NOTA: Ninguno de estos personajes me pertenecen aunque quisiera, son de Maki Murakami. No obtengo ningún beneficio por escribir esto solo lo hago por diversión.

DISCLAIMER: No creo que haya necesidad de volverlo a poner pero por si acaso este fic no atenta contra ningún copyright u otras restricciones propias de los autores. Es solo un fic de un fan para fans.

Resumen: Shuichi y Yuki viven en la época del Shogunato, en Kyoto. Hay muchos problemas acerca de las tierras y varios samurais. Muchas rebeliones. Intentos de asesinato y hasta persecuciones por muchas familias relacionadas al Shogun. ¿Qué sucederá con nuestros lindos personajes en esta antigua y voraz época?

YSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYS

CAPITULO 4 : Mi Cumpleaños

Fueron unos días maravillosos los que pasé con Yuki.

Si tan sólo se imaginaran...fué tan hermoso!

Nos quedamos en nuestra habitación (después de salir de la de Seguru claro!), por unos días. Por supuesto que veíamos a nuestros pequeños, pero el estar juntos nuevamente y tan felices me hace recordar esos momentos en que éramos novios.

Realmente era un hermoso sueño el que estaba teniendo cuando alguien o algo tocó a la puerta. No sé que hora era pero no veía mucha luz y no quería ni siquiera pensar (nuevamente) en que hora era. Me puse lo único que pude encontrar sobre el futon y me levanté. Abrí un poco la puerta y encontré un mensaje.

Como estaba tan cansado y era tan oscuro me acerqué hacia la puerta que da a los jardines. El aire era tan fresco y la luna tan hermosa que me permitieron despabilarme un poco y leer el remitente. Pero, no vi nada, sólo que era para Yuki y luego vi unos símbolos raros, muy extraños que antes no había visto.

Lo giré tantas veces que no se cuantas veces había visto esos símbolos que hasta se me hacían conocidos. No quise ver mas aunque tenía mucha curiosidad. Tanta era mi fascinación por el sobre que lo puse contra la luz de luna tratando de ver algo a través de ella, cuando..."Qué haces Shu?". Yuki estaba despierto mirándome desde el futon y para colmo DESNUDO!.

Verlo desnudo es tan pero tan...bueno! se ve excelente así...no se si esta permitido que le gente camine así, pero si hubiera una ley...lo dejaría que caminara así todos los días. Es un sueño. Tengo un dios conmigo YUPIIIII!

Sin darme cuenta Yuki estaba de pie y frente a mi. Sus ojos no dejaban de verme. Sus labios estaban entreabiertos y sus manos me tomaron de la cintura llevándome hacia él. "Te vez tan sexy!...con la yucata abierta y frente a la luz de la luna...no te cansas de hacerme tu esclavo cada vez que tienes ganas de hacerlo?...mmmh?".

Yuki me quitó la yucata tan lentamente que no dejé caer el mensaje que era para él. No pude resistirme a sus caricias y a su calor que dejé que me besara nuevamente...por la décima o centésima vez durante esa noche. Sus labios eran tan suaves y hacían que me sintiera en el cielo...en nuestro cielo.

"Shu?". Yo seguía besando su cuello mientras me acariciaba la espalda. No podía detenerme y todo era por su culpa. Me encanta que él tenga la culpa ;)

"Oh Yuki!...vamos a la cama...vamos?". Yuki me dio otro beso cuando sentí que de pronto sus labios abandonaron los míos y su cuerpo estaba rígido como una roca. "Yuki?".

"Quién te dio esto?". Yuki tenía el mensaje en una mano mientras con la otra me sostenia. "Que pasa Yuki?". Juntos vimos el mensaje cerrado en su mano y no sabía que hacer.

"Dónde lo encontraste?". Le dije que había abierto la puerta y que alguien la había dejado ahí junto con algunos golpes en la puerta. Yuki me cargó entre sus brazos y me colocó sobre el futon. Buscó su yucata y tomó el mensaje. Cerró la puerta del jardín con seguro y antes de salir me dijo : "Ni se te ocurra salir Shuichi y no hay peros que valgan. Hazme caso esta ves". Asentí con la cabeza. Yuki asintió también y se fue hacia el corredor dejándome solo...tan sólo.

Si no me hubiera despertado...no hubiera encontrado ese dichoso mensaje.

Nada importante...seguro!

YSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYS

Este mensaje...este mensaje!. Se que trae ese maldito mensaje. Todo esto trae muerte. Penas y llanto, mucho dolor y más llanto. Si viene con mi nombre es porque algo muy malo pasa y si viene junto a claves es porque el Shogun está involucrado y eso no me gusta nada.

