Titulo: This ironic tale of love: season II
Summary: Our love.
Disclaimer: Bleach no me pertenece, mucho menos sus personajes, son propiedad de Tite Kubo.
ADVERTENCIA: Nuevos Personajes Agregados. TIENES QUE LEER PRIMERO "THIS IRONIC TALE OF LOVE".
THIS IRONIC TALE OF LOVE: SEASON II
~ Capitulo 4: Abandono ~
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Un día de descanso ha llegado después de una semana de clases muy estresante, Kuchiki Rukia pudo por fin respirar libremente y para liberarse decidió ayudar a su madre en algunos quehaceres del hogar que aunque no son de su agrado, pasar tiempo con Hisana siempre fue placentero y es que era justo como Byakuya la describía siempre: estando al lado de ella se es capaz de descansar plenamente, tiene un aura de tranquilidad que la rodeo. En ocasiones Rukia envidiaba eso, aunque su apariencia era similar –casi idéntica– a la de Hisana su carácter era lo opuesto, no había duda que no siempre eres lo que desearías ser.
— ¿No tienes planes hoy?
— No, de verdad —Rukia duro horas para convencer a su madre que no tenía alguna cita pendiente, Hisana siempre intentaba dejar que Rukia disfrutara sus momentos de juventud lo que más pudiera y no se perdonaría estropearle sus días libres— Estoy bien ayudándote, no he recibido ningún mensaje de alguien que quiera verme por hoy.
Eso preocupo a Hisana.
— ¿Ni siquiera de Kurosaki-kun? —insistió.
— No —fue la respuesta de Rukia mientras seguía regando las plantas; Ichigo era el que menos había estado en contacto con ella desde que esos hermanos aparecieron— Él no me ha llamado.
— Que raro…
— No tanto —por primera vez en mucho tiempo Rukia sintió la necesidad de desahogar sus penas en el 'regazo' de su madre— Han llegado unos hermanos del extranjero, amigos de Ichigo. No me molesta que él los vea seguido, son sus amigos al fin y al cabo, pero me parece que debería poner un poco mas de atención en mí que soy su novia, las pocas veces que hemos estado juntos solo peleamos por cosas sin importancia. A veces creo que estar juntos no fue lo mejor que pudimos hacer, yo solo…quiero estar un poco más de tiempo a su lado.
— …—Hisana soltó una leve risa, entendía de cierta manera los sentimientos de su hija, era algo— Es normal que te sientas así y sé que él siente lo mismo que tú, es difícil para ambos y más aun con la presencia de esos hermanos, ¿no? Son celos los que sientes por ellos, ¿me equivoco?
— No es eso —Rukia no pudo evitar sonrojarse ante la palabra 'celos'— Ellos son…extraños. Uno me acosa constantemente aun estando en presencia de Ichigo, otro parece no soportarme y la otra…ella…
— ¿Qué?
— Parece interesada en Ichigo.
— ¿Ese es el problema?
— Madre.
— Esta bien —Hisana toco con una de sus manos la cabeza de Rukia, su hija estaba madurando en cosas del corazón— Ya no eres una niñita, nunca lo has sido.
— Si —Rukia sonrió— He sido educada para llevar las riendas de la familia Kuchiki, no se me permitió se una niñita y ahora que mi padre me ha dado la oportunidad de vivir un poco más tranquila creo que estoy perdiendo aquella madurez que conseguí con los años.
— No la perdiste —susurro Hisana— Solo estás enamorada, eso cambia todo lo que creías correcto en tu vida y convierte cada día en algo totalmente diferente a lo que solías vivir. Nunca eres lo suficientemente madura cuando caes en las garras del amor.
— ¿Sabes? —dijo Rukia, lo que iba a decir no tenía que decirlo, era algo ilógico— Ulquiorra jamás se desatendió de mi, siempre estuvo conmigo sin importar nada mas que no fuese yo. Me amaba como si solo yo existiera para él…amaba eso.
— Rukia —la llamo su madre— ¿No amas a Kurosaki-kun? O es que ¿aun amas de Ulquiorra?
