Cap. 4: Descifrando El Misterio.
América Latina: Colombia – Bogotá
Almacén Abandonado. 5:45pm.
Todo estaba tal cual como siempre, oscuro, silencioso, los sujetos de prueba tenían momentáneamente un descanso por lo que no había ruido alguno.
Eso no duraría mucho…
Se empezaron a escuchar pasos…provenían de afuera de la habitación en la que estaba encerrado, eran muchos, eran varias personas…
Se empezó a abrir las rejas de su habitación para luego abrirse la más grande y resistente de hierro forjado, la luz del exterior se calaba por la puerta y le daba de lleno en la cara al sujeto…era el mismo de la recamara del cuadro, no había duda, estaba el enorme cuadro rojo con la fotografía del año de 1922 a blanco y negro.
Solo entro un hombre, el mismo de la otra vez, el mismo tipo de bata blanca, era inconfundible… Había veces que iba otra persona, esta vez toco el mismo tipo de la otra vez…el mismo que lo torturo por horas y después experimento con él…aun así esta vez no le dio el placer de esconderse bajo la cama temblando, por más que quisiera correr, fue fuerte…
- ¿Cómo estas? Sujeto n° 7… - dijo el científico con voz neutra.
- Vete a la… (censurado -.-)
- Hoy te traje un amiguito…él es el sujeto n° 5…no tiene habitación fija, por lo tanto a veces comparte con otros sujetos… hoy te toca a ti… Espero se lleven bien - después de decir aquello lanzó al chico que llevaba por el cuello de la camisa como si fuese un animal callejero, luego volvió a encerarlo, solo que esta vez…no fue solo…
- ¿Estás bien?
- Jejej si…solo un poco adolorido – dijo al tiempo en que se puso de pie con todo su esfuerzo – ¿Ves? Como nuevo – se resbalo, estaba muy débil y casi se cae, el otro lo sujeto por el brazo y lo sostuvo, lo llevo hasta su cama donde lo recostó con sumo cuidado.
- Ten más cuidado… ¿Cómo te llamas?
- Reno… - era un chico pelirrojo con una coleta baja que sujetaba su cabello, sus ojos no se podían ver con claridad…pero se presume que son de color esmeralda.
- Te han tratado terrible…estás todo lleno de heridas…
- Jejej a ti no te ha ido mejor… - dijo mientras lo observaba - ¿Cuál es tu nombre? Yo también debo saber el tuyo…después de todo hoy soy tu invitado ¿eh?
- Zack… - notó que el otro no le dijo su apellido así que prefirió solo decir su nombre. Él era un chico alto de tez morena, su cabello era negro pelo punta, tenia unas hermosas perlas azules por ojos y a pesar de estar allí parecía un chico alegre…irradiaba energía, al igual que Reno, solo tenían ese aire serio cuando los científicos estaban presentes, más Reno que Zack pues se notaba el moreno es más alegre que el pelirrojo.
- Mucho gusto – espetó el pelirrojo, a modo familiar.
- Jejeje ¡Mucho gusto! – tenían un aire de familiaridad, se llevarían bien, eso se notaba. Aun así…no cambiaba el hecho de donde estaban y en la situación que se encontraban…pero no estaba mal de vez en cuando reír y disfrutar un rato, no es que se les olvidaría lo que estaban pasando, no, eso no era posible, no era olvidar sus problemas era la capacidad de divertirse a pesar de lo difícil que puede resultar tú vida, y eso ellos lo sabían.
- ¿Cuánto tiempo llevas aquí, Reno? – le haría un par de preguntas…no sería malo saber un poco más quien era aquel chico.
- Mmmm un par de años…creo que 2 o 3… ¿Y tú? – y el otro había pensado lo mismo que él.
- Yo más o menos 2 años y medio…
- Ya veo… ¿tienes gente que te está buscando?
- Si, tengo un maestro, Angeal… ¡aunque si que está retrasado hombre!
- Jejejje yo también, tengo un compañero que seguro me estará buscando, también tengo un hermano.
