dendrago 04: Claramente a Harry no le va a venir muy bien cuando descubra lo que Ellya está haciendo... ni lo que siente por él... pero si eso fuera todo el plot jamás hubiese empezado a escribir el fic... todavía no estoy segura de por donde debe ir todo... espero que no me juzgues en cualquier caso :D
Por cierto tu comentario me recuerda que jamás aclaré que NO promuevo actitudes de este tipo, no porque no crea que para el amor no hay edades sino porque este personaje es menor de edad e incluso sin serlo tengo mis reservas sobre el tema... Cuando empecé a escribir este fic tenía menos edad que la protagonista, ni me juzgo por eso ya que mi yo adolescente tenía ideas muy diferentes a las que tengo ahora... pero a fin de cuentas es un fic, una historia, algo para desconectar...
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El día siguiente fue el mejor en muchísimo tiempo en la vida de Ellya, hasta las formas curiosas del bacon le provocaba una sonrisa. Se dio cuenta de que el mundo a su alrededor no estaba igual que antes, sus dos mejores amigas no le hablaban aunque se sentaban junto a ella, James y Eliot. Al parecer tantos días de silencio y mal comportamiento de su parte había hecho que ellas se alejaran, pensó que debería de arreglarlo y que el tiempo le daría la oportunidad. James la miraba de reojo a cada rato, ella no estaba molesta, de hecho le agradecía porque aunque de una manera poco esperada y algo dolorosa, todo lo que estaba sucediendo era gracias a él, encontraría una manera de recompensarlo. Sin embargo Eliot, estaba igual, la única diferencia es que ya no salía con la novia de inicio de curso y ahora estaba solo por lo que pasaba más tiempo con ellas.
A las 8:30 estaba en la puerta de la oficina de Harry, tuvo que hacer tiempo porque desde las 8 estaba lista y no quería llegar antes de lo acordado. Tocó suavemente y pasó cuando escuchó su voz permitiéndoselo. Ese día llegó con todos sus deberes atrasados y con la idea fija de terminarlos todos aquella noche para tener las siguientes para conversar y nada más. Hablaron un poco al principio en lo que Ellya se acomodaba con sus libros y pergaminos, al parecer Harry había tenido un día ocupado con los de cuarto año, un alumno se había roto una mano intentando desarmar a su compañera en un duelo de prueba. Después de eso no conversaron mucho, Ellya se limitó a los deberes y a lanzarle miradas cada unos pocos minutos y él a respondérselas con una sonrisa. Eso le bastaba, se sentía feliz solo con tenerlo cerca y poder decirle unas palabras cada día. El tiempo pasó volando y a las 11:30 fue Ellya quien miró el reloj y alarmada se puso a recoger, le faltaba solo un pergamino para terminar su tediosa tarea de pociones y pensó que podía hacerlo al día siguiente en la tarde.
-Es muy tarde- dijo Harry que tampoco sintió el tiempo pasar, le parecía que hace solo veinte minutos su sobrina había entrado a su despacho
-Mañana a la misma hora estaré aquí Harry- dijo acercándose y dándole un beso muy cerca de la comisura del labio, al parecer él no lo notó o no le daba importancia a que su sobrina hiciera algo así. Se fue hasta la puerta pero cuando estaba a punto de salir Harry la llamó. Se quedó parada en la puerta mirándolo
-Este es tu último curso- le dijo- no has pensado en que quieres hacer antes de irte de Hogwarts-
-No realmente- dijo pero se le vinieron a la cabeza un par de ideas que incluían a Harry
-Deberías o después te lamentaras- rió él- yo me lamenté mucho y George siempre me lo está recordando-
-Tienes razón- dijo ella recordando que Eliot había dicho lo mismo a finales del curso anterior- voy a pensármelo a ver si hay algo que no haya hecho aún- Se fue sin decir más nada dejando a Harry un poco descolocado por las palabras de su sobrina. Cuantas cosas habría hecho ya para decir eso, se asustó un poco porque siempre había sabido que Ellya decía mucho menos de lo que hacía, de hecho no decía nunca nada.
Ellya se fue lo más rápido que le dieron los pies hasta la sala común y no subió a su dormitorio, sus amigos estaban sentados frente al fuego al parecer aún con los deberes y se tiró sin más en el sofá.
-Donde estabas?- preguntó Eliot mirándola extrañado, debía de ser la sonrisa de estúpida que tenía en los labios
-En detención-
-tienes detención?- se asustó Eliot- pero tan pronto? A mi todavía no me ponen ninguna y ya voy por al menos cinco bromas- se lamentó contando con los dedos- los profesores de Hogwarts se han vuelto poca cosa- Ellya rió con ganas y Meera la miró con desagrado
-Que pasa?- dijo ella sin entender
-al parecer ahora estas de muy buen humor- le dijo sin tan siquiera mirarla y Ellya recordó porque sus dos amigas estaban así, suspiró y supuso que el momento había llegado
-Meera…-empezó a decir pero James carraspeó interrumpiéndola y llamando la atención de todos, incluso Sara que hacía como si nadie hubiese llegado le prestó atención
-Es por mi culpa- dijo James
-James no…- pero él la interrumpió nuevamente y les contó a sus amigos una historia que se acotaba a los hechos pero que ocultaba la realidad, Ellya supuso que era la misma historia que conocían Harry y su madre
-¿Por eso te pasaste una semana sin hablarnos?- dijo Meera recelosa
-Si-
-Podías habernos contado- dijo Sara alzando la ceja a modo de desaprobación
-Lo siento- dijo Ellya sin saber que más decir- me sentía terrible, no tienen idea de las cosas que me dijo Harry y yo…- suspiró- no tengo justificación vale? Fue un error porque ustedes me hubiesen echo sentir mejor y yo me alejé como una tonta-
-Tranquila- dijo Sara sonriendo de medio lado y volviendo a sus deberes- solo que la próxima vez que decidas comenzar tu transformación a inferi avisa- Ellya sonrió y miró a Meera que la veía recelosa
-Lo siento- repitió, su amiga la miraba intermitentemente a ella y a James
-Esta bien, pero no lo vuelvas a hacer, sabes que no me gusta que me oculten cosas- Ellya se sintió mal porque realmente aún le ocultaba cosas a su amiga, miró a James con culpa y él puso cara de "tu sabrás"
-Está bien- mintió abrazando a su amiga y poniéndole el punto final a todas las cosas que le hacían sentir mal, pensó que todo podía estar bien si tenía a Harry tan cerca y a sus amigos con ella.
