Nota del autor: Pues sin mas preambulos, parte tres de el primer capitulo!

Gracias a todos los que postearon un review... que me animan a seguir con esta historia que espero sea de su agrado!1 ya saben! Si tienen sugerencias sobre la historia o quieren tener a su propio OC, pues ya saben, mensajeen!

Los amo por mandarme sus consejos y por leerla, creanme, esto va para largo!

Todos sus reviews han sido fantasticos! Me inspirar a seguir escribiendo!

Mi primer historia ... por lo que un poco de ayuda será necesaria! Estoy abierto a sugerencias! Además, habrá aspectos que voy a tomar desde unos pocos animes, videojuegos y otras cosas, que pertenece a sus creadores, por supuesto! pero habrá cosas de mi propia obra, OC y de muchas otras cosas! así que aquí va:

Disclaimer: No soy dueño de Big Time Rush, o de cualquier otro personaje conocido que esta historia trae para que disfrutes ... solo a sus respectivos dueños.

R & R

Capitulo 1: Despertares parte 3

-"El destino es como un tren en una marcha incesante: Cuando lo ves venir, sabes que es grande y te preparas para el rugido y el estruendo de su paso… pero cuando te toma por sorpresa, la impresión es tanta que lo único en tu mente es el temor, en especial cuando lo ves venir directo hacia ti"-

Los Ángeles, California Hotel Palm Woods 9:18 a.m.

La mayor parte de la gente se siente 'a gusto' con la monotonía que es su vida, es normal; al ser humano le satisface las sensaciones que le provoca una vivencia estable en su entorno. En la esfera de la vida personal, la monotonía está relacionada a la regularidad, la rutina, el aburrimiento y el tedio. En una vida monótona, todos los días transcurren de manera similar, con las mismas obligaciones, idénticos horarios, etc.

La faceta previsible de la vida diaria, que para algunas personas puede ser positiva y tranquilizadora, es un problema para otros sujetos, que buscan otro tipo de emociones, un 'mas' para lo 'menos' que es su modus vivendi.

Muchos buscan embarcarse en viajes a lugares que nunca han conocido, intentar cosas que nunca antes habían hecho como el deporte extremo o incluso, cuando la búsqueda de adrenalina se torna a límites negativos, la infidelidad y otra clase de actos con menos moralidad entran en juego.

A Logan muy en el fondo le agrada pensar en las ideas y locuras que pasaran en un nuevo día, en especial junto a sus amigos, a pesar de que lo habitual sea más de su agrado. Siempre se consideró un chico inteligente y muy tranquilo, que podía planear su vida como él quisiese, pese a las travesuras en las que siempre se encuentra inmiscuido.

Siempre le habían gustado las sorpresas, tales como las fiestas de cumpleaños que sus amigos le organizaba, entre otras cosillas; le hacían sentir que la cotidianidad de su vida no era como muchos piensan que es, siendo el un ratón de biblioteca. Que es capaz de ser divertido incluso si es a costa suya.

Pero esta no es una de esas ocasiones.

Lo único que Logan quiere en este momento es esconderse en su cuarto y nunca más salir… al menos no mientras este chico extraño lo siguiera viendo con esa mirada que parecía que le quería sacar las entrañas.

Logan solo se limitó a mirarlo a los ojos, notando que estos tenían un color rojo bastante peculiar. No eran un rojo color sangre o algo por el estilo como el de los vampiros; eran más bien como una tonalidad de rojo más 'humana', como si fueran rojo cristal.

Observo las facciones del chico, que parecía tener la misma edad que él, y debió admitirse a sí mismo que el extraño no era de mal ver. Era como de un perfil europeo, su nariz le recordaba un poco a la de Kendall, pero más afilada. Su rostro no parecía tener imperfección alguna, al menos una no visible en esa cara de forma alargada, su frente cubierta por lo que parecía una extraña pieza de cabello color rojo. Casi parecía de metal.

Su cabello era un color azabache, que si bien de frente parecía que estaba peinado en un estilo corto y un poco puntiagudo, Logan alcanzo a notar la 'bastante larga' cola de caballo que sobresalía por a través de la ¿pañoleta? Logan no podía descifrar que era. Extrañamente, su estilo le quedaba a la perfección.

El chico parecía delgado, un poco más que él, pero parecía tener una figura firme, como la de Kendall. Su ropa le quedaba a la perfección. La chaqueta roja de mezclilla, los pantalones negros del mismo material y las botas negras.

