The Fairly OddParents

"YOU & ME"

Cap. 4

AntiCosmo entró lentamente a la habitación del padrino, donde este ya dormía profundamente como un bebé. El antipadrino de ojos verdes sonrió levemente mientras pasaba una mano por el fleco de su contraparte, convirtiéndolo en una suave caricia.

Luego, retiró la mano como si se hubiera quemado… en qué rayos estaba pensando!?

-Cálmate AntiCosmo- se dijo a si mismo mientras su alborotado corazón amenazaba con infartarse- el estar en esta casa ha comenzado a afectarte

En un movimiento de su varita, destapó al padrino frente a él que comenzó a estirar una mano, intentando encontrar la cobija de nuevo.

-Ah, no!- exclamó AntiCosmo con las manos en la cintura- quedamos en que tu dormirías en el sillón, recuerdas?

Cosmo no se inmutó ni se dio por enterado, solo tomó el extremo de la cobija y tiró de ella para taparse nuevamente. Para mala suerte, AntiCosmo estaba parado encima de esta de manera que cayó de la cama, golpeandose en el suelo.

Se asomó por el frente de la cara con expresión peligrosa, mientras flotaba y quedaba de vuelta arriba del padrino, que estaba dormido nuevamente.

-Ya levántate!- exclamó

-No quiero!- se quejó Cosmo tapandose de nuevo, a lo que AntiCosmo le tiró con mas fuerza

-Arriba!

Al momento de tirar a Cosmo, este se enderezó de pronto tomando por sorpresa al AntPadrino, que abrió los ojos con sorpresa al igual que Cosmo que ahora si estaba completamente despierto. Los labios de ambos estaban unidos y estos no se despegaban, mientras salían de su catalepsia.

-Yo…- dijo Cosmo separandose y tragando con miedo y agarrando un poco fuerte las sábanas- yo…

AntiCosmo no supo ni porqué lo hizo ni en que estaba pensando en aquel momento, tomó la barbilla de Cosmo y sin esperar alguna otra reacción, comenzó a besarlo fuertemente de manera posesiva. El padrino de cabello verde, se sorprendió un poco al principio pero luego cerró los ojos y se dejó llevar devolviendo aquel beso de la misma manera.

El AntiPadrino no se sentía cómodo, quería explorar un poco mas, conocer mas profundamente a aquel padrino tan parecido a si mismo así que utilizó su lengua para abrir la boca del otro y comenzar a jugar dentro de esta y Cosmo respondió de igual forma, lo cual solo hizo que el otro sintiera mas necesidad y recostara al padrino en la cama. Fue un momento muy extraño, en el cual sintieron la imperiosa necesidad de unirse, de ser uno, de ver lo que era tocar el cuerpo del contrario; AntiCosmo pasó una mano por debajo de la tela de la camisa del padrino, comenzando a sentir la suave piel debajo de esta y acariciandola de manera suave.

Un gemido salió de la boca del peliverde, que no sabía exactamente lo que estaba sintiendo pero era agradable, extremadamente agradable y deseaba que el otro continuara. Se movió un poco, para quedar mas unido a su contraparte que sonrió un poco extrañado.

Cosmo estaba respondiendo a los estímulos que el le estaba dando, que extraño… no se esperaba eso, ni que el otro siguiera gimiendo pero esta vez, quejandose por la falta de movimiento en la mano de este, así que decidió no hacerlo sufrir mas y volver a acariciar todo el torso del padrino acostado debajo de él, mientras su lengua comenzaba a acariciar su cuello, haciendo que el otro padrino volviera a gemir con mas fuerza.

Desabotonó de manera lenta y suave la camisa del padrino, sin dejar de tocarlo y besarlo y comenzó a bajar mientras Cosmo se aferraba con mas fuerza a él, disfrutando de cada sensación nueva que cruzaba por su cuerpo y que lo hacía arquearse levemente, pidiendo mas.

AntiCosmo bajó un poco la mano, acariciando de manera lenta y constante mientras la temperatura de ambos aumentaba a cada momento y con cada caricia. El mismo Cosmo había comenzado a explorar con las manos el cuerpo frente a él, tal igual al propio… Y en un segundo, cuando sintió un algo extraño en sus pantalones fue que ambos se levantaron de un salto, separandose y mirandose con miedo en cada una de las facciones de los dos… qué estaban a punto de hacer!?

