Disclaimer: Ninguno de los personajes me pertenecen, todo esto es por obra y gracia de la maravillosa J.K. Rowling y de la Warner Bros., si fuera mío obviamente Harry y Hermione hubieran quedado juntos.

Summary: -AU- Hermione Granger es la hija del más aclamado diseñador de modas del mundo, está próxima a casarse con el heredero de los Diggory, Cedric. Es una chica malcriada, prepotente, consentida y mimada que tiene todo lo que desea al instante.
Ante todos su vida es perfecta y ella es la princesa en su propio cuento de hadas, pero la verdad es que ya no soporta que los demás manejen su vida sin tomar en cuenta su opinión.

Harry Potter es un mecánico que vive en un pequeño cuarto con su amigo del alma, Ron Weasley, sus padres desaparecieron cuando apenas tenía dos años quedándose a cargo de sus tíos que solo hicieron que su infancia fuera la peor experiencia de su vida; él está seguro de que sus padres siguen vivos y no parara hasta encontrarlos.

¿Cómo es que el destino de una heredera con su futuro escrito desde el momento en que nació se junta con el de un simple mecánico que apenas y tiene dinero para comer?

¿Cómo fue que fueron obligados a casarse siendo de mundos tan diferentes?

Más extraño aún ¿cómo fue que terminaron total y completamente enamorados?


Capítulo 4.

Su hermano acababa de correr al mecanicucho de quinta y ella aún no se reponía de los acontecimientos que estaba viviendo, cuando de repente lo peor que le podía pasar en esos momento apareció enfundado en un impecable Armani y con enorme ramo de Orquídeas moradas y rosas.

Cedric entraba radiante, sabía que para esos momentos su querida futura suegra ya habría "convencido" a su Hermione de que lo perdonara y que los planes de boda siguieran tal y como estaban marcados. Así que lo primero que hizo ese día fue ir directo a la casa de su prometida para terminar de sellar esa reconciliación con un enorme ramo de Orquídeas, que sabía, eran las preferidas de la castaña.

Al llegar a la mansión presencio como un muchacho salía despavorido de la casa y en un estado deplorable, sonrió; seguramente su suegra lo acababa de despedir por no haber realizado correctamente alguna tarea.

Le sorprendió que la puerta estuviera abierta, pero realmente no le tomo importancia; estaba a punto de llamar a alguien de la servidumbre de los Granger para que lo anunciaran pero oyó unos sonidos provenientes del piso superior así que sabiendo que, de todos modos, él ya era un miembro más de aquella familia continuo su camino rumbo a la segunda planta.

Mientras subía, a su mente acudieron las imágenes que para él ya era una costumbre encontrarse deseando: su propia mansión, en Italia o Suiza quizá; él, al mando de "Diggory Corporations"; su Hermione esperándolo todos los días en casa con una gran sonrisa; su único y pequeño hijo (por qué el solo quería tener un hijo, después de todo, él era hijo único y ahora era un hombre exitoso) siendo la envidia y el niño más mimado del mundo y una gran habitación, al lado de la suya por supuesto, donde viviría su madre… sí, esa era la vida perfecta que siempre había soñado tener.

Al llegar, la escena delante de sus ojos lo desconcertó y logro que saliera de su burbuja de ensoñaciones. Al parecer todos los habitantes de la mansión se habían reunido en los aposentos de su futura esposa… y aunque por obvias razones jamás había puesto un pie en aquella habitación (¡era un caballero! Y los caballeros respetan a sus prometidas hasta el matrimonio), sabía de antemano que su cuarto era el tercero que allí se encontraba.

Con una sonrisa en su rostro, (era inevitable, la castaña tenía aquel efecto en él) camino directamente hacia su cuñado para que él fuera el encargado de informarle el por qué del revuelo de la casa.

-Draco Malfoy… –el aludido volteo y al encontrarse cara a cara con el heredero Diggory, palideció-

-Cedric… ¿Qué te trae por aquí? –respondió el rubio con evidente nerviosismo-

-Vine a ver a mi prometida es qu… ¿Qué tienes Draco? Te encuentro demasiado nervioso y ¿preocupado?... ¿Está todo bien? ¿Y Hermione?

-¿Yo? No, para nada Ced, es que he dormido relativamente poco y la mal pasada de anoche me está pasando factura…

-Sí, me imagino… aunque déjame decirte que ayer fue una velada excepcional y… -de repente un llanto proveniente de la habitación de su amada interrumpió la pequeña charla y Cedric, olvidándose completamente de los modales, irrumpió en los aposentos de la castaña para quedarse helado-

-¡Mione! –su Hermione, se encontraba en un rincón llorando cuál magdalena con tan solo una fina manta encima -

-¡Cedric! –tres voces lo llamaron al unísono. Hermione, Jane y Draco le miraban con la tristeza grabada en los ojos y su suegro, que ni siquiera lo miraba, estaba a punto de derramar algunas lágrimas.

Fue en ese instante que supo que algo andaba mal. Muy mal. Bastante mal.