- ¿Un hermano? – le interesaba aquel chico, tenia un aire…misterioso, extraño…no sabría identificar de que, pero le daba curiosidad.
- Si…su nombre es Axel…
- Ya veo…
- ¿Tienes hermanos? – preguntó curioso.
- Mmmm yo no tengo familia…bueno, tuve una madre pero ella murió al poco tiempo de enterarse de mi secuestro…
- Ya veo…
- Su estado siempre fue delicado, siempre hice lo posible para no alterarla ni preocuparla, o podría darle un paro cardiaco…a la final falle…
- … - pone su mano en su hombro, en señal de apoyo.
- No importa, decidí que no volvería a dejar que alguien le pase eso por mí, de ahora en adelante yo seré quien los salve, seré su héroe.
- ¿Héroe?
- Si, siempre quise ser uno, Angeal se convirtió en mi tutor por lo mismo. Desde que me entere de lo que le ocurrió a mi madre…ese deseo, ese sueño, se hizo más fuerte que nunca. – el pelirrojo estaba sorprendido, quien diría que ese chico era esa clase de persona…él nunca…nunca llegaría a parecérsele siquiera, no después de todo…no después de "eso"…
- Escapemos.
- ¿Eh?
- Tu tutor te puede estar buscando pero…es obvio que ellos saben esconderse muy bien y mantener apariencias, no creo que nos encuentren así que debemos buscarlos nosotros. Escapemos y busquémoslos. – era una gran idea, sabia que Angeal no lo abandonaría pero…tal vez por eso no lo había encontrado, tal vez era a causa de "ellos", esa organización o clan, o lo que sea que los secuestro, podrían escapar, podría…volver al orfanato…
- Es una gran idea, si escapamos…podemos reencontrarnos con nuestros seres queridos…yuffie estará feliz.
- ¿Yuffie?
- Mi hermanita – al ver la cara por completo confusa de su ahora compañero, añadió – o bueno, una niña pequeña que quiero como si fuese mi hermanita, con la que he jugado en el orfanatorio
- Eso…que mencionaste antes, ¿Por qué vas a ese orfanatorio? ¿Es por ella? – tenia tanta curiosidad que no pudo evitar preguntar.
- … - el cachorro desvía la mirada, una…dolida… - eso…eso no es importante… - el azabache se comportaba extraño, evitaba su mirada y su cara…pese a la oscuridad, se notaba que estaba…dolido…Como dice el refrán: la curiosidad mato al gato.
- Lo siento, no quería incomodarte.
- No importa…solo, me cuesta recordar…Como sea, ¿Cómo escaparemos de aquí?
- Buena pregunta.
- ¿En serio? Pensé que sonaría muy gafo al decirla.
- No, ha sonado fantástico, fue muy inteligente la pregunta.
- Oh, cada día estoy mejor.
- ¿Si verdad?
- Si, creo lo mismo de ti.
- ¿En serio?
- Por supuesto, a ti es a quien se le ocurrió la idea de escapar.
- A veces me da por ser listo.
- Eso creo.
- Si.
- ¿Y bien?
- ¿Y bien que?
- ¿Cómo escaparemos de aquí?
- Buena pregunta, muy buena pregunta…
- … - esperando que continuase.
- Pues no tengo ni la más mínima idea.
- ¡¿Cómo?!
- No se, solo se me ocurrió escapar, de allí a un plan de cómo hacerlo esta fuera de mi alcance.
- Mmmm bueno… - desilusionado.
- ¿Y que haremos Zack?
- Pues escapar…
- No, me refiero a como lo haremos.
- No soy un genio, no se me ocurre nada, habrá que pensarlo.
- Eso creo…
- Si… - duran un buen, buen, buen rato pensando, en completo silencio y haciendo estupideces para distraerse por causa del aburrimiento, claro que ni se plantearon que eso no hacia más que distraerlos y alargar más el tiempo de "pensar" que hacer, porque para que se les ocurriera una idea válida debían concentrarse…era algo muy arriesgado.