"¿Quién eres tú?" James pregunto sacándolo de ese trance de temor. Parecía que el chico guapo era el único de todos ellos que manejaba la situación con un poco más de… ¿frialdad? Si, James a veces era serio, pero no como ahora.

El recién llegado ni siquiera se inmuto ante la pregunta de James, solo enfocaba su vista en el pobre de Logan… que sentía como si su vejiga ya no quisiera cooperar con él. ¿Dónde diablos esta seguridad del hotel? Ciertamente debieron pagar la cuota del mes para que hubiese alguna.

"Pregunto, nuevamente, ¿Dónde carajos esta Kendall Knight? Sé que no está aquí" La voz del chico desconocido resonó en todo el departamento. Era una voz que contrastaba con su figura, que no parecía tan amenazante, al menos para James. Una voz con un tono bastante profundo, con mucha confianza y que no preguntaba, demandaba ser contestada.

"Kendall no está. ¿Y quién demonios eres tú? Debes tener mucho valor para entrar en las casas ajenas de esa manera" Amenazo James. El tipo no le caía nada bien.

Pero el recién llegado ni siquiera le hizo caso; en cambio, dirigió su mirada a Logan. "¿Eres tu Hortense Mitchell?" Le pregunto el chico a Logan.

"¡S…s…s…is! P…p…pero me ll…llaman Logan"

El desconocido solo relajo la mirada un poco, sintiendo el nerviosismo y el temor en el pobre chico y compadeciéndolo un poco. Alguna vez fue así. "Si, te vez más como un Logan…" replico el chico de la chaqueta roja.

"Entonces si tú eres el, ¿Cómo es que no sabes donde esta Kendall Knight?"

"¡Ya te dijimos que Kendall no está aquí! ¡Así que si ahora no te molesta, retírate de nuestra maldita casa por favor!" Le espeto James al desconocido. Eran pocas las veces que él se enfadaba y Logan realmente se sorprendió ante tal expresión por parte del chico alto.

"Supongo que tú eres James Diamond… Bueno, eso no importa por ahora. "le contesto a James mientras suspiraba y se rascaba la cabeza. "Tú." Se dirigió nuevamente a Logan, apuntándole con su dedo. "Encuentra a Kendall Knight."

"¡¿Q…q…Que?!" La mente de Logan estaba en blanco, plagada por la sorpresa y el temor que el chico de la chaqueta roja le provocaba.

"Que encuentres a Kendall Knight. ¿Puedes hacerlo, no?"

Ahora Logan estaba confundido. ¿Cómo se supone que él lo encuentre? No podía pensar con claridad ante lo que estaba sucediendo. Pero la pregunta del desconocido lo llevo de vuelta a la preocupación que tenía por Kendall y su presentimiento de que algo malo estaba por suceder.

James ya había tenido suficiente con la actitud de este muchacho. Se acercó hacia el desconocido decidido a sacarlo por la fuerza de ser necesario. "¿De qué demonios hablas? ¡Logan no sabe dónde está Kendall y ciertamente no puede encontrarlo ahora! ¿Acaso estás loco? Si no te vas en este momento, te juro que te voy a…"

James no pudo terminar su frase. Pobre Logan, sus ojos se abrieron de par en par mientras su mente intenta descifrar lo que acaba de pasar.

En una rápida sucesión que Logan no pudo si quiera ver, el desconocido se movió a una velocidad inusual para un ser humano y golpeo suavemente en la nuca a James, que cayó inconsciente al suelo.

"Supongo que eso lo calmara un rato…" Dijo el chico desconocido con un rostro más despreocupado. Logan solo se quedó ahí quieto mirando con horror como su amigo yacía en el suelo noqueado quien sabe cómo.

El desconocido volteo su mirada a Logan y empezó a caminar hacia él, haciendo que este abriera los ojos de manera exorbitante y abriera la boca en señal de terror. ¡Quería gritar, quería salir corriendo en ese instante! Pero su cuerpo no cooperaba, estaba atemorizado.

El chico desconocido lo miro con curiosidad levantando una ceja al ver la reacción de Logan, que de cierta manera le pareció un tanto graciosa "Se parece mucho a…"

Sacudió la cabeza evitando pensar en otras cosas, y enfocándose nuevamente a lo que vino.

