Y de esa forma los cuatro fueron a una habitación con una sola duda en la cabeza, menos Ichigo que solo fue ahí sin saber qué rayos hacía. Matsumoto llamó a Hinamori y ella salió, se extrañó al ver a todos ahí pero igual se quedó a ver cuál era el motivo de que todos estuvieran buscándole.
-¿Pasó algo?-preguntó Momo.
-¡Hinamori!, queremos ver si tú sabes si el capitán está enamorado de Ameko-preguntó Matsumoto.
-¡¿Qué?¡¿por eso estoy aquí?-preguntó Ichigo.
-Cállate Ichigo-ordenó Rukia.
-¿Qué si Toshiro está enamorado?...bueno…ahora que lo pienso está muy extraño últimamente, y sí pasa demasiado tiempo con Ameko…¡a Toshiro le gusta Ameko!¡no lo puedo creer!
-Y sigo preguntando, ¿por eso estamos aquí?-decía Ichigo indignado.
-¿Acaso él no te ha dicho nada?-preguntó Orihime ignorando a Ichigo.
-No, y lo más seguro es que Ameko tampoco esté ni enterada-dijo Hinamori.
-Pero no podemos hacer nada igual-decía Rukia.
-No estés tan segura-afirmó Matsumoto.
-¿Sí podemos?-preguntó Orihime.
-Pues si no lo hacemos nosotros el capitán jamás lo hará-dijo Matsumoto.
-Es verdad, Toshiro es muy serio y nunca ha estado enamorado, de seguro no ha hecho más que hablarle, si es que le habla-dijo Momo.
-¡Entonces nosotros nos encargaremos!-dijo Orihime decidida.
-¿Nosotros?-preguntó Ichigo-¿no sería mejor que lo dejáramos en paz?
-Tú que sabes-le dijo Rukia.
En ese instante se sintió un ambiente muy frío y cuando miraron al final del pasillo estaba Toshiro serio viendo a Matsumoto.
-Matsumoto, de nuevo tienes trabajo y no estás haciendo nada.
-Pero capitán, es tanto trabajo, deberíamos descansar un día, además le hace falta relajarse.
-¡Ve a trabajar!
-Capitán, usted es muy malo conmigo-dijo yéndose de mala gana.
Luego que Toshiro se fue tras Rangiku, Hinamori se aseguró de que su amigo estuviera lejos y volteó decidida sacando a su líder interior.
-Muy bien, ¿haremos esto o no?
-No-dijo Ichigo.
-¡Sí!-dijo Orihime emocionada.
-¿Está bien que hagamos esto?-preguntó Rukia.
-Claro, pero ¿cómo hacer nuestra primera jugada?-se preguntaba Momo.
-¿No estaban muy ocupados investigando algo de los mundos y eso?-preguntó Ichigo.
-En realidad los que están más ocupados son los capitanes y yo no tengo mucho que hacer, Toshiro está muy estresado, relajarse un momento y pensar en lo que siente por Ameko no le hará mal-dijo Hinamori sonriendo.
Fue cuando apareció alguien que sería la pieza principal de todos sus planes, muy inocentemente y con una trenza hecha a un lado. Ameko se acercó a ellos, pues los vio hablando y ya que Toshiro estaba trabajando en sus cosas decidió que hablaría con Hinamori, la cual también era muy buena amiga de ella.
-Hola Hinamori, hola a los demás también, ¿qué hacen?
-Nada-respondieron todos.
Fue ahí cuando a Orihime se le ocurrió su fatídico plan número uno, por el estomago se llega al corazón de un hombre, pero ella hacía que llegaran al baño. Sin embargo cómo iban a saber los demás qué estaba pensando la chica cuando se llevó a Ameko súper rápido de la mano.
-Deberíamos seguirla-dijo Rukia.
-No-respondió Ichigo-de seguro solamente va a arreglarla o algo así.
Entre tanto, Orihime y Ameko sacaron unas cosas del depósito de comida y encontrando una cocina, la pelinaranja empezó a poner tazones en la mesa y ambas se colocaron delantales para no mancharse.
-¿Estás segura de lo que haces?-preguntó Ameko al ver una lata de atún en los ingredientes-por cierto, ¿cómo es que te llamas?
-Dime Orihime-sonrió.
-Orihime, eres amiga de Matsumoto y Hinamori ¿verdad?
-Sí, y me contaron que el capitán Hitsugaya está muy muy estresado últimamente, y como eres una amiga cercana de él, ¿te parece si le hacemos un pastel?
-Pues a Toshiro le gustan mucho las cosas dulces, así que…sí, por que no, pero ¿segura de esta receta?
-¡Claro!¡yo misma la cree!-sonrió.
-Bueno, siendo así no tengo porque discutir tu receta, hagámoslo.
Hinamori y los demás buscaban a las chicas, Ichigo logró encontrar a Orihime, ella estaba muy feliz caminando por un pasillo, estaba un poco llena de harina, por eso se asustaron un poco pues sabían que había estado cocinando. Se acercaron para preguntarle que había estado haciendo y ella comprobó sus temores, pero cuando supieron que el postre iba dirigido a Toshiro, decidieron llegar a él antes que Ameko llegara, esperaban encontrarlo en su oficina, pues él casi siempre estaba ahí, y en especial ahora, ¡tenía que estar ahí!.
Mientras tanto, Ameko estaba en uno de los techos, se dirigía a un chico que había por ahí observando el cielo. Caminó con cuidado hasta sentarse junto a él, pero cuando se acercaba casi resbala, sin embargo una mano logró cogerla a tiempo.
-Ten más cuidado-dijo Toshiro serio.
-S-sí, lo lamento, es solo que sabía que estarías aquí, te gusta mucho ver el cielo al atardecer, ¿verdad?
-Sí…¿qué haces aquí?
-Ah, pues, vine a dejarte algo-dijo sonrojándose un poco-yo…lo preparé para ti con la ayuda de una amiga.
-¿Por qué?
-¿Necesito razones para prepararle algo a mi mejor amigo acaso?
Toshiro no respondió pero puso una cara de asombro al oír esa frase, Ameko se sonrojó más al ver su expresión y cerró los ojos, él vio lo roja que estaba, su rostro tenía colores tan claros que no lo podía ocultar.
-¿Qué tienes ahí?-preguntó sin verla.
-Es un pedazo de pastel, pensé que como estabas muy tenso…
-Creí que no me debías explicaciones.
-Pero Toshiro…
-Dame a probar.
Ameko se lo dio muy nerviosa y él comenzó a comerlo, al dar el primer mordisco hizo una cara extraña, lo tragó con algo de dificultad, realmente estaba muy raro ese pastel pero Ameko lo había traído, sin embargo a medio pedazo no pudo más.
-Ameko…-decía él con el rostro azulado-
-¡Toshiro! ¡Toshiro ¿qué te pasa?
-¿Con…qué amiga…hiciste este pastel?
-Orihime.
Toshiro sentía que devolvería el pastel por donde entró, pero su orgullo le ganó, a parte no podía verse mal frente a Ameko, solo dijo:
-Ameko…llévate eso..y…ve…por alguien…de la cuarta división…