- ¡Ya se! – el primero en hablar fue el azabache.
- Yo también tengo una idea pero di la tuya primero.
- Ok, se me ocurre que cuando nos vengan a buscar los noqueemos y escapemos.
- Mmm no seria mala idea a no ser porque se darían cuenta rápido ya que como el científico no regresaría…sabrían que no todo está en "orden".
- Tienes razón… ¿Cuál es la tuya?
- He estado mucho tiempo aquí y nunca he tenido habitación fija, y eso hace que éste al tanto de un número aproximado de personas que están en nuestra misma situación, podemos unirnos, si les pedimos ayuda nos la darán, estoy seguro, todos ellos también quieren escapar.
- Ese plan es ingenioso, mucho, es imposible que lo pensaras ahorita… - Reno le clavo la mirada, prestándole suma atención. – ¿ya lo habías planeado, cierto? Todo lo que hiciste es esperar un rato mientras nos matábamos la cabeza para soltarlo.
- Puede ser, pero…no hay razón para que yo haga eso. – sonando a la defensiva.
- Claro que sí, para que yo no sospechase. – y el azabache no planeaba dejarlo hasta allí.
- Inteligente, intuyes bien. – sabia que el otro no pararía hasta descubrirlo, decidió dejar la farsa y mostrarle la verdad – Es así, ya esto lo he hablado con todos con los que me he reunido, poco a poco somos más…y pronto…muy pronto, escaparemos todos uniéndonos.
- Si es así ¿Por qué no lo dijiste desde un principio?
- Hay algunos a los que les lavan el cerebro, les meten ideas de que lo que hacen tiene un fin y les hacen creer que son algo más que conejillos de indias, tenia que ver de que parte estabas tú.
- Ya veo.
- Aun así me sorprende que no lo pensaras. – inquirió.
- ¿Por qué lo dices? – sabia la respuesta pero aun así hizo la pregunta, ese chico lo leía como si fuese un libro.
- Eres listo, se que esa no era tu idea – levantó un ceja, ¿lo sabia? – solo lo dijiste para animar el ambiente, después de todo yo también lo he estado haciendo… - allí el moreno cayó en cuenta, era por eso…ladeó la cara mostrando una media sonrisa – ¿Sabes? Pareces bruto a simple vista pero no es que "seas" bruto, es que te "haces" el bruto, que es distinto. Tú tampoco confías del todo en mí, esa es la razón de que te comportes así.
- … - ese chico era interesante.
- ¿Ves? Tengo razón.
- Si pero si seguimos así no llegaremos a ninguna parte, es verdad que soy energético y que he estado animando el ambiente por gusto, sé que podemos hacer para escapar pero si seguimos guardándonos datos nunca llegaremos a nada, debemos hacer todo para irnos de aquí. – ya era hora, no más secretos, ahora en adelante era escapar de allí.
- Bien, ya tenemos otro socio más. – dijo mostrando una sonrisa en la cara.
- Antes que nada ¿Quién formulo este plan? ¿Fuiste tú?
- Que va, tenemos una mente maestra moviendo los hilos, nos sacara de aquí
- ¿Es confiable?
- Al 100% no hay nadie más que podría hacer esto sin que salgamos perjudicados
- Bien, ¿Cuántos somos hasta ahora?
- 7.
- ¿7? ¿Nada más?
- No, 7 líderes de 7 escuadrones, en total somos 63 personas.
- Wow, son bastantes.
- Somos bastantes, recuerda que ahora eres parte del escuadrón.
- Si…pero…otra duda, ¿Quién es el que mueve los hilos? Esa persona tan "confiable".
- Je. Es Axel. – abre los ojos como platos, eso…no era posible…
- Tú… ¡¿Tú hermano?!