Se quedaron hasta más de la una de la madrugada conversando frente al fuego hasta que Sara anunció que tenía sueño y Meera la acompañó. James y Eliot se fueron igual a los pocos minutos y Ellya se quedó sola nuevamente, libre de sonreír como una tonta. Pensó en el tiempo pasado con Harry aquella noche, no sabía cómo algo tan pequeño e insignificante podía hacerla tan feliz. Todo lo que quería en la vida era estar cerca de él, le quedaba un curso, diez meses para estar así de cerca. Recordó la pregunta de Harry, se mordió el labio y tuvo una idea, cogió pergamino, pluma y tinta de su mochila y sin más empezó a escribir.
A la mañana siguiente Harry tenía clases con los chicos de primer año en la mañana y con los de último curso en la tarde ya que había tenido que pasar su acostumbrada clase de martes al jueves en la tarde. Sonrió al saber que su sobrina estaría toda la tarde molestándolo con un duelo durante su clase, al menos sabía que sería así ahora que todo estaba bien entre ellos. Tomó un baño rápido como cada mañana y se fue a la sala de profesores donde habitualmente desayunaba lo que le dejaba Dobby. A la 8:30 estaba sentado leyendo el diario El Profeta cuando una lechuza lo asustó picoteando la ventana, era blanca como la nieve y se sorprendió al reconocerla como Saoirse, la lechuza que él mismo le había regalado a su sobrina antes de entrar a Hogwarts.
-Que haces aquí?- dijo acariciándola mientras ella cariñosa estiraba la pata donde estaba amarrado un pergamino- que quiere la diablilla a estas horas?- sonrió mientras la lechuza salía volando luego de darle un tierno picotazo en la mano. Abrió el pergamino y reconoció la bonita caligrafía de su sobrina.
Estimado profesor Potter:
Como soy una alumna extremadamente aplicada debería usted de comprender que me hace sentir mal no poder dar una respuesta inmediata y correcta a un profesor. Lamentó que mi respuesta tardara tanto pero debe usted comprender que era una pregunta difícil.
Volviendo al tema que nos atañe me gustaría que supiera que tras mucho pensar me he dado cuenta de cuantas cosas no he hecho desde que llegué a Hogwarts y cuantas de ellas me haría una estudiante insatisfecha si me fuera de aquí sabiendo que no han sido llevadas a cabo. Por esto le agradezco mantener su posición de profesor estrella, siempre manteniendo a sus alumnos interesados en la materia, me devolvió las ganas de cumplir con algo más en estos próximos meses. Por tanto los deseos expuestos a continuación forman parte de una respuesta que me ha llevado dos horas de concepción.
Nunca he volado en el campo de quidditch de noche, ni sobre el lago bajo la luna, ni sobre el bosque, no creo que pueda irme sin haberlo hecho. Nunca me he escapado del colegio, a ninguna hora, los intentos no han faltado pero nunca he encontrado la vía correcta. Me gustaría mucho hacerlo y poder ir a Las Tres Escobas o mejor al Cabeza de Puerco y pedir un whisky de fuego, pero de seguro me atraparía en el intento como otras veces. Quisiera poder pasarme todo un fin de semana sin ver a nadie de la escuela, en un lugar donde pueda estar sola pero sabiendo que todo el colegio sigue ahí. Me gustaría descubrir un secreto de Hogwarts, uno más, se que quedan muchos pero no quiero pecar de avariciosa y con solo uno me bastaría. Pero sobre todo quisiera poder irme de Hogwarts sabiendo que he amado y he sido correspondida, que he sido capaz de vencer mis miedos y decir lo que siento, que he podido ser realmente valiente, no quisiera irme sin entregarme en cuerpo y alma a esa persona a quien amo, porque quiero que este lugar tan hermoso sea el primer lugar para muchas cosas, quiero recordar de él los mejores momentos.
Sin más espero que mi respuesta no haya sido aburrida y considero que si fue muy directa. Con los mayores deseos de que se encuentre satisfecho con mi respuesta, de recibir una muy buena calificación y de que no me delate ya que la mayoría de mis deseos están en contra de las normas del colegio,
Siempre suya,
Ellya
PD: Tampoco estaría mal una buena última broma para Filch, pero puedo renunciar a eso.
Harry tuvo que reír de las ocurrencias de su sobrina, no sabía de que forma pero siempre lograba sorprenderle y alegrarle el día. Leyó la última parte, al parecer su pequeña Ellya le había salido un poco apasionada, si Ron llegara a leer eso se moría de un infarto al segundo "entregarse en cuerpo y alma". Sonrió ante el atrevimiento de ella por ponerle esas cosa en una carta, incluso junto a su firma estaba marcado un beso de su labial rojo. Leyó la posdata y volvió a reír en voz alta.
-Que haces riendo solo?- preguntó Ron que acababa de entrar y lo miraba escéptico
-Nada una broma del periódico- dijo guardándose la carta rápidamente en el bolsillo, lo mejor era que su amigo ni supiera de su existencia, por su salud principalmente
-Tienes muchas clases hoy?-
-Solo dos, ahora a las nueve con los de primero y en la tarde con Ellya-
-Ya Hermione me contó, lograste arreglarlo todo?-
-Si- dijo animado recogiendo sus cosas para ir al salón y recordando la noche de las disculpas- todo bien, que tengas un buen día- se despidió dejando a su amigo desconcertado por la sonrisa que sin darse cuenta llevaba en los labios
Ellya espero todo el día a que Harry le respondiera algo, aunque sabía que si tenían clases en la tarde y se verían por la noche, él de seguro le hablaría en vez de darle su repuesta vía lechuza. Las horas le pasaron demasiado lentas y las dos de la tarde parecía que no llegaría nunca, hasta el almuerzo que estaba delicioso se le hizo eterno. A las dos en punto fue la última de sus amigos en entrar al salón, al momento buscó su mirada tuvo que contener una sonrisa y mirar al suelo porque él estaba como de costumbre apoyado en el escritorio y la miraba con una sonrisa de oreja a oreja. Al momento los mandó a callar y les propuso esa tarde seguir con prácticas, las que todos desearan ya que lamentablemente hasta la próxima semana no podrían tener una clase práctica fuera del salón. Él se paseaba entre los alumnos y les rectificaba o solo le hacía preguntas al azar, una vez que estuvo cerca de Ellya y sus amigos, ella se acercó un poco y pretendió que le mostraba la varita a su profesor
- Le pasa algo a su varita señorita Weasley?- dijo sin dejarle hablar
-No lo se, dígame usted profesor, pasó algo con su mano?- él la miró extrañado- pensé que la tendría rota, como llevo todo el día esperando mi calificación- el sonrió entendiendo
-creo que tendrá que esperar un par de días estoy demasiado ocupado con las detenciones de cierta alumna y no he tenido tiempo de calificar su trabajo-
-no me haga esperar mucho- dijo con ojos de súplica, el sonrió y se fue hasta donde estaban Eliot y James para hacerles unas preguntas sobre hinkipunks, James la miraba sin entender mucho porque Harry la miró un momento mientras Eliot respondía y ella le guiñó un ojo. Una vez que Harry se fue a ver lo que hacía su club de fans de Ravenclaw, su amigo se acercó
-Me puedes decir que esta pasando aquí?-
-nada- dijo ella mirando como las chicas reían tontamente ante un comentario del profesor
-Él te esta mirando, se están haciendo miraditas, ha pasado algo?-
-nada te dije, solo que ahora nos llevamos mejor, creo- se mordió el labio
-Asi me gusta Weasley- dijo James y le dio un sonoro beso en la mejilla con mucho orgullo, en ese preciso instante Harry estaba mirando y vio la escena, sin entender mucho que pasaba, le resultaba extraño ver que un chico besaba en la mejilla a su sobrina, si Ron veía aquello moría al instante de seguro, bueno no sin antes reñirle por dos horas seguida al chico.
