marcharon de la sala con la intención de llamar a los ninjas del clan para empezar con la búsqueda.
-Todo está bien Hinata, ya verás que aparecerán… dijo Hiashi abrazando a su hija mayor
-Gracias padre…
Continuara….