- Oh si, mi hermanito no es alguien muy común. Él ha estado al tanto de todo y se contacto conmigo para formular un plan de rescate, apenas me secuestraron empezó a mover los hilos y encontró este lugar, luego se infiltro varia gente confiable por causa suya y allí me contacto, pude a ver escapado hace mucho pero…quise también aprovechar de sacar a los demás prisioneros y para eso hicimos este plan, él y yo no somos "normales", somos agentes, y sacaremos a todos de aquí ¿estás con nosotros?
- Me suena a que esa no es toda la historia pero…si, estoy con ustedes. Se que mi maestro me busca y que no tardara en dar con este lugar así que pronto tendremos más personas ayudando.
- Me gusta escuchar eso, haremos lo posible para contactarnos con él. ¿Cómo se llama?
- Angeal, Angeal Hewley. Lo encontraran con Genesis Rhapsodos y Sephirot.
- No me digas… ¿Los tres legendarios? ¡¿Eres discípulo de uno de los tres legendarios?!
- Jejejje a Angeal no le gustará que lo llames así, odia ese apodo.
- Es…increíble – su cara de incrédulo lo decía todo…no se lo creía, no era posibles, ¿los tres legendarios venia hacia acá y todo por ese muchacho? Él…no era normal, ¿Quién era…?, era lo único que se preguntaba el pelirrojo mientras Zack solo lo miraba sonriente - ¿Q-qui-quien e-eres? – fue lo único que atino a preguntar.
- Ya te dije, soy Zack, Zack Fair – si al principio estaba impresionado y confundido…ahora no podía estarlo más…él era Zack, "aquel" Zack…eso no estaba pasando… ¿o si…?
Rusia
Ningún Lugar En Específico. 6:30am.
Corría, no sabia a donde solo lo hacia. Estaba cansado, agitado, su frente sudaba, tenia el brazo lastimado goteándole sangre, su otro brazo sujetaba fuertemente la herida, su cabello se alzaba con cada paso que daba, sus ropas estaban rasgadas y sucias.
Sabia que no debía parar, lo estaban persiguiendo, no debía esconderse porque lo alcanzarían, no podía más y aun así seguía.
Desde que se despidió de Xemnas había estado huyendo sin rumbo fijo, mal plan, se había perdido y lo habían alcanzado, acabo lastimado y sabia que por nada del mundo podía ir a un hospital si quería evitar una masacre entera al personal y los pacientes de aquel lugar, era peligroso y él no se arriesgaría.
Corrió y corrió, ahora ya no tenia donde ir, al perderse no sabia donde acudir, solo corría aunque eso lo perjudicase más…sabia que no debía parar, lo sabia desde que comenzó todo aquello, lo único que esperaba es salir vivo de esa, no podía morir…no aun…no hasta que sacase a Xemnas de la cárcel, no hasta rescatar a Seifer, no hasta contactar con Axel…
Pero correr sin rumbo fijo fue su perdición, lo habían alcanzado…de nuevo…
- Vaya, vaya…VII no creí encontrarte tan fácilmente…
- Tú… ¿Por qué nos traicionaste?
- ¿Importa? – se empezaron a escuchar ruidos…procedían de sus espaldas, sabia, no tardarían en llegar, debía correr, debía…escapar…
- Tsk – y tenerla enfrente no ayudaba, estaba perdido…
- Ven. Sígueme.
- ¿Por qué debería?
- Ellos se acercan ¿no querrás que te capturen o si?
- Como si tú no fueras a hacerlo, bruja.
- Que maleducado… ¿así tratas a la gente que quiere ayudarte? Dime, Saix, ¿es así?
- Cállate, traidora.
- Compórtate Saix, no le hables así solo porque tú noviecito termino preso
- Luxort, otra rata más… - en ese preciso instante iba a decir algo más pero se vio interrumpido ni más ni menos que por un viejo par de amigos desaparecidos, le llegaron por atrás y le taparon la boca, creyó que eran sus perseguidores pero al escucharles las voces y que los pasos aun resonaban se dio cuenta que no eran ellos, sino sus viejos conocidos.
- Saix…es por tú bien, te sacaremos de aquí antes de que lleguen. – bruscamente quito la mano de su boca y más molesto imposible añadió.