"¡E…e…e…e...Esta muerto! ¡Lo mataste! ¡Lo mataste!" El temor de Logan se fue durante un momento y se llenó de una ira incontenible, pensando en que su amigo se había ido. El sentimiento era demasiado fuerte; Logan nunca había sentido algo así en su vida. ¡Sentía que iba a estallar! Estaba furioso y su visión se llenó de color rojo al ver tendido en el suelo a si amigo.

El desconocido solo se quedó ahí, mirando un poco asombrado, pero con una mirada relajada, el enojo por parte de Logan… notando con curiosidad como los sillones y algunas otras cosas alrededor del chico pelinegro empezaban a alzarse unos cuantos centímetros del suelo, notando al mismo tiempo una sensación que le era familiar…

Logan estaba despertando. Era mejor para esto antes de que algo más pase.

"Oye, oye. Tranquilo. Tu amigo está tomando una siesta. De estar muerto no estaría roncando ahora, ¿o sí?" Le dijo el desconocido dirigiéndole una pequeña sonrisa en son de tregua. "Creo que me excedí un poco, ¿no crees?"

Pero sus palabras llegaron a oídos sordos… Logan tenía una mirada enfocada en él y no era para nada amistosa. Podía sentir la rabia y la furia en su interior, y sabía que esas no eran buenas noticias. "Me sorprende que no haya hecho volar el lugar completo. Sin duda tiene el potencial… pero este no es el lugar, ni el momento…" Pensó el desconocido. Algo más estaba pasando y necesitaba a Logan en sus cabales.

"Tu amigo Kendall está en peligro." Le dijo a Logan. Casi como por arte de magia, la ira de Logan empezó a calmarse ante la mención de Kendall, su mente empezó a aclararse y a preguntarse qué había sucedido. "Kendall…" Fue lo primero que pensó luego de que pudiese pensar con más claridad… hasta que de alguna manera escucho un grito angustiado en su mente, que le pareció bastante extraño, pero que le elevo su estado de alerta al máximo…

¡Era la voz de Kendall! ¡En su cabeza! ¡Estaba en problemas!

Logan empezó a sentir pánico y antes de que siquiera se moviese de su lugar, el desconocido lo tomo por la cintura como si fuese una muñeca de trapo… ¡y salto por la ventana con el!

"¡AAAAAAHHHHHHHHHHH!"

El grito de Logan fue tal que estaba seguro que toda la ciudad pudo escucharlo. Se preparó mentalmente para el golpe contra el suelo. Su mente estaba totalmente dispersa; sus presentimientos, el chico raro, James, Kendall… "¡Kendall!"

Su mente empezó a procesar todo lo que estaba pasando… solo para volver a quebrantarse al ver que no estaban en el suelo, sino ¡varios metros en el aire! Logan podía sentir lagrimas que salían de sus ojos, en especial al ver que estaban a punto de caer en lo más alto de una casa, solo para ver como aterrizaban de manera suave… solo para que se volvieran a elevar en el aire de un salto! Logan escucho la voz del chico de la chaqueta roja que lo llevaba por la cintura.

"Escucha, chico. Tu amigo te necesita, así que enfócate en encontrarlo." De alguna manera, el temor que le causaba este chico a Logan ya no estaba, reemplazado por la preocupación por Kendall y por la suya. Tenía miedo de que algo realmente malo le hubiese pasado a su rubio favorito.

"¡¿Pero cómo?! ¡No entiendo nada de esto! ¡¿Qué está pasando y por qué escucho la voz de Kendall en mi cabeza!?" Y le faltaban preguntas; como porque estaban

"No hay tiempo, encuentra a tu amigo. Concéntrate en él. Piensa en él." Le dijo el desconocido a Logan, al cual parecía no inmutarle que estuviesen a varios metros sobre el aire.

"¿Quién eres?" Le pregunto Logan al chico desconocido. De alguna extraña manera, empezó a confiar en él. El desconocido se volteo a verlo mientras saltaba de otro edificio.

"Mi nombre no importa, solo llámame Bloodedge. Y te recuerdo, tu amigo necesita ayuda. "

Logan adora las sorpresas, solo que no sabe si después de esto le seguirán gustando.

Los Ángeles, California Zona Centro 9:15 a.m.

Es irónico como las personas reaccionan de manera diferente a distintas situaciones a diferencia de otras. A veces, se vuelven tan instintivas que nuestro cuerpo se mueve en automático antes de que siquiera podamos razonar que es lo que ocurre a nuestro alrededor, siendo esto a veces negativo, a veces positivo.