Toqué la puerta de la habitación de Tohma. él ya estaba listo y juntos fuimos hacia las habitaciones principales del Shogun. No era habitual nuestra presencia en lugares tan privados pero el motivo ameritaba nuestra presencia.

Cuando abrieron la puerta me di con la grata sorpresa de ver a mis hombres listos para hacer alguna inspección y ver a Hiro y Suguro también listos.

"Gracias por venir señores". El Shogun estaba frente a nosotros y estaba tan calmado como nervioso. Como todos nosotros. "Supongo que ya leíste todo, Yuki-san".

"No es necesario saber que hay un complot contra usted mi señor". El Shogun asintió. Traté de fallar, aunque sea por una vez pero fue inútil. Estaba en lo cierto.

"Me temo que así es Yuki-san. Nuestro poder en algunas tierras del norte y del oeste están siendo afectadas por samurais sin honor, sin señor, que no quieren seguir a nadie, sólo al deseo de matar, de aniquilar gente inocente". Dejé el mensaje en un lugar donde pudiera verlo y me senté junto con el resto.

"Sería mejor contarle todo lo que está pasando o lo que ha estado pasando durante el viaje de YUki". Hiro estaba nervioso pero no por eso quiso ocultarme nada.

"Sucedió algo?...pensé que me mantenían informado de todo Señor". El Shogun no dijo nada y no quise reiterar mi pregunta, pero sentía un poco de recelo.

"Rumores, sólo grandes rumores. Unos grupos pequeños que se manifiestan en las calles. Buscan matar al imperio con papeles y con matanza. No quiero ser ave de malaguero pero si resulta darse un golpe a nuestro sistema, creo que tenemos que estar preparados para lo que viene". Tohma estaba seguro de lo que pasaría al estar desprovistos de planes de ataque y defensa. Realmente esto esta tomando forma.

"Las tierras del norte son pequeñas pero importantes. Muchas de las tierras generan mucho dinero y muchos de nuestros generales tienen dominios allí. Temo que ocurran enfrentamientos a gran escala y con gente inocente que no sabe lo que sucede". Suguru cogió el mensaje cerca a mi rodilla y la abrió. "Antes de que digas algo Yuki. Esta carta está en tus códigos. Sabes bien como nosotros que hay ocho personas que conocemos esta codificación. Nuestro Señor, Tohma, Hiro, Kasuka, Yimasashi, Kyota, tu y yo la sabemos pero hemos tenido información y pruebas como esta". Sacó papeles y telas con pintas rojas y negras. "Todo esto estaba en el pueblo donde encontraron a los niños. No sé si estoy en los cierto pero creo que los venían siguiendo".

Cogí el mensaje y lo leí. Esto estaba escrito por Tohma diciéndome que habían problemas y dándome las frases en código que los samurais habían utilizado para asustar a la gente.

"Se parecen a nuestros códigos pero no significan nada". Tohma negó con la cabeza lo que había dicho hace un momento.

"Estos códigos son los nuestros pero mejorados. Pueden ser leídos ahora tanto por ellos como por nosotros. Tanto que no hay diferencia en los trazos. No se quien esta detrás de todo esto pero no se quien esta dando información de esta organización". Tohma se cogió la cabeza tratando de hilar cabos sueltos pero era inútil, no era tan fácil descubrirlos.

"Mi Shogun!...tengo hombres a mi disposición y puedo enviarlos a reforzar palacios y viviendas en el norte y al oeste del país. No tendría ningún inconveniente si salgo de viaje en honor a la supervisión y al control". Todos se me quedaron mirando y no era para menos. El Shogun levantó la mano y sonrió.

"No es necesario que hagamos tan notorios nuestros movimientos, se que tus hombres aquí presentes son tus generales y están listos para manejar al resto de tu gente. Algunas de tus direcciones no estarían nada mal, pero no puedes salir del palacio por ahora Yuki-san". Me sorprendió lo que me dijo. No pensé que quisiera dejarme de lado.

"Señor, mi señor...puedo salir y luchar, puedo hacerlo ahora que me siento bien". Tohma tenía la boca abierta mientras todos no sabían que decir.

"Kasuka, Yimasashi, Kyota, pueden hacer su trabajo en este momento". Con un movimiento mis hombres, por órdenes de mi señor se fueron y nos quedamos nosotros cinco. "En cuanto a ti Yuki-san!. Se que me protegerías como siempre lo haz hecho y te lo he agradecido de maneras distintas y esta es una de ellas. No saldrás de este palacio hasta que yo te lo ordene. Si das un paso fuera de estas tierras, tendrás muchos problemas Yuki!. Además no querrás que Shuichi-kun pase su cumpleaños lejos de sus esposo, o si?". El Shogun estaba sonriendo tan delicadamente que me hace recordar a Tohma. NO deja de ser su tio.