- ¡¿Ustedes también?! ¡Lárguense, no quiero su ayuda traidores! Ustedes…nunca, jamás…voy a perdonarles lo que nos hicieron…nunca…
- Lo siento Saix – dijo Zexion para luego golpearlo en la nuca dejándolo en la inconsciencia.
- Es por tu bien… – añadió Demyx antes de que perdiera el conocimiento por completo.
Su cuerpo le pesaba, sus parpados, sus brazos, sus piernas…le dolía su cuello, el dolor de cabeza era insufrible, sentía nauseas y una punzada insoportable en la boca del estomago, creía que en cualquier momento se volvería a desmayar…espera, ¿volvería?, ¿de donde vino eso?… ¿Por qué se sentía tan confuso? ¿De donde provenía este dolor…?
Una imagen vino a su mente, era borrosa, todo daba vueltas allí, tanto que mareaba y aun así pudo comprenderla, era inconfundible…era Xemnas, ese día, aquel día, su peor día…Las imágenes pasaban con rapidez, "¡Xemnas, Xemnas!" los gritos se escuchaban con claridad, las personas de los alrededores, curiosas, impasibles, observando toda aquella escena "Trafico de drogas, homicidio, robo y secuestro. Esta arrestado y será juzgado a cadena perpetua. Xemnas" el sonido de las patrullas policiacas…"¡NO! ¡No es cierto, él no lo hizo!" el llanto y la agonía, la desdicha, el ruido de…todo… "Justicia, ¡mátenlo!, no merece vivir, ¿realmente lo hizo?, ¿Quién es él?, No te le acerques es un asesino, ¡Te matare asesino!, ¿ese joven es el culpable?, ¡Culpable, sentenciado a la cárcel de máxima seguridad por el resto de sus días!" ese día…era inconfundible "por favor, ustedes pueden ayudarnos ¡él no lo hizo!... Lo siento pero no ayudamos a asesinos. ¿Qué…? ¿Ustedes…también?. Resuélvete solo" el dolor de la perdida, de la traición…tan vivo…tan reciente…y todo por una herida que nunca sano. "Cuídate, estaré bien. ¡NO, POR FAVOR! Nos vemos, adiós. ¡XEMNAS!" como si fuese hoy…
- ¡Ahhhh! – despertando sobresaltado, gritando y levantándose de golpe.
- Wow, aun después de tanto tienes esa pesadilla… impresionante… - incrédula.
- ¿Dónde estoy? – fue directo al grano, eso no le gustaba. Parecía un hotel, pero no uno normal, las paredes pintadas de blanco, cocina, baños, todo normal pero lo que lo hacia diferente era los objetos polvorientos, como si no los hubiesen limpiado en años, los caset, esos no se veian desde hacia mucho tiempo ya había dejado de existir esas cosas, las camas, eran literas no individuales, la maquina de escribir, no había computadora pero si esa maquina, el televisor, era chiquito y con antenas, los canales eran a blanco y negro, la chimenea, no había calentador pero si chimenea, ¿A dónde lo trajeron?
- Directo, bien. Te trajimos a un lugar seguro, aquí no te encontraran.
- No quiero su ayuda, ¿Tú no querías capturarme Larxene? – eso no pintaba bien, si era lo que él creía ya había sido capturado. Larxene le seguía la pista desde hace mucho y fue quien capturo a su compañero.
- De hecho no, ese es mi jefe, no tengo nada en contra tuyo, eres un viejo amigo. – viejo amigo…si como no, ¿Creía que él se tragaría esa mentira?
- Uno al que le diste la espalda, uno al que casi matas.
- Tuve mis razones. – las razones no las creía suficientes como para tratar de matarlo.
- ¿Qué intentas? – si recaudaba suficiente información podría salir de allí.
- Recuperar lo que es mío, luego volveré con ustedes…por ahora soy su enemiga.
- ¿Por qué me ayudas entonces? – inquirió.