Nunca entendió porque Ron era así siempre, con Ginny se comportaba exactamente igual incluso ahora que era toda una mujer y con su princesa de seguro se pondría peor, varias veces había entrado en lo que Hermione llamaba "Fase Grawp" al pensar que algún chico de Hogwarts estaba saliendo con su amada princesita. Harry pensó aunque no muy cómodo que al menos James Tyrell era un buen chico y recordó la frase de la carta "entregarme en cuerpo y alma", no le gustó ese pensamiento, la idea de su sobrina haciendo cosas de adultos con algún chico le provocó un profundo dolor en el estómago. Sonrió pensando que quizás tantos años con Ron tenían que tener consecuencias y que se le estaban pegando cosas de su carácter.
La clase terminó tranquilamente y Ellya igual o más feliz de lo que alguna vez pensó que se podría sentir se fue a terminar sus deberes para no tener nada que hacer cuando le tocara su detención con Harry aquella noche. Como siempre estuvo tocando la puerta y entrando a la hora exacta, ni un minuto antes ni uno después, se sentó y lo miró sonriente.
-Y tus libros?-
-No los he traído, ya terminé todos mis deberes y te dije que no estudio todos los días- le dijo más sonriente- me gustó la práctica de hoy-
-Fue más de lo mismo- dijo él escribiendo algo en un pergamino- la próxima será realmente emocionante o al menos eso espero-
-Que será?-
-Sorpresa-
-No se vale sabes que no soporto las sorpresas- se quejó haciendo un puchero que a Harry le dio tanta ternura que tuvo que aguantarse para no contarle
-Hasta el próximo martes no sabrás-
-Tengo muchos días para sacarte esa información- dijo ella frotándose las manos
-Confías demasiado en ti misma-
-Eso es bueno creo- él rió y siguió anotando cosas en su pergamino, Ellya trató de ver que era lo que estaba haciendo y él al darse cuenta lo escondió y la miró- que haremos hoy entonces?-
-Lamento decirte que si no has traído deberes nos aburriremos mucho hasta las once y media- dijo él recogiendo el escritorio y sabiendo que no le quedaba más que conversar con ella porque no dejaría de chismosear en todo lo que él estuviera haciendo
-Me aburriré- Harry pensó por un rato y se le ocurrió algo
-Vamos- se puso de pie y se fue hacia la puerta de su dormitorio
-a donde?- estaba intrigada, Harry desapareció por un segundo y al volver tenía su escoba en la mano- vamos a volar? Pero no traje escoba?-
-Vamos a transportarnos a un lugar y eso es todo, no vamos a volar por ahí-
-No me importa- dijo ella, Harry en ese momento estaba abriendo la ventana del balcón- lo que nunca he montado con otra persona en la misma escoba-
-Yo tampoco- dijo él sonriendo y dándole la mano para que montara detrás de él, ella se emocionó al saber que era una primera vez para los dos, increíble que algo tan insignificante le hiciera sentir más cerca de él- agárrate bien- le pidió y ella con gusto pasó los brazos alrededor de su cintura apretándolo lo más que pudo- me asfixias Ellya-
-Lo siento- dijo aflojando el agarre
-Lista?- dijo y sin esperar respuesta dio una patada en el piso haciendo que se elevaran lentamente, el aire se sintió frío y refrescante en su cara y no le importó que era un poco incómodo estar los dos en la misma escoba, fue realmente agradable tenerlo tan cerca y poder apretarlo por la cintura sin que él se alejara. Se elevaron muchísimo, un poco más de la altura del castillo y luego Harry descendió en dirección hacia la torre norte donde daban su clase de astronomía y en menos de un minuto estaban aterrizando en uno de los balcones de la torre más alta del castillo
-Solo hasta aquí- dijo ella sin bajarse
-Me gusta venir aquí- dijo él
-Vayamos al tejado de la torre-
-Ellya nos podemos caer- dijo serio
-Como nos vamos a caer? Lo has intentado?- él pareció pensarlo por un segundo y sin más se elevó y dio vueltas alrededor del tejado de la torre
-Allí-dijo ella señalando a una parte donde las tejas estaban posicionadas más horizontalmente y Harry descendió con cuidado, aquello se sentía bastante peligroso, pero en un tramo de dos metros cuadrados las tejas estaban menos inclinadas y no fue difícil bajarse de la escoba
-Ten cuidado Ellya- dijo él ayudándola a bajar y sentarse
-No me va a pasar nada- se burló ella viéndolo sentarse y aguantando la escoba frente a él- esto es hermoso- dijo mirando a su alrededor, estaban tan alto que el lago no parecía más que un pequeño charquito
-La vista de aquí es increíble, me encanta pasar tiempo en la torre de astronomía, me relaja, pero no puedo negar que desde aquí es mucho mejor- dijo él mirándola y sonriendo
-Noche de primeras veces- dijo ella mirando el paisaje, la luna se reflejaba sobre la superficie tranquila del lago y desde allá arriba el bosque se veía apacible e inocente como si nada terrible se pudiera ocultar allí
-Supongo- ella lo miró con mala cara y él sonrió- si te estoy atendiendo, es solo una frase que digo mucho-
-Bueno supongo que puedo preguntarte algo ¿no?-
-Supongo- se burló él
-Ya que estamos hablando de primeras veces, me gustaría saber como fue tu primera vez?-
-mi primera vez de que?-
-Tu primera vez en hacer el amor con alguien- Harry tosió incómodo jamás pensó que estuviera hablando de eso- no te incomodes-
-Ellya porque quieres hablar de esto conmigo? Es incómodo sabes? Que tipo de pregunta es esa? Soy tu tío!- le reprochó sin poder mirarla a los ojos
-Una pregunta normal, no deberías sentirte abochornado, es un tema común como el tiempo o las noticias, pareces un niño- dijo ella burlándose