Y eso es exactamente lo que le está pasando a Kendall en este momento…

El rubio sintió el frio sudor que emanaba de su frente y espalda, podía sentir como sus piernas y brazos aun temblaban por la adrenalina que parece aún sigue circulando por sus venas. Miro a su hombro izquierdo y lo toco con la mano, solo para fruncir en señal de dolor. Pudo sentir como su camiseta estaba empapada con sangre… sangre que no se estaba deteniendo.

Se sentía cansado y angustiado, pero no podía darse el lujo de relajarse completamente. Se encontraba dentro de un almacén abandonado que busco para encontrar refugio… para escapar del

"Creo que lo perdí…" Kendall pensó. Empezaba a sentirse un poco mareado y no sabía cuál era la razón. Recordó como hace apenas 15 minutos su visión de la vida había cambiado de manera drástica…

El rubio estaba a punto de salir de aquel callejón apestoso y de mala vibra que había tomado como atajo, sonriendo y pensando que solo era su imaginación… hasta que sintió como ese presentimiento que había sentido hace unos minutos volvía con una fuerza descomunal! Kendall volteo rápidamente hacia atrás, pero no vio a nadie… hasta que sus instintos le gritaron "¡hacia arriba!", solo para ver una visión que le puso los pelos de punta. Una sombra de grandes garras se cernía sobre el en una caída rápida, preparándose para asestar un golpe a su víctima. Kendall no supo que hacer, pero su cuerpo parecía que sí; dando un salto hacia adelante como si se tratase de todo un profesional. Sus horas practicando hockey y esquivando a otros jugadores dieron frutos, parece, y sus instintos le había salvado la vida.

"Aaaargh…" Kendall pudo sentir un dolor agudo en su hombro. De alguna manera, el atacante logro cortarlo.

El rubio, confundido y temeroso, se volteo para poder ver a su atacante… que ya venía a una velocidad impresionante para él. Le lanzo rápidamente una de las bolsas de su compra matutina mientras se tiraba al suelo en una rápida sucesión, logrando distraer al atacante que, Kendall logro notar, sonreía de una manera enferma y sadista, como si disfrutase que el chico peleara por su vida.

Kendall realmente sintió que ese no era su día.

Mientras el atacante se recuperaba de la dosis de huevos, leche y otras cosas que impactaron contra él, Kendall se levantó rápidamente y empezó a correr ¿a dónde iba? no lo sabía, pero cualquier lugar era mejor que aquel! Sintió la adrenalina empezar a fluir con más libertad en su sangre, apresurándose más y pensar en volver al Palm Woods.

Pensaba en sus amigos, en su madre y su hermana, y en especial en Logan. "Tuviste mucha razón…" empezaba a meditar el rubio.

Entonces empezó a notar algo muy extraño, algo que en los 5 minutos que llevaba corriendo no había notado.

"¿Dónde está la gente?"

Las calles estaban vacías. No había nadie en ningún lado. Negocios, casas, todo estaba vacío. Sintió un miedo que nunca antes había sentido, se sentía solo.

De repente se detuvo, sus ojos se abrieron de par en par y el sudor frio comenzó a caer por su frente. Sus ojos verdes no podía creer lo que estaban viendo… el asesino estaba justo a 5 metros de él.

Kendall empezó a pensar en los sucesos que habían estado pasando por esta zona. ¡El asesino de las noticias! "¡Pero si solo atacaba por las noches…! Entonces ¿¡porque ahora? ¿Por qué a mí!?" Se dijo a sí mismo. No podía entenderlo.

Se volteo para echar a correr en otra dirección… solo para encontrase de frente al asesino. "¡P…p…pero ¿Cómo?!" fue lo único que su mente pudo formular, entonces Kendall asumió algo que estaba pasando por alto, algo muy importante y que le hizo recorrer un frio escalofrió.

¡El asesino es un exceeder!

Pudo ver su sonrisa tan enfermiza empezando a formarse en su rostro pálido, casi como el de un muerto. El asesino se abalanzo contra él y entonces el rubio empezó a sentirse angustiado, pensando en todos aquellos que llorarían por su muerte.