"Gracias por preocuparse por todo Señor, pero desearía ser de mas utilidad".

"Habrá una recepción muy grande y será por el cumpleaños de Shindo-kun. Todos estarán invitados y en esa ceremonia presentaremos a tus hijos. Todo será muy hermoso, tanto que veremos si alguien se atreve hacer algún alboroto en el palacio y es ahí donde actuaremos. Me entienden". Todos asentimos.

Después de planear lo que sería el ataque y defensa en Kyoto por unas 3 horas, regrese a nuestra habitación. Vi a Shu durmiendo sobre el lado donde duermo y sus manos abrazando una de mis yucatas. Lo vi tan indefenso y tan delicado. Sé que el pelearía por nosotros pero no quiero que lo maten. No sabe pelear y eso me da temor. No se que hacer. Arriesgar a mi familia a esto o quedarme solo como me lo habían aconsejado antes?.

Me arrodillé junto a él, sus labios entreabiertos daban golpes sutiles de aire. Acaricié sus cabellos levantándolos de su frente. No sé que haría sin él. Verlo en el campo de batalla. Verlo morir y yo sin él. Es como vivir su funeral, ahí sentado frente a él. No sé lo que haría si lo perdiera completamente.

"Yuki?". Me había perdido en mis pensamientos y no sentí cuando se había despertado. "Pasa algo amor?". Shu me estaba mirando y no quise contestarle, sólo le di un beso en los labios y me recosté sobre él. Traté de verlo, verlo totalmente como si fuera esta vez la última noche para los dos. Tener su aroma, el calor de su piel, ese brillo tan hermoso que tienen sus ojos y esa suavidad. Lo abracé fuerte y me dejé caer sobre su pecho. No quise decir nada, mas nada. "Es hora de dormir Yuki!...Buenas noches amor".

"Mmmhmmm".

Cerré poco a poco los ojos y me entregué al sueño.

Nuestros sueños.

YSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYS

Sugoi!

Todo está quedando tan hermoso. El día de hoy será mi cumpleaños y cumpliré...19 añitos!. Me siento tan feliz. Tengo a Yuki a mi lado y a nuestros hijos que son tan lindos, todo es tan perfecto, tan hermoso.

Nada puede opacar esta felicidad, nada ni nadie lo puede hacer...

He planeado esta fiesta desde hace unos meses atrás. Hiro y Suguru siempre me ayudan a hacerlo. Yuki trata de no poner sus manos en ningún plan efectuado por mi. Siempre dice que todo sale mal si el pone algo de cordura en el. Está en lo cierto!

Sé que YUki no me ayuda mucho en estas cuestiones pero si su gente. Fue eso lo que me extrañó el día de ayer. Pregunté por Kasuka para que colocara unos listones en un lugar inaccesible por mi (son muy enano), pero nadie sabía donde estaba. Pregunté luego por Yimasashi y también me di con la sorpresa que no estaba junto con Kyota. Dónde están todos?. Se supone que son los hombres de confianza de Yuki y quienes lo protegen si sucede algo. No quise alarmarme demasiado pero alrededor de las cinco de la tarde de hoy no pude con mis nervios y fui a preguntarle a Yuki.

"Kasuka?...para qué lo necesitas?". Yuki estaba en nuestra habitación y con muchos papeles alrededor suyo. Estaba leyendo y parecía que estaba inmerso en un gran problema. Para mi ver tanto papel ya era un dilema.

"Bueno...yo!...colocar adornos...sólo eso". No quise decirle que estoy preocupado que sus guardaespaldas están fuera y que él esta sin seguridad. Puedo preocuparlo también. Y seríamos dos paranoicos. Creo que no sería nada saludable. Me estoy volviendo loco!

"Shuichi...se que la fiesta es importante pero Kasuka tiene cosas muy importantes que hacer". Yuki seguía levantando y leyendo papeles y todo a la misma vez que hablaba.

"Es que...el siempre me ayuda...quiero que me ayude alguien...Yuki!". No quise molestarlo pero él seguía leyendo y moviendo más papeles que me estaban mareando. Me acerque y por tratar de ayudarlo tome un papel y me puse a leer.

"Deja esos papeles Shuichi, no son de tu interés". Yuki seguía revisando mas y mas papeles mientras yo no le hacia caso.

Lo que estaba leyendo eran claves y más claves que me estaban dejando algo ciego por las figuras tan extrañas. No era japonés y de eso estaba seguro. Pero si distinguía nombres de personas y lugares muy conocidos por ambos. Como por ejemplo los lugares que visitamos hacia ya algún tiempo.

"Yuki!...que es todo esto?". Yuki vió que tenia los papeles en las manos y con una agilidad sorprendente me los quito de ellas, se levantó llevándome lejos de ellos y me puso en la puerta de la habitación.