-Ese no es un tema para que hables conmigo-
-Porque?-
-Porque eres pequeña y yo tu tío, háblalo con tus amigas o con tu madre, no se-
-Soy muy pequeña?-
-Ellya no empieces con eso de nuevo-
-Además tu no eres mi tío, ex tio y político como mucho- dijo ella olvidando el tema de su edad quería poder tener una conversación normal
-Yo me siento como tu tío- dijo él algo dolido
-Te quiero más de lo que querría a un tío y me gusta decirte así porque me hace sentir que eres familia porque realmente lo eres, pero tienes que aceptar que tú y yo no tenemos ningún vínculo sanguíneo, solo sentimental- explicó ella sonriendo quería dejar eso bien claro- y eso me alegra mucho-
-me vas a volver loco- dijo él bufando, al menos se había olvidado del tema anterior
-entonces fue con la tía Ginny?- Harry la miró con mala cara- no seas pesado, con quien voy a hablar estas cosas si no es con la gente en quién confío?-
-No lo sé Ellya pero no conmigo, si tu padre se llega a enterar que estoy hablando de sexo contigo me sube aquí y me lanza solo para tener la satisfacción de oírme gritar durante toda la caída- Ellya rió y él tuvo que acompañarla
-Entonces asumo que fue con la tía Ginny- dijo ella y él se quedó callado
-Fue a los 19 entonces?- Él no respondió y ella se desesperaba- vamos Harry que te cuesta? No es tan difícil solo tienes que asentir o negar, ni tan siquiera tienes que hablar si no quieres- espero un segundo y no dijo nada así que probó de nuevo- fue con la tía Ginny?- él la miró desafiante y ella no le quitó la mirada ni por un segundo, le sonrió a modo de suplica así que se dio por vencido y asintió mientras dirigía resignado la vista hacia el horizonte, Ellya se mordió el labio emocionada- A los 19?- el asintió de nuevo- vaya no esperaron mucho o bueno solo hicieron volver para meterse a la cama-
-Ellya- le regañó
-Esta bien- acepto dándose cuenta de que se había pasado un poco- después de ella has estado con otras mujeres?- ella rió porque Harry solamente hizo ponerse las manos en la cabeza a gesto de desespero- responde!- le pidió riendo y él solo asintió levemente- con cinco más?- el no se movió ni un centímetro- con más?- exclamó con miedo
-Ellya no quiero hablar de esto no me parece apropiado-
-A mi no me molestaría contarte de mí- dijo ella encogiéndose de hombros pero algo preocupada porque la vida sexual de Harry era más amplia de lo que había creido
-Espero que no tengas nada que contarme porque si Ron llega a saber que andas haciendo cosas por ahí…-
-Cosas?- se burló ella- se llama tener sexo y no es gran cosa, hablas de eso como si fuera un tabú o algo así- él se puso rojo y a Ellya le dio gracia- no tengo nada que contar- dijo para tranquilizarlo- soy virgen tío- él respiro aliviado al escucharlo, no supo porque pero le hacía sentir tranquilo que su sobrina aún fuera virgen y suponía que a Ron ni le pasaría por la cabeza pensar que no fuera así, pero para él había sido una duda siempre, Ellya era una chica hermosa en todo el sentido de la palabra y aunque nunca había presentado a una de sus citas era obvio que las había tenido porque ya tenía 16 años y era normal por lo cual la duda de que algo más hubiese pasado siempre había estado, teniendo en cuenta a la velocidad que iban los chicos por esos tiempos, incluso Hermione le había hablado de eso
-me alegra- dijo él alzando las cejas
-pero me gustaría dejar de serlo este curso-
-Ellya no te apresures-
-Es algo que va a pasar tarde o temprano no?-
-Pero cuando estes preparada y con alguien a quien quieras y te respete y merezca la pena-
-Así me gusta, ahora estas hablando- dijo ella riendo y Harry se dio cuenta de que eso era lo que su sobrina estaba buscando, era increíble como podía lograr todo lo que se proponía, era demasiado inteligente para su propio bien, bufó molesto- no pienso meterme en la cama de cualquiera Harry-
-Eso espero-
-Pero el tiempo se agota- dijo ella haciendo el sonido de un reloj
-Tienes 16 años Ellya no creo que se te este acabando el tiempo-
-Se me acaba el tiempo en Hogwarts, no quiero salir siendo una niñita virgen-
-Eso es muy infantil de tu parte, no puedo creer que te enredes con cualquiera solo por dejar de ser virgen-
-No será con cualquiera, será con la persona de quien estoy enamorada- dijo dejando a Harry descolocado, no podía creerlo, pensó en Ron y en su cara de desespero si lo supiera
-Estás enamorada?- dijo escéptico pero deseando más información, quien sería?, uno de sus amigos quizás, era con los chicos que más la veía
-Intrigado?-
-No- dijo tratando de sonar inocente
-Celoso?- se mordió el labio y él sonrió
-Ellya no me hagas reír por favor-
-Me sonó a celos- dijo ella encogiéndose de hombros y mirando al bosque prohibido- me hubiese gustado pensar que estabas celoso- Harry ignoró ese comentario
-Entonces?-
-estas demasiado interesado de conocer los detalles de mi vida amorosa-
-No sabía que ahora tenías vida amorosa-
-es una forma de decirlo-
-no me vas a decir de quien estas enamorada-
-dejaría de ser un secreto si te lo digo no quiero que lo sepas- Harry supo que no iba a obtener información de aquella forma, ella estaba jugando con él para que volviera al tema anterior, quería que él hablara de lo que ella quería, solo había estado buscando la forma de que él se sintiera intrigado por algo sobre ella
-Esta bien tu ganas- dijo fingiendo desinterés pero ella no lo creyó solo pensó que tenía que esperar a que fuera él quien volviera a sacar el tema, cuestión de paciencia.