"Logan…" fue su pensamiento final… Una lágrima se escapó de uno de sus ojos mientras pensaba en que nunca le dijo lo que sentía por él, y ahora nunca lo sabrá. Le pidió a Dios que cuidara del chico que siempre había amado, preparándose para sentir la vida escapar de su ser.

"No es el final. Pelea…"

Una voz dentro de su cabeza lo hizo reaccionar. Era su propia voz, pero sonaba mucho más confiada, más valerosa y sin miedo. Entonces empezó a sentir una sensación extraña dentro de sí mismo.

Abrió los ojos para ver a su verdugo que sonriendo sofísticamente venia al el… y levanto su mano, en un intento de querer detenerlo.

Lo que paso después fue algo que Kendall no pudo comprender.

Una luz. Una extraña y misteriosa luz emanaba de su mano mientras sentía como los rayos del sol lo envolvían, como si toda la luz a su alrededor lo cubriera con un manto protector… y entonces un rayo concentrado de luz salió disparada de su mano contra su atacante!

"¡AAAAARRRRRGGG…!" Kendall escuchó al asesino gritar en dolor mientras la violenta explosión de luz los lanzaba a ambos por el aire. El rubio cayó de manera violenta, pero sin sentir dolor alguno más que el de su hombro, y reacciono de manera precisa. Se levantó y empezó a correr lo más rápido que pudo…

Y así fue como llego a este almacén, rezando por no volverse a encontrar a su atacante. Su hombro empezaba a dolerle aún más, y su visión empezaba a tornarse más borrosa.¿Qué le había hecho ese tipo? Levanto sus manos, y no pudo evitar preguntarse qué diablos había pasado.

"¿Que me está pasando? ¿Acaso… Acaso yo también soy un exceeder? ¿Por eso ese bastardo me está persiguiendo?"

Kendall trataba de asimilar las cosas, pero no tuvo tiempo cuando aquel sentimiento tan horrible para él, pero que se estaba volviendo demasiado familiar, regreso. Volteo hacia atrás y vio al asesino a unos 10 metros de él. Por fin pudo ver con más detenimiento a su atacante.

Tenía una piel pálida, bastante pálida. Viste con una camiseta negra bastante extraña y ajustada, con el abdomen descubierto, pero cubriéndole hasta las manos, parecía la camiseta de un gótico. Su cabello era bastante largo de color naranja, que Kendall asumió era teñido. Le cubría casi toda la cara, menos esa sonrisa tan escalofriante que el rubio empezaba a odiar. Usaba un pantalón blanco con estampados negros que lo hacían ver raro, pero a la vez intimidante, además de que hacían juego con sus botas vaqueras negras.

"Y luego dicen que yo me visto extraño…" pensó. Sea como sea, el asesino se veía como un total psicópata. Kendall vio sus manos con más detenimiento y observo que no había garras algunas como las que había visto antes. Sus manos parecían normales. "¿Habrá sido mi imaginación?"

Y parece que sea lo que sea que Kendall le haya hecho, no le afecto en lo más mínimo puesto que su sonrisa ahora era mucho más grande de la que hubiese visto a alguien hacer. El rubio tomo todo el valor que poseía en ese momento y le pregunto "¿Quién demonios eres y porque me persigues? ¿Acaso quieres que te patee el trasero otra vez?"

Pero el asesino no le respondió. En cambio, empezó a reír de manera frívola y perversa, como si la demostración de valor de Kendall le hubiese hecho gracia. Su risa resonó por todo el almacén, haciéndolo sentir como un lugar lúgubre del cual el rubio quisiera salir pitando de ahí. Pero Kendall ya se estaba encendiendo, enfadándose por el hecho de que este loco hacia parecer que está jugando con él.

"¡Si, muy gracioso hijo de perra! ¿Acaso quieres más de lo que te di antes? ¡Mejor vete si no quieres salir lastimado, pendejo!"

El asesino solo siguió riendo, como si cada palabra que Kendall dijese le provocara un éxtasis incontenible. Esto solo hizo enfadar a Kendall aún más, que aun sintiendo temor por su vida, le espeto "! Deja de reírte, hijo de puta! ¡QUITATE DE MI CAMINO ANTES DE QUE TE PATEE…!"

"Niño, ¿conoces lo que es la muerte?" El rubio escucho hablar al asesino por primera vez. Era una voz que casi parecía un susurro, pero que tenía un aire totalmente siniestro; le provoco escalofríos. Sonaba como si estuviese entretenido por la reacción que Kendall había demostrado.