"Shuichi, en este momento estoy muy ocupado. No quiero ser grosero, pero no me estas ayudando en nada y no quiero que tu también estés perdiendo tu tiempo con cosas sin importancia como estos papeles. Acerca de la fiesta, puedes pedirle a Shonta y Shigeru que te ayuden. Ellos siempre están libres para ti".

"Pero si son tan altos como yo...necesito a personas que me ayuden, no que me estorben Yuki!". Yuki me sonrió y me acarició la mejilla. En estos casos me hubiera cerrado la puerta en la cara dejándome sólo en el corredor, pero esta vez estaba tan cariñoso y lindo que me dejaba sin respirar.

"Shu...por favor...se que podrás hacerlo bien y que todo estará tan lindo como el año pasado...sólo quiero unas horas y te paso a buscar, si?". Asentí con la cabeza porque las palabras y el aliento se habían ido por algún lugar de la habitación. Yuki levantó con uno de sus dedos mi rostro y me dio un tierno beso. "No olvides que te adoro y que eres lo mejor que me ha pasado en la vida". Le sonreí y lo abracé.

"Tu también eres lo mejor que me ha pasdo en la vida Yuki...gracias por estar conmigo".

Nos separamos y lo dejé trabajar tranquilamente mientras yo tenía que luchar contra los dos perfectos buenos para nada de Shonta y Shigeru.

YSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYS

"Hermanito!...que bueno verte nuevamente".

Quien invitó a Tatsuha?. Mi hermano menor es una lata y más cuando sabe que es cumpleaños de Shuichi.

"No me digas Tatsuha que has venido SÓLO por ser el cumpleaños de Shuichi". Tatsuha tomó algo de licor y me sonrió.

"Para nada hermanito...es verdad que vine por tu Shu-chan, pero también por otras razones". Se acercó a mi oído y dijo, "Guerra hermano...ya viene la guerra".

Me aleje tan rápido de él como si hubieran dicho "ataquen".

"Pasa algo Eiri?". No dije nada sólo observaba a los invitados que eran tantos y había tanta bulla que mi dolor de cabeza estaba a punto de empezar. "Dolor de cabeza nuevamente Eiri?".

Tomé mas de mi vaso y me dejé caer sobre uno de los cojines cerca a una columna. Seguía viendo bailar a los artistas y dejándome llevar por la música y el bullicio. Olvidar la guerra, olvidar la pesadilla.

"No hay guerra Tatsuha". Se sentó junto a mi y disfrutaba del baile. No dijo nada por un cuarto de hora que sus palabras seguían taladrándome el cerebro.

"No quise decir que la guerra está en la puerta de este palacio pequeño príncipe. Lo que quiero decir que por el norte mi gente y la tuya esta que se desangra tratando que no te maten o a tu familia". Tomé más de esa bebida que empezaba a olvidar hasta su nombre. El calor aumentaba y mi cabeza seguía hincándome desde hacia un buen rato. Si sigo así tendré un dolor enorme.

"Vienes de allá?". Tatsuha sonrió y siguió tomando.

"De dónde crees que vengo hermanito?...de los baños termales de esas geishas?...aunque me agradaría estar unos buenos días por allá pero creo que minarían mi fuerza...jajaja!" No hice caso a sus tonterías y seguía tomando junto con él mas y mas licor.

"Sería bueno que continuemos viendo la fiesta por otras habitaciones". Traté de levantarme pero al hacerlo me volví a sentar. Tatsuha se me quedó mirando y siguió bebiendo.

"Creo que sentadito te ves mas bonito Eiri". Ambos reímos.

En realidad la fiesta estaba bien y no había tanto temor acerca de la seguridad del palacio. Era demasiado obvio si nos atacasen en una reunión sabiendo que todos estamos armados.

"Interrumpo?". Tohma se sentó junto a Tatsuha y se me quedó viendo. "Pasa algo Yuki?". Lo vi y le sonreí. Seguí bebiendo y con un poco de esfuerzo me levanté.

"Tengo que ver a Shu, no quiero estar sin él por mucho tiempo". Salí de la habitación y fui a despejarme por los jardines. Fue en ese momento que vi a Shu jugado con los niños.

Hace dos horas que los presentamos frente a todos los hombres y mujeres de la corte de nuestro Señor. Ellos estaban delicadamente vestidos y con unos colores sobrios que iban con la ocasión. Mientras que Shu...él estaba vestido de azul y sus cabellos recogidos en una cinta de plata tan sencilla y elegante que me dejaba sin respiración. Era un sueño verlo frente a todos con nuestros hijos en brazos. Yo estaba junto al Shogun mirándolos cómo todos los saludaban y les rendían honor y protección. Realmente era un honor tenerlo junto a mí.