Rukia se detuvo en seco, las palabras de Hisana la hicieron reaccionar de una forma frustrante, ¿cómo se le había ocurrido pensar en eso cuando estaba comenzando una relación seria con Ichigo?, ¿es qué ella no tenía las cosas en claro? No. Ella sabía quién era y a quien quería a su lado ahora, era ese el problema ¿no? Que Ichigo la dejara olvidada por estar con esos chicos.
— ¡Sí! —respondió fuertemente— Quise a Ulquiorra en su momento, lo quise con todo mi corazón pero, ahora yo…yo solo AMO a Ichigo, lo sé…es solo que quiero estar más tiempo con él.
— Díselo —le aconsejó Hisana— Sé que si Kurosaki-kun escucha de ti todo esto que me dijiste…sé que él entenderá tus sentimientos y hará todo por estar contigo.
— No puedo —susurró Rukia— No puedo hacer eso, yo quiero verlo feliz y desde que esos chicos aparecieron él se comporta diferente y sonríe más de lo normal y me gusta verlo así…no quiero arruinarle esa felicidad.
— Rukia…
— Ichigo es un I-D-I-O-T-A —gritó— Lo es, no comprende para nada los sentimientos de una mujer, es tan estresante estar con él y a veces no puedo decir si en verdad me quiere o no, pero aun así le quiero tanto…así que todo lo demás no importa.
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En la mansión de los Bacherlad, Axel estaba pintando un cuadro mientras Allen se la pasaba hable y hable de Rukia, eso ya le estaba hartando, pero así era Allen cuando se encaprichaba con una chica lo único que hacía era mencionarla a diario.
— Rukia, ¿ella es muy simpática? —Allen le pregunto a Axel, pero este no le contesto— Es que es tan chiquita y se ve tan tierna, ¿no lo crees? Es ilógico que Ichigo pueda estar con una chica así…aunque pensándolo bien, él salía con Hagu, ¿no?
Axel siguió en silencio, así que Allen se acerco a ver qué era lo que lo tenía tan inspirada, tanto para ignorarlo. El cuadro de Axel era un lugar en que los dos habían estado estos días, era el instituto donde estaban ellos e Ichigo mas bien era su salón totalmente solo, Axel no despego los ojos de su cuadro y como si aun faltara algo en él detuvo el movimiento que hacía con la brocha. No estaba conforme con ese resultado.
— ¿Qué? ¿No te gusto como quedo? —pregunto Allen.
— No —dijo— Aun no está terminado, aun le falta algo.
— Oh, estaba pensando —dijo Allen— ¿Por qué no le llamamos a Ichigo hoy para salir a algún lado? Tengo ganas de ver a Rukia…
Axel suspiro al escucharlo. ¿Es que Allen nunca aprendería a no meterse donde no tiene cabida?
— Si, si —dijo disgustado— Yo le llamaré.
— ¿Qué será lo más adecuado? ¿La pista de patinaje? —Allen parecía hablar consigo mismo, aparte de que Axel no tenía ganas de ponerle mucha atención— Si, ese será un gran lugar.
— Si.
Axel miro a Allen y sonrió deliberadamente.
— Ve por Isabelle —dijo.
— Si.
Una vez Allen se fue, Axel saco su celular y le llamo a Ichigo.
— Si, Ichigo —dijo, esperando respuesta por parte del pelinaranja.
— Sí, soy yo.
— ¿Recuerdas que te mencione si podríamos salir hoy? —Dijo— Nosotros, tú y tú novia.
— Si, lo recuerdo —decía Ichigo.
— ¿Tienes planes hoy?
— No, quería llamarle a Rukia…
— ¿Está bien vernos en la pista de patinaje a las 6:00?
— Si, no hay problema.
— Entonces nos vemos.
— Si —antes de que Ichigo colgara dijo— Axel, ¿tienes algún problema con Rukia?