"¿Q…q…Que? ¿De qué diablos estás hablando?"

"El sentir la vida, la existencia de otro ser desaparecer… ¿Conoces eso?" Le replico el asesino. "El gozar con el dolor, el saber que el mundo de otra persona, que tú fuiste el que acabo con todos sus sueños y esperanzas… ¿Quieres saber lo que se siente?"

Kendall volvió a sentir escalofríos. La forma en la que se expresaba, era como si cada palabra que saliese de su boca le provocara una sensación fuera de sí mismo, como si no estuviese ahí. Eran palabras que solo un loco y un psicópata podría pronunciar, al menos eso es lo que Kendall cree.

Entonces fue cuando el asesino lo miro por primera vez a los ojos… mostrando unos ojos de color naranja, que lo miraban como si estuviese a punto de tener un orgasmo. Kendall retrocedió unos pasos, buscando una salida.

No sabía que era, pero sentía que ya no debía estar ahí. Pero justo antes de que si quiera dieran otro paso, el asesino se lanzó a una velocidad increíble contra el!

Kendall intento esquivar el ataque del asesino, pero sintió como cortaba una herida superficial en su pecho. El rubio grito por el dolor de la herida. ¡Sentía como si le hubiese desgarrado completamente la piel y músculos! Como pudo, corrió rápidamente a la salida del almacén… solo para encontrar al asesino parado justo frente a esta. El asesino torció la cabeza un poco, como si admirara lo que le estaba haciendo al rubio.

Kendall pensó que ese sería su fin. ¡Sentía rabia ante la impotencia de no poder hacer nada contra este tipo! Se sentía agotado, lastimado y mareado. Quería llorar por ello, pero no tuvo tiempo pues nuevamente su atacante se lazo contra el… Solo para ser lanzado hacia otro lado por alguna razón.

La mente de Kendall registró a otra persona en el lugar, que sin duda alguna le había salvado la vida. El rubio sintió una especie de alivio y se dejó caer de rodillas, exhausto por lo que había sufrido por parte del asesino.

"Oye, rubio ¿Estas bien?"

Kendall escucho la voz de una chica que sonaba más o menos de su edad. En ese momento sonó como la voz de un ángel salvador. Sonrió un poco mientras levantaba la vista para ver a una chica linda, de pelo negro con luces moradas, y un traje que Kendall reconoció como el de un Agente de la W.R.O.

"S...si. Gracias. Gracias. Estoy en… deuda… con… contigo…" Logro decir Kendall. Se sentía demasiado débil y cansado.

"Oye, oye, rubio. ¡No te mueras todavía! ¡No quiero cargar con tu cadáver cuando tú mismo puedes salir caminando de aquí!" Le dijo la chica. Pero Kendall apenas estaba consciente. La chica lo miro y se preguntó cómo es que había podido sobrevivir durante este rato contra algo como eso. "Admirable…" pensó. No podía dejar aquí al chico… y no va a dejar salir vivo al maldito asesino. "Rubio ¿Cómo te llamas?"

"Ken… Kendall. M… me… me llamo Kend… all…"

"Kendall… Que nombre tan afeminado, rubio. Soy Alyssa, Alyssa Lockheart. Agente clase S de la W.R.O. 2ª División." Dijo Alyssa. Kendall se sorprendió por un momento, ya que nunca pensó que esta chica, que si bien se veía ruda, sería una Agente de la W.R.O., mucho menos que es una de clase S.

"Mu…mucho… gusto… Jeje!" Fue lo último que Kendall le dijo, sintiendo como sus fuerzas ya no le eran suficientes como para mantenerse despierto.

"Oye, rubio. Despierta… que vamos a salir de aquí!" Dijo finalmente la agente, mientras observaba como de entre los escombros en los que quedo enterrado el asesino, este resurgía con una risa macabra.

JEJEJEJEJEJE! ¡SIII! ¡Más! ¡Más víctimas! ¡Todas vengan hacia mí! ¡TODOS SERAN MIS VICTIMAS!" Grito el asesino. "¡Todas son para mí! ¡Para mí! ¡PARA MIII, YO, FREEMAN!

Revelando por primera vez su nombre, el asesino postro su mirada sobre Alyssa, pero en especial sobre Kendall…

Quien más que nadie en este mundo odia y odiara para siempre las sorpresas. Vaya día.

Continuara…