-¡Oh Cedric! ¡Perdóname! –y nuevas lágrimas volvieron a surgir de las mieles de sus ojos acompañadas de potentes sollozos provenientes de sus finos labios-

Fue en ese instante que supo que sus deseos no estaban a punto de ser cumplidos.

-OoOoO-

La Mansión Granger estaba sumida en un silencio casi sepulcral. Los únicos sonidos que se escuchaban eran los de los sirvientes preparando la mesa para la hora de la cena. ¡Ah! y unos tacones resonando insistentemente y haciendo eco en toda la habitación…

Sí, Jane Granger caminaba como león enjaulado sin detenerse siquiera para descansar. Draco miraba a su madrastra ir y venir por todo el salón murmurando cosas que solo para ella eran inteligibles.

Todos estaban, bueno no nerviosos ni preocupados porque quisiera o no el hombre ese debía de aceptar la propuesta, pero sí bastante tensos… ¡con el más mínimo fallo, la reputación de toda la familia iría en picada! Eso sin contar los señalamientos a los que sería sometida su hermana.

Aún no podía creer que su vida hubiera dado un giro tan drástico. Hasta hace unos días se encontraba en la difícil decisión de elegir que traje usaría en la boda de su hermana: Dior o Armani… quizás Channel, aunque también podía ser D después de todo él se tenía que ver, todavía más, espectacular que de costumbre ¡era el hermano de la novia! Y ahora… bueno, ahora debía de emplear a fondo sus costosas clases de yoga para evitar asesinar al maldito impuro que se atrevió a terminar con todos los sueños de Hermione.

Aún recordaba su cara de terror cuando despertó y se dio cuenta en donde y con quién paso la noche; desde que comenzó a tener uso de razón, exactamente a los 3 años, se vio obligado a mantener a salvo a su hermanita, ella era toda ternura, encanto y destilaba dulzura por donde se le mirara y claro que toda la gente lo notaba.

Cuando cumplieron diez años, comenzó su ardua labor de hermano mayor-celoso. Habían chicos de dieciocho años que intentaban cortejarla aún cuando era una bebe y ella, con su inocencia digna de la niñez que vivía, no entendía las propuestas indecorosas que los desgraciados le hacían.

Con el paso del tiempo su hermanita dejo de ser la niña inocente para dar paso a la adolescente responsable, esa que amaba la escuela y odiaba el incumplimiento de las reglas. Pero poco a poco Mione, como cualquier otra chica, se comenzó a desarrollar para revelar a la perfecta mujer. Obviamente el no fue el único que noto aquel cambio, todos los hombre se percataron y como perros tras un pedazo de carne fresca la comenzaron a acosar y a perseguir.

Ahí fue cuando por fin su padre intervino.

Hermione entro a la edad idónea para ser cortejada; claro que él, su padre y obviamente Jane, no iban a permitir que la pequeña princesa se casara con el primero que se lo propusiera. Había miles de candidatos y ninguno era lo suficientemente bueno para desposar a su hermana. Los herederos de distintas compañías, alguno que otro conde y los hijos de algunas de las familias más influyentes fueron a hablar con su padre para poder intentar algo con la menor de los Granger desde que ella cumplió los dieciocho pero siempre había una razón para rechazar sus propuestas. Sí, estaban seguros que muchos de ellos le darían a su hermana lo que merecía, pero no tenían ese algo que buscaban.

Hasta que apareció Cedric.

Diggory acababa de llegar a Estados Unidos para comenzar a supervisar una de sus empresas familiares y la pequeña Mione estaba por terminar la Universidad cuando se conocieron. Obviamente el chico no podía comenzar una relación con su hermana sin antes haberle pedido el permiso necesario a su padre y contar con la bendición de la familia. Así que viajo de nueva cuenta a Inglaterra para hablar con su padre para poder cortejarla. Toda la familia lo acepto desde el momento en que cruzó su puerta, ¿y es que quién podría negarle algo al heredero Diggory?

Su relación iba viento en popa, todo el mundo esperaba con ansias la boda, aquel evento era llamado por muchos "El Evento del Año". Pero por lo que él notaba, todo eran apariencias. Mione y Diggory discutían seguido y aunque desconocía el motivo, sabía que su hermana estallaría en cualquier momento y terminaría con aquella farsa. Desde que la descubrió llorando, después de una pelea, comenzó a remorderle la conciencia, pero se consolaba pensando que era lo mejor que le podía pasar y que después de la boda aquellos enojos desaparecerían pues Diggory reemplazaría a su padre a la cabeza de "Diggory Corporations" y ella sería tratada como la princesa que era.

Y ahora, verla ahí derramando lágrimas silenciosas por lo que se le venía encima y sufriendo por la reciente ruptura de su compromiso le helaba la sangre. Él se encargaría de que aquel embrollo terminara de la mejor manera. Como que se llamaba Draco Malfoy Granger.

