La mente de Booth trabajaba a mil por hora.

Las ideas empezaban a hilarse poco a poco, Aimeé lo veía con expresión extrañada.

¡Tal vez ella era...!

Por fin su teoría encajó y cayó en la cuenta.

No alcanzaba a entender la razón. ¿Porqué ella nunca se lo había dicho?

No necesitaba que Brennan se lo confirmara, él estaba seguro.

¿Cómo no reconocería a su propia hija? Tendría que ser ciego para no ver que ella era casi igual a él.

¿Me disculpas?-se levantó de la silla mientras ella asentía-Tengo que hablar con tu madre.

Booth se acercó a Brennan, que estaba charlando con Ángela.

¿Huesos?

Al oír su antiguo apodo Brennan sentía que el corazón se le aceleraba.

"¡Controlate Temperance! ¡Pareces una adolescente con hormonas alborotadas!"-pensó frunciendo el ceño.

¿Sí?-dijo tan serena como su acelerado corazón le permitía.

Tengo que hablar contigo-su voz sonaba emocionada, como la de un niño en navidad.

Dime-esperaba que no fuera nada sobre su hija.

Es sobre Aimeé...-sus esperanzas se hicieron añicos.

Booth pronunciaba el nombre con cariño, casi con devoción.

Quiero que me digas si Aimeé es mi hija-pidió, casi rogándole.

La antropóloga se quedo en jaque un momento. ¿Qué debía responder?

No quería mentir, pero tampoco quería dejar al descubierto todo por lo que había trabajado en esos largos y duros quince años.

Piensa lo que gustes-ésa era la respuesta menos comprometedora que podía darle.

Pues si eso es lo que quieres, pensaré que es mi hija, porque de eso estoy seguro-le afirmó convicentemente.

¿Acaso debió decirle la verdad? Después de todo, él decidió pensar que era su hija, lo cual no estaba tan errado.

Booth no estaba ya en la renión, estaba muy lejos, para ser exactos, quince años atrás.

FLASHBACK

Esto no es...correcto-un beso apasionado la interrumpió.

¿Piensas pasar toda tu vida haciendo lo que es correcto?-la blusa de ella se desapareció antes de que se dieran cuenta.

No, pero es que, somos compañeros de trabajo...-otro beso la silenció-podría poner en duda nuestra objetividad.

¿Cómo puedes pensar en la objetividad en este mismo segundo?-las manos de su compañera dejaron inconcluso su recorrido.

No me parece lo más correcto...no digo que no quiera hacerlo, pero creo que nuestra relación laboral se vería afectada-intentaba razonar, aún sabiendo lo mucho que lo deseaba y ella podría separar sin dificultad lo emocional de lo laboral.

Sus emociones descontroladas contra el raciocinio, a juzgar por el fuego interno que la quemaba, sus emociones desbocadas habían terminado por ganar.

Ahora ya no dudaba de nada, nunca había estado más segura de nada en su vida.

Todo el rato anterior se había contenido, pero lo besó con fuerza, como si su existencia dependiese de ello.

Era como una gran brecha, dejó de lado todo razonamiento, simplemente se dejó llevar por lo que sentía.

FIN FLASHBACK

Y él no dudaba que Aimeé había sido el resultado de esa brecha que se había abierto con dificultad y se había cerrado tan abruptuamente.


Bones: Kathy Reichs, FOX.