"Pa..pa...pa...pa". Kisu hablaba poco pero lo que decía eran cosas que me sorprendían. Desde que hablamos con le doctor acerca de su poca interrelación con los demás niños, nos dijo que sería parte del trauma de ver a sus padres muertos y sobrevivir junto con su hermano ante esa calamidad. No quise que eso molestara a Shu, fue por eso que tratamos que Kisu hablara tanto como sea posible y que dijera cosas, las que fuesen pero que las dijera tan solo por escuchar su voz.

"Papá?...Kisu no grites mucho amor tu hermanito está tratando de dormir". Shu estaba sentado cerca a un árbol. Kisu estaba corriendo hacia mí y Shion estaba en los brazos de Shu.

Levanté a Kisu por los aires y le di un beso en la frente, en la mejilla y en sus manos. Él se reía tan fuerte que Shion se despertó.

"Yuki!...Shion se despertó, trata de ser un poco...si mi amor espera si?". Me acerque con Kisu a ver que pasaba y veía que Shu estaba haciendo algo para calmar a Shion.

"Creo que deberías pedir por ayuda, para que calmen al bebé". Shu no dijo nada y colocó a Shion cerca de su pecho. Lo acunaba y lo acunaba pero no se calmaba. "Hazme caso Shu.
Fue en ese momento que vi que el bebé tocaba el pecho descubierto de Shu y trataba de beber de uno de sus pechos.

"Si mi amor...espera...papí te va a dar algo que te gustara y así estarás durmiendo tranquilo bajo la luna, si?". Antes que replicara algo, Shu sacó un recipiente de su vestido y lo abrió. Había unas bolitas doradas. Cogió una de ellas y la ablandó entre sus dedos. La colocó en su pecho derecho y puso al bebé. Shion estaba lamiendo esa bolita dorada y empezó a succionar como si Shu tuviera leche.

"Shu?...qué estas haciendo?". Shu acarició la cabecita de Shion mientras él estaba empujando su pecho con una de sus pequeñas manitos, tratando de tener más de esa bolita. "Qué es eso Shu?".

"Es miel Yuki...es una bolita de miel que mandé pedir hace unos días. Creo que lo tranquiliza y lo hace dormir profundamente". Shu se recostó sobre el árbol y se quedó mirando a Shion. "A veces creo que si hubiera sido mujer hubiera adorado esta etapa de alimentarlo. No me quejo Yuki, sólo es añoranza, sólo eso".

Me senté mas cerca de él y lo abracé. Puse a Kisu sobre mis piernas y nos quedamos por unos largos minutos sentados lejos de la gente y solos con nuestros hijos.

"He visto mujeres dando de alimentar a sus bebes, pero no he visto a ningún ser que diera tan dulcemente su pecho a un niño como tu lo estas haciendo". Shu levantó la cabeza y me miró. Ambos nos dimos una sonrisa y terminamos en un beso.

"Auch". Shu dejó de besarme y vi dolor en su rostro.

"Qué pasa?". Shu me sonrió dejando el dolor atrás y me acarició la mejilla.

"Creo que Shion ya termino amor". Vi que el bebé tenia entre sus labios la piel de Shu y eso lo hacia gemir de dolor. Retiré al bebe de sus brazos y lo coloqué en los míos. Verlo es tan gratificante. Tenerlo entre mis brazos es tan hermoso. Si Shu me lo hubiera dado, si él hubiera podido darme hijos como una mujer no lo hubiera adorado tanto como a estos dos pequeños diablitos que son mis hijos. "Yuki?".

Shu tenía a Kisu sobre sus piernas y ambos nos recostamos sobre el árbol. "Te gustaría viajar Shu?". Shuichi suspiró un poco y lo vi cerrar los ojos teniendo una sonrisa entre sus labios, tan sutil que me hubiera parecido verla.

"Viajar?...sólo quiero estar contigo amor en nuestra casa con Shion y Kisu. Por ahora quiero estar en nuestro hogar".

No quise transmitirle mi preocupación. Sé que debería decirle todo acerca de los enfrentamientos que se están dando en Japón. Acerca de la reunión y las reuniones que tuve con los generales y nuestros espías.

Aún no tengo fuerzas para ver su rostro de espanto y escuchar dia tras día su llanto y sus planes de querer huir y de escondernos de todo el mal que pudiera venir. Sólo que él sabe que yo no puedo huir con ellos y menos esconderme. Como segundo después del Shogun debo de pelear por su protección y la de mi pueblo. Por lo tanto no puedo ponerme bajo ninguna seguridad.

"Yuki?...me estás escuchando?". Giré la cabeza y lo vi mirándome con mucha atención, tratando de leer mis pensamientos.