Estuvieron un tiempo en silencio, el aire refrescaba y relajaba y el paisaje era realmente hermoso. Harry solo hacía pensar en la "vida amorosa" de su sobrina, ella estaba enamorada de alguien y decía que se entregaría a esa persona, eso lo hacía sentir incómodo, sin lugar a dudas estaba celoso, ella era demasiado perceptiva, no le gustaba la idea de su sobrina revolcándose con cualquier chico por algún rincón de Hogwarts. Ellya sentía que si la vida se paralizara en ese momento no le importaría para nada, con eso le bastaba y de alguna forma haría que Harry le hablara de lo que quería. Realmente no le importaba si había pasado la noche con medio mundo, solo le importaba ser ella la próxima y la última, pero le daba curiosidad saber que él había estado con otras y que nunca jamás se le había visto acompañado, con seguridad eran cosas pasajeras, pero quería saberlo todo de él.
-Me gusta esto aquí arriba- dijo estirándose-Primeras veces- le guiñó un ojo a su tío
-Tu ganas- dijo él bufando y dándose por vencido- dime de quien estas enamorada y te responderé lo que quieras de mi vida- se quedó dudando- sexual-
-Lo que quiera?- dijo ella abriendo mucho los ojos
-No- dijo él riendo- hay límites, quise decir lo que me estabas preguntando-
-Eso es muy poco por mucho- se quejó ella
-Olvídalo- dijo rindiéndose- al final tu ni sabes lo que es estar enamorada, seguramente es un flechazo-
-Me estas infravalorando- dijo ella seria
-Como puedes saber que estas enamorada? A tu edad yo no tenía tiempo para pensar en el amor y después creí que era una cosa, para luego darme cuenta de que no era así-
-Te equivocas, al menos mi caso no es el mismo, yo se que estoy enamorada-
-Eso no lo puedes saber ahora, cuando crezcas te darás cuenta de lo que te estoy diciendo-
-Se muy bien de lo que me hablas que tenga solo 16 no significa que no sepa cuanto pueden cambiar las cosas con el tiempo, la madurez hace que ames de una manera diferente, pero no quita que al principio también hayas amado-
-Puede ser- aceptó él sonriendo- dime entonces experta cómo sabes que estas enamorada?-
-Eso es una respuesta, a cambio necesito una tuya- Harry se lo pensó
-Cuál sería tu pregunta?- dijo sin querer que le tomara de sorpresa
-Cómo fue tu primera vez?-
-eso es demasiado por muy poco, tienes que decirme al menos de quien estas enamorada- le pidió cayendo en su juego
-tú me estas pidiendo que te cuente mis más profundos sentimientos hacia una persona y yo solo te estoy pidiendo un recuerdo, una historia- le dijo ella y probó de nuevo- como fue tu primera vez?- él valoro el trato por un momento y aceptó sonriendo
-Fue con tu tía Ginny- dijo dándose por vencido- tenía 19 y ella 18, todavía no estábamos juntos, recién volvíamos a salir-
-Vaya- dijo ella riéndose con ganas- los tíos haciendo de las suyas-
-Ellya no te burles o no te cuento nada- dijo molesto y ella se puso seria al instante, él cerró los ojos sabiendo que debía de continuar y haciendo memoria de aquel momento tan lejano- salimos a tomarnos un café cerca del ministerio, en ese momento ambos trabajábamos allá, hablamos por mucho rato, luego fuimos a cenar a mi casa, nos tomamos unas copas de más y sin darnos cuenta empezamos a besarnos y pasó, fue fácil porque sentíamos muchas cosas el uno por el otro desde tiempo atrás y nos queríamos mucho, fue hermoso- dijo terminando y dándose cuenta de cuan en el olvido estaba aquel momento, había sido especial y bonito, pero ahora que trataba de recordarlo todo estaba borroso y opacado por las miles de cosas que había sucedido en su matrimonio, se sintió mal por no poder recordar los tantos buenos momentos y solo tener recuerdos de los malos
-Eso no es muy detallado- dijo Ellya que había esperado un par de minutos porque él volviera a hablar pero solo hacía mirar el horizonte- esperaba un poco más-
-Querías los detalles sucios no?-
-No pero me imaginaba algo más romántico, velas y una canción, no sé, tú y la tía siempre fueron muy apasionados, la abuela siempre dice eso-
-Pués no- dijo él sonriendo al saber como los veían a él y Ginny desde fuera- aunque no lo creas las primeras veces son menos especiales de lo que uno cree cuando es virgen-
-Depende de las personas- dijo ella convencida de que su primera vez con Harry no necesitaría de velas ni corazones, sería especial cada segundo y él tendría mucho más que hablar que solo dos líneas, su descripción de la primera vez con su tía se sentía vacía y poco importante
-Entonces tu quieres una primera vez con velas y corazones no?-
-para nada, eso es innecesario, mi primera vez va a ser legendaria sin necesidad de eso- le dijo mordiéndose el labio- y esa es otra pregunta-
-ahora no me responderás nada si no tienes una respuesta mía a cambio?- dijo él sin entender
-realmente no pensaba eso, pero creo que es una idea genial- dijo emocionada y Harry bufó
-Esta bien, ahora te toca, habla- demandó él mirándola a los ojos. Ellya se quedó viéndolo, quería decirle tantas cosas y no sabía como decirlas
-Se que estoy enamorada porque no hay nada en el mundo que me haga sentir mejor que verlo feliz, solo tenerlo cerca me hace pensar que nada malo puede pasar y los más insignificantes detalles a su lado se hacen maravillosos- Harry no dejaba de mirarla, sus palabras le sonaban tan idealistas- y se que no estoy ilusionada, ni encaprichada porque estoy enamorada de él desde los doce años y he visto como ese sentimiento ha cambiado día a día a la misma vez que yo iba cambiando, convencida de que pasaría pero engañándome a cada segundo hasta que por una vez me di cuenta de que no importaba que cambiara, ni la distancia, ni el secreto, todos los días lo he querido un poco más y sería capaz de saltar de esta torre si con ello salvara su vida- Harry se quedó sin aire en los pulmones, ahora no entendía como la niña de sus ojos había llegado a tener ese tipo de sentimientos- haría cualquier cosa por estar a su lado, por verlo feliz, por llorar sus tristezas, por saber que puedo ayudarle y porque solo por un segundo me mirase de la manera en que yo lo miro- Ellyana Weasley, la niñita de sus mejores amigos le estaba diciendo las palabras de toda una mujer, aquello sonaba al clásico enamoramiento del amor, pero sus ojos no mentían y cada sílaba estaba impregnada de una dulzura que le hizo sentir envidia de aquel chico a quien ella dedicaba tal devoción, recordó su matrimonio sin saber porque, cada discusión cada pequeño problema, el amor que se tenían él y Ginny era un hecho, pero nunca estuvo ni medianamente cerca de aquello. Quizás era la inocencia del primer amor y recordó que Ginny había sido su primer amor, su sobrina enamorada de aquella forma y lo peor desde los doce años, se sentía sorprendido- te quedaste sin palabras?- preguntó tras un par de minutos en silencio, había querido decirle lo que sentía por él en las más mínimas palabras sin saltarle al cuello y rogarle que al menos la abrazara y le hiciera creer por un segundo que todo lo sentía era correspondido
