Disclaimer: Inuyasha no es mío, los personajes utilizados en toda la historia no son de mi propiedad sino de Rumiko Takahashi, creadora de la serie, estos son solo utilizados sin ánimos de lucro, solo diversión. Aunque la historia es mía.
Advertencia: AU Y Ooc un poco de ambos, la verdad.
Blue Dragon
Capitulo 3 Fáciles Tutorías
Entro con tanta fuerza que el pomo quedo grabado en la pared. Inuyasha cerro la puerta con un sonido seco y brusco mientras se sacaba las converse rápidamente. Su mente ardía con un solo pensamiento.
Matar a Higurashi.
La sola idea sacaba una macabra sonrisa del fondo de su alma, nadie en sus veintitrés años de vida le había enojado con tal fuerza que solo deseaba ver su cabeza en las manos.
O su cuerpo.
O uno de sus pechos.
Agito la cabeza desesperadamente, no podía pensar que ella…ella, la culpable que ahora tuviera que pedir perdón y una cara de perro abandonado, y claro, gastar en costosos regalos, flores y salidas estúpidas cuando podía solamente follar, pero no, ahora tenia que pedir y hacer una montón de cosas para conseguir el perdón de todas sus sexo-amigas para no morir de abstinencia, le pareciera sexy.
Pero no podía negar que Kagome Higurashi tuviera un cuerpo de infarto... sobre todo ese piercing que cada vez que lo veía no podía evitar sentir todo el deseo subírsele a la cabeza.
Sin embargo, no olvidaba que ahora tenia la mejilla derecha sin sensibilidad gracias a los numeroso golpes.
Y las ganas de matar aumentaban.
Camino hacia su habitación, dejo las llaves en la mesita caoba de al lado. Se quito la camisa negra a cuadros y la dejo en la cesta de ropa sucia. De reojo vio el reloj en la esquina…
Seis de la tarde.
Tenia dos horas para que llegara la enana.
Simplemente genial.
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Kagome Higurashi observo el reloj en su muñeca mientras balanceaba su pierna con firmeza y fluidez de su Ducatti negra
Diez minutos para las ocho de la noche.
Dejo el casco en la moto, camino y subió rápidamente las escaleras del complejo de apartamentos de Inuyasha Taisho. El vigilante le abrió las puertas con gesto burlón pero al ver la chica enfundada en pantalones ceñidos a las piernas y una chaqueta también ceñida a la cintura y cadera estrecha.
—Buenas Noches
—Bu-buenas No-noches—tartamudeo el chico de veinte años que hacia el turno nocturno. La mayoría de noches estaba acostumbrado a ver a la fila de mujeres hermosas y frías al apartamento de Taisho, que le caía como un zapato en el trasero y era mutuo del ojidorado. Que cada vez que pasaba por la puerta le lanzaba una mirada y sonrisa desdeñosa y con la mano en la cintura conducía a la próxima en la lista.
Pero esta en particular…le era…extraña para el prototipo de Taisho, y no era por lo fea, porque a simple vista parecía estar….muy bien formada, lo extraño era la sonrisa: genuina y desinteresada.
Y los piercings.
Taisho jamás traía una chica con piercings.
Ella sonrió y encarno la ceja.
—Al parecer causo mucha impresión.
El chico se volvió a sonrojar aun mas si se podía y agito nerviosamente la cabeza.
—No…no es eso
—Es por Taisho—ella recargo ambos brazos mirándolo traviesamente.
—Eh…¿si?
Kagome rio por la expresión confundida del chico.
—Tranquilo, yo se como es Taisho. No vengo por acostarme con el, no es que me atraiga—ella vio el reloj y vio que habían pasado cinco minutos— Es por negocios.
El solo asintió un poco desconfiado.
—Puedo…entrar ¿cierto?—el sonrió cansinamente mientras se arreglaba la gorra.
—Te tengo que anunciar—ella dio una palmada acompañada de un guiño.
—Vamos…no tienes que anunciarme con Taisho, algo me dice que no le tienes mucha simpatía y yo en estas cosas no me equivoco ¿a que si?
El chico peino rápidamente su flequillo rojo mientras miraba de manera perspicaz a la ojiazul.
—No me cae bien, efectivamente. Pero aun así, tengo que hacer mi trabajo y se he de hacerlo… va a ser bien—ella sonrió ladinamente mientras pasaba rápidamente la lengua por el labio inferior.
—Me caes bien. Pero tranquilo, no va a hacer nada malo, si quieres me encargo con Taisho, además entro calladitamente. Nadie me va a ver.
El se froto nervioso su nuca.
—No se…
—Vamos ¿si?...siiii…—el soltó una carcajada al ver la mirada luminosa de la desconocida. Si, esta mujer no era para nada del tipo de Taisho.
Era lo contrario. Las evitaba como lepra.
—Bien
Ella chillo y se impulso en el mostrador dándole un cariñoso beso en la mejilla que hizo sonrojar como volcán en erupción al chico.
—Me caes bien—dijo Kagome al separarse, y era verdad…ella no era demasiado gentil y abierta con la gente—Me presento: Kagome Higurashi.
—Shippo Nara—ella respondió la tierna sonrisa del chico ojiverde.
—Un placer Shippo—ojeo rápidamente el reloj que estaba en la pared del lobby, faltaban dos minutos. Ella odiaba llegar tarde—Nos vemos en unas horitas, Shippo. Vamos a ver cuanta paciencia tiene Taisho. Te pido un favor…cuida mi bebe de ahí afuera ¿si?
El se carcajeo, asintiendo hacia la Ducatti negra.
Ella salto por las escaleras, saltando rápidamente hasta llegar al apartamento de Taisho.
Timbro una vez y espero y nada. La segunda mas larga. A la tercera se pego al timbre unos segundos y después pego la oreja la puerta.
Escucho un golpe, seguido de una maldición.
Y sorpresa, abrió Inuyasha con cara de recién levantado y mirada fulminante.
Su sonrisa no pudo estar mas ancha nunca.
—A que debes estar radiante de verme.
El soltó una carcajada mientras sacaba la cabeza por la puerta, agitándola a ambos lados.
—¡¿Cómo demonios entraste?!
—Por la puerta
El gruño.
—Es obvio Higurashi claro que fue por la p…—el golpeo su palma en la frente como recordando algo importante—Fue el enano ese que trabaja aquí, cierto…claro fue el. Mocoso bastardo…
Ella gruño como solo ella podía, cosa que trajo la atención del ojidorado.
¿Ternura, le dio ternura por oírla como un gatito furioso?
Mierda como le dañaba estar sin sexo unas pocas horas.
—Tiene veinte años, y creo que ti no conoces a sus padres como para saber si es o no bastardo.
—¿Cómo supiste…
De ella salió un sonido de frustración y para sorpresa de Inuyasha entro sin invitación a la casa del ojidorado.
—Calcule su edad y segundo…es obvio—rolo los ojos y después observo detenidamente el apartamento.
—Oye que mierdas haces en mi apartamento.
—Librándote de tu estupidez. Tu eres el que faltaste a la clase, mi tutoría …así que…te aguantas
El cerro la puerta de un golpe mirándola con ojos fieros.
Ella paso sus ojos lentamente por su cuerpo.
Sin camisa y con unos pantalones holgados cayendo en sus caderas de forma exquisita.
—Vaya, Inuyasha. Nada niega que tengas un cuerpo para lamerlo toda la noche…—Inuyasha por segunda vez en su vida se estremeció de deseo ante el tono ronco de la voz de Kagome—…Lastima que tu cerebro sea una perdida. Pero que se puede hacer…no se es perfecto.
El gruño, pero quedo estático mientras ella se quitaba la chaqueta de cuero, quedando en una blusa de tirantes negras que se adaptaba perfecto en sus curvas.
Carraspeo tratando de que su voz no sonara ronca y de esconder su gran problemilla.
—¿Dónde tienes tu computador?
—En mi habitación. Ya lo traigo—Inuyasha camino hacia su cuarto, cerrando la puerta detrás de el. No quería que entrara en su habitación. El nunca dejaba a nadie entrar a su habitación, además de Miroku y gente de extrema confianza.
Además de que buscaba tranquilizarse.
Cuando tenia sus sexo-amigas, estaba con ellas en la habitación continua y las despachaba rápidamente por la noche o temprano en la mañana.
Busco rápidamente una camiseta cómoda y saco su laptop de la mesa donde estaba. Salió y se encontró con Higurashi en su sofá de cuero negro, con la nariz metida en uno de sus libros.
—No te han enseñado a no husmear en las cosas de los demás.
Ella sonrió con sus ojos aun leyendo las líneas de el Conde de Montecristo de Dumas.
—No, no me enseñaron. Igualmente si lo hubieran hecho, igual estaría con esto en mis manos—ella bajo el libro y lo miro en su regazo—Nunca pensé que leyeras este tipo de literatura…la verdad es que nunca pensé que leyeras algo.
—No conoces nada de mi.
Kagome observo a Inuyasha, un poco sorprendida por el brusco tono del ojidorado.
—Bien aquí esta…—ella ladeo la cabeza al computador y silbo ante la maquina que se presentaba ante ella. El ultimo Mac que había salido a la venta, una preciosidad con pantalla de retina y un diseño espectacular.
Se le iluminaron los ojos al verlo.
—Dios, que linda cosita tienes ahí—ella se sentó al frente del computador, al lado de un Inuyasha divertido.
Ella abrió el programa y sonrió hacia el ojidorado.
—Préstame atención Taisho. Yo no repito dos veces, va a ser la única clase que voy a dar sobre esto…¿escuchas?—el rolo los ojos y asintió—Bien…entonces manos a la obra…
Durante la siguiente dos horas, Inuyasha escucho con atención la explicación de la enana, que aunque le caía como una patada en el trasero, era una excelente profesora. La observo mientras agitaba las manos, sonreía y tecleaba con rapidez…
Ese tipo de mujeres era algo que el huía.
Mujeres que gritaban compromiso por los poros.
Como buen mujeriego por regla el odiaba los compromisos.
—Bien eso fue todo
—Vaya…fue fácil.
Ella rolo los ojos mientras apagaba la laptop.
—Porque te explique. Mis profesores hubieran dicho: existen los libros, las bibliotecas…así que para que mierdas me preguntas.
El se carcajeo. Podía ser pequeña pero la lengua y boca de camionero nada se la quitaba.
Miro el reloj y vio que eran diez y media de la noche.
Pensó que iba a ser eterno el momento en que ella llegara pero fue rápido, y además no se dio cuenta.
Ella suspiro y miro su celular. Dio un jadeo y se levanto con brusquedad.
—Me tengo que ir
Inuyasha froto su nuca incomodo.
—Quieres que te lleve.
Ella le sonrió mientras levantaba la chaqueta de cuero y se la ponía.
—Tranquilo, Taisho. Esto ya quedo saldado…hiciste lo que te pedí y yo te di las clases. Así es como funciona—Inuyasha acepto sin tener en cuenta de que lo habían acabado de rechazar. Ella camino hacia la puerta y la abrió. Pero antes de salir le miro con una sonrisa—Te pediré el favor que esto quede entre nosotros, no quiero rumores ni nada de eso…
Inuyasha se estremeció ante la imagen de todo el mundo cuchicheando, sus amantes observándolo.
—No tranquila.
—Te voy a pedir que no me busques mas—el sonrió entre coqueto y burlón.
—Tranquila, no me lo tienes que pedir. Pero antes de que te vayas, no me gusta deber nada o pagar poco. Así que si quieres ir una fiesta que hay mañana… te invito. Solo si quieres pasar—el se encogió de hombros, indiferente. Pero dentro de el estaba un poco confundido, se le había salido la invitación.
Ella antes de cerrar le dio la maldita sonrisa que comenzaba a odiar, y le dio un lametazo a su labio dejando ver su sexy piercing.
Inuyasha quedo pasmado en la puerta.
Ella era peor que el.
Ella sabia que le hacia cuando dejaba ver su piercing.
—Perra—gruño. Camino hacia la ventana viendo como ella le regalaba una sonrisa al mocoso de Nara, se montaba en una impresionante moto y antes de arrancar le regalo una mirada a su ventana.
Observo como se perdía con rapidez entre las calles.
Kagome Higurashi era una persona extraña.
El se encogió de brazos y escucho el timbre de celular. Lo saco de su pantalón y sonrió al ver el nombre de Yura en la pantalla.
Para que rogar, ellas siempre venían.
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Kagome acelero por la autopista, de reojo veía las luces amarillas del alumbrado publico ser rebasadas por el poder de la Ducatti.
Tenia que llegar rápido a casa.
Se detuvo en uno de los semáforos en rojo, pero algo en su mente no la dejaba pensar.
Taisho la había invitado a una fiesta.
Taisho, el cabron.
"Kagome, están desesperados. Maldición, llega rápido"
Escribió un rápido ahí voy y acelero la moto hasta el fondo.
Quizás fuera…solo para poder divertirse de lo lindo a costa de Inuyasha.
Amaterasu97
Que les parece. Al parecer se esta ablandando Inuyasha o quizás sigue siendo un cabron. Ojala les guste.
PD: Hasta ahora veo un mensaje de una chica: Kagome18 estaba cumpliendo años (el 18 de Mayo) Pero lastimosamente no he tenido internet y ella me ha pedido un capitulo de El Clan, que de mil amores hubiera hecho, pero tenia este ya hecho, asi que mejor lo publico antes de que el Internet diga adios. Espero que este regalo, aunque no era el esperado, te alegre. Muy pronto continuare con el sexy Tetsu y quizas haga un especial para ella (QUIZAS)