"Tengo que regresar a la fiesta y debes hacerlo también sino quieres que pregunten por ti. Eres el centro de la atención".

Shu me dio un beso en la mejilla y me dijo, "quiero mi regalo esta noche amor y ya sabes a lo que me refiero". Se levantó cargando entre sus brazos a Kisu. Le sonreí sabiendo que mis sonrisas lo vuelven loco y lo convierten en hielo bajo el sol. No pudo moverse por unos segundos y luego con un movimiento de sus dedos se despidió y se fue.

"Tu papá es un bribón, sabías Shion?". Rei mucho por unos minutos abrazando a mi pequeño hijo, fue en ese momento que el dolor de cabeza se había ido y que podía volver a la fiesta sin temor a hacer algún disparate.

YSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYS

"Realmente una fiesta muy concurrida". Nos movíamos entre los invitados tranquilamente, saludando, conversando.

"No escatimaron en gastos...además, es la fiesta de Shuichi...tu Shuichi". Vi como cerraba los ojos, como sus labios otorgaban una sonrisa a los recuerdos, como sus manos acariciaban los contornos del vaso que ellas sostenían. "Recordando?".

"Si!...no puedo regresar al pasado sin recordar cada momento que pasé junto a él...fueron mis mejores años...nunca debí dejarlo ir".

"Fue su decisión y fue la tuya, no lo recuerdas acaso?". Abrió los ojos y bebió un poco más.

"Una decisión es una decisión pero fue mal tomada. Nunca debí dejar que se alejara de mí. Es demasiado especial para que esté con ese infeliz".

"Infeliz o no, es el segundo del Shogun y por su poder le debemos respeto. Es muy poderoso".

"No importa...poderoso o no...eso no importa".

"Ryuichi, creo que no es bueno que hables así".

"K, si estamos en una fiesta, porqué estamos hablando de cosas tan tristes?...hay que gozar y beber...todo por Shuichi...por mis preciosos recuerdos".

Dimos más saludos y mas palabras tiradas al aire. Ryuichi, mejor dicho, Sakuma-san no podía dejar de olvidar a Shuichi pero ahora que él está casado con Yuki Uesugi, será muy dificil que lo tenga de vuelta. Muy dificil.

Por unos minutos estábamos dando vueltas y vueltas cuando vi a, "Hiro-kun?". Lo vi acercarse entre tantos invitados y no pude esbozar una sonrisa. No ha pasado el tiempo, aún no pasa por él. "Cómo estas?".

Hiro no dijo nada, sólo se inclinó y me dio algo de beber. "Bienvenido K". Bebió y miró a la gente a su alrededor.

"Cómo estas?". Queria saber mas de él, pero ví que no quería hablar porque seguía bebiendo. "No es bueno que bebas mucho".

"No eres mi padre". Bebí también y nos quedamos mirando.

"Nunca pensé en serlo Hiro". Observé su rostro. Los años son crueles y como pensé antes, los años nunca lo tocaron y sigue perfectamente bien, pero tan bien que fue ayer cuando lo vi bañarse en el rio a altas horas de la noche. Secarse con una estúpida tela que ya hubiera dado todo por ser yo y dirigirse a su habitación. Tiempos aquellos.

Al terminar de beber vi que una de la gotas de esa bebida habían quedado en la comisura de su boca y me daban ganas, tantas ganas de quitársela con un largo y ardiente beso.

Si le habia robado un beso pero jamás le había dicho lo sexy que se ve cuando usa el cabello recogido y lo perfecto que debe ser en la cama. Ah, y si por algún motivo ese angelito no ha estado con alguien, le enseñaría los placeres de unirse con otro ser, como por ejemplo conmigo.

"Me importa muy poco lo que pienses K". Hiro seguía molesto. Y está en todo su derecho de estarlo.

"Molesto aún?". Hiro volteó a mirarme y sus ojos encendidos me hacían decir que si. "No puedo creer que hayan pasado alrededor de cinco años y sigas molesto...pareces un niño". Me reí tan fuerte que él me alejó de todos sacándome de la habitación y llevándome a los jardines.

"Sólo voy a decirte una cosa y quiero que la escuches bien...me importa un reverendo comino lo que pienses o dejes de pensar de mi. No quiero verte cerca de Shuichi. Él es mi amigo y no quiero que interfieras en su felicidad. Sé que viniste con ese imbécil hace unas horas. No sé para que lo trajiste".

"Tanto problema por eso?...Ufff, pensé que era algo mas personal...algo...un poco...mas...íntimo". Hiro se encendió como un tomate y dio un paso hacia atrás.

"Ni creas que soy como los otros u otras que han estado contigo. Ni pienses que caeré en tu trampa. Soy una persona decente y no quiero que molestes a Shuichi ni a mi. Lárgate de esta casa y llévate a esa basura de aquí".

