Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, son propiedad de Marathon Media que a su vez los tomó de un cómic italiano.


No despegaba el celular de su oreja, cada pitido de espera parecía empeorar sus nervios mientras repasaba en su cabeza lo que iba a decir. No sabía con qué ánimo iba a encontrarla y si resultaba ser el mismo de ocasiones anteriores no sería en lo absoluto una situación agradable. Finalmente escuchó su voz desde el otro lado de la línea inesperadamente al primer intento.

- ¡Caitlin! No pensé recibir una llamada tuya ¿Cómo estás?- La voz de Diana sonaba insólitamente amable, jamás la había oído hablar con tanta tranquilidad.

- Bien gracias.-

- Y dime ¿A qué se debe esta llamada, el idiota de Martin hizo algo indebido otra vez?-

- No, para nada, de hecho no he vuelto a hablar con él desde el sábado. Pero no es eso de lo que quería hablarte. Me preguntaba si tienes tiempo para conversar hoy, en persona quiero decir.-

- Pues, en este momento no puedo, estoy ocupada con temas de estudio, pero con gusto podemos hablar mañana ¿Qué te parece en la cafetería de Torrington?-

- En realidad preferiría un lugar más privado, si entiendes a lo que me refiero.-

- ¡Oh por supuesto! En ese caso juntémonos después de clases en la parte trasera de la torre de Torrington. Procuraré no llevar compañía indeseable. –

La llamada terminó con el mismo inesperado tono amigable con el que había comenzado ¿Qué acababa de ocurrir? Jamás pensó que oiría a Diana hablarle de ese modo alguna vez, le parecía increíble el cambio que el término de su relación con Martin había causado en la chica. Estaba cada vez más segura de lo que pensaba respecto a esos dos y había decidido encararla. No era que quisiera tomar el rol de cupido y unirlos, de hecho en el fondo la idea le molestaba, pero saber que estaba en sus manos hacer algo para evitar que terminasen románticamente frustrados e hiriendo a otras personas en el proceso la hizo sentir que era su responsabilidad hacer algo al respecto, aún si eso implicaba ponerse a sí misma en una posición difícil y desagradable.

Se sentó en la computadora y mientras esperaba a que se encendiera recordó las palabras de Martin. No podía creer que la hubiese engañado tan fácilmente, si había alguien con quien estaba molesta en ese momento era con él. Se sentía tan tonta por haber caído en su engaño.

Sin embargo ¿Tan tonta la creía como para inventarle una excusa ridículamente mala como que lo habían encerrado en un brazalete? Martin podía ser muy inmaduro por lo que sabía hasta el momento pero lo del brazalete sonaba ridículo incluso viniendo de alguien como él ¿Qué había detrás de esa mentira?

La frase seguía resonando en su cabeza entrelazándose con aquella en la que el chico prometió jamás mentirle, estaba segura de que había algo que no sabía al respecto y que necesitaba descubrir. Por más doloroso que fuese no iba a soltar todo esto hasta obtener una respuesta coherente.

Revisó su mail y se encontró con una sorpresa, había un correo de Alex enviado hace unas horas. El título la hizo dar un salto de emoción.

"Adivina quién halló algo interesante"

¡Bingo! Sin duda debía haber descubierto algo grande, Alex no era de enviar mails por lo que supuso se trataba de algo lo suficientemente extraño como para que su amiga considerase pertinente enviar un correo en vez de esperar a que se conectase al sistema de mensajería.

"¡Saludos Caitlin! Sé que me dijiste que no era necesario recurrir a mis amigos pero ya sabes como soy, ajajaja. En fin, resulta que salieron algunas cosas bastante llamativas por decirlo menos, especialmente una en particular que creo podría interesarte. Resulta que Martin tiene varias ausencias en Torrington, lo que no es raro, digo, tu chico no parece ser una persona muy responsable que digamos. Pero lo raro es que Diana Lombard tiene casi la misma cantidad de inasistencias que Martin ¿No es raro que una estudiante modelo falte tanto? Pero eso no termina ahí, revisando las fechas notamos que casi todas las ausencias de ambos coinciden, específicamente las de Diana, todas las clases a las que no ha asistido coinciden con ausencias de Martin.

No sé qué está pasando aquí pero algo me dice que tus hermanitos esconden algo grande.

¡Nos vemos Sherlock!