-OoOoO-

Uno, dos tres… doscientas veinticinco… quinientos ochenta y nueve…

Vuelta tras vuelta, paso tras paso…

Llevaba dando de vueltas en aquel espacio tan reducido desde hace una hora. De la sala a la cocina, de la cocina a la sala. Sabía que su amigo ya estaba mareado de verlo pasearse sin decir una palabra pero realmente agradecía con todo su corazón que no le dijera nada y que estuviera ahí para ayudarlo a afrontar algo tan difícil para él; de no ser por el pelirrojo, seguramente ya se habría vuelto loco.

Si su reloj no se equivocaba, tenía exactamente 15 minutos antes de que el auto de los Granger lo fuera a recoger para llevarlo a afrontar las consecuencias de sus actos. No se sentía nervioso, porque como bien le habían enseñado toda acción tiene una reacción pero lo que le aterraba era volver a ver aquellos orbes miel que durante unas pocas horas lo miraban con dulzura y que horas después solo reflejaban toda la furia y el dolor que contenía su alma.

Paso sus manos nuevamente por su cabello tratando, inútilmente, de peinarlo y al no hallar que hacer con sus ansiosas manos las metió en los bolsillos del pantalón que formaba parte del traje que había alquilado.

Sí, después de su shock inicial y de plática que mantuvo con Ron donde le confesó todo lo referente a los Granger, el pelirrojo lo había convencido de que la mejor manera de empezar bien las cosas era conseguir un traje. "Como te ven, te tratan" le había dicho su amigo; además de que, por supuesto, llevaría consigo la sabana con la que se había envuelto al encontrarse semidesnudo, después de todo, él no era ningún ladrón.

-¡Harry Potter!

-¡Caray! Manía tuya de gritarme, Ron

-Es la única forma que encuentro para poder hacer que reacciones… aunque también podría haberte echado una cubeta de agua helada como en las caricaturas… pero el traje se arruinaría y mira que me costó terriblemente lograr que te vieras decente –el chico Weasley soltó unas risitas bajo la mirada fulminante de su amigo- Vale, me callo, pero es que como no me hacías caso yo…

Toc toc toc, toc toc toc…

Al oír los ligeros golpes en la puerta el ojiverde se tenso inmediatamente, y su amigo, después de echar un vistazo rápido al reloj, supo que había llegado el momento.

-Yo abriré… tranquilízate Harry, que tú no hiciste nada malo, aquello fue de dos, recuérdalo… -y con un hondo suspiro fue a abrir la puerta a su visitante-

"…Aquello fue de dos" –las palabras de ánimos que su amigo le dijo se quedaron en su mente- Ojala estuviera seguro de eso –penso el moreno-

-Buenas tardes vengo en busca del señor Potter, si me hiciera el favor de llamarlo, se lo agradecería enormemente…

Oyó como Ron le pedía al hombre que lo esperara mientras lo iba a llamar y tembló. Tembló de miedo, de anticipación, pero sobre todo, tembló por la emoción.


¡Hello everybody! ¿Cómo andan chicas bellas y chicos guapos?

Pues como ven aquí ando reportándome con un nuevo capítulo! Creo que esta vez no me tarde tanto como con la vez pasada, pero ya tenía escrita la mitad y hoy me dedique a terminarlo.

Y es que aunque ya tenía un poco, esto de la Universidad me ha traído con los nervios de punta y con la inspiración en su nivel más bajo... pero ¿qué creen? ¡Si me quede en la Facultad que yo quería y en Ciudad Universitaria! Así que les presento a una futura Ingeniera Civil!
No saben, yo brincaba de felicidad y sí, hasta lloré; y bueno, como mis clases comenzarán este próximo Lunes 6 de Agosto, no estoy muy segura de cuándo podré colgar el capítulo 5, pero prometo hacerlo lo más pronto posible.

Como verán, este capítulo es relativamente corto en comparación con los otros tres, pero debía de ser así ya que todo lo que pasará en la mansión Granger entrara en un solo cap., así que este podría ser llamado como un capítulo de transición: corto, repetitivo pero necesario.

Ahora a examinemos lo que sucedió: pudimos observar la relación de Cedric y Hermione desde la perspectiva de otra persona, y quién mejor que Draco para contarla, después de todo, él es el que mejor conoce a Mione

Nos podemos hacer una idea de lo que pasa por la cabeza de Cedric y de lo que esperaremos de la ruptura de su compromiso (que en el próximo capítulo se mencionara); y seguimos observando cómo nuestro chico no entiende que debe de salir de las faldas de su madre.

Y bueno, el punto culminante: ¡no podía faltar el punto de vista de nuestro amado Harry! Así que ya tenemos una probadita de lo que pasará en "la famosa charla"

Y ahora, después de aburrirlos, espero y este capítulo les haya agradado ya que está hecho con todo mi corazón para ustedes mis queridos lectores...
¿Así que, creen que sea posible que me regalen un review? ¡No saben la sonrisa que me sacan con cada uno de ellos! :D

Agradezco también a todas y todos los lectores que han puesto esta historia en favoritos, con alertas y a las personitas anónimas que solo leen el fic y que aún no convenzo de que comenten... no se preocupen, le pondré mi mayor esfuerzo para lograr que la historia capte el interés de todos!

¿Ahora sí...?

¿Review?

¿Sí?

V