Realmente siente algo por mí. Se le nota tanto. Ay..ay...ay, verlo así, tan difícil de domesticar en una cama, bajo mis labios. Sus cabellos tirados, desparramados sobre una almohada suave con sus manos cogiéndola, tratando de soportar el placer, ese placer que le estaría brindando. Sus piernas a cada lado de mi cintura y su pecho subiendo y bajando, gotas de sudor empapando cada pedazo de piel...

Dio media vuelta y se fue.

No creo que se haya dado cuenta. No lo creo.

Hiro ha abierto una puerta muy peligrosa. Una tan pero tan voraz que será para ambos muy difícil de cerrar.

YSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYS

"Gracias por cuidar a los bebés Maiko, aunque deberías estar en la fiesta hermanita".

"Para nada Shu, anda y diviértete con Yuki-san. Se lo merecen. Además, quiero cuidar a mi pequeñín, ha estado resfriado y es bueno que lo vea".

"Muchas gracias...tan pronto pueda regreso, si?". Maiko me sonrió y cerré la puerta.

Fui en busca de Yuki. Busqué a Hiro y no lo encontré. Busqué a Suguru y tampoco lo encontré. Pero, donde están estos dos?.

No quise nuevamente preocuparme, seguramente estarán conversando con amigos. Eso sería bueno, conversar y pasarla bien. Es mi cumpleaños después de todo.

Me senté junto al Shogun y comenzamos a platicar de muchas cosas. Pero siempre venía gente que lo saludaban y le contaban cosas del norte y de no sé que mas que decidí pararme y hablar con otras personas a las cuales no conocía pero si estaban aquí eran amigos del Shogun.

"Buenas noches". Pensé que era para otra persona y sin darme cuenta di me media vuelta y lo vi.

"Sakuma-san?". Me quedé boquiabierto. No sabía que decir. Verlo ahí nuevamente recordar todo lo que pasó, recordar lo que me hizo y lo que sufrí por estar con Yuki. No podía estar frente a mí ese bastardo.

"Por qué tanta formalidad Shuichi-kun, no parece que fuimos novios". Levantó una de mis manos y le dio un beso. Cubrí mi boca ahogando el suspiro de la sorpresa. Todos se me quedaron mirando. No, absolutamente todos se nos habían quedado viendo. "Sigues tan hermoso como siempre. Tan suave...muy suave". Sus labios corrían por mi piel como una seda sobre el cuerpo y sus ojos me observaban como un cazador a su presa.

"No creo el haberte invitado a esta reunion Sakuma!". Estaba tan nervioso que mi mano estaba rígida y cuando gire los ojos vi a YUki de pie. Manos relajadas, mirada fria y profunda y labios contraídos pero sutiles. Realmente estaba furioso.

"Yuki...este...Yuki". Él me cogió de la mano que había besado Ryuichi y me puso detrás de él.

"Buenas noches Yuki-san..me alegra tanto verlos a todos ustedes". Dió una sonrisa vivaz y llena de alegria que pensé que sólo un desquiciado podría haber hecho ese despliegue de seguridad frente a Yuki que estaba a punto de matarlo.

"No eres bienvenido aqui Sakuma...si valoras realmente tu vida, te sugiero que salgas ...como ya te dije, no eres bienvenido aquí". Yuki se mantenía serio y lleno de furia. No quise tocarlo mientras estaba en ese estado. No quiero pensar si algo sucede aqui.

"Sólo quise desearle a Shu-chan que tenga un feliz cumpleaños".

"Para ti, Uesugi-san. Es mi esposo ahora. Ten mucho cuidado Sakuma...no estoy jugando". Sakuma dio un paso hacia Yuki y le extendió la mano.

"No quiero pelear contigo Yuki. Yo se muy bien que tu ganaste y lo acepto, pero no me pidas que lo olvide..es imposible". Yuki dio otro paso e iba a coger su espada cuando...

"SAKUMAAA!".

Todos vimos que el Shogun se puso de pie y vió a Ryuichi muy molesto.

"No quiero verte nuevamente aquí Sakuma...sabes bien que te he dicho que no vengas y sabes que mis palabras no se toman a la ligera. Respeta eso, aunque sea por la memoria de tu madre".

"Me importa poco la memoria de tu hermana. Y si es por cuidar a Yuki-san, me iré y no volveré mas...pero no me pidas estupideces".

Ryuichi se dio la vuelta y se fue.

Fue una hora sin hablar. No quise decir más porque veía que YUki estaba realmente molesto y no queria hablar conmigo. Se que tengo la culpa. Que debí sacar mi mano de las de Ryuichi y darle un buen golpe en la cara. Lo he hecho con Yuki la primera vez que me quiso besar y ahora no lo pude hacer con Ryuichi.