P.D: ¿Ves que no fue tan malo pedir ayuda?"

No necesitaba ser muy perspicaz para notar que Alex no le había hecho caso en su petición de no solicitar ayuda a sus amigos de internet, pero a fin de cuentas había resultado sumamente favorable. Aquella información era una pieza extraña e interesante que añadía toda una nueva arista al rompecabezas, por más que la legalidad de la obtención de ésta fuese cuestionable.

La información era sin duda increíble ¿Por qué presentaba Diana Lombard tantas ausencias, qué hacía durante éstas y por qué todas coincidías con las de Martin Mystery? Dudaba mucho que fuesen escapadas amorosas, eso no tendría ningún sentido, por más enamorada que Diana pudiese estar era una estudiante modelo y jamás destruiría la posibilidad de una hoja de asistencia perfecta sólo para tener una cita con su hermanastro.

Había algo sin duda muy extraño en ello y la investigación parecía haber tomado un vuelco inesperado.

El sonido de la alerta del programa de mensajería la sacó de sus pensamientos. Era Alex.

- ¡Saludos Cat! ¿Viste mi regalito?-

- Acabo de terminar de leerlo, veo que tus chicos lo hicieron otra vez.-

- Que puedo decir, parece que Torrington no tiene un buen sistema de seguridad en su base de datos, jejeje. ¿Pero no te parece rarísimo?

- ¿Rarísimo? La palabra rarísimo se queda corta ¡Es una locura! Esto resultó ser mucho más grande de lo que pensé.-

- Parece ser que tu ex no sólo tiene una relación incestuosa con su hermana, también están metidos en cosas turbias. Te encontraste uno bueno Cat.-

- Que puedo decir, creo que tienes razón (Imagino que Lilith explotaría de felicidad con todo esto).-

- No me cabe duda, estaría de seguro con orgasmos a esta altura ¡Jajaja!-

- ¿Encontraron algo más tus chicos por casualidad? Creo que empiezo a esperar cualquier cosa.-

- Pues sí, hay cosas bastante interesantes, como que la hoja de asistencias de Diana estuvo impecable por mucho tiempo, sus ausencias frecuentes comenzaron hace unos nueve meses mientras que las de Martin comenzaron a aumentar hace más o menos un año.-

- Entonces podemos determinar que algo pasó hace casi un año que hizo que Martin comenzara a faltar a clases más de lo usual, y que fuese lo que fuese Diana se unió a ello más tarde ¿Estarán metidos en algo ilegal? Sea lo que sea debe ser lo suficientemente conveniente como para que Diana hubiese decidido participar también.-

- ¡Quizás trafican drogas!-

- Imposible, es de Diana de quien estamos hablando, y sobre eso. Hablé con Jenni hoy, después de conversar con ella estoy segura de que Diana no sería capaz de cometer ninguna clase de delito.

- ¡Hablaste con la amiga! ¿Te confirmó el romance incestuoso?-

- Algo así… Verás, es bastante complicado… Pero si hay algo seguro: No hay nada romántico entre ellos sucediendo en este instante, o al menos es muy poco probable.-

- ¿No tendrán algo que ver todas estas ausencias con tu cita fallida del viernes?-

- Empiezo a pensar que si, la probabilidad es muy alta. Lo que sea que haya sucedido parece ser bastante más serio de lo que pensamos.

- Tu ex y su hermanastra están metidos en algo grande, puedo sentirlo.-

- Por cierto, hablé con su hermana, Quedamos de encontrarnos mañana después de clases.-

- ¡Woooohhh! Estaré ansiosa de oír todos los detalles ¿Le preguntarás por las ausencias?-

- ¡Claro que no! Obviamente sean lo que sean no son nada bueno ¿Crees que va a responder algo al respecto? Si le pregunto sabrá que espiamos los archivos de la academia y podría incluso acusarnos, esto tiene que ser un secreto.-

Oficialmente la situación había tomado un vuelco inesperado, lo que había comenzado como una investigación acerca de la relación entre dos hermanastros se había convertido en algo que podía incluso bordear terrenos peligrosos. Aquel misterio que parecía estar a punto de resolverse acababa de tomar una profundidad mucho más grande de lo que habían imaginado. Caitlin ya no buscaba investigar a Martin por su posible engaño, sino por todo lo que parecía estar ocultando y que emocionaba inmensamente su espíritu detectivesco.