-Baño!- gritaron al mismo tiempo y volaron hacia este, chocando en el camino- ey, yo llegué primero!

-Si, pero este es MI baño y MI casa!- gritó Cosmo metiendose primero y cerrando de un portazo, AntiCosmo solo alcanzó a escuchar la regadera a todo lo que daba y comenzó a reír

Qué era lo que estaban haciendo los dos?... no entendía muy bien, pero no había sido desagradable, al contrario, le había gustado sentir a aquel padrino idiota gimiendo y estremeciendose debajo de él, pidiendo por mas… movió la cabeza mientras se dirigía al piso inferior y entraba a la cocina.

Una vez ahí, tomó un vaso con agua helada y se la echó en la cara, intentando tranquilizarse. Soltó un suspiró y luego se miró en el vidrio de la cocina. Porqué tenía que pasarle todo eso a él?... él no había querido ser un AntiPadrino, pero el destino así había jugado sus cartas y así era como había terminado. Podría haber nacido como el hermano mayor de Cosmo pero bueno, su propio hermano mayor y todo lo contrario a lo que debía de ser un AntiPadrino a veces le comentaba que si ellos tenían ese destino marcado… bueno…

Lo mejor que podían hacer era sacarle el lado positivo.

Rayos.

Y ahora estaba ante el dilema mas grande de todos. Cuando estaba con Cosmo algo extraño le sucedía, algo que no estaba relacionado con nada de los AntiPadrinos que generalmente le tenían mucho odio a su contraparte porque gracias a ellos, no podían salir del AntiMundo.

A él le agradaba estar con Cosmo, le divertía y le desesperaba a la vez. Aunque no le gustara admitirlo, le tenía muchísimo cariño a su contraparte… cariño?... bueno, no era precisamente cariño, era algo diferente… algo que él ya sabía que iba a venir… Porqué él ya tenía un motivo para haber llegado a la casa de Cosmo… se sentó en el sillón y hundió la cara entre sus manos… AntiWanda… ella había sido la que le había dicho que fuera a casa de Cosmo…que le hiciera compañía para afrontar lo que iba a venir.

El ya lo sabía… y no podía hacer nada… o si?... tal vez… si le dijera a Cosmo desde antes, podrían salvarla, podrían hacer algo… cambiar el destino… eso no lo ayudaría a él pero haría feliz a Cosmo. El sería infeliz pero Cosmo no sufriría por su causa.

Qué era lo que realmente quería?. Quería que Cosmo fuera feliz… amaba al peliverde. Suspiró y comenzó a subir de nueva cuenta las escaleras, dispuesto a hacerle una confesión a Cosmo; ya estaba a punto de entrar a la habitación, cuando llamaron a la puerta de enfrente.

AntiCosmo puso una expresión frustrada mientras bajaba de nueva cuenta a abrir la puerta… y entonces fue cuando los vio y eso lo puso pálido.

-AntiCosmo!

Este tosió un poco y puso la expresión tonta del peliverde

-Yo soy Cosmo… les gusta mi disfraz?

Unos minutos después, el verdadero Cosmo salió de la ducha y miró alrededor. Todo estaba muy silencioso, pero bueno a AntiCosmo le gustaba el silencio. Y fue cuando lo vió. AntiCosmo estaba sentado en su cama, con una expresión que no pudo definir bien.

-AntiCosmo?

Una vez que pudo verlo bien, notó que tenía los ojos enrojecidos; había estado llorando y esto lo alarmó.

-Qué sucedió?

-Vino la policía mágica- dijo AntiCosmo despacio- y…

-Qué pasó?

-Es Wanda, Cosmo…

-Qué tiene Wanda!?

-Ella…- las palabras se ahogaron dentro de la garganta del AntiPadrino, mientras veía como en aquellos ojos verdes se reflejaba lo horrorizado que estaba

-Ella… no!

-Cosmo, espera!

Cosmo había salido de la casa volando a toda la velocidad que daban sus alas, mientras AntiCosmo se paraba en la puerta bastante decaído. Y luego poniendo expresión de decisión, salió volando a buscar al peliverde.

TBC

:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::