— No, ¿por qué? —al escuchar eso Axel no pudo evitar sonreír; hace mucho tiempo que no había escuchado la voz preocupada de Ichigo y eso era algo interesante.
— No sé, tengo la sensación de que ella no te agrada… —inquirió Ichigo— …está bien eso, pero no creo que sea justo que te obligues a verla solo por tus hermanos. Bueno…lo que quiero decir es que si no tienes ánimos de ir, puedes no hacerlo.
— Ella, no es que me caiga mal —susurro Axel— Es más, no lo hace. No te preocupes por eso…me divierte salir de vez en cuando.
— Bien. Nos vemos —Ichigo colgó.
Axel sonrió misteriosamente, él no estaba siendo sincero con Ichigo del todo.
— Axel, ¿es cierto que saldremos con Ichigo? —Isabelle entro preguntando— Quiero verlo.
— ¿Qué dijo? —pregunto Allen— ¿Irá Rukia?
— No —fue la respuesta de Axel— Al parecer este día no puede, dijo que sería en la otra.
— ¿Por qué? —cuestiono Isabelle con un rostro lleno de tristeza.
— Tiene cosas que hacer con su familia, así que no le es posible atendernos —contesto como si esa fuera la verdad. Allen aparentaba estar diciendo la verdad tan bien que parecía ser cierto todo lo que decía, aun cuando todo era mentira— Y parece ser que Rukia tampoco tiene el día libre.
— Hmmm —Isabelle en vez de estar triste como lo estaba en un principio, ella en vez de eso sonrió— Quizás ellos quieran estar a…solas…
— Si, es posible —susurro Allen y luego sus mejillas se enrojecieron con una ligera sensación de cólera— Sin embargo, yo quiero ver a Rukia…me gusta.
— No —dijo Axel— Ellos no planean verse, estoy seguro. Además Ichigo parece estar cansado de t-o-d-a-s las veces que ha salido con nosotros, ¿no creen que es bueno dejarlo descansar un poco?
— Pero… —dijo Allen.
— Hermano Allen —la dulce voz de Isabelle choco contra los oídos de su hermano— Esta bien si él descansa…nosotros tenemos demasiada tarea como para salir de todos modos, así que nos pondremos al corriente, ¿sí?
— Si —Allen tiene la costumbre de cumplirle todos sus caprichos a su hermana.
— Además… —dijo ella— …si Axel dice que ellos no se verán hoy tiene que ser verdad.
— Si —exaltó Allen— él no haría nada para ayudar a Rukia…
— Tienes razón —susurro Axel— No hay necesidad de que yo les mienta.
— Vamos, vamos —Isabelle se llevo a Allen— Terminemos la tarea…
Una vez Axel se quedo solo en su habitación, volvió a sentarse para continuar pintando y luego se detuvo para pensar en lo que Isabelle dijo, que él no estaba mintiéndoles, que eso era imposible. Eso era verdad, jamás les habría mentido a sus hermanos antes, jamás…pero, tampoco podía olvidar la expresión de la joven a la cual trataba con una frialdad inimaginable, la expresión que Rukia tenía aquel ultimo día de clases de esa semana, ella parecía intentar sonreírle a Ichigo cuando este la miraba y cuando él desviaba su mirada de ella, la sonrisa en su rostro se desvanecía como si nunca hubiera estado en su rostro.
— Es una simple mentira —se dijo a si mismo mientras veía terminado su cuadro— Espero no ver jamás esa mirada en el rostro de alguien más y deseo más que no sea por mi culpa.
El cuadro que no le había convencido, aquel salón solo…había algo que le faltaba y que él conocía, puesto que desde que comenzó a pintarlo supo cómo quería que quedara cuando estuviera listo. Si, tenía que ser un salón solo, tan solo que de solo verlo pudiera sentirse ese sentimiento de abandono…claro que tenía que estar solo, pero aun le hacía falta algo que aunque debería permanecer solo, aun así necesitaba la presencia de alguien vacía y esa persona era…Kuchiki Rukia. Ella estaba sentada en el fondo mirando hacia el vacio, su mirada estaba tan sola como debería estar el salón por eso la 'presencia' de Rukia no alejaba la soledad de ese cuadro, más bien la aumentaba.