- Parece ser que tu ex tiene varios cadáveres escondidos bajo su cama.-

- Así es, y te aseguro que vamos a descubrirlos todos.-

La clase del martes se hizo eterna para Caitlin, cuya única cuota de emoción durante la mañana fue el salto que le provocó ver a Martin entrar al salón y verlo ya no como la bella criatura que era sino como un cúmulo de misterios que sin duda le hacían honor a su apellido. Su mente no podía dejar de pensar en todo lo que estaban descubriendo en aquel insignificante misterio que había crecido como una bola de nieve ¿Por qué razón Martin Mystery faltaba tanto a clases? De seguro era el mismo motivo por el que la había dejado plantada el viernes pasado. Considerando que fuese lo que fuese, aquello era algo en lo que también se encontraba envuelta Diana, así que estaba segura de que no podía tratarse de una ilegalidad ¿Pero si no era ilegal por qué Martin no le habló nunca de ello?

"Legal"

"Secreto"

"Ausencias"

Miró una y otra vez las palabras escritas en su cuaderno intentando buscar un nexo entre ellas sin encontrar respuesta.

¿Qué es lo que escondes Martin Mystery? Fue lo que pensó mientras lo observaba discretamente desde su asiento.

Finalmente la jornada llegó a su fin, Caitlin tomó rápidamente sus cosas y salió corriendo del salón. Por fortuna no compartía esa clase con Martin por lo que nadie sospecharía nada respecto a lo que estaba sucediendo.

Llegó a la torre de Torrington y caminó tranquilamente en dirección a la parte trasera para evitar llamar la atención, por fortuna no se trataba de una zona particularmente concurrida pero debía tener cuidado con atraer miradas, más aún después de lo que habían descubierto el día anterior con Alex. Sin embargo no estaba entre sus intenciones hablar con Diana al respecto.

Unos minutos más tarde la chica apareció frente a ella con la perfecta puntualidad que se esperaría de Diana Lombard y su actitud impecable de estudiante perfecta.

- ¡Caitlin! Veo que llegaste temprano, me alegra que no tengas todas las malas costumbres de mi hermano ¿Cómo has estado?- Su tono era tan amigable que nadie hubiese imaginado que aquella persona la trataba con un desprecio enorme hace tan solo una semana.

- Bien gracias...-

- ¡Me alegra tanto oírlo! ¿Sabes? Creo que fue muy listo de tu parte terminar con el idiota de mi hermano ¿Puedes creer que apenas vio a Jenni el lunes comenzó a coquetearle? ¡Es un desvergonzado!- Dijo rápidamente sin darle oportunidad a Caitlin de continuar su frase ¿Acaso estaba nerviosa?

- Está bien, no necesitas preocuparte ¿Por cierto, a qué se debe este cambio de actitud? Nunca antes me habías tratado con tanta amabilidad.- Caitlin se lanzó en picada contra ella, no tenía interés en ser sutil al respecto y aunque fuese difícil estaba decidida a ser quizás la única persona que le diría las cosas a la cara respecto a todo el asunto de Martin.

- ¡Oh, eso! No podías pretender que no me enojase cuando dejaste mi cuarto hecho un chiquero, pero entiendo que fue culpa de Martin así que no creas que guardo resentimientos por ello.- Su nerviosismo era evidente pero comprensible, hablar con la ex de su hermano sabiendo todo lo que había sucedido no debía ser algo agradable para ella.

- ¿Estás bromeando? ¡Me trataste mal desde mucho antes que eso! Desde que empecé a salir con Martin tuve que aguantar tu odio sin fundamentos ¿Y ahora que terminamos casualmente comienzas a tratarme con amabilidad? ¡Qué pasa contigo!

- ¡Fue porque aguantar a un Martin ya es suficientemente desagradable, tener que aguantarlos a ambos me tenía harta! No tengo nada contra ti, a pesar del parecido eres más centrada que mi hermano pero a su lado te volvías tan desagradable como él, era como si juntos sus impulsos de brutalidad se intensificaran y yo tenía que aguantarlos en ese estado.