-Has crecido demasiado rápido pelirroja- dijo él sonriendo y ella se sintió mal al oír aquel sobrenombre, de seguro le decía así a su tía Ginny, se puso muy seria sin poder evitarlo- paso algo?- dijo él notándolo de repente- tan duro da el amor?- se burló
-Supongo- dijo secamente
-No me estas prestando atención- dijo divertido y ella no dijo nada- oye que pasa?-
-Nada, pero me molesta que te de tanta gracia cuando te cuento que estoy enamorada de alguien- mintió para al menos poder seguir mostrándose molesta
-Lo siento era un chiste- trató de calmarla- no me da gracia, al contrario me duele un poco saber que has crecido tanto y me parece muy bonito que sientas esas cosas por alguien, el chico que hayas escogido es muy afortunado, solo espero que se lo merezca-
-Yo estoy segura de que si- dijo ella sonriendo y mirándose a las manos apenada, él la tomo del mentón haciéndola mirarle a los ojos
-Eres una chica muy especial Ellya- dijo perdiéndose en el castaño de sus ojos- solo espero que tomes las decisiones correctas- Ellya sentía que se derretía con solo ese ligero toque- y que no te apresures-
-Te preocupa que haga el amor con alguien?- dijo ella guiñando un ojo y haciendo que él bufara y le soltara para mirar una vez más a la lejanía- prometo que te enteraras, de hecho serás el primero y el único en saberlo-
-No quiero saberlo-
-Lamentablemente te enteraras- sonrió ella imaginándose por un segundo desnuda con Harry y sintió que la noche no estaba tan fría como realmente estaba
-entonces a partir de ahora me darás una respuesta por una respuesta?- preguntó él sin saber como salirse por la tangente pero dándose cuenta de que se había metido en otro callejón sin salida porque ella lo miró con cara de plan malvado
-Que tal jugar a 10 preguntas cada noche?- el rió- es un trato?-
-Tengo otra opción?- ella rió en voz alta
-Claro que no profesor Potter, conmigo nunca hay muchas opciones- él se quedó mirando la nada y ella no podía dejar de verlo, se veía hermoso bajo la luz de la luna, realmente se veía hermoso de cualquier forma- Porque dejaste de usar gafas?-
-eso es una pregunta de las nueve que te quedan?-
-Si porque no-
-Molestaban mucho y Ginny lo sugirió porque en una misión se me incrustó un cristal en un ojo, en la operación me arreglaron el problema de la vista y ya no hizo falta usarlas- la miró- porque preguntas?-
-nunca te vi usándolas o al menos no lo recuerdo, pero te he visto en fotos de la escuela cuando eras joven y me dio curiosidad- se encogió de hombros, realmente es que lo quería saber todo sobre él daba igual si era importante o no- por cierto las preguntas no son acumulativas, son solo 10 cada día, así que si quieres aprovecharlas tienes que hacer las 10 el mismo días porque a las doce de la noche la cuenta se vuelve cero de nuevo-
-quieres firmar un contrato?- se burló él de sus juegos infantiles que tanto le divertían
-Podemos-
-No es necesario a menos que tengas más clausulas escondidas por ahí-
-bueno no te voy a decir de quien estoy enamorada- dijo ella arruinando lo que podía haber sido una pregunta muy buena- ese es mi veto-
-eso no se vale-
-tu puedes vetar lo que quieras-
-esta bien no te pienso contar detalles de mis experiencias sexuales-
-lo acepto- dijo considerándolo justo- y no se vale mentir, bajo ningún concepto-
-me parece bien, se supone que sino el juego no tendría mucho sentido- Ella sonrió divertida- entonces dime porque quieres ser aurora- ella se mordió el labio había acabado de exigir sinceridad y no podía mentir
-Porque tú eres auror-
-Solo por eso?- dijo él burlándose
-bueno al principio si porque eras como mi ídolo- él se sintió demasiado halagado porque su sobrina lo veía así- pero después también vi cuan emocionante era, necesito probar mi lugar en el mundo, saber que estoy haciendo algo porque todo sea mejor-
-Eso se hace desde una oficina o escribiendo un libro-
-Es cierto pero quiero que se sientan tan orgullosos de mi como yo me siento cuando digo quienes son mis padres y mi tío- dijo ella mirándose la manos nuevamente por la vergüenza
-Nosotros estamos orgullosos de ti siempre-
-No entiendes, quiero estar a la altura, quiero combatir a los malos aunque no sean tan malos como antes- Harry le gustó pensar que su sobrina estaba muy alejada de la verdad y que desconocía de las cosas que sucedía, ciertamente el mal mayor estaba lejos pero no quitaba los peligros que se enfrentaban los aurores en esos días- quiero ser una heroína, míralo como una manera de no abandonar un sueño infantil-
-creo que serás buena- dijo sinceramente- dudo que se te diera mal algo en lo que te empeñes en serio-
-Gracias profesor- se burló ella y él negó con la cabeza dándola por loca.
Hablaron un rato más de cosas más fáciles, de las lecciones de pociones y de sus problemas para los EXTASIS porque Ellya estaba realmente preocupada por no sacar un sobresaliente a pesar de que era la asignatura que más estudiaba. Harry la animó haciéndoles sus historias con Snape y de lo terrible que era cada clase y de lo mal estudiante que siempre había sido. Estuvieron hablando mucho tiempo y no fue hasta que él aire se volvió más frío que Ellya miró su reloj y se dio cuenta de cuánto tiempo había pasado, así que con el mismo cuidado que habían subido bajaron hasta el balcón del despacho. Harry estaba entrando cuando ella le tomó de la mano y se paró frente a él mirándole a los ojos.