— Disfruta este día —susurro Axel.
Al parecer Axel no es un patán de primera.
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— Hola, lamento llegar tan tarde —era Rukia quien llego casi corriendo a la pista de patinaje— Mi padre llego a la casa y necesitaba que le dijera algunas cosas a Stark.
Ichigo que estaba sentado en una de las bancas solo levanto la mirada para contemplarla, tenía un poco de ira en él porque tenía ahí más de media hora y ella llegaba con una excusa tan detestable. Iba a quejarse hasta que la vio, su cabello estaba suelto era tan negro como la noche, llevaba una minifalda de color rojo, un una blusa de manga larga color negro, una mallas y unas botas del mismo color, a decir verdad se veía hermosa, quejarse ya no estaba en el vocabulario de Ichigo.
— Que minifalda —dijo.
— Ah, mi madre me obligo a usarla —contesto Rukia— Tenía mucho tiempo de que no me vestía así…
— Te ves hermosa…
— ¿Qué? Es raro en ti decirme ese tipo de cosas, algo has de querer.
Ichigo se puso rojo.
— Vamos —dijo ella— No seas tímido, ni que tú y yo no lo hubiéramos hecho ya…me conoces con y sin ropa.
— Calla, pueden oírte —le grito Ichigo.
— ¿Y?
— Eres una desvergonzada.
— ¿Aun no han llegado tus amigos?
— No, Axel me mando un mensaje diciendo que no iban a poder venir por asuntos familiares —respondió Ichigo— Pero dijo que está bien si nosotros nos divertimos, así que ¿quieres patinar?
— ¿Solo así? —dijo Rukia— Eso quiere decir que ¿es una cita solo mía y tuya?
— Si.
Rukia no dijo nada mas, estaba feliz de que eso pasara…quizás ese día no iba a ser tan aburrido como los anteriores.
— Entonces, ¿vamos a patinar?
— Yo… —susurro Rukia tímidamente— …realmente no sé patinar.
Silencio…un extraño silencio inundo a Ichigo, claro que no duro mucho, fue cuando él comenzó a reírse. La gran modelo Sumire, la gritona e inteligente de Rukia no sabía patinar. Que sorpresa.
— Oye no es gracioso.
— No, lo sé —afirmo Ichigo; de verdad que no esperaba eso de Rukia— No te preocupes, yo te enseñare.
— ¿Y quién demonios te pidió que me enseñaras? —dijo ella sonrojada.
— No seas tímida —dijo Ichigo regresándole sus palabras.
— No quiero —grito ella.
Gritando de esa manera era inevitable acaparar –al menos por unos segundos– la mirada de todos los presentes, ver que una pareja estaba en medio de una discusión siempre fue alg0 intrigante para todos. Por esa razón Rukia se detuvo en intento bajar la voz, pero fue Ichigo el que abrió la boca para decirle…
— Vamos, es algo fácil.
— Para ti, yo soy tan torpe que me doy vergüenza, ¿es que quieres que pasar esta vergüenza a mi lado?
— No me gustaría hacerlo con nadie más.
— De verdad, no me obligues —el rostro de Rukia al decir esto entusiasmo a Ichigo más a impulsarla a que aprendiera, ella nunca mostraba ese miedo, ese sentimiento de temor ante casi nadie, la verdad es que se veía hermosa, tanto que le daba escalofríos.
— ¿Por qué aceptaste venir si no te gusta patinar? —le pregunto Ichigo.
— No es que no me guste, es que no sé hacerlo, pero yo quería venir…porque…yo… —dijo entre muchas pausas, era algo inclusive más vergonzoso que aprender a patinar, tenía demasiada pena para decirlo, ¿qué iba a pensar Ichigo de ella? — yo…
— ¿Qué?
— Quería…al menos estar…un poco más tiempo…a tu lado —termino diciendo— Eso es todo.