- Eres un amigo, solo quería entretenerme contigo, ver cuanta pelea me dabas…las cosas se vuelven interesantes y quería ver que tan lejos llegabas. Me impresionaste Saix, llegaste más lejos de lo que creí pero al fin y al cabo caíste al final…
- Eres terrorista, capturaste a mi compañero ¿Qué sucedió contigo? – su estrategia funcionaba.
- …
- Como sea – desvió la mirada, no escaparía si seguía con eso, debía investigar otra cosa.
- No te pongas así – dijo el recién llegado.
- ¿Qué quieres Luxort? Si mal no recuerdo tú también eres terrorista, y de los peores ¿Por qué me ayudan?
- Decidimos remendar nuestros errores…eras nuestro amigo y estamos dispuestos a recuperarte, por eso nos aliamos, te recuperaremos…a ti y a Xemnas – dijo Zexion.
- Resulta que ahora ustedes son los buenos, si como no – Saix estaba furioso – recuerden que nos dieron la espalda. – no entendía a ese cuarteto de mentirosos.
- Volvimos y los ayudaremos, por favor Saix, confía en nosotros – Demyx intentaba hacerlo razonar, no estaba en una buena situación mejor aceptaba la ayuda, sabían que se equivocaron, sabían que él debía odiarlos…sin embargo estaban dispuestos a remendar sus errores.
- La confianza se gana – los fulmino con la mirada, como si fuese una daga realmente filosa, furico – déjenme pudrirme en paz y déjenme, ustedes nos trataron como basuras, nos despreciaron siendo lo mismo que nosotros, no quiero gente hipócrita con nosotros. – ahora no se trataba de escapar, se trataba de alejarlos, de que se fueran como lo hicieron antes.
- …
- Me resolveré solo. – dando por terminado el tema.
- No, insúltanos y ódianos…pero no te dejaremos así como así…necesitas ayuda – Demyx estaba decidido, lo haría razonar.
- ¿Por qué…? ¿Por qué después de todo, de ser escorias…todavía quieren ayudarme? ¡¿Por qué?! ¡Sino hace mucho me dijeron que ojala me muriese por inmundo! ¡Eso nunca voy a olvidarlo, me traicionaron mis propios amigos cuando más lo necesitaba!
- Aun lo necesitas…y estamos dispuestos a brindarte la ayuda – Larxene sonó firme – yo debo capturarte y sin embargo te traje aquí, eso me puede perjudicar a mí…no…puede perjudicar lo que quiero ¿Por qué no ves eso? No soy la única aquí con sus objetivos, no soy la única que está sacrificando algo, poniéndolo en peligro por ti…déjanos volver…no te decepcionaremos.
- Y que harás cuando ellos te vean conmigo, que harás para evitar que todo te salga mal ¿Qué harás Larxene? – inquirió Saix.
- Arriesgarme, actuar como su aliada…como la enemiga de ustedes, pero júralo que por más que parezca su aliada, por muy convincente que suene…yo te ayudare.
- … - prefirió callar, seguía sin estar muy convencido ¿Qué pretendía todos ellos? No volvería a confiar, no lo haría porque no quería perder lo que más quería, no de nuevo…
Norteamérica: Canadá – Toronto
Casa de los Leonhart. 6:30am
- Tu eres el hermano del paciente Sora Leonhart ¿cierto? – fue más una afirmación que una pregunta, aun así Vanitas la contesto con un débil pero audible "si", esperando que la mujer de diese noticias sobre Sora – El estado de tu hermano es delicado…él…tiene serios problemas respiratorios, no estamos muy seguros…pero es muy posible…que él…no…
- No… - estaba desesperado, hace rato que la mujer no continuaba con la frase…temía por Sora… - …no despierte…tu hermano…entro en estado de coma…los médicos hacen todo lo que pueden pero al ritmo que va…es probable que no sobreviva…lo lamento…
- … - entro en shock, ¿Cómo que en coma? ¿Cómo que puede que no sobreviva? ¡Eso no era posible! Sora…Sora no…eso no estaba pasando ¿cierto? Su gemelito estaba a salvo ¿cierto…? Él se lo prometió…no podía fallar a su promesa, dijo que no lo abandonaría, no se iría, porque lo prometió.