-Es hora de que vayas a dormir- dijo él apresurándola
-La pasé muy bien esta noche profesor- dijo ella mordiéndose el labio y Harry no pudo quitar los ojos de ese lugar
-Yo también, me gusta nuestro nuevo lugar-
-Será nuestro lugar secreto- le propuso alegre, él aún no quitaba los ojos de los labios de su sobrina y se sintió incomodo de estar haciéndolo. Ella rozó su mano suavemente y le dio un beso muy cerca de la comisura de sus labios, Harry sintió que el cabello de su nuca se erizaba- hasta mañana- se dio la vuelta y salió sin mirar atrás dejándolo allí parado en el frío de la noche.
Su sobrina era demasiado intensa para él, lo ponía de los nervios, tuvo que sonreír a pesar de querer evitarlo, esas próximas semanas serían demasiado largas, ella absorbía mucho tiempo y todavía tenía miles de papeles que poner al día para enviar al ministerio, pero lo peor de todo era que lo disfrutaba, ella le hacía sentir menos mayor de lo que era, quizás añoraba sus tiempos de escuela. Extrañaba las charlas frente a la chimenea de la sala común, los planes que siempre estaban trazando, la preocupación de los exámenes e incluso los tiempos de estudios. Recordó los ensueños del amor de su sobrina y de eso también sintió nostalgia, no pudo evitar al recordar su pésima relación con Cho Chang y el momento en que descubrió que le gustaba la hermana de su mejor amigo. Se preguntaba que pensaba hacer su sobrina para cumplir su sueño de amor, prefería ni imaginarse de lo que sería capaz de hacer aquella pequeña diablilla, de seguro nada normal, lo único que le causaba dudas era que si estaba enamorada desde hace tanto porque aún no estaba con el chico misterioso.
Entró al despacho dejando cerrado el balcón y se sentó sacando todos sus papeles después de quitarse la chaqueta, en ese momento cayó la carta de su sobrina. La recogió sonriendo y recostándose en el cómodo butacón, supuso que le debía una calificación y pensó que ella se divertiría si hacía lo que estaba pensando. Se le ocurrió una pregunta nueva, sin pensarlo dos veces se dejó ser niño por un rato más en la noche y tomó un pergamino en blanco para escribir una carta.
Saoirse la despertó a la mañana siguiente con tiernos picotazos en las manos, protestó pero ella no dejó de molestarla así que abrió los ojos, Sara y Meera aún no se despertaban debía de ser muy temprano porque el sol recién estaba saliendo. Vió que su lechuza tenía una carta para ella y se extrañó que fuera tan temprano, desató el pequeño pergamino de la pata y cogió un paquete de chucherías para mascotas de la mesa de noche, las echó en la jaula que estaba cerca de la ventana, al momento la lechuza salió disparada hacia la comida haciendo ruiditos de agradecimiento
-Glotona- sonrió abriendo el pergamino y pensó que le daba un infarto al reconocer la letra de Harry.
Estimada señorita Weasley:
Por este medio me satisface informarle que su nota es un aceptable, sus deseos incumplidos antes de finalizar el curso no me resultaron para nada apropiados para una señorita de su edad, al menos no algunos. Por otro lado me sorprende la manera en la que tan fácilmente expresa su interés por romper las reglas, si el señor Filch se enterará de seguro estaría ahora mismo colgada de los tobillos en su oficina.
Por otro lado y refiriéndome a nuestro acuerdo de la noche anterior ya tengo la pregunta número uno del día de hoy. Si dice estar enamorada, me gustaría saber del porque el objetivo de tales palabras como las que escuché no está informado de sus sentimientos.
Esperando una respuesta y su llegada puntual esta noche,
Profesor Harry James Potter
Jefe de la casa Gryffindor, Hogwarts escuela de Magia y Hechicería
Jefe de la Oficina de Aurores, Ministerio de Magia
Jefe de magos del Wisengamot
Orden de Merlín, Primera Clase
Ellya comenzó a reír convulsivamente despertando a sus dos asustadas amigas que solo hacía preguntarle que daba tanta risa. Meera trató de quitarle la carta de las manos pero ella paró de reír secándose las lágrimas y dijo que no pasaba nada, que solo era un chiste de un amigo. Su amiga la miró recelosa pero no podía exigirle ver la carta y tampoco quiso pedirle que le dijera que amigo le escribía chistes a aquellas horas. Se fue corriendo al baño con la carta encima y cuando salió esperó a sus compañeras para ir a desayunar, releyendo la carta tantas veces como pudo.
El viernes pasó rápidamente, no prestó atención en pociones ni a nada de lo que pasaba, solo fantaseaba con Harry a cada minuto y a las 8:30 estuvo en su oficina. Entró y se sentó sonriente frente a él que esta vez la esperaba sin papeles sobre la mesa y con los dedos entrecruzados delante de su cara, mirándola muy serio
-Y bien?-
-espera su respuesta profesor?-
-por supuesto-
-No sabía que te gustaba poner todos tus títulos en las cartas formales que escribías- él como siempre se sorprendió, de todas las palabras que pensaba escuchar esas eran las últimas, tuvo que reír ante el comentario burlón de su sobrina- o es que se siente tan orgulloso que no puede evitar ponerlos?-
-esa es tu primera pregunta?- se burló él
-No- protestó ella- no seas tramposo-
-Bien espero mi respuesta- ella se puso seria
-Recuerdas la pregunta que te hice el otro día? Sobre si era bueno hablar o callar?- el asintió con cara de entendimiento- este chico no sabe nada porque creo que arruinaría lo que hay entre nosotros ahora mismo, sobre todo ahora mismo- se mordió el labio y los ojos de Harry se fueron de inmediato a ese lugar de su cara pero al momento volvió incómodo a mirarle a los ojos- no he querido decirle porque a veces prefiero que todo continúe como está a que se arruine y se alejé de mi o me rechace y luego solo sienta lástima por la pobre chica que está enamorada de él, porque estoy convencida de que él no siente lo mismo que yo-
-Eso crees?- dijo dudando que algún chico de aquella escuela no estuviera feliz de saber que ella se interesaba en él
-Estoy segura- dijo ella y Harry pensó que su sobrina no se miraba muy seguido al espejo- pero estoy siguiendo tu consejo, quiero hacer hasta lo imposible para que se enamore de mi y entonces le diré lo que siento-
-Me parece que eres osada- dijo él- aunque dudo muchísimo que sea como dices, de seguro cualquier chico que escuche las cosas que me dijiste ayer caería a tus pies-
-No me parece- dijo ella suspirando y tragándose una vez más miles de cosas que decir
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La segunda semana de detenciones fue incluso más agradable que la primera, siguieron con su nuevo juego de preguntas y Ellya estaba convencida de que no solo ella la estaba pasando bien, de hecho tenía la idea de que a Harry también le pesaba cuando la alarma programada para las once sonaba dando fin a la sesiones de detención, lo cual tuvieron que incluir a la segunda vez que se dieron cuenta de que había pasado la media noche y seguían conversando mientras revisaban los deberes de los estudiantes de Harry.