Seguramente eso debe de estar pensando Yuki y creo que no me va a perdonar, ya no sé que hacer, que hacer.

Después que todos se fueron, fui a ver a los niños. Maiko estaba durmiendo con ellos y los vi tranquilos. No quise decir nada y me quedé sentado viéndolos como dormían y lo lindos que se ven en paz.

Por qué tenía que venir y arruinar mi velada?...por qué tenía que tocarme y molestar tanto a Yuki?. Tantas cosas estaban en mi cabeza que ya no quise molestar a mis niños que salí de la habitación con rumbo a la mía.

Cuando abrí la puerta vi que YUki estaba en la puerta del jardín fumando. Lo vi con un gesto de furia contenida y que no queria cambiar de estado por algunas horas mas. No se si hice bien en acercarme pero lo hice y me senté junto a él.

"Yuki!...te pido que me perdones". Yuki no se movía, no decía nada. "Dime algo Yuki".

Pasaron minutos para que pudiera escuchar algo de él y fue sólo un suspiro. Quise llorar y llorar pero ninguna lágrima salio de mis ojos. Quise cortarme la mano para quitarme esa sensación. Quería hasta marcarla con la espada pero no pude hacerlo...soy tan cobarde.

Fue cuando Yuki habló, "Entra a la habitación y quítate la ropa. Hoy tendré sexo contigo". Me quedé de una pieza. Sexo?...sexo?...no es acaso hacer el amor?.

"Yuki?...que tratas de..."

"ENTRA A LA HABITACIÓN AHORA!". Entré a la habitación y comencé a desvestirme. El futon estaba listo bajo mis pies y cada una de mis prendas caían como plomo.

Cuando estuve listo él entró y cerró la puerta. Él se quito la ropa y la tiro a una esquina. Me tomó del brazo y me arrojó al futon. "NO quiero verte llorar ni decir mi nombre, entendiste?...no quiero ver tus ojos mirarme ni tampoco tus labios sobre los míos. No quiero ver sentir tu piel estremecerse por mis caricias porque no quiero amor, sólo placer, quiero sexo, nada mas que eso, sexo salvaje y fuerte, nada mas".

Y todo comenzó. Sus caricias no eran las mismas, sus besos sobre mi piel no eran los mismos. Era como si Yuki hubiera cambiado. Sus manos apretaban mi piel sobre mis huesos. Sus piernas presionaban las mías alejándolas de su cintura. Tapaba mi boca ahogando con una mano mis gemidos y con sus dientes hacían doler tanto mis pechos que no pude dejar de derramar lágrimas de tanto dolor e impotencia.

Yo no había hecho nada, nada en lo absoluto.

Pero a él no le importaba eso. Seguía haciéndome sentir algo que él sentía, algo que el tenía en su corazón y lo estaba matando por dentro. No quise que me hiciera sentir como si yo hubiera provocado ese incidente. Fue así que traté de empujarlo y que me dejara en paz pero fue inútil. A mas fuerza que le ponía mas fuerte y bruto se volvía. Apretó sus manos sobre mis caderas y colocó mis piernas sobre sus hombros. No quise que me tomara de esa manera tan horrible pero no pude evitarlo, me hizo suyo de esa manera y seguía haciéndolo más y mas.

"Cállate...CÁLLATEEEE!". No quise callarme que llore y llore. Cogí sus hombros tratando de que saliera de mi, pero el bajó y mordió mis labios. "Si..así callado...todo es mejor si escucho la nada...la nada".

No sé como pude resistir su peso contra mi pecho que no sentí cuando el termino sobre mi. Me sentía tan mal, tan usado. No quise ni moverme, pero quería huir de ahí, salir corriendo. Quería escapar de ahí, aunque él fuese lo que mas amo en este mundo...me hace sentir lo peor y no soy culpable de nada.

Sentí que el se levantó y me dio la vuelta. "No quiero escuchar ni un ruido mas...ni uno solo...". Y nuevamente me hizo suyo de esa otra manera. No había sentimientos, no había amor ahí. Todo era venganza, todo era revancha. "Así, muy bien...lo haces muy bien".

Era tanto el dolor que sentía que me faltaba el aire. Mis manos apretaban la almohada para no dejar escapar ningún ruido. Mi cabeza me dolía tanto y como si mis pulmones se hubieran detenido, el movimiento cesó y mi llanto dejó de sonar..

Me desmayé.

CONTINUARÁ :)

YSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYSYS

N/A:WUAAAAAAAAAAAAA! Yuki malo, muy malo...espero que se de cuenta de lo malo que es con nuestro Shu-chan.

Manden reviews para ver que pasa con ese tonto y nuestro dulce Shu.

VERO-CHAN