"¡AUXILIO, AYUDENME! ¡POR FAVOR! Alguien…que me ayude… *su vos se iba debilitando poco a poco, su desesperación aumentaba…su voz quebrada ya no podía más…no le salían las palabras…*
¡Sáquenme de aquí! Por favor…solo…por favor… *lloraba, estaba asustado, quería correr y escapar pero no podía…*
Nadie te ayudara…estás atrapado, chico *ese hombre daba tan mala espina…se le iba acercando poco a poco con aquella sonrisa macabra*
No más…por favor *rogaba el pequeño*
Lo siento mi niño, pero eso no es posible…
¡NOOOOO! ¡SUELTAME! ¡AYUDENME!
*El ambiente se fue deformando, la oscura habitación se transformó en un bosque, oscuro, vació…o eso creyó.*
¿Quién eres? *pregunto aquel chico sonriente, su sonrisa…era hermosa…cálida…*
N-no ¡No te acerques! *dijo por puro instinto, golpeando lejos de él aquella mano que se estiraba para brindarle su ayuda*
¿Eh? ¿Qué te ocurre? ¿Por qué te asustas? *el chico estaba confundido…pero también estaba intrigado, aquel chico le daba bastante curiosidad…*
No me toques…no te acerques… *dijo en un susurro*
¿Qué te ocu…? *no pudo terminar su frase a causa de un grito*
¡QUE NO TE ACERQUES! *se agarro fuertemente la cabeza* No…quiero que lo hagas…no de nuevo…*decía incoherencias, más que todo para sí que para su acompañante, estaba ajeno a su alrededor y solo se podía notar aquella oscuridad inmensa rodearle, una de la que no estaba dispuesto a salir, miedo e ira, eran las emociones que más lo dominaban, aun así parecía asustado…y eso el otro lo noto, so miedo, su frustración…*
No te hare nada, ven, dame la mano *le extiende la suya y espera pacientemente a que el otro la tome*
*Se notaba que estaba asustado…pese a eso…decidió confiar y le extendió su mano poco a poco para estrecharla, su corazón palpitaba más rápido, con calidez…ya no estaba asustado, a medida que se acercaba se sentía mejor, más a gusto…pero entonces ocurrió*
¡Ventus! ¡¿Dónde estás?! *era la voz de una chica* ¡Ventus! ¡Estamos preocupados, sal ya! *ahora la de un chico*
Aqua, Terra…*susurro el chico*
*El otro al presenciar la escena solo atinó a correr*
¡No! ¡Vuelve aquí! ¡No te hare nada, solo son mis amigos!
- "amigos" *"la palabra para describir a alguien querido que no posee tus mismos lazos sanguíneos…un…"amigo"…algo que para él no existía…algo que se esfumo hace mucho dejando solo vagos recuerdos con el paso del tiempo, simple amargura, con un nombre "traición" algo tan común…y esa para él…era su realidad, no existía tal cosa como un amigo…algo así no valía la pena…"*
*Solo continuo corriendo sin rumbo fijo, se perdía entre los arboles, seguía asustado y confundido…quería desaparecer*
¡Ahhhh! *suelta un grito ahogado cuando se resbala de pronto, era él…aquel chico de hace un rato…le tenia sujetado el brazo con fuerza, impidiendo su huida y causando su caída*
L-lo lo siento…es que no parabas de correr…tranquilo, no pasa nada, no te hare nada *le mostro una sonrisa deslumbrante, su mirada…tan bella que se perdía en ella…tanto que antes de darse cuenta el ambiente cambio, se transformo en pura luz…luz que desprendía aquel muchacho, sin nada alrededor, ni arboles, ni piso…solo aquella luz que los rodeaba…*
Si… *andaba atontado con todo aquello, solo veía al chico, estaba…hipnotizado con él…* ¿Quién eres…?
¿Yo? Soy Ventus… ¿Y tú?
Yo…
- No te vayas
- No puedo perderte
- ¡Ventus!
- ¡¿Por qué?! ¡Yo confiaba en ti!
- No puedo evitarlo, te amo
- ¿Sabes? Nunca pensé que serias así, te imaginaba diferente
- Perdí la esperanza
- Te… ¿te olvidaste de mi?
- Eres un imbécil, siempre igual…no tienes remedio… - Q-quien te dio el derecho a hablarme así… - eres muy bobo…por eso no puedo vivir sin ti…
- ¡Ventus!
- ¿Me amas Vani?
- Jamás te olvidare, eres parte de mi…
- ¿Qué quieres decir?
- Llegas tarde
- Por eso te amo
- No quiero…no puedo perderte…
*Un golpe de recuerdos hizo que le diera una punzada en la cabeza, ese chico…*
- ¡NOOO! ¡DEJENME!
- No puedo vivir sin ti, Ven…por eso…moriré, lo siento…Sora
*Ventus…la luz…de la que se le privo…la luz que se le extinguió, la luz de Ventus…su luz…la luz que lo abandono…*
¡Vani! ¡Vani!
¿Estoy…soñando…?
¡Vani! ¡Vani!
¿De quien es esa voz…?
¡Vani-ni!
- ¿Sora? – dijo apenas se dio cuenta, estaba durmiendo, se había quedado dormido y había vuelto a tener ese sueño…Sora fue a despertarlo, él…se había dado cuenta…
- Vani-ni… ¿estás llorando? – allí cayo en cuenta, dirigió su mano derecha hacia su cara y efectivamente estaba llorando, otra vez…por culpa de aquel sueño.
- N-no, estoy bien – hizo un vago intento de secarse las lagrimas y que no se notara pero igual tenia los ojos rojos, su cara tenia una mezcla del polvo del suelo con las lagrimas, creando un camino notorio de lagrimas sucias…
- ¡No lo estás! Desde que él se fue…tú…
- Estoy bien Sora, es algo pasajero – dijo interrumpiéndole, desvió la mirada, estaba vacía, sus palabras no sonaban muy convincentes y él…sonaba molesto, dolido, afligido…
- ¡No! Me costo mucho que volvieras en ti aquella vez…no quiero…que vuelva a ocurrir…no puedes volver a cerrarte…no puedes volver a destruirte tú solo…no quiero volver a verte así…tan solo…tan triste… ¡No lo soporto! Eres mi hermano, mi gemelo, no quiero volver a perderte de nuevo…
- Sora…
- Prométemelo
- ¿Prometértelo?
- ¡Promete que seguirás sin importar que!
- Lo siento…pero…no hago promesas que no puedo cumplir…
- Por favor…Vani-ni…
- … - desvió la mirada, sin poder plantarle cara… avergonzado…
- Ok, yo estaré contigo, siempre, jamás te dejare solo, de ahora en adelante…no dejare que vuelvas a sentirte así pero a cambio debes prometer seguir adelante siempre.
- … - eso lo descoloco, sus ojos se engancharon y su cuerpo se tenso, él… ¿lo decía en serio? ¿Haría eso por él…?
- ¿Y bien? – se sintió feliz…Sora lo decía en serio…ya no…volvería a ocurrirle eso…
- Si…está bien, es una promesa. Pero promete cumplir tu parte del trato.
- Lo prometo. Es nuestro pacto, de ahora en adelante será así. ¿Estas bien con eso Vani-ni?
- Si…gracias…
- Jejejej te arrepentirás ¡No te dejare ni ir al baño solo!
- ¡¿Qué?! Eso no era parte del trato ¡tramposo!
- Lastimaaaaa jejejejej – salió corriendo.
- ¡Hey! ¡Vuelve acá pequeño demonio!"
Él…no podía faltar a su promesa…no lo haría, así no era Sora, él…volvería…