El primer día de octubre fue un típico sábado de Hogwarts, a las diez de la mañana los pasillos estaban vacíos, la mayoría de los estudiantes estaban en sus salas comunes ya que el clima estaba demasiado húmedo y lluviosos como para salir a los terrenos. Ellya tenía que entregar unos deberes atrasados de pociones, ya que el jueves había olvidado por completo que debía entregarlos. Por suerte para ella Slughorn era muy considerado con ella por ser de sus alumnas favoritas y miembro del Club de las Eminencias, se excusó con lo primero que le vino a la cabeza al final de la clase y prometió entregársela el domingo, por lo que a esa hora estaba buscándolo por todo el colegio ya que no lo había encontrado en su despacho. Pensó que quizás estuviera en la sala de profesores, lo cual le pareció algo poco común porque Slughorn no era del tipo de profesores que pasaba sus ratos libre allí, pero le daba igual asegurarse, siempre tenía esperanza de encontrarse a Harry allí. La doble puerta de la sala de profesores estaba semiabierta y escuchó voces dentro:
-No sabía que seguías viendo a Vane- escuchó la conocida voz de su padre, sonaba divertido y casual
-Si- dijo la voz de Harry y Ellya sintió que su estómago daba un salto
-Recuerdas las cosas que acostumbraba a hacer en la escuela no?- dijo su padre en tono burlón
-Todos hemos cambiado desde la escuela Ron-
-Si Hermione se entera de que has tenido algo que ver con ella te mata- rió su padre y sintió el sonido de algo tocando la madera de una mesa
-Espero que no se entere jamás, aunque no creo que le afecte tanto, además se que ella y Romilda hicieron buenas migas cuando Hermione estuvo trabajando en el ministerio-
-Crees que no se va a enterar?- escuchó decir a su padre tosiendo- Hermione se da cuenta de todo-
-En eso tienes razón- se burló Harry
-En serio no se como lo hace-
-Ella siempre ha sido la lista-
-Es cierto, pero a veces me parece que en vez de padres muggles tuvo padres sabuesos o algo parecido, no se le escapa nada-
-No protestes, tú fuiste quien decidió enamorarse de Hermione-
-No protesto- dijo su padre y se volvió a sentir el sonido de algo golpeando una mesa, Ellya supuso que debía estar bebiendo whisky de fuego como siempre- tú eres el que la tienes de malas, sabes que en cuanto se entere de lo tuyo con Vane te dará otra de sus charlas-
-Creo que podré ocultarlo, de todas formas no planeo dejar que eso se convierta en un problema- escuchó decir a Harry, Ellya sentía su corazón latiendo tan fuerte que por un segundo pensó que los dos hombres dentro de la habitación podría escucharlo, obviamente estaban hablando de un ligue de Harry
-Con Vane estando tan cerca lo dudo mucho, te quedan días para escuchar su discurso por millonésima vez-
-Ellya- dijo una voz gruesa a sus espaldas haciéndola alejar precipitadamente el oído de la puerta, se giró asustada para darse de cara con un intrigado profesor Slughorn, se quedó paralizada sin saber que decir, la habían sorprendido espiando tras la puerta de la sala de profesores- Que haces?- le preguntó alzando la ceja
-Estaba buscándolo profesor- le mostró el pergamino con sus deberes atrasados aunque sabía que eso no era lo que el profesor le preguntaba- escuché voces y no quise interrumpir- dijo sin que se le ocurriera ninguna buena excusa- no sabía si estaba usted- quería que la tierra se la tragara, sabía perfectamente que Slughorn la había visto por al menos treinta segundo pegada a la puerta escuchando porque el pasillo iba recto en ambas direcciones por unos veinte metros- quería preguntarle algo señor-
-Si- dijo el hombre agarrando el pergamino que ella llevaba toda la conversación alcanzándole para distraer la atención
-Sobre la última reunión del Club Slug, nos dijo que quizás podría presentarnos a Oliver Wood, el famoso crítico de Quidditch?- Slughorn sonrió ampliamente y Ellya suspiró por lo bajo, lo había conseguido
-Por supuesto que si mi querida Ellya- dijo sonriendo y pasándole la mano por los hombros, empezó a caminar por el pasillo hacia su oficina en las mazmorras divagando de sus miles de alumnos y conocidos famosos. Ellya le siguió la rima y a pesar de lo tortuoso que le resultó y de la hora que desperdició hasta que logró escabullirse del despacho del profesor, al menos se salió del embrollo de explicar el porque de su espionaje tras una puerta.
Mientras regresaba a la primera planta empezó a pensar en lo que había escuchado. Al parecer Harry estaba saliendo con alguien, Romilda Vane, el nombre le sonaba pero no sabía de donde, obviamente no era de los amigos más cercanos de sus padres porque la recordaría. No podía ser su novia ni nada serio porque su madre no estaba enterada y al parecer Harry no quería que eso sucediera, Ellya podía entender porque. Cada vez que Harry salía con alguien, Ellya nunca había conocido a ninguna de esas mujeres porque su tío era bastante cuidadoso de mantenerlas en silencio, su madre se ponía a darle sermones sobre la estabilidad y la vida en pareja. Para Ellya aquello era desesperante porque no quería que Harry asentara cabeza con nadie que no fuera ella, suponía que a su tío le molestaba por razones diferentes.
No sabía si había sido mejor escuchar eso a no saber nada, ahora lo único que quería era ir corriendo a preguntarle a Harry por su ligue secreto. Lo peor de todo es que su padre había dicho que la tal Romilda iba a estar cerca muy pronto, no podía imaginarse como podría suceder aquello. Entró al Gran Comedor que estaba casi vacío porque el almuerzo no había comenzado y se sentó en la solitaria mesa de Gryffindor. Empezaba a desesperarse de solo pensar que tendría que esperar más de 48 horas para preguntarle a Harry por su ligue secreto y que quizás el no querría responderle.