Que ternura escucharla decir eso mientras se sonrojaba, era algo que Ichigo nunca creyó escuchar de parte de ella, esto lo hacía amarla más que nadie, esto lo hacía desear seguir con ella hasta que alguno de los dos tuviera su último suspiro en esta vida. Gracias a dios ella lo eligió, sin ella todo no tendría sentido.
— Si tanto quieres estar a mi lado tienes que aprender a patinar y… —le susurro al oído— ¿Quién mejor para enseñarte algo como patinar que tu novio?
— Ahora eres tu el desvergonzado —le dijo Rukia sonriendo— Esta bien, enséñame Ichigo-sensei.
El día que ella creyó 'aburrido' término de una forma tan extraña, es decir, al lado de Ichigo y este estaba enseñándole a patinar, algo a lo que ella siempre se negaba, nadie jamás se imagina lo que realmente le sucederá durante el día.
— ¿No es tan difícil o sí? —Ichigo le preguntaba cuando descansaron un momento— ¿Ves que buen sensei soy?
— A veces creo que… —dijo Rukia janeado del cansancio— …que solo te ofreciste…porque cada vez que caigo tienes un muy buen paisaje de mis piernas.
— Oh, ¿te diste cuenta?
— Calla —dijo pegándole— Gracias por enseñarme, no seré la mejor aprendiz…
— …pero eres la mejor novia —comento Ichigo tocando su cabeza con la mano, acariciándola— No pediría más que esto.
— Si.
— Ah —dijo Ichigo sonriéndole— Si vuelves a querer pasar más tiempo conmigo; solo dilo, yo inventare algo para que estemos tu y yo sin nadie más, no hay mejor cosa para mí que tú seas feliz, es todo lo que pido.
— Lo sé.
— ¿Continuamos?
— Si.
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— Que aburrido —Allen se quejaba— Vayamos y molestemos a Rukia, tengo ganas de verla.
— ¿Tanto te gusta esa chica? —Isabelle le pregunto.
Allen se levanto de inmediato y miro a Isabelle, una mirada seria oculto la típica mirada de 'no me importa nada' que habitualmente tenía, rara vez se ponía tan seria y por eso Isabelle lo miraba con desconfianza.
— Si, me gusta mucho —dijo— También me gusta Ichigo, los dos me agradan. Pero, quiero tenerla a ella, siento que hay algo en ella tan llamativo que me hace desearla por sobre la amistad de Ichigo. La quiero solo para mí.
— Ella no me importa —respondió Allen— Sin embargo, yo le quiero a él, lastimarlo no es una buena opción.
— ¿Quién dijo que yo voy a lastimarlo? —la voz lasciva de Allen asusto a Isabelle— Yo haré que ella sea quien lo lastime y así tú podrás tenerlo a él.
— Es cierto.
— Basta los dos —Axel les pego en la cabeza con un par de libros— Hablando de 'tener' y 'poseer', ellos dos no son objetos, ¿sabían?
— Vaya, no te has tomado el tiempo de hablar de ellos así hasta ahora —le recalco el 'ahora' en su frase.
— Se supone que te gusta Rukia y a ti Ichigo, ¿por qué mejor no piensan en dejarlos así como están? —les aconsejó— De todas maneras, no me importa, es solo que piensen un poco más.
Después de decir eso Axel se fue con un desgano tan grande que parecía no querer moverse. Sin embargo, Isabelle y Allen estaban muy sorprendidos, hace mucho tiempo que él no les decía algo tan enojado, no lo esperaban.
— Esos dos idiotas —dijo Axel camino a su habitación— No tienen idea de lo que es lastimar a alguien.
¿Qué es esto? ¿Allen está preocupado? ¿Por qué se ve tan devastado con la idea de 'lastimar a alguien? ¿Es que él ha vivido eso?
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Capitulo Corto, espero les guste. El próximo será largo, lo prometo. Ah por cierto, aquellos que leyeron mi FIC de 'Solo amigos…' creo que lo reeditaré, espero quienes no lo ha leído lo lean.