- ¿Hablas en serio? Apenas recuerdo habernos acercado a ti durante esas dos semanas, a excepción de cuando nos apoderamos de tu cuarto todo el resto del tiempo eras tú la que se acercaba a incomodar y tratarnos mal, especialmente a mi ¿Qué manía tenías conmigo?-

- ¡Ninguna, cómo podría tener algo contra ti si apenas te conozco! Tú eres la que está viendo un odio contra ti que nunca sentí.-

- ¿Qué? Me gritabas incluso cuando te saludaba ¡Cómo puedes ser tan hipócrita! Y por cierto, ya que dices odiar tanto a Martin ¿Por qué pasas tanto tiempo con él? La academia es lo suficientemente grande como para mantenerlo lejos de ti.-

- Para tú información él es el que no deja de pegarse a mi lado, por más que intento alejarme de él todo lo humanamente posible en esta academia él vuelve a mí una y otra vez para molestarme, él es el que no tiene vida social y sólo le queda pegarse a mí para no sentirse solo ¡No yo!

- Pues deberías haber estado muy feliz cuando comenzamos a salir porque no hubo ni un solo minuto en que buscásemos acercarnos a ti, Martin y yo estábamos de lo mejor por nuestra cuenta ¡Eras tú la que siempre llegaba con su actitud de amargada a tratarnos mal! ¿Si realmente querías tanto estar lejos de Martin cómo es que pasaste esas dos semanas muerta de rabia y buscándonos todo el día para insultarnos? De hecho estos últimos dos días te he visto muy pegada a Martin y parecías mucho más feliz que durante las últimas dos semanas.

- Espera ¿Qué estás insinuando?- Caitlin sintió un escalofrío recorrer su cuerpo, finalmente el momento de la verdad había llegado

- Diana ¿A ti te gusta Martin verdad?-

- ¿¡Qué!? ¿¡Primero vienes a insultarme y ahora dices que mi problema es que me gusta mi hermano!? ¡Pero qué pasa contigo! Mira, Martin es un idiota y lo conozco lo suficiente como para ser incapaz de verlo de ese modo. Además ¡Martin es mi hermano! ¿De dónde sacaste todo esto?- Esa había sido la gota que derramó el vaso para Diana, quien parecía estar a un paso de irse del lugar harta de las demenciales acusaciones de la ex de su hermano.

- ¿Por qué insistes en decir que es tu hermano? Tú y él no son nada en realidad, su hermandad es sólo algo político ¿Es que acaso no te das cuenta de tus propios cambios de actitud?-

- Espera, el día sábado cuando hablaste con Martin fue desde el teléfono de mi habitación…- Tras aquellas palabras el rostro de Diana se puso blanco. - ¡Oh por dios, pensaste que Martin te engañaba conmigo! Mira, entiendo que hayas malinterpretado las cosas pero te aseguro que no es lo que crees.-

- Sé que Martin no me estaba engañando contigo, aunque no voy a negarte que al principio lo pensé ¿Qué fue lo que sucedió ese viernes?

- Quisiera decírtelo, pero no puedo…-

- ¿Por qué no puedes? Dime… ¿Tiene acaso algo que ver con las ausencias que han tenido este año en la academia?- El rostro de Diana tomó un gesto de terror que neutralizó toda la rabia que hasta ese momento había expresado.

- ¿Dónde conseguiste esa información?-

- ¡Responde a mi pregunta!-

- Por favor Caitlin, cállate y no vuelvas a preguntar eso, no sabes en lo que te estás metiendo.- Diana bajó la mirada.

- ¿Yo? En qué están metidos ustedes querrás decir - Caitlin observó como Diana sin ser capaz de mirarla a los ojos comenzó a caminar de vuelta a la academia a paso rápido.

Aunque no sin antes pasar por su lado y susurrarle rápidamente algo al oído.

- Martin no te mintió.-


Nota del autor:

Este es el capítulo en que la historia comienza a volverse más intrigante, pienso que es mi único fanfic donde es más entretenido leer la historia sin conocer la serie original.

Me gustó mucho la idea de que alguien encarase a Diana respecto a su actitud sospechosa y los rumores en la academia y Caitlin cumplía el papel ideal al no ser cercana a ella pero haber visto lo suficiente como para querer encararla. En mi headcanon Caitlin es directa y le molesta ver a otros generando problemas que arrastren a personas externas en él, puedo verla como una chica muy directa y confrontacional ante las situaciones incómodas, mucho más que Diana